right|thumb|«Y el villano sigue acosándola». —Una postal de principios del siglo XX muestra la preocupación de las mujeres de la época por los embarazos no deseados.El término educación sexual hace referencia al conjunto de actividades relacionadas con la enseñanza, la difusión y la divulgación acerca de la sexualidad humana en todas las edades del desarrollo, el aparato reproductor femenino y masculino, la orientación sexual, las relaciones sexuales, la planificación familiar y el uso de anticonceptivos, el sexo seguro, la reproducción —y, más específicamente, la reproducción humana—, los derechos sexuales y los derechos reproductivos, los estudios de género y otros aspectos de la sexualidad humana, con el objetivo de alcanzar un estado específico de salud sexual y reproductiva.World Health Organization (2006). Defining sexual health: report of a technical consultation on sexual health, 28–31 January 2002, Geneva.

Definición y contenidos

thumb|El Obelisco de Buenos Aires (Argentina) vestido con un condón en conmemoración al Día Mundial de la Lucha contra el Sida en el año 2005. Para Frederic Boix, la educación sexual puede definirse como:Algunas definiciones de educación sexual en Educación sexual y afectiva en la enseñanza media

La pedagogía en sexualidad se lleva a cabo, consciente e inconscientemente, en el entorno familiar, fundamentalmente en la denominada familia nuclear, en el entorno social cultural y antropológico, en el grupo de amistades, a través de los medios de comunicación, en las instituciones escolares y a través de las políticas de salud pública.

La educación sexual sobre la reproducción describe el proceso en el cual nace un nuevo ser humano, lo cual incluye: el embarazo, la fecundación, el desarrollo del embrión y del feto, y el trabajo de parto. Generalmente también incluye temas como las conductas sexuales, las enfermedades de transmisión sexual (más apropiadamente llamadas infecciones de transmisión sexual) (ITS) y su prevención (sexo seguro), el uso y funcionamiento de los diferentes métodos anticonceptivos y la interrupción del embarazo o aborto.

Definir la sexualidad humana desde una perspectiva científica y describirla desde un punto de vista genético, hormonal, fisiológico, anatómico o legal es útil e interesante, pero se considera insuficiente para entenderla si no se atiende también a factores psicológicos, sociales, antropológicos y culturales (entre los que están los éticos, los morales, los políticos, los religiosos y los emocionales).

La sexualidad humana es heterogénea y compleja, pues va mucho más allá de la mera reproducción y el coito. El comportamiento sexual humano se dirige a la satisfacción de pulsiones sexuales (libido), a la obtención de placer y a una necesidad de relación íntima. Abarca todas las edades del desarrollo y permanece hasta la vejez, y constituye un ámbito fundamental de realización y satisfacción para las personas en el encuentro con otros y consigo mismo.

Dimensiones de la sexualidad.

Biológica: Alude a los procesos anatómicos y fisiológicos vinculados con la sexualidad. Psicológica: Alude a la manera en que cada persona vive y siente el hecho de ser mujer u hombre a los procesos de construcción de identidad en el seno de las relaciones familiares, grupales y sociales. Jurídica: Define los modos en que la sexualidad se inscribe en normas y leyes que determinan y regulan nuestra vida cotidiana. Ético-política: Aluden a un conjunto de formas que hacen al vivir juntos con otros en el seno de una sociedad, y a decisiones que afectan a esa convivencia, la habilitan o inhabilitan, estableciendo maneras diversas de vivir socialmente.

En Argentina existen dos leyes que se refieren a los derechos vinculados a la sexualidad de niños, niñas y adolescentes: la 25.673 que defiende el derecho a recibir información, anticonceptivos gratuitos y atención médica especializada en los consultorios de adolescencia, la otra ley es la 26.150 sancionada el 4 de octubre de 2006, promulgada el 23 de octubre de 2006 y publicada en el Boletín Oficial del 24 de octubre de 2006, que defiende el derecho a recibir educación sexual integral de todos los alumnos y alumnas del territorio, ya sea que concurran a escuelas de gestión estatal o privadas, la función de la escuela debe ser la de impartir conocimientos sociales significativos y científicos, que ayuden a los niños, niñas y adolescentes a comprender su proceso de crecimiento, y a sentirse acompañados durante su desarrollo y en el cuidado de la salud.

El derecho a ser tenidos en cuenta y considerados en sus necesidades y acompañados en su crecimiento, el derecho a aprender a cuidar su cuerpo, su salud, a defenderse de situaciones de abuso sexual, el derecho a vivir libremente su orientación sexual sin ser discriminados y el derecho a habitar instituciones educativas en las que se respeten por igual los derechos de mujeres y varones. miniaturadeimagen|Clase de salud sexual en una escuela primaria de Uganda, 2015.

Contexto educativo Es importante transmitir el conocimiento de la diversidad entre los seres humanos, los distintos modos de organizar la vida social, así como los roles y relaciones entre mujeres y varones y las diferentes formas de organización familiar. De esta manera las personas tendrán conocimientos más objetivos y menos tendencia a la formación y transmisión de tabúes respecto a la sexualidad, además de que se podrán prevenir muchas enfermedades, controlar la reproducción, conocer el propio cuerpo y evitar conductas violentas o sexistas entre los géneros.

Desde el 2008, la UNESCO comenzó a desarrollar programas que mejoren la orientación sexual impartida en las aulas educativas. El programa implementado por la UNESCO ha considerado las variables que pueden presentar cada grupo de individuos a los que se dirige la educación sexual, dichas variables son estudiadas por un grupo de expertos en áreas como: la antropología, la sociología, la epidemiología, la demografía, la psicología y el trabajo social.

De entre los estudios realizados por la UNESCO, destacan: “Orientaciones técnicas internacionales sobre la educación sexual” y “Estudio del costo y la relación costo/eficacia de los programas de educación sexual”. El primero se encuentra dirigido a profesionales y a personas responsables de la toma de decisiones de los sectores de salud y educación para facilitar el desarrollo e implementación de materiales y programas impartidos en las escuelas. El segundo estudio proporciona información que demuestra lo conveniente que es invertir en los programas escolares de educación sexual ya que es un elemento fundamental para prevenir el VIH. En el caso de España, un reportaje periodístico reciente reseña avances y carencias en su implantación, así como retos pendientes para 2025.

En Argentina, se denomina Educación Sexual Integral (ESI) y es impartida en los niveles de primaria —también lo será en secundaria— de manera transversal a las distintas áreas curriculares en el marco de los derechos sexuales y derechos reproductivos como derechos humanos que deben orientar la convivencia social y el desarrollo de comportamientos que prevengan el maltrato infantil, el abuso sexual, el abuso sexual infantil y la trata de niños. Una educación sexual integral debe promover el reconocimiento del cuerpo como totalidad con necesidades de afecto, cuidado y valoración. La relación con el propio cuerpo y el propio movimiento deben reconocerse como dimensiones significativas en la construcción de la identidad personal, sistematizando los conocimientos y prácticas que hacen al cuidado de la salud personal y colectiva, incluyendo la salud sexual y reproductiva desde una mirada integral.Propuesta de la ESI para el nivel primario , Ministerio de Educación, Argentina.

Una estrategia de educación sexual es la de llevar a cabo programas de prevención para educar a transeúntes, que fomenten la intervención de los jóvenes cuando estos sean testigos de algún tipo de agresión sexual.

Es importante considerar que la educación sexual es un tema tabú que sobrepasa las barreras de la escolaridad y las creencias socioculturales en las que se puedan encontrar aquellos a los que va dirigida (estudiantes de educación primaria y secundaria). Que el tabú ha influenciado en las decisiones y pensamientos de aquellos que en algún momento pudieron haber estado expuestos a sus enseñanzas. “Por lo general esta clase de tópicos suele evitarse en las conversaciones o abordarse de manera poco precisa, de modo tal de que el locutor pueda desentenderse fácilmente de la responsabilidad sobre lo dicho o inferido por su destinatario” con Argentina fungiendo como sujeto para una problemática de estas características “La sanción de la ley de Educación Sexual Integral, 1 en octubre del año 2006, en la Argentina, puso en circulación una variedad de voces y posicionamientos sobre la sexualidad, el sexo, las enfermedades venéreas, los casos de abuso, embarazo adolescente o aborto, que no estaban presentes en la agenda pública.  Más allá del amplio consenso que hubo a favor de la medida en el recinto parlamentario, actores sociales pertenecientes a instituciones diversas, fundamentalmente el Ministerio de Educación y la Iglesia Católica, pero también periodistas y representantes de organismos de derechos humanos y de género, se vieron interpelados a expresar públicamente sus posturas sobre estos temas, polifonía a partir de la cual se originó un debate que continúa desarrollándose en la actualidad.”

Con esto en mente es importante tener consciencia de la universalidad y con ello el contexto geográfico del modelo de educación sexual que se este analizando o planteando. Por ejemplo con México “La falta de transparencia en el desempeño de escuelas y maestros y las dificultades para que los estudiantes puedan ingresar a las escuelas públicas de su elección, es otro lastre en la construcción de un buen sistema educativo”. Contrastando con otros países más desarrollados como Finlandia presentan una situación contraria: “La equidad en educación es un principio que apunta a garantizar una enseñanza de alta calidad para todos en distintos lugares y circunstancias, independiente de la situación familiar, el estatus socioeconómico, el lugar de residencia o las condiciones individuales de los niños. En el contexto finlandés, la equidad consiste en mantener un sistema educativo socialmente justo e inclusivo que se base en la igualdad de las oportunidades educacionales y en la ecuanimidad de la asignación de recursos para la educación”

La propuesta de la Educación Sexual Integral El enfoque integral de la ESI se basa en cuatro fundamentos:

La promoción de la salud: la ESI se fundamenta en la promoción de la salud porque permite pensar en la sexualidad como algo inherente al ser humano, que va más allá de la enfermedad o la patología, que tiene que ver con cómo generamos mejores condiciones de vida, ambientes y entornos protectores donde todos se sientan valorados y reconocidos por los demás, contemos con personas y redes sociales a las cuales recurrir y de las que se sientan parte. Y, sobre todo, puedan contar con relaciones respetuosas, no violentas ni coercitivas, que los hagan crecer como personas y como comunidad. La sexualidad, como la salud, no es algo que "se padece"; sí es algo que se disfruta, se protege y se cuida entre todos.