José Luis Cantilo (Buenos Aires, 6 de febrero de 1871-Buenos Aires, 11 de octubre de 1944) fue un historiador, periodista, docente y político argentino que perteneció a la Unión Cívica Radical. Cantilo se desempeñó como gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1922-1926 y como interventor federal entre 1917-1918, fue intendente de la Capital Federal en dos oportunidades (1919-1921 y 1928-1930) y diputado nacional en tres oportunidades (1912-1916, 1936-1940 y 1940-1943). Asimismo, ejerció la presidencia de la Cámara de Diputados entre 1941 y 1943.
Biografía Primeros años y formación José Luis Teófilo Cantilo nació en Buenos Aires el 6 de febrero de 1871, hijo del doctor José María Cantilo y de la señora Magdalena Ortiz Basualdo. Perteneciente a una familia porteña de posición social acomodada, cursó estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires entre 1886-1887 y luego en la École Monge de París entre 1888 y 1889, debido a una estadía familiar en Francia. La muerte temprana de su padre, un destacado dirigente político de orientación mitrista y que al momento de fallecer, el 9 de junio de 1891, se desempeñaba como Procurador del Tesoro de la Nación en la presidencia de Carlos Pellegrini, cuando Cantilo tenía apenas veinte años, lo obligó a asumir responsabilidades familiares. Inició estudios de Derecho, aunque pronto los abandonó. Para sostenerse, se dedicó a la enseñanza y al periodismo, dos actividades que acompañaron sus primeros años de vida pública. Entre 1894 y 1900, Cantilo fue profesor de Historia y Geografía en el Colegio Nacional de Buenos Aires, en el Instituto Libre de Enseñanza Secundaria y en la Escuela Nacional de Comercio. Al mismo tiempo, comenzó su carrera periodística en El Diario, dirigido por Manuel Láinez, y formó parte también de la redacción de El Argentino, órgano vinculado a la Unión Cívica y luego al radicalismo, durante los años 1894 y 1895. En 1897 contrajo matrimonio con Josefina Achával, siendo padres de Rosa (n.1898), Josefina (n.1900), Esther (n.1902), Teresa (n.1904), Rafael (n.1907) y José Luis (n.1909).https://www.laprensa.com.ar/Jose-Luis-Cantilo-el-dos-veces-intendente-501382.note.aspxHerrera Vegas, Diego Jorge."Los Cantilo de Buenos Aires". En Genealogia Nº 26. Revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas. Buenos Aires, 1993. Págs. 307-344
Actividad intelectual Su actividad intelectual fue amplia. Además de ejercer la docencia y el periodismo, cultivó la literatura y la investigación histórica. Fundó o impulsó publicaciones como Buenos Aires Ilustrado, La Revista Moderna, El Libro y Letras y Colores, y en 1899 publicó su novela Quimera. Publicó trabajos históricos, tales como “El Escudo de Armas de Buenos Aires”, en cuyo estudio reveló el origen de dichas armas; “El General Las Heras, la Campaña de Chile”; “La herida de Rosas”, y, por último, el libro "Don Juan de Garay”. Con el tiempo, su labor historiográfica le permitió incorporarse a diversas instituciones especializadas, entre ellas la Academia Nacional de la Historia, el Instituto Histórico del Perú, la Academia Nacional de Historia del Ecuador, el Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay y la Academia de la Historia de España, como miembro correspondiente. También fue vicepresidente de la Junta de Estudios Históricos de la Provincia de Buenos Aires desde 1939.
Comienzos de su carrera política Cantilo abrazó desde joven la causa de la Unión Cívica Radical. Formó parte del círculo político cercano a Hipólito Yrigoyen, del que fue amigo, y desarrolló su militancia en la Capital Federal, particularmente en la sección de El Socorro. Primeramente integró la Unión Cívica (1890) y al dividirse el partido luego del Acuerdo entre Bartolomé Mitre y Julio Argentino Roca, Cantilo resolvió seguir al grupo de Leandro Alem, que fundaría la Unión Cívica Radical el 26 de julio de 1891. Participó en la Revolución del Parque y en la revolución de 1893. En 1895, a los veinticuatro años, inició su carrera institucional cuando fue electo diputado a la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, cargo para el cual fue reelegido en 1898. Sin embargo, en el contexto de la estrategia abstencionista impulsada por Yrigoyen, se alejó de la actividad electoral y participó en los preparativos revolucionarios del radicalismo. La Revolución radical de 1905 estallaría el 4 de febrero de ese año. En la Capital Federal, Cantilo intento tomar el control del arsenal de guerra de Buenos Aires cuando el general Carlos Smith, jefe del Estado Mayor del Ejército dónde tropas leales y la policía recuperaron pronto las comisarías tomadas. Tras el fracaso del golpe del intento de golpe Estado en Buenos Aires viajó a Córdoba donde participó en el grupo de jóvenes radicales que tomo prisioneros al vicepresidente José Figueroa Alcorta a quien obligaron a tener una conferencia telegráfica con el presidente Manuel Quintana, solicitándole la renuncia a cambio de su vida, en la misma redada intentaron secuestrar al expresidente Julio Argentino Roca.
En abril de 1912, en el marco de las primeras elecciones legislativas bajo la aplicación de la ley Sáenz Peña, Cantilo fue electo diputado nacional por la Capital Federal, por la lista electoral de la Unión Cívica Radical. Integró una lista en la que también figuraban dirigentes como Fernando Saguier, Marcelo T. de Alvear, Vicente Gallo, Delfor del Valle y Ernesto H. Celesia, y resultó el candidato más votado de esa nómina. Durante su actuación parlamentaria promovió iniciativas vinculadas al mejoramiento de las remuneraciones docentes, la construcción de un establecimiento de salud para maestros, la reorganización del Departamento Nacional del Trabajo, la creación de colonias de vacaciones y el establecimiento de escuelas rurales para mujeres.
En paralelo, Cantilo mantuvo una situación económica holgada. Por herencia poseía unas 4.500 hectáreas cerca de Venado Tuerto, donde fundó la estancia y establecimiento Fuerte Sancti Spiritu, que incluía un laboratorio dedicado a la investigación y desarrollo de productos para la sanidad animal. Esta faceta lo vinculó también a actividades agropecuarias y empresariales, además de su acción pública e intelectual. En 1914 fundó el diario El Radical, que se convertiría en el principal vocero del radicalismo hasta el 16 de noviembre de 1916, cuando Cantilo comienza a publicar el diario La Época, que con los años se convertiría en el periódico más representativo del sector yrigoyenista de la Unión Cívica Radical. https://ucrhistoria.blogspot.com/2015/10/jose-luis-cantilo-el-gobernador.html
Funciones ejecutivas durante las presidencias radicales En 1916 fue electo nuevamente como diputado nacional por la Capital Federal. Semanas después, Hipólito Yrigoyen sería electo como presidente de la República. Cantilo renunciaría a su banca de diputado nacional en mayo de 1917 para aceptar el cargo de interventor nacional en la provincia de Buenos Aires, luego que el presidente Yrigoyen decretara la intervención al gobernador conservador Marcelino Ugarte. La intervención en la provincia de Buenos Aires en 1917 fue uno de los primeros y más sonados acontecimientos políticos de la presidencia del doctor Hipólito Yrigoyen. Para la Unión Cívica Radical, Buenos Aires aparecía como el reducto de los partidos del "viejo régimen". Desde el 25 de abril de 1917 hasta el 1 de mayo de 1918 se desempeñó como interventor federal de la provincia de Buenos Aires. Cantilo se rodeó de colaboradores de reconocida capacidad y, al asumir el mando, designó como ministros secretarios al doctor Andrés Ferreyra (h) en la cartera de Gobierno, al doctor José Osvaldo Casás en Hacienda y al señor Alberto de Bary en Obras Públicas. Tras la caducidad de las cámaras legislativas y de las municipalidades, el interventor Cantilo dispuso como una de sus primeras medidas la intervención de 44 municipalidades de la provincia, que se encontraban en manos de intendentes conservadores, a las que había embargado los porcentajes que iban a corresponderles en los impuestos fiscales.
Paralelamente, Cantilo impulsó una profunda reorganización institucional. En el ámbito de la seguridad, llevó a cabo una renovación integral de la policía provincial, con cesantías, reemplazos y medidas disciplinarias. Disolvió el cuerpo de “Guardianes de Cárceles”, de carácter cuasi militar, y destinó su personal al refuerzo del batallón de Bomberos. En materia económica, ordenó la realización de un relevamiento general de las finanzas públicas mediante una comisión técnica encargada de analizar los recursos presupuestarios, el patrimonio provincial y el estado de la deuda. Este diagnóstico (equivalente a una auditoría integral) concluyó que la provincia se encontraba en una situación de virtual bancarrota. Frente a ello, la intervención adoptó una política de administración estricta orientada a la normalización financiera, sin recurrir a recortes indiscriminados, y procuró preservar los bienes públicos, en particular las tierras fiscales, suspendiendo los remates. Sin embargo, la situación económica era complicada y el erario provincial había dejado de abonar los servicios de hospitales y de la policía, en localidades como Esteban Echeverría, Necochea, Lobos, Pergamino, Rauch, Pehuajó, Tres Arroyos, San Martín, entre otras, se había suspendido el servicio de policía por falta de pago. También durante su intervención se suscitaron conflictos obreros en los frigoríficos y en zonas industriales de Zárate, Avellaneda; y en los puertos de Mar del Plata y Bahía Blanca. Entre 1917 y 1918 hubo un dramático aumento de las planillas de empleados de la administración pública nacional, llegándose a duplicar en un año, lo que causó severas restricciones presupuestarias.Historia de la provincia de Buenos Aires TOMO IV De la federalización de Buenos Aires al golpe del 30(1880-1930) Marcela Ternavasio Edhasa ISBN 918-987-628-162-1 p 87
A la par, se promovieron diversas iniciativas de carácter administrativo y cultural: el mejoramiento de la red vial provincial; la fundación del Museo Colonial Histórico de Luján, impulsada por el comisionado municipal Domingo Fernández Beschtedt; la creación de bibliotecas infantiles en numerosas escuelas; y la ampliación de programas de apoyo a colonos agrícolas del sur provincial. Cumplida la etapa de reorganización, Cantilo convocó a elecciones para el 3 de marzo de 1918, mediante decreto del 1.º de febrero, con el objetivo de restablecer el orden institucional. En su manifiesto al electorado destacó el carácter histórico de los comicios, que debían marcar el retorno a la normalidad política tras un período de intervención.
En las elecciones resultó triunfante la Unión Cívica Radical, que obtuvo la mayoría de los cargos en disputa. La fórmula integrada por José Camilo Crotto y Luis Monteverde se impuso con 114.158 votos, frente a los 67.963 del Partido Conservador y los 6.968 del socialismo. Las elecciones municipales, celebradas el 14 de abril, consolidaron este resultado con un amplio predominio radical.