Los Arcos es una villa y un municipio español de la Comunidad Foral de Navarra, situado en la merindad de Estella, en la comarca de Estella Oriental y a 62 km de la capital de la comunidad, Pamplona. Su población en fue de habitantes (INE). Dentro de su término municipal se localiza el Circuito de Navarra.

Símbolos El escudo de armas de la villa de Los Arcos tiene el siguiente blasón:

Así figura en el Salón del Trono del Palacio de Navarra y en el Ayuntamiento de Los Arcos. Estas armas fueron concedidas a la villa por Sancho el de Peñalén tras la batalla de Valdegón. Hay constancia de varios sellos usados por la villa. Uno de 1273 en el cual se representa una saeta con la punta de la flecha hacia arriba que está guardado en el Ayuntamiento de Pamplona. Otro de 1291, con el motivo del arco en campo floreado, rodeado de cuatro escudetes con las armas de Navarra y Champaña. y otro de 1396 cuyo blasón es Partido: 1.° de Navarra. 2.° de Champaña con dos flores de lis, sumado del arco.

Geografía La villa de Los Arcos se sitúa en la parte occidental de la Comunidad Foral de Navarra, en la Navarra Media Occidental y en Tierra Estella, dentro de la comarca geográfica de Somontano Viana-Los Arcos. Su término municipal tiene una superficie de 54 km² y limita por el norte con Sorlada, Mues y Etayo; por el este con Villamayor de Monjardin, Barbarin y Sesma; por el sur con Lazagurría y Mendavia; y por el oeste con Desojo, Sansol y El Busto. La casa consistorial está a 444 m s. n. m.

La localidad se asienta sobre una amplia llanura localizada al sur de la Sierra de San Gregorio Ostiense, continuación de la Sierra de Codés, que finaliza en Monjardín, junto a Montejurra. Bañada por las aguas del río Odrón, se levanta en un emplazamiento estratégico en la vía de comunicación entre Pamplona y Logroño que mantiene, en líneas generales, el antiguo trazado seguido por la primitiva calzada romana entre Pompelo y Vareia posteriormente aprovechada desde el Medievo por la vía francesa del Camino de Santiago cuyo trazado unía ambas ciudades.

Trazado urbano Dentro del término municipal, el núcleo urbano se localiza al norte. La distribución urbana del caserío se muestra extendida longitudinalmente entre el río Odrón, por un lado, y entre el cerro (monte El Castillo) sobre el que antiguamente se levantaba el castillo y la antigua carretera N-111, entre Pamplona y Logroño, ahora NA-1110. En torno a dos grandes espacios abiertos se define el entramado urbano: la plaza de Santa María-Plaza La Fruta y la plaza del Coso. Preserva, en esencia, el antiguo trazado medieval con calles longitudinales (especialmente la larga calle Mayor, junto con la calle Las Cuestas, la calle El Medio o la Calle Bajera), paralelas al curso del río, atravesadas por otras más cortas y perpendiculares.

Vías de comunicación y distancias El núcleo urbano está situado junto a la autovía A-12 (Autovía del Camino) que reemplazó a la antigua carretera nacional N-111 como vía rápia de comunicación. Esta última, ahora llamada NA-1110 pasa más al norte de la autovía, más cerca aún del centro urbano, aunque trazando un desvío que lo circunvala pasando a llamarse el tramo como NA-8401 que cruza la localidad de este a oeste. De norte a sur también atraviesa el lugar la NA-129 entre Acedo-Lodosa. Ambas vías perpendiculares se unen junto a la iglesia de Santa María. De Pamplona a 59 km. De Estella a 21 km. De Logroño a 29 km. De Madrid a 416 km. De Acedo a 13 km. De Lodosa a 22 km. miniaturadeimagen|400x400px|Plano de Los Arcos (Gobierno de Navarra - Geoportal SITNA)

Relieve e hidrografía El término municipal es fundamentalmente llano suavemente ondulado. Las mayores altitudes del municipio son: Valdelaguardia (585 m s. n. m.), Lomba (562 m s. n. m.), El Carcal (500 m s. n. m.) y Peñas Blancas (540 m s. n. m.).

El núcleo urbano está situado a 438 m s. n. m. en la margen izquierda del río Odrón, cuya cuenca hidrográfica drena el territorio, hasta aportar sus aguas cerca de Lazagurría al río Linares, tributario por la izquierda del Ebro.

Las condiciones del terreno, llano, margoso y regado por el río, son plenamente favorables a la agricultura.

Clima El clima de la zona es de tipo mediterráneo y se caracteriza por tener un índice de precipitaciones moderadas registrándose al año de 500 a 600 mm y produciéndose una media de 60 a 80 días lluviosos y por tener los veranos secos. la temperatura media anual oscila entre 10 °C y 13 °C, según la cota de altitud, y la evapotranspiración potencial, de 650 a 725 mm.

Demografía Los Arcos cuenta con una población de . Su densidad demográfica es de 24 hab./km2

Historia Prehistoria y Edad Antigua Partiendo de estudios realizados por Javier Armendáriz Martija, el yacimiento arqueológico de El Castillo, situado al norte de la actual población, fue una ciudad vascona de finales de la Edad de Bronce a la Edad de Hierro, que según escritos de historiadores romanos, habría que identificar como Curnonium:

Hasta el no hay noticias de la existencia de esta ciudad. Es Claudio Ptolomeo quien la incluye dentro del listado de ciudades vasconas. Aunque sus parámetros geográficos lleva a cuestionar su localización precisa existen otros testimonios que ayudan a hacerlo. Existen una inscripción funeraria hallada en Burdeos (CIL, XIII, 62) que menciona a un curnoniense desplazado en Aquitania. El P. Moret, en un intento de precisar su localización, la situó entre Viana y Los Arcos vinculando, erróneamente con la Oya de Cornaba, término situado en Viana, donde se localiza el despoblado medieval de Cornava que se incorporó a la ciudad de Viana en 1219 cuando Sancho el Fuerte concedió a esta el llamado Fuero del Águila. Este apunte de Moret, sin sometimiento crítico, ha sido asimilado posteriormente por diversas fuentes, incluidos arqueólogos más recientes que lo adoptaron como válido.

Esta debió de acabar sus días en el contexto de las guerras sertorianas, en el 72 a. C., ya que presenta un estrato de ceniza similar a que se aprecia en La Custodia (Viana), y otros yacimientos próximos. A sus pies debió surgir la nueva ciudad romana, que agrupó a las poblaciones destruidas por Sertorio.

La abundancia de los restos arqueológicos que han ido apareciendo durante el último siglo, cada vez que se hacían obras en el subsuelo de la población, indican que bajo la actual villa hubo una previa de origen romano.

Edad Media Como muchos pueblos de la zona, Los Arcos surge de un pequeño barrio, Santa Olalla, y del castillo. Pero es en el cuando se forma lo que hoy conocemos como villa. Acaeció cuando Sancho Garcés IV de Navarra, el de Peñalén, la repobló tras la batalla de Valdegón (1067). Esta batalla, dentro del contexto de la Guerra de los Tres Sanchos, enfrentaba a los reinos de Castilla, de Aragón y de Pamplona. Pamploneses y aragoneses, de un lado, derrotaron a los castellanos. El rey, agradecido, puso un arco tenso (Arcos) y mandó repoblar la villa.

En 1113 se conoce una donación al monasterio de Leire por parte del rey Alfonso I el Batallador, rey de Pamplona y Aragón, fechada en la villa cornoia de Los Arcos. Otro documento medieval, extraído del Becerro de Irache, ayuda a localizar la antigua Curnonium con la actual villa: en 1120 se produjo un conflicto de límites entre Mendavia y Villa Mezquina (ahora un desolado mendaviés). En la descripción de los límites de ambas se menciona una piedra hitera que indicaba tal delimitación.

A finales del el rey Sancho VI de Navarra otorga el Fuero de Los Arcos (Pamplona, abril de 1176), un fuero singular «cuya adecuación a algunos de los tipos de fueros» contemplados lo sitúa en una categoría propia al presentar tanto rasgos comunes a los llamados «fueros de frontera» (exención de carnaje,Según los autores y según los lugares varía, pero en general era el pago de un tanto (un cuarto o un quinto) de ovejas o cerdos pastando en el monte. Véase en fornajeEn algunas villas enfranquecidas se pagaban cánones por ocupación del suelo en el centro urbano. El nombre varía según los lugares: censo, cermenaje, fornaje, francaje. Véase en y herbazgo, donación de sernas y yermos, derecho a gozar libremente de aguas, leñas y hierbas) junto a ciertos privilegios jurisdiccionales. De hecho era la única buena villa dentro de las vías jacobeas navarras que no tenía el habitual fuero de Jaca en su versión estellesa o pamplonesa. Y aunque dentro de la villa tanto francos como infanzones y labradores mantenían su condición diferenciada el fuero daba cabida a todos ellos regulando sus compraventas y fijando, además, un régimen fiscal diferenciado ya que tanto francos como labradores pagaban el censo por solar (doce sueldos anuales, algo habitual en las poblaciones burguesas a partir de la segunda mitad del ) mientras que los infanzones estaban eximidos de ello. La villa acabó siendo una «plaza fuerte, uno de los principales burgos de francos o ruanos del reino, a pesar de no estar aforada a ninguna versión del fuero de Jaca. Es más, fue una de las seis buenas villas que formaron inicialmente el brazo de las universidades en las Cortes de Navarra a mediados del siglo XIII.»

En 1274 la población sufre de nuevo los efectos de la guerra, quedando afectado su castillo tras el ataque de las tropas castellanas, capitaneadas por el primogénito Don Fernando de la Cerda. En 1283, en la convocatoria que hace la reina Blanca —regente durante la minoría de edad de Juana I— de las Cortes de Navarra, aparece como una de las buenas villas que es llamada,, José 1840, Diccionario de antigüedades del Reino de Navarra, Pamplona, Imprenta de José Imaz y Gadea. p. 287. y desde entonces —salvo el periodo posterior en que quedó incorporada a Castilla (1463-1753)— mantuvo asiento en Cortes.

Pasados los años, la zona vuelve a sufrir los avatares de la guerra civil, y esta vez para cambiar de pabellón. Navarra, tras la muerte de la reina Blanca y su controvertido testamento, se divide entre agramonteses, partidarios de Juan II de Navarra, y beamonteses, partidarios de Carlos, Príncipe de Viana que cuenta con el apoyo de Castilla. Los Arcos se alía del lado de los agramonteses. El 7 de julio de 1463, tras la sentencia arbitral de Bayona, los delegados del rey Enrique IV de Castilla requieren a los de la villa de Los Arcos homenaje y juramento de fidelidad como vasallos, tras perder la causa agramontesa por la que habían luchado.

Los Arcos, Fue incorporado a Castilla en 1463 por la sentencia arbitral que el rey Luis XI de Francia da a las diferencias entre Juan II de Navarra y Enrique IV de Castilla; la villa se sometió con la condición de seguir gozando de todos los fueros y privilegios, perteneciendo al reino castellano hasta 1753, año en que se reincorpora a Navarra. También fueron incorporados a Castilla las villas de Armañanzas, El Busto, Sansol y Torres del Río.Historia de Los Arcos - Página web municipal Idioma: Español - Consultado: 22/02/2009

Edad Moderna En 1521, en el contexto del intento de reconquista de Navarra, la población de la villa resistió temporalmente al avance de las tropas franco-navarras, en el que finalmente resultó saqueada y derrotada, retrasando el asedio a Logroño tras recuperar nuevamente Navarra para el rey navarro Enrique II. Tras el error logístico que cometió André de Foix, asediando la ciudad castellana al otro lado del Ebro, únicamente consiguió que se reforzasen las tropas imperiales en Logroño. Tras la retirada del ejército navarro, recibió como agradecimiento del emperador castellano un mercado franco los miércoles de cada semana, a perpetuidad.