Blancanieves (en alemán: Schneewittchen) es un cuento de hadas mundialmente conocido. La versión más difundida es la de los hermanos Grimm. Contiene elementos como el espejo mágico que habla con la Reina Malvada y los siete enanitos o duendes. En algunas versiones los siete enanitos son ladrones y el diálogo con el espejo mágico es con el sol o la luna.Los enanos de Blancanieves serán ladrones
En la colección de cuentos de los Hermanos Grimm, «Blancanieves» (Schneewittchen) es el N.º 53.Grimm, KHM 053. KHM es el acrónimo empleado en el catálogo de los cuentos de los Hermanos Grimm: KHM es Kinder- und Hausmärchen (Cuentos de la infancia y del hogar). Corresponde al tipo 709 de la clasificación de Aarne-Thompson: «La pequeña Blancanieves».AT 0709: Little Snow-White.
Trama Había una vez, al final del invierno, una joven y bondadosa Reina que, paseando por el jardín de su palacio vio una rosa roja creciendo a pesar del frío; cuando la fue a tocar se pinchó el dedo con una espina y dejó caer tres gotas de sangre en la nieve. Fue entonces cuando la Reina deseó tener una hija con la piel tan blanca como la nieve, los labios tan rojos como la sangre y el pelo tan negro como el ébano. Al poco tiempo su deseo se cumplió; nació una encantadora princesa a quien la Reina y su esposo, el Rey, decidieron llamar Blancanieves. Sin embargo, la Reina, madre de Blancanieves, enfermó poco después de dar a luz y falleció. El Rey se casó posteriormente con una mujer muy bella pero fría y altiva. La nueva y segunda esposa del Rey, la nueva y segunda Reina, la malvada madrastra de Blancanieves; realmente era una hechicera muy poderosa, y además de ser una mujer egoísta, malvada, mala y excesivamente vanidosa, era poseedora de un espejo encantado.
La Reina Malvada solía preguntarle a su espejo cada día:
Y el espejo mágico siempre le contestaba a la Reina:
Pero cuando Blancanieves cumplió diecisiete años ya era tan bella como el día, y la malévola Reina le preguntó a su espejo mágico lo mismo que tantas otras veces, esperando la misma respuesta, pero el espejo le respondió:
La malvada Reina, celosa, ordenó a un cazador que matara a Blancanieves en el bosque y para asegurarse le exigió que le trajera el hígado y los pulmones de la inocente y dulce Blancanieves. El cazador no cumplió su tarea y en su lugar abandonó a la hermosa princesa Blancanieves en el bosque y le llevó a la malvada Reina el hígado y los pulmones de un ciervo joven que luego fueron cocinados por el cocinero real y comidos por la cruel Reina.
En el medio del bosque, Blancanieves descubrió una pequeña casita perteneciente a siete enanitos y decidió entrar para descansar. Allí, éstos se apiadaron de ella:
Le advirtieron, eso sí, que no dejara entrar a nadie mientras ellos estuvieran en las montañas. Mientras tanto, la Reina Malvada le preguntó a su espejo una vez más quién era la más bella de todas y, horrorizada, se enteró de que Blancanieves no sólo estaba viva y escondida en la casita del bosque, sino que también la princesa seguía siendo la más hermosa de todas.
La malévola Reina usó tres disfraces para tratar de matarla mientras los siete enanitos estaban en las montañas. En primer lugar, disfrazada de vendedora buhonera, le ofrece a Blancanieves unas coloridas cintas para el cuello. Blancanieves se prueba una, pero la maligna Reina le aprieta tan fuertemente la cinta al cuello que cae asfixiada, haciéndole pensar a la Reina que la princesa está muerta. Los siete enanitos al regresar a la casa descubren a Blancanieves desmayada, le retiran la cinta del cuello y la joven se despierta.
La segunda vez la cruel Reina va disfrazada de vendedora de peines y le ofrece un peine envenenado a Blancanieves. Aunque Blancanieves se resiste a que la mujer le ponga el peine, esta logra ponérselo a la fuerza y la princesa Blancanieves cae desmayada, con el peine clavado en el pelo. Cuando llegan los siete enanitos, se dan cuenta de que la Reina no alcanzó a clavarle el peine en la cabeza, sino que sólo la rasguñó. Le quitan el peine del pelo a Blancanieves y se despierta.
Por último, la Reina Malvada prepara una manzana envenenada, mitad blanca y mitad roja, se disfraza como una anciana vendedora y le ofrece la manzana a Blancanieves. Cuando Blancanieves se resiste a aceptar, su madrastra para que no desconfíe corta la manzana por la mitad y se come la parte blanca y buena de la manzana y le da la parte roja y envenenada a la princesa. Blancanieves come la parte roja de la manzana con entusiasmo e inmediatamente cae en un profundo sopor. Cuando los enanos la encuentran, no la pueden revivir. Como aún conservaba su gran belleza, los siete enanitos no tuvieron el valor para enterrarla, así que fabricaron un ataúd de cristal y oro para poder verla todo el tiempo.
El tiempo pasa y un príncipe que viaja a través del reino ve a Blancanieves en el ataúd. El príncipe está encantado por su belleza y de inmediato se enamora de ella. Este le ruega a los siete enanitos que le den el cuerpo de Blancanieves y pide a sus sirvientes que trasladen el ataúd a un apropiado lugar de descanso en su castillo. Al hacerlo, uno de ellos tropieza con algunos arbustos y el movimiento brusco hace que Blancanieves escupa el trozo de manzana envenenada atorado en su garganta, despertando así del sueño de muerte. El príncipe luego le declara su amor a Blancanieves y pronto la pareja planea celebrar su boda.
La maligna Reina, creyendo que Blancanieves ahora sí está muerta, pregunta una vez más a su espejo quién es la más bella de todas y, una vez más, el espejo la decepciona con su respuesta: «Usted, mi Reina, es increíblemente bella, es cierto; pero la joven Reina es mil veces más hermosa que usted».
Sin saber que a quien el espejo se refiere es de hecho Blancanieves, la cruel Reina es invitada a la boda del príncipe del país vecino. Cuando se da cuenta de que la nueva Reina es la propia Blancanieves, se asusta y se desespera tratando de pasar desapercibida.
Sin embargo, el príncipe y Blancanieves ven y reconocen a la Reina Malvada. Entonces, Blancanieves le cuenta al príncipe todos los malos momentos que su madrastra le había hecho pasar y cómo intentó matarla tres veces. Como castigo por sus malos actos, el príncipe ahora Rey manda confeccionar un par de zapatos de hierro y ponerlos al rojo vivo, obligando a la Reina Malvada a ponérselos y a bailar sin parar hasta que muera. Con la Reina Malvada finalmente derrotada y muerta, la boda de Blancanieves y el príncipe continua pacíficamente, y desde entonces todos son felices para siempre.
Personajes
Blancanieves: La protagonista de la historia. Es la mujer más hermosa del reino por lo que se gana el odio de su malvada madrastra quien envidia su belleza. La Reina Malvada: La villana principal de la historia. Es una mujer hermosa, vanidosa, cruel y una malévola bruja la cual se convierte en la madrastra de Blancanieves, a quien le hace la vida imposible. El Espejo Mágico: Un ser mágico leal a la Reina Malvada, el cual tiene el poder de siempre mostrar la verdad. Los Siete Enanos: Son siete seres trabajadores que tras encontrar a Blancanieves en su casa, se apiadan de ella decidiendo refugiarla en su hogar. El Cazador: Es el sirviente de la Reina Malvada, quien le ordena matar a Blancanieves, pero él decide traicionar a su reina dejando escapar a la princesa. El Príncipe: Es el héroe de la historia. Es el interés romántico de Blancanieves de quien se enamora a primera vista tras verla en la urna de cristal. La Reina Buena: Madre de Blancanieves. Tras dar a luz a su hija, se enferma y poco tiempo después muere. El Rey: Padre de Blancanieves. Se casa con la Reina Malvada tras la muerte de su primera esposa.
Influencias thumb|Ilustración de Otto Kubel, hacia 1930. El personaje de Blancanieves está inspirado en dos princesas históricas: la baronesa Maria Sophia von Erthal (nacida en 1725) y la condesa Margaretha von Waldeck (nacida en 1533).
Gracias a una investigación que hizo el historiador Karlheinz Bartels en las orillas del Meno, la pintoresca localidad de la Franconia alemana donde nació el 5 de junio de 1725Blancanieves, ¿una Princesa o una Condesa alemana?, 10 de marzo de 2014 Maria Sophia Margaretha Catharina von Erthal,Snow White – a native girl from Lohr am Main , 10 de marzo de 2014 realizada en 1986,«La chica que inspiró la historia de Blancanieves.» ABC, 15 de enero de 2013. descubrió que el padre de la joven, Philipp Christoph von Erthal, fue entre 1719 y 1748 condestable del Electorado de Maguncia en Lohr, quien por sus dotes diplomáticos, viajaba frecuentemente como enviado en misiones especiales, siendo una especie de ministro de Asuntos Exteriores del ducado. La residencia familiar era el castillo de Lohr. Tras la muerte en 1741 de la madre de Maria Sophia, el padre se casó el 15 de mayo de 1743 con Claudia Elizabeth Maria von Venningen, condesa de Reichenstein, quien naturalmente dio siempre prioridad a los hijos de su primer matrimonio. El hecho de que Philipp Christoph von Erthal no estuviera casi nunca en Lohr explicaría el evidente papel pasivo del rey en el cuento, según han concluido las investigaciones.
El principal argumento de Karlheinz Bartels para relacionar a Maria Sophia con Blancanieves es el espejo del castillo. El impresionante y rico espejo de 1,60 metros de altura, que fue un regalo de Philipp Christoph para su segunda esposa, aún se puede admirar en el Museo Spessart, en el castillo de Lohr. El espejo procede de la manufacturera de espejos del Electorado de Mainz, Kurmainzische Spiegelmanufaktur (fundada en 1698, que adquirió fama y prestigio en toda Europa, no solo por su delicada y refinada artesanía, sino porque las materias primas que utilizaba para la fabricación del vidrio procedían, además de la propia región, de España. En efecto, el carbonato sódico, conocido como ceniza de soda o sosa, era importado de Alicante, a orillas del Mediterráneo español). El espejo fue un regalo del padre de Maria Sophia a su segunda esposa, y contenía en el marco un aforismo, como muchos de los espejos fabricados en Lohr, que decía Amour Propre. Por esto y por la rara limpidez de su superficie, algo inusual en la época, se decía que era un “espejo parlante”, ya que «siempre decía la verdad».«Blancanieves, ¿una Princesa o una Condesa alemana?»
También se han comprobado las referencias locales en el área de Lohr. El «bosque virgen» en el cual fue expuesta Blancanieves, era naturalmente el Spessart. En la actualidad, Lohr, incluso recibe el nombre de «la Puerta del Spessart». El camino de huida de Blancanieves «sobre las siete montañas» era el Höhenweg, mencionado ya en el —la llamada Wieser Straße (“calle del prado”)—. Sobre los «siete enanitos», desde Lohr, a través de este trayecto, por las siete montañas del Spessart, se podía alcanzar el pueblo minero de Bieber, cuyos algunos trabajadores eran de talla pequeña o, más probablemente, niños que extraían el metal de los túneles más estrechos. Alrededor de 1750, picaban allí unos 500 mineros en busca de plata y cobre.
Respecto a la «manzana envenenada», la investigación de Bartels ha descubierto, citando bibliografía competente en la cual se describe el veneno, que la mitad de una manzana puede ser sumergida en zumo de belladona, fruto que se encuentra también en el Spessart. Sus bayas contienen Atropa belladonna utilizada, incluso en el día de hoy, en medicina. Su narcótico puede producir una rigidez semejante a la muerte. Como sea, Maria Sophia no probó manzana envenenada alguna.
El «sarcófago transparente de cristal» y las «zapatillas de hierro», hacían referencia respectivamente a la manufactura de vidrio de Lohr y a los minerales de hierro maleables del Spessart.