Este artículo trata únicamente del atentado contra Charlie Hebdo. Para los sucesos ocurridos el 9 de enero relacionados con el caso, véase Toma de rehenes en Porte de Vincennes.

El atentado contra Charlie Hebdo, semanario satírico francés, fue un tiroteo llevado a cabo en París el 7 de enero de 2015, cuando dos hombres enmascarados, armados con fusiles de asalto y otras armas entraron en las oficinas de la revista. Estos dispararon hasta 50 tiros, matando a doce personas e hiriendo a otros once al grito de «Al·lahu-àkbar» (‘Dios es [el] más grande’) durante el ataque. También mataron a un oficial de la Policía Nacional poco después. Los asaltantes se identificaron como pertenecientes a Al Qaeda en la península arábiga, la rama de ese grupo terrorista en Yemen, que asumió la responsabilidad por el ataque. Otras cinco personas murieron y once resultaron heridas en tiroteos relacionados posteriormente en la región de la Isla de Francia.

Francia elevó su sistema de alerta terrorista a su nivel más alto y desplegó soldados en la Isla de Francia y Picardía. Una intensa persecución condujo dos días después a la localización de los sospechosos, los hermanos Saïd y Chérif Kouachi, franceses de origen argelino, que al ser interceptados intercambiaron disparos con la policía. En su huida, los hermanos tomaron rehenes en una empresa de señalización de Dammartin-en-Goële y fueron finalmente acribillados cuando salieron disparando desde el edificio.

El 11 de enero, unos dos millones de personas, entre ellas más de cuarenta líderes mundiales, participaron en París en una marcha de unidad nacional, y 3 700 000 personas se sumaron a las manifestaciones celebradas en toda Francia. La frase Je suis Charlie (‘Yo soy Charlie’, en francés) fue un lema común de apoyo a las manifestaciones y en los medios sociales. Los trabajadores supervivientes de Charlie Hebdo decidieron publicar una nueva edición tras el ataque que vendió siete millones de copias en seis idiomas, en contraste con su tirada habitual en francés de sesenta mil ejemplares.

El juicio contra el atentado se inició el 3 de septiembre de 2020 con catorce personas acusadas.

Antecedentes

Charlie Hebdo es un semanario satírico francés, fundado en 1969, que publica viñetas, reportajes y chistes. Irreverente y estridentemente inconformista en el tono, la publicación es fuertemente atea y de izquierda, mostrándose muy crítica hacia la extrema derecha, el catolicismo, el islam, el judaísmo, etc. Según afirmaba su director desde 2009, «Charb», la revista, desde el punto de vista editorial, refleja «todos los componentes del pluralismo de la izquierda, e incluso los abstencionistas».«Charlie Hebdo, c'est la gauche plurielle» [archivo] en lecourrier.ch el 9 de abril de 2010.

Ataques previos

El 3 de noviembre de 2011, la publicación lanzó un número especial que en lugar de llevar Charlie Hebdo como cabecera, mostraba el nombre de Charia Hebdo. El nombre del editor habitual pasó a denominarse «Muhammad». La portada mostraba un dibujo de Renald Luzier («Luz») en el que aparecía un hombre que llevaba un turbante, el profeta Mahoma, diciendo «100 latigazos si no te mueres de risa». En la madrugada del 2 de noviembre, incluso antes de que este número saliera a la calle, debido a que fue presentado de forma anticipada en las redes sociales, la sede del periódico en el XX distrito parisino fue atacada y su sitio web, hackeado. Los ataques fueron rápidamente vinculados a la publicación del polémico número especial de la revista. «Charb», citado por Associated Press, indicó que el ataque podría haber sido perpetrado por «gente estúpida que no sabe qué es el islam» e «idiotas que traicionan a su propia religión». Mohammed Moussaoui, presidente del Consejo del Culto Musulmán francés, dijo que su organización repudiaba «el tono burlón del semanario hacia el islam y el profeta» pero reafirmaba «con fuerza su oposición total a todos los actos y formas de violencia». El primer ministro, François Fillon, y el ministro del Interior, Claude Guéant, expresaron su apoyo al semanario, al igual que la escritora feminista Ayaan Hirsi Ali, que criticó las manifestaciones en contra del periódico.

Al año siguiente, la revista publicó una serie de caricaturas satíricas de Mahoma, incluyendo dibujos en los que el profeta se encontraba desnudo. Esto produjo días después una serie de ataques contra las embajadas de Estados Unidos en Oriente Medio, en respuesta a la supuestamente antiislámica película La inocencia de los musulmanes. El gobierno francés se vio obligado a cerrar embajadas, consulados, centros culturales y escuelas internacionales en unos 20 países árabes. La policía antidisturbios tuvo que rodear la sede del periódico para protegerla contra posibles ataques.

Desarrollo thumb|250px|Vehículos de la Policía Nacional de Francia en las inmediaciones de la Rue Nicolas-Appert 10, sede del semanario, momentos después del ataque. El 7 de enero de 2015, a media mañana, dos hombres vestidos de negro, con la cara cubierta y armados con fusiles de asalto entraron en el número seis de la calle Nicolas-Appert, en el XI distrito de la capital francesa, no muy lejos de la plaza de la Bastilla y al sur de la plaza de la República. Al entrar creyeron estar haciéndolo en la sede del semanario Charlie Hebdo, pero no era así, ya que la publicación se había mudado al número diez hacía un año. Percatados de su error, los individuos entraron en el número diez disparando a los empleados de mantenimiento que se encontraban ahí, matando a uno de ellos. Se toparon entonces con la dibujante «Coco» (Corinne Rey), a la que tomaron como rehén para facilitarles el acceso al recinto. Aunque trató de despistarles llevándoles a la tercera planta (la redacción está en la segunda), acabaron llegando a la puerta blindada que la custodia, marcando el código que permitía su apertura. Acto seguido se dirigieron a la sala de reuniones donde se encontraba el grueso de la redacción trabajando y preguntaron por «Charb», su principal objetivo. Una vez abatido, dispararon contra el resto de los presentes de forma indiscriminada, matando a ocho miembros de la redacción, un policía encargado de la escolta de «Charb» y un invitado.

Ya en su huida y al grito de «Al·lahu-àkbar» (‘Alá es [el] más grande’), los dos terroristas se montaron en un Citroën C3 II de color negro que tenían estacionado frente al edificio para alejarse del lugar. No tardaron, sin embargo, en encontrarse con varias patrullas de la Policía Nacional. Los dos primeros encontronazos se saldaron con varios intercambios de disparos que causaron principalmente daños materiales. El tercer encuentro fue en el bulevar Richard-Lenoir, donde los individuos lograron alcanzar a un policía en el abdomen. Tendido sobre la acera, el agente fue rematado por uno de los terroristas que se había acercado a él. De regreso a su Citroën, sufrieron un accidente en la plaza del Colonel-Fabien (a unos 4 kilómetros al noreste de donde iniciaron su huida) al chocar con otro vehículo. Poco después, un nuevo percance, ya en la calle de Meaux, les obligó definitivamente a cambiar de medio de transporte y robar a punta de pistola un Renault Clio que utilizaron para salir de París por la Puerta de Pantin, que comunica la capital con la comuna limítrofe de Pantin.

Víctimas Fallecidos En el atentado, fallecieron doce personas: once en el interior de la sede del semanario y un policía en el exterior. Las personas asesinadas que trabajaban en Charlie Hebdo fueron los dibujantes «Cabu», «Charb», «Tignous», Georges Wolinski y Honoré, el economista Bernard Maris —quien firmaba sus apariciones bajo el seudónimo «Oncle Bernard»—, el corrector Mustapha Ourad y la columnista y psicoanalista Elsa Cayat. Asimismo, fueron asesinados Frédéric Boisseau, conserje de Sodexo, y Michel Renaud, fundador del festival Rendez-vous du carnet de Voyage e invitado a la reunión. Los policías fallecidos fueron Franck Brinsolaro —escolta de «Charb»— y Ahmed Merabet, este último asesinado en la acera tras haber sido previamente alcanzado por una bala en una pierna y no haber podido huir de sus agresores.

Heridos Entre las personas heridas por el ataque se encontraron los periodistas Philippe Lançon (gravemente alcanzado en el rostro) y Fabrice Nicolino (herido en la pierna), así como el encargado del sitio web y de las redes sociales del semanario Simon Fieschi, el dibujante Laurent Sourisseau conocido como «Riss» (herido en el hombro), y un empleado de mantenimiento de la empresa Sodexo que se encontraba junto a su compañero asesinado en la entrada del edificio.

También resultaron heridos leves en la huida varios policías y la conductora que impactó contra los fugados en la plaza Colonel-Fabian.

Indemnes y ausentes Gérard Gaillard, amigo de Michel Renaud que había acudido como invitado a la redacción, salió ileso al tumbarse en el suelo en el momento de los disparos. Tampoco sufrieron daños el reportero Laurent Léger, que gracias a ello pudo avisar telefónicamente a las fuerzas del orden de lo sucedido, la dibujante «Coco», obligada por los terroristas a facilitar la entrada en la redacción, y la periodista Sigolène Vinson. Esta última explicó posteriormente que uno de los invididuos le indicó «On ne tue pas les femmes, mais tu dois te convertir à l’islam et te voiler» («No matamos a las mujeres, pero tienes que convertirte al islam y ponerte el velo»).

Otros colaboradores habituales de la publicación salvaron su vida al estar ausentes por una razón u otra. Fue el caso de Gérard Biard (redactor jefe) al estar de vacaciones en Londres,Dato comprobado por el diario Le Monde en conversación telefónica el día de los hechos. de la periodista Zineb El Rhazoui, también de vacaciones en Marruecos, y de los dibujantes Renald Luzier («Luz») y Catherine Meurisse, ambos por no llegar a tiempo a la reunión, y Bernhard Willem Holtrop, «Willem», este por no acudir a este tipo de actos en la redacción. Otros compromisos también evitaron la presencia en el lugar del humorista y redactor Mathieu Madénian, del médico de urgencias y sindicalista Patrick PellouxAsí lo indicó France Inter tras contactar con él. y del periodista especializado en temas científicos Antonio Fischetti.

Investigación

Tras los hechos, las autoridades judiciales francesas abrieron una investigación bajo los cargos de asesinato, tentativa de asesinato, robo a mano armada e infracción de la legislación sobre armas, todo ello unido a una organización terrorista. La dirección general de la policía judicial de París (sección antiterrorista), la dirección central de la policía judicial y la dirección de seguridad interior se repartieron la investigación.

En la noche del mismo día del atentado, se hizo pública la identidad de los presuntos autores. Un documento de identidad (Carte nationale d'identité) hallado en el primer vehículo usado en la huida facilitó la labor de identificación, que fue también ratificada gracias al análisis de ADN. Según los datos policiales, el autor principal habría sido Chérif Kouachi, nacido en París el 29 de noviembre de 1982 y criado en Rennes. Fue detenido en 2005 por formar parte de una red de captación de yihadistas franceses a Irak. Fue juzgado en 2008 y condenado a tres años de cárcel. Su paso por prisión sirvió para radicalizarlo aún más y unir a su causa a su hermano. Este último, llamado Saïd, nacido en París el 7 de septiembre de 1980, fue su acompañante en los hechos acontecidos el 7 de enero. Una vez identificados, la policía realizó varios registros relacionados con la familia Kouachi, tanto cerca de París como en ciudades más alejadas, como Reims y Estrasburgo. Varios familiares fueron a su vez llevados a dependencias policiales para ser interrogados.