Huixquilucan de Degollado es una localidad mexicana situada en el Estado de México, cabecera del municipio homónimo. Forma parte de la zona metropolitana del Valle de México.

Antes, el territorio estaba dominado sucesivamente por otomíes, tepanecas, mexicas y acolhuas. Hasta 2005, 2.5% de la población de Huixquilucan habla una lengua indígena.

La palabra Huixquilucan se compone de Huitzquilutl o Huitzquilitl, derivado de Huitzquillutl, cardo comestible, por lo que significa lugar lleno de cardos comestibles. Otro de los significados que se le asignan proviene del otomí Minkanni que significa casa ubicada en un lugar de quelites, en náhuatl Huitzquillocan y en español Huixquilucan.

Escudo miniaturadeimagen|Escudo de Huixquilucan de Degollado El escudo o ideograma nahua representa un tepetl o cerro con laterales sinuosos semicirculares. En la cima y en la parte inferior e interior tiene un maguey. Los extremos laterales del escudo representan simbólicamente el campo donde se encajonan y precipitan las aguas.

Historia Durante la época prehispánica, el territorio conocido como la región de la Cuautlalpan o sierra de Las Cruces fue habitada por los otomíes. Inicialmente vivieron en las crestas de los cerros, aprovechando la abundante vegetación, se alimentaron de la caza de conejos, liebres, armadillos, ciervos y mapaches, saciaron su sed con el agua que brotaba por doquier y hallaron entre las rocas moradas para sus noches y templos para sus deidades rudimentarias: Macata y Macame; el primero representaba a las montañas, a la lluvia y al poder fecundante. La segunda al poder fecundado, al principio pasivo, a los flores. También adoraban a Otontecutli a la parte más alta de los cerros, en las cuevas y en los enormes monolitos o piedras sagradas.

Los otomíes, una de las razas más antiguas del suelo mexicano, fueron conquistados primero por las civilizaciones olmecas y luego por los nahuatlacos. Los de esta región fueron sometidos por Tlacopan, cuyo dominio abarcaba desde la orilla del lago hasta la cima de las sierras de Las Cruces. Los tecpanecas a su vez fueron derrotados por los mexicas y los acolhuaques y su principal asentamiento pasó a ser Tlacopan, reconocida como uno de los miembros de la Triple Alianza.

Los vecinos inmediatos a los mexicas fueron los primeros en enfrentar las consecuencias de instituciones religiosas. Según el Códice Mendocino, en tiempo de Ixcoatl, al invadir Azcapotzalco es conquistado todo el territorio aledaño a Coaximalpan, Ocoyoacac y Uzquillocan.

Los mexicas no destruían las organizaciones políticas y sociales de los pueblos conquistados, sino que dejaban en el poder a los caciques locales siempre y cuando aceptaran pagar tributos y plegarse a su dominio. En ocasiones imponían sus conceptos religiosos e introducían sus ritos y su lengua, por esta razón los pueblos ostentan nombres en náhuatl como Tecpan, Atliyacac, Xaxalpan, Yetepec, Mexicapan, Texcelucan, Ayotusco y Tecamachalco.

En este tiempo los indígenas solían danzar en honor a sus dioses, especialmente a la Macame, formando grupos que recorrían montañas, valles y pueblos a los que más tarde se les llamó huehuenches.

En el se produce la Conquista, y con ello inicia la etapa colonial. La Conquista abarca de 1519 hasta mediados del siglo y se caracteriza por el triunfo de los intereses particulares de los conquistadores sobre el mundo indígena. Al aliarse los tlaxcaltecas con los españoles, se enfrentaron a los mexicas con apoyo de otros grupos indígenas, ya que Cortés había enviado a varios de sus capitanes a establecer alianzas o dominar militarmente algunos sitios. Muchos pueblos concertaron alianzas inmediatas y en prueba de su apoyo enviaron hombres para luchar contra los mexicas, entre ellos los otomíes de la región de la Cuatlalpan o sierra de Las Cruces.

La historia de Huixquilucan está ligada a Hernán Cortés e Isabel Moctezuma. Cortés ejerció su influencia, aunque de modo indirecto, sobre la catequización de los indígenas y en otorgar en Encomienda Tacuba, a la que pertenecía Huixquilucan.

El Códice Techialoyan de Huixquilucan establece también una relación entre Cortés y el Primer Virrey Antonio de Mendoza, en virtud de sucesos como la llegada de la fe y la confirmación de títulos sobre la tierra, la demarcación de distritos y la asignación de santos patronos como reflejo directo de la congregación; señala además que en 1532 Totoquiahuatzin, gobernador de Tlacopan, acompañado de Chimalpopocatzin, nobles de Huixquilucan, visitó a los tributarios para trasmitirles la fe y repartirles tierras de contribución a las que les asignaron nombres de santos.

En 1580, la orden religiosa de los padres jesuitas creó un colegio de lenguas indígenas que inicialmente se pretendió fundar en Jesús del Monte, donde la orden tenía edificada una casa de descanso, pero el padre Hernán Gómez influyó para que el proyecto se realizara en el pueblo de San Antonio Huixquilucan, aprovechando que la parroquia había quedado vacante por la muerte del cura. Se instaló el colegio de lenguas y en tres meses de establecida la corporación en esta localidad, los padres salían a predicar en otomí, mazahua y matlazinca, pero la orden decidió trasladarse al pueblo de Tepotzotlán.Enciclopedia de los Municipios del Estado de México

Guerra de Independencia

Al estallar la guerra de Independencia de México, Leona Vicario se dedicó a informar a los insurgentes de todos los movimientos que pudieran interesarles y que ocurrían en el virreinato ayudando con sus bienes a la causa libertaria. Descubierta por los realistas emprende la huida rumbo a San Juanico en busca de Joaquín Pérez Gavilán; al no encontrarlo prosigue su marcha al pueblo de San Antonio Huixquilucan que pertenecía a la jurisdicción y alcaldía de Tacuba, permaneciendo del 3 al 10 de marzo de 1813, para ocultarse en diversos jacales, pues la frase “las señoritas andan huyendo por que son alzadas” influyó en los indígenas que temerosos les cerraban sus puertas.

Durante el movimiento de Reforma, una vez que obtuvo permiso del congreso para salir a campaña, el 15 de junio de 1861, el general Santos Degollado al frente de una brigada se movió de Lerma y al llegar al llano de Salazar ocupó en las montañas la posición que creyó oportuna para evitar ser atacado, pero fue sorprendido por Buitrón, que conocedor del terreno puso en fuga a la tropa. A pesar de ello Degollado se batió heroicamente, acompañado de su ayudante Castañeda descendían lentamente la pendiente cuando habiéndose roto la brida a su caballo, se apeo para componerla y entonces fue hecho prisionero: conducido entre filos, un indígena de nombre Félix Neri, le dio un tiro privándolo de la vida. A su muerte portaba un anillo con las armas nacionales en cuya inscripción se leía “Todo por ti”. Su cadáver fue recogido por el general Gálvez que lo condujo a la cabecera, no sin antes efectuar la velación en la casa de Porfirio Arzaluz, en el rincón de San Martín, actual barrio de Ignacio Allende donde manos criminales cortaron el dedo donde portaba el señalado anillo y hurtaron su espada al día siguiente al general Gálvez obligó al cura Ricardo Silva a que le hiciera solemnes exequias, ceremonia en la que don Francisco Schiafino pronunció una oración fúnebre .

Destaca también que los principales jefes conservadores. Marques, Zuloaga, Taboada, Negrete, Arguelles y otros permanecieron en Huixquilucan donde aprovecharon la alarma producida por sus recientes triunfos para extender sus fuerzas hasta el valle de México y batirse después con las tropas del general Parrodi, no sin antes haber provocado más de diez incendios.

La República Restaurada significó para Huixquilucan un panorama alentador con relación a la época de la Reforma. Su población en su mayoría otomí, estaba distribuido en doce barrios, desde el punto de vista político y judicial había un comisario propietario y un suplente, ambos se encargaban de todo lo gubernativo, tanto en el ramo de policía como de poner en práctica y hacer cumplir las leyes. Los asuntos administrativo-judiciales eran atendidos por un juez de paz y solo había en la cabecera. Había cinco comandantes que cuidaban del buen orden en sus barrios, el jefe de policía cumplía con las rondas nocturnas y vigilaba que imperará la seguridad pública.

Porfiriato

En 1875 por decreto aprobado el 15 de abril y promulgado el 16, se estableció que la cabecera de la municipalidad de Huixquilucan del distrito de Lerma se le denominaría en lo sucesivo Villa de Degollado.

Al llamado de las armas el 20 de noviembre de 1910 por Francisco I. Madero le respondieron Isidoro Silva y Macario Gutiérrez, quienes en 1911 reunieron hombres, caballos y armas en los pueblos de La Magdalena Chichicaspa, San Cristóbal Texcalucan y San Bartolomé Coatepec. Varios fueron los enfrentamientos desarrollados en el municipio por zapatistas, federales y carrancistas que lo mismo se encararon en la cabecera, en el cerrito de Santa Cruz, en Zacamulpa o Santiago Yancuitlalpan, San Juan Viejo y cientos de soldados perecieron en los continuos descarrilamientos del ferrocarril en el tramo denominado El Laurel.

Diversos son los acontecimientos suscitados de 1920 a la fecha destacándose el amotinamiento de los indígenas de San Martín, San Miguel, San Melchor y San Juan Viejo, cuya causa fue el desplome de una barda de la plaza Independencia durante un jaripeo y que cortó la existencia del ciudadano Aldegundo Quiroz Gutiérrez, pero el fondo del problema fue la inconformidad del pueblo por las autoridades establecidas. Otro hecho fue la presencia en 1922 del profesor conferencista Máximo Mejía quien gestionó al establecimiento de un gran número de escuelas federales. La llegada en 1928 del sacerdote Ángel María Garibay Quintana, quien en su larga estadía visitó todos los rincones del municipio realizando un amplio estudio denominado Supervivencias de la cultura intelectual precolombina entre los otomíes de Huixquilucan.

Arte y cultura en Huixquilucan

El Jardín de la Cultura: Este espacio cuenta con el auditorio municipal, la Biblioteca Ángel María Garibay Quintana, así como una zona de juegos infantiles y canchas deportivas. El Jardín de la Cultura tiene la Casa de Cultura Sor Juana Inés de la Cruz, fundada en 1995, donde se imparten talleres de dibujo, pintura, moldeado en plastilina, danza folclórica, danza clásica, violín, piano, guitarra clásica, guitarra popular, batería y teclado. El lugar también cuenta con un foro al aire libre que fue sede en mayo de 2013 del concierto del tenor mexicano Fernando de la Mora. Dentro del mismo complejo, en abril de 2013 fue inaugurado el Museo de Huixquilucan, donde se puede disfrutar desde una exposición sobre fotografía histórica de Huixquilucan hasta exposiciones de arte contemporáneo e internacionales.

Casa de Cultura El Jagüey: Ubicada en la colonia Santiago Yancuitlalpan, este espacio cultural ofrece talleres de pintura, artes plásticas, hawaiiano, yoga y zumba. Recibe 1,200 visitantes al año y ofrece exposiciones de artes plásticas.

Monumentos históricos

De acuerdo con la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el municipio se localizan 7 inmuebles catalogados como Monumentos Históricos:

Estación de Ferrocarril Dos Ríos Capilla de Santa María Magdalena Capilla de San Juan Bautista Parroquia de San Bartolomé Parroquia de San Cristóbal Templo de Santa Cruz Casa Habitación

Estación de Ferrocarril Dos Ríos

La estación Dos Ríos se edificó sobre la línea de México a Laredo de Tamaulipas, la cual fue construida por el antiguo Ferrocarril Nacional Mexicano por medio de la concesión número 10, fechada en 13 de septiembre de 1880.

Capilla de Santa María Magdalena

La Capilla de Santa María Magdalena es un inmueble religioso construido a inicios del siglo XVIII. Tiene una fachada con cubierta de cantera rosa.

Parroquia de San Antonio de Padua