El conflicto limítrofe entre Bolivia y el Perú fue una disputa territorial entre ambos países, como consecuencia de la inexactitud de sus fronteras, especialmente en la región amazónica; desde la separación de las provincias del Alto Perú de España en 1825 hasta la firma del Tratado Polo-Bustamante con el Perú en 1909.

Época colonial Creación del Virreinato del Perú

thumb|right|250px|Audiencias del Virreinato del Perú en 1650. El 20 de noviembre de 1542, en Barcelona, el monarca Carlos I de España dispuso, por Real Cédula, la creación de los Virreinatos del Perú y Nueva España. El nuevo virreinato comprendía nominalmente los actuales territorios de las repúblicas de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Panamá, Perú y Uruguay, así como también las regiones oeste y sur de Brasil. Simultáneamente, Carlos I creaba la Real Audiencia y Chancillería de la Ciudad de los Reyes:

El 4 de septiembre de 1559, el rey Felipe II creó, como parte del Virreinato del Perú, a la Real Audiencia de Charcas. El virrey Diego López de Zúñiga y Velasco señaló la jurisdicción de esta entidad desde "la dicha ciudad de La Plata con más de cien leguas de tierra alrededor por cada parte". Años después, se le irían integrando nuevos territorios, hasta definirse su territorio "desde el Collao hacia la Ciudad de La Plata".

Creación del Virreinato del Río de la Plata

El 1 de agosto de 1776 se creó, de manera provisional, el virreinato del Río de la Plata, segregando la audiencia de Charcas del virreinato peruano, al mando entonces de Manuel Guirior. En 1777, se le declaró permanente, abarcando los actuales territorios de Argentina, Bolivia, Uruguay, Paraguay, partes del sur de Brasil y el norte de Chile.Porras Barrenechea 1922, pp. 10.

Real Cédula de 1788

El 3 de mayo de 1788 se creó, por real cédula, la Real Audiencia del Cusco con territorios que correspondían a las Audiencias de Lima y de Charcas, y a ella se le agregaron algunos partidos de la intendencia de Puno.Porras Barrenechea 1930, pp. 24

Real Cédula de 1796

El 1 de febrero de 1796, la Intendencia de Puno pasó a depender del Virreinato del Perú; así también los partidos de Paucarcolla y Chucuito, que hasta entonces correspondían a la Audiencia de Charcas, pasaron a la del Cusco.

Bando del 13 de julio de 1810 thumb|250px|Bando del 13 de julio de 1810 agregando provisionalmente las tres Intendecias de La Real Audiencia de Charcas y Córdoba del Tucumán al virreinato del Perú. Tras estallar la Revolución de Mayo en 1810, el virrey del Perú José Fernando de Abascal ordenó, ante el avance de la Junta de Buenos Aires sobre Córdoba de Tucumán y las Intendencias de La Real Audiencia de Charcas (Chuquisaca ), Potosí y La Paz, en el decreto no se menciona a Oruro y Cochabamba), la anexión provisional de esos territorios al virreinato del Perú, hasta la restitución del virrey rioplatense en la sede (Buenos Aires).

Uti possidetis iure Tras la abdicación de Carlos IV de España y de su hijo, Fernando VII de España (1808), en favor del emperador Napoleón; se formaron juntas de gobierno en toda la América española. Poco a poco, estas juntas fieles a Fernando VII fueron más radicales en sus ideas y comenzaron a surgir voces que apoyaban firmemente la ruptura con la Península.

Tras la guerra de independencia, se propuso que los países hispanoamericanos emancipados conservasen las antiguas fronteras de las colonias del Imperio español en América. Es decir, que los nuevos estados surgidos tendrían como fronteras las que le corresponderían de las colonias españolas en el año 1810, provisionalmente hasta la existencia de un tratado, alegando el año 1810 como el último de la monarquía española para la posesión legítima de sus dominios americanos.

La independencia Revolución de Chuquisaca (25 de mayo de 1809)

El 25 de mayo de 1809 se produce en la ciudad de Chuquisaca, perteneciente entonces al Virreinato del Río de la Plata, un levantamiento popular que destituyó al presidente de la Real Audiencia de la ciudad, Ramón García de León y Pizarro, y formó una junta de gobierno. El movimiento, fiel en principio al rey Fernando VII de España, sirvió de marco para el accionar de los sectores radicales que propagaron la rebelión a La Paz, siendo ambas brutalmente reprimidas por las fuerzas españolas.

La revolución de Mayo y las expediciones auxiliadoras al Alto Perú (1810-1817)

Tras la deposición del virrey del Río de la Plata, Baltasar Hidalgo de Cisneros, y la asunción de la Primera Junta, los revolucionarios rioplatenses enviaron varias expediciones al Alto Perú, con el fin de impedir el avance realista sobre el norte de las Provincias Unidas y desalojar a los mismos del virreinato del Perú. Sin embargo, serían un fracaso: los realistas seguirían siendo una amenaza hasta 1825, tras la batalla de Ayacucho y la independencia del Alto Perú.

El Ejército de los Andes y la Expedición Libertadora del Perú

Tras el fracaso de las expediciones al Alto Perú, José de San Martín ideó un plan para independizar el núcleo realista en Sudamérica: el Virreinato del Perú, tras liberar Chile, dirigiéndose por el mar hasta la costa peruana. El 21 de agosto de 1820 se embarcó en Valparaíso la Expedición Libertadora del Perú, arribando a Pisco el 7 de septiembre. Tras el retiro del Ejército realista de Lima, el Ejército Libertador entró a esta ciudad el 9 de julio de 1821.

Independencia del Perú (28 de julio de 1821) 250px|thumb|Proclamación de la Independencia del Perú. El 15 de julio de 1821, los vecinos notables de Lima firmaron el acta de independencia del Perú, en que proclamaron formalmente su emancipación de la Corona española:

El 28 de julio de 1821, el general José de San Martín en la Plaza Mayor de Lima proclamó la independencia con las siguientes palabras:Gaceta del Gobierno del Perú Independiente, edición del 1 de agosto de 1821.

Campaña de Ayacucho 250px|thumb|Batalla de Ayacucho, 9 de diciembre de 1824. A pesar de haber proclamado su independencia, gran parte del territorio correspondiente a la recién fundada República Peruana permanecía bajo dominio realista. Ante el fracaso de las expediciones enviadas para combatir a los españoles, el Congreso peruano invitó a Simón Bolívar, presidente de la Gran Colombia, a consolidar la independencia del Perú. Tras varias batallas, el 9 de diciembre de 1824 los realistas fueron definitivamente derrotados en Ayacucho, siendo capturado el virrey José de la Serna. Pero aún faltaba liberar el Alto Perú, donde aún se mantenía Pedro Antonio Olañeta, general español. Este moriría tras ser abatido en Tumusla, el 2 de abril de 1825.

Independencia de Bolivia (6 de agosto de 1825)

Tras la campaña de Ayacucho, el Alto Perú podría elegir entre pertenecer a la República Peruana o a la Argentina. Finalmente, el 6 de agosto de 1825, el Alto Perú, con todas sus provincias representadas, proclamó su independencia de España, constituyéndose en un nuevo país:

La influencia bolivariana 200px|thumb|Simón Bolívar, presidente de la Gran Colombia (1819-1830). Tratado de Chuquisaca En un inicio, Bolívar se opuso a la independencia de Bolivia, intentando mantener su unión política con el Perú.Porras Barrenechea 1926, pp. 66. Sucre, en cambio, tuvo la idea de concluir cuanto antes un tratado de límites entre ambas naciones, que incluya el puerto de Arica para la nueva república.Zarco 1896, pp. 4. Similar opinión tenía el peruano José Faustino Sánchez Carrión, quien se dirigió al Congreso peruano, para resolver definitivamente los límites entre ambas repúblicas.Tudela 1909, pp. 10.

El Perú reconoce a Bolivia como nación soberana y envía a su plenipotenciario Ignacio Ortiz de Zevallos. El 15 de noviembre de 1826 firmó un tratado con los representantes bolivianos Facundo Infante y Manuel Ureullu. En ese acuerdo, el Perú y Bolivia se comprometían a formar una liga que se llamaría Federación Boliviana. Además, se fijaba la frontera litoral en el río Sama, por lo que el Perú cedía la provincia de Tacna, siendo compensada por la provincia de Apolobamba o Caupolicán, el pueblo de Copacabana y satisfacer la cantidad de 5.000.000 de pesos a los acreedores del Perú:Zarco 1896, pp. 5-6.Castelar 1902, pp. 104-116.

El tratado fue ratificado por el congreso boliviano, pero el Gobierno peruano, dirigido por Andrés de Santa Cruz, lo desaprobó. Zarco 1896, pp. 7.Porras Barrenechea 1926, pp. 67

Intervención peruana en Bolivia (1828) 200px|thumb|Antonio José de Sucre, presidente de Bolivia (1825-1828).

El 1 de setiembre de 1826 Bolívar se retiró del Perú. Su influencia en el país acabaría definitivamente el 26 de enero del año siguiente, con la sublevación de las tropas colombianas acantonadas en Lima, que regresarían definitivamente a su patria meses después.

Sin embargo, el Perú veía amenazada su independencia, ante la inminente guerra con la Gran Colombia. Rodeada por su ejército por el norte y por el sur (Bolivia), se encontraba en una situación muy peligrosa. Sin embargo, en el país altiplánico ya sucedían choques con los colombianos. El mismo presidente Sucre sufrió un atentado que lo hirió en la cabeza y en el brazo derecho.

El general peruano Agustín Gamarra y su ejército entraron en Bolivia el 1 de mayo de 1828, con la manifiesta intención de salvar a dicho país de la amenaza de la anarquía y proteger la vida de Sucre, aunque su verdadero motivo era expulsar a los colombianos y poner punto final al predominio bolivariano en dicho país, contando con el apoyo de sectores de la población boliviana. No encontró resistencia y entró triunfante a La Paz.Porras Barrenechea 1926, pp. 25.

Tratado de Piquiza

El 6 de julio de 1828, se firmó un tratado entre los generales Agustín Gamarra y José María Pérez de Urdininea, por cual se acordó, entre otras cosas, el retiro de las tropas grancolombianas de Bolivia y la renuncia a la presidencia por parte de Sucre:

Guerra grancolombo-peruana

Tras la caída de Sucre en Bolivia, la Gran Colombia le declaró la guerra al Perú (3 de mayo de 1828). Se sucedieron varios enfrentamientos, que culminaron con la ocupación peruana de GuayaquilBasadre 2005, tomo 1, pp. 286. y termina inconclusa en Portete de Tarqui. Con la firma del tratado de Guayaquil, finalizó el conflicto.

Las negociaciones de límites Negociaciones Ferreyros-Olañeta Aún latente el peligro grancolombino, el Perú buscó la alianza con Bolivia y un acuerdo de límites, siendo encomendadas las negociaciones a Mariano Alejo Álvarez en La Paz y Manuel Bartolomé Ferreyros, que tratan a la perfección en las últimas décadas del proceso y de las doce horas que ha estado haciendo desde con Casimiro Olañeta en Arequipa. Fracasaron.Zarco 1896, pp. 8.Porras Barrenechea 1926, pp. 67. Poco tiempo después, se disolvió la Gran Colombia.

Tratado de Tiquina 200px|thumb|Agustín Gamarra, presidente del Perú (1829-1833; 1838-1841). Las tensiones entre el Perú y Bolivia aumentaron con las rivalidades entre Gamarra y Santa Cruz, caudillos en ambos países, respectivamente. Con el fracaso de las negociaciones entre Ferreyros y Olañeta, estuvieron a punto de ir a la guerra. Sin embargo, entre el peruano Pedro Antonio de La Torre y el boliviano Miguel María de Aguirre, se logró a llegar a un acuerdo preliminar de paz, en Tiquina (25 de agosto de 1831).Castelar 1902, pp. 119.

Tratado de Arequipa No obstante el acuerdo de Tiquina, aún existía rivalidad entre ambos caudillos. Sin embargo, gracias a la mediación del plenipotenciario chileno en el Perú Miguel de Zañurtu, fue firmado el 18 de noviembre de 1831 el tratado de Arequipa, con los mismos protagonistas del acuerdo de Tiquina.