desde el istmo a las tierras del fuego desde el fuego a la helada región. Todos juran romper el enlace que natura a ambos mundos negó, y quebrar ese cetro que España, reclinaba orgulloso en los dos.

Somos libres, seámoslo siempre, y antes niegue sus luces el sol que faltemos al voto solemne que la patria al eterno elevó.

Lima, cumple ese voto solemne, y, severa, su enojo mostró, al tirano impotente lanzando que intentaba alargar su opresión. A su esfuerzo saltaron los grillos y los surcos que en sí reparó, le atizaron el odio y venganza que heredara de su Inca y Señor.

Somos libres, seámoslo siempre, y antes niegue sus luces el sol que faltemos al voto solemne que la patria al eterno elevó.

Compatriotas no más, verla esclava si humillada tres siglos gimió, para siempre jurémosla libre manteniendo su propio esplendor. Nuestros brazos, hasta hoy desarmados estén siempre cebando el cañón, que algún día las playas de Iberia, sentirán de su estruendo el terror.

Somos libres, seámoslo siempre, y antes niegue sus luces el sol que faltemos al voto solemne que la patria al eterno elevó.