miniaturadeimagen|Chaikovski en 1877, año del estreno del ballet. En la foto posa junto a Antonina Miliukova, con quien contrajo matrimonio ese mismo año. El lago de los cisnes (en ruso: Лебеди́ное о́зеро, Lebedínoye óziero) es un cuento de hadas-ballet estructurado en cuatro actos, que fue encargado por el Teatro Bolshói en 1875 y se estrenó en 1877. La música fue compuesta por Piotr Ilich Chaikovski; se trata de su op. 20 y es el primero de sus ballets. En la producción original la coreografía fue creada por Julius Reisinger. El libreto se cree que fue escrito por el director teatral Vladímir Petróvich Béguichev y el bailarín Vasili Gueltser, basándose en el cuento alemán Der geraubte Schleier (El velo robado) de Johann Karl August Musäus.Warrack, John. Tchaikovski's "Swan Lake": True Drama in Dance Form in Swan Lake with Margot Fonteyn and Rudolf Nureyev. Notas del videocassette. Philips 070 201-3; 1966, p. 4.
La primera representación tuvo lugar el 4 de marzo de 1877 en el Teatro Bolshói de Moscú.Warrack, John. Tchaikovsky Ballet Music. University of Washington Press, 1979, pp. 15–16. Contrario a su gran reconocimiento actual, esta obra estuvo rodeada de reveses desde su estreno; además de su pobre producción inicial, de la cual se han perdido algunos registros, las creaciones de la música y la coreografía original no fueron paralelas debido a desacuerdos técnicos entre las partes, pues Chaikovski (poco familiarizado con la composición de ballets) trabajó de forma rápida, innovadora y despreocupada en una partitura que terminaría desconcertando a Reisinger. Todo ello hizo que la obra no fuese bien aceptada ni por el público ni por la crítica, la cual se expresó con palabras como «difícilmente se convertirá en un ballet de repertorio y nadie lo va a lamentar».Nugent, Ann. Swan Lake: Stories of the Ballets. Aurum Press, 1985, pp. 16-17. Sin embargo, el 15 de enero de 1895 en el Teatro Mariinski de San Petersburgo esta misma obra logra su primer gran éxito con una nueva coreografía a cargo de Marius Petipa y Lev Ivánov. Las primeras ideas que tuvo Chaikovski acerca del El lago de los cisnes fueron reorganizadas, y el pas de deux que compuso originalmente para el cisne negro fue sustituido por otro, compuesto también por él.
Desde entonces, numerosas revisiones y puestas en escena mantuvieron fresca esta subestimada obra, de modo que a mediados de los años 40 del empezó a ser ampliamente reconocida como paradigma del ballet. El lago de los cisnes bailado con la música de Chaikovski es actualmente uno de los más reputados títulos del ballet mundial y una de las mayores aportaciones artísticas del Imperio ruso, así como una de las obras emblemáticas del compositor. Bailarines tan geniales como Anna Pávlova y Rudolf Nuréyev han dejado su huella en esta duradera obra maestra.
Historia Composición Los orígenes del ballet El lago de los cisnes son bastante oscuros y, como hay muy pocos registros concernientes a la primera producción de la obra que hayan sobrevivido, solamente cabe especular sobre quién fue el autor del libreto original. La teoría más autorizada atribuye su autoría a Vladímir Petróvich Béguichev, director de los Teatros Imperiales de Moscú durante el tiempo en que el ballet fue producido originalmente, y Vasili Gueltser, bailarín del Teatro Imperial Bolshói de Moscú.Beaumont, Cyril W. The Ballet Called "Swan Lake". Alton: Dance Books, 2012, p. 8. Pero muy probablemente Geltser solo fue la primera persona en copiar el escenario para su publicación, puesto que una copia conservada lleva su nombre. El primer libreto publicado del ballet y la música compuesta por Chaikovski no se corresponden en muchas partes. De ello se puede inferir que el auténtico primer libreto publicado posiblemente fue elaborado a mano por un escritor del periódico quien había visto los ensayos iniciales. Las nuevas producciones de óperas y ballets siempre se publicaban en los periódicos del Imperio ruso, junto con sus respectivos escenarios.
Según dos de los parientes de Chaikovski, su sobrino Yuri Lvóvich Davýdov y su sobrina Anna Meck-Davýdova, el compositor había creado anteriormente un pequeño ballet llamado El lago de los cisnes en su casa en 1871. Este ballet incluía el célebre leitmotiv conocido como el tema del cisne o canción de los cisnes.Balanchine, George. 101 Stories of the Great Ballets. Anchor Books, 1975, pp. 449–452. Béguichev encargó la partitura de El lago de los cisnes a Chaikovski en 1875 por un precio bastante modesto de 800 rublos. Béguichev pronto comenzó a elegir artistas que participarían en la creación del ballet. El coreógrafo asignado a la producción fue el checo Julius Reisinger, que había sido contratado desde 1873 como maestro de ballet en el Ballet Imperial del Teatro Bolshói de Moscú (hoy conocido como el Ballet Bolshói). Se desconoce qué tipo de procesos de colaboración hubo entre Chaikovski y Reisinger. Parece que en un principio Chaikovski trabajaba sin pleno conocimiento de los requisitos específicos de Reisinger.Wiley, Roland John. Tchaikovsky's Ballets. Oxford University Press, 1991. Chaikovski probablemente tenía algún tipo de instrucción al componer El lago de los cisnes, ya que tenía que saber qué tipo de danzas se requerirían. Pero, a diferencia de las instrucciones que el compositor recibió para las partituras de La bella durmiente y El cascanueces, en esta ocasión no hay instrucciones por escrito que se hayan conservado. Cuando Reisinger comenzó la coreografía una vez terminada la partitura, exigió algunos cambios a Chaikovski. Al exigir la adición o eliminación de una danza, Reisinger dejaba claro que él iba a ser una parte muy importante en la creación de esta pieza. Aunque se pidió a los dos artistas que colaborasen, cada uno pareció preferir trabajar tan independiente del otro como fuera posible.
Influencias de Chaikovski Desde comienzos del hasta principios de la década de 1890, las partituras para ballets casi siempre eran escritas por compositores conocidos como "especialistas": compositores que eran muy hábiles en anotar la música ligera, decorativa, melodiosa y rítmicamente clara que estaba en ese momento en boga para el ballet. Chaikovski estudió la música de estos especialistas, como el italiano Cesare Pugni y el austríaco Leon Minkus, antes de ponerse a trabajar en El lago de los cisnes. Chaikovski tenía una opinión bastante negativa de la música de ballet «especialista» hasta que la estudió en detalle, quedando impresionado por la variedad casi ilimitada de contagiosas melodías contenidas en sus partituras. Chaikovski admiraba más que ninguna la música de ballet de compositores como Léo Delibes, Adolphe Adam y Riccardo Drigo. Más tarde escribiría a su protegido, el compositor Serguéi Tanéyev: «Escuché el ballet Sylvia de Delibes... qué encanto, qué elegancia, qué riqueza de melodía, ritmo y armonía. Me avergoncé, porque si hubiera sabido de esta música entonces, yo no habría escrito El lago de los cisnes». Chaikovski admiraba enormemente la partitura de Adam para Giselle de 1844, que presentaba la utilización de la técnica conocida como leitmotiv: asociando determinados temas con ciertos personajes o estados de ánimo, una técnica que utilizaría en El lago de los cisnes, y más adelante, en La bella durmiente.
Proceso compositivo El entusiasmo de Chaikovski con El lago de los cisnes es evidente por la rapidez con la que compuso. Encargado en la primavera de 1875, la pieza se creó en un año completo. Sus cartas a Serguéi Tanéyev a partir de agosto de 1875 indican sin embargo, que no solo era su emoción lo que lo obligó a crear tan rápidamente, sino su deseo de terminarlo lo más pronto posible a fin de permitirle empezar a trabajar en una ópera. En primer lugar, creó partituras de los tres primeros números del ballet, luego la orquestación durante el otoño e invierno y todavía estaba luchando con la instrumentación en la primavera. El 10 de abril de 1876 el trabajo estaba completo. La mención de Chaikovski de un borrador sugiere la presencia de algún tipo de resumen, pero no se conoce la existencia de borrador alguno. Chaikovski escribió varias cartas a sus amigos expresando su deseo de muchos años de trabajar con este tipo de música, así como su entusiasmo acerca de su estimulante, aunque laboriosa tarea actual.
No obstante, Chaikovski también se basó en composiciones anteriores suyas. Hizo uso de material de El voivoda, una ópera que había abandonado en 1868. El Gran adagio (también conocido como el Dúo de amor) del acto segundo de El lago de los cisnes es una copia textual del dúo entre los protagonistas de su ópera Undina, igual que el Valse des fiancées del acto tercero. Otro número que incluía un tema de El voivoda fue el Entr'acte del acto cuarto. En abril de 1876, la partitura estaba completa y comenzaron los ensayos. Pronto Reisinger empezó a dejar de lado ciertos números que calificó como "no aptos para el ballet". Incluso inició la coreografía de las danzas con música de otros compositores, pero Chaikovski protestó y sus piezas fueron restituidas.
Representaciones thumb|250px|Adelina Juri (Odette) y Mijaíl Mordkin (Sigfrido), 1901. El estreno fue 4 de marzo de 1877, Teatro Bolshói de Moscú; coreografía de Julius Reisinger; dirigido por Stepán Ryábov; escenografía de Karl Valts (Actos 2 & 4), Iván Shanguin (Acto 1), Karl Groppius (Acto 3). 1880 y 1882, Teatro Bolshói de Moscú; coreografía de Joseph Hansen, mismo director y diseñadores que en el estreno. 1895, Teatro Mariinski de San Petersburgo; con coreografía de Marius Petipa (Actos 1 & 3), Lev Ivánov (Actos 2 & 4); dirigido por Riccardo Drigo; escenografía de Iván Andréiev, Mijaíl Bocharov, Henrich Levogt; diseño de vestuario de Yevgueni Ponomariov«Swan Lake». American Ballet Theatre. Consultado el 22-10-2022. 1901, Teatro Bolshói de Moscú; con coreografía de Aleksandr Gorski; dirigido por Andréi Árends; escenografía de Aleksandr Golovín (Acto 1), Konstantín Korovin (Actos 2 & 4) y N. Klodt (Acto 3). 1911, producción de los Ballets Rusos de Serguéi Diáguilev en Londres; con coreografía de Michel Fokine siguiendo a Petipa-Ivánov; escenografía de Golovín y Korovin.
Estreno mundial en Moscú El estreno de El lago de los cisnes tuvo lugar el 4 de marzo de 1877. La función fue a beneficio de la bailarina Pelaguéya Karpakova, también conocida como Polina Karpakova. Ella misma interpretó el papel de Odette junto con el primer bailarín del Teatro Bolshói Victor Gillert como príncipe Sigfrido. Karpakova probablemente también bailó la parte de Odile, aunque no se sabe con certeza. La bailarina rusa Anna Sobeschánskaya, para la que estaba programado originalmente (1877) el papel de Odette, fue retirada del estreno cuando un funcionario del gobierno de Moscú se quejó de ella, afirmando que había aceptado varias piezas de joyería cara de él, solo para luego casarse con un compañero bailarín y vender las piezas por dinero en efectivo. Sobeschánskaya fue sustituida por Pelaguéya Karpakova que bailó el papel de la reina cisne.
El estreno no fue bien recibido, obteniendo una crítica casi unánime acerca de los bailarines, orquesta y escenografía. Por desgracia la magistral partitura de Chaikovski se perdió en la debacle de la pobre producción. Aunque hubo algunos que reconocieron sus virtudes, la mayoría consideró que era demasiado complicado para el ballet. Los propios críticos en general no estaban familiarizados con el ballet o la música, sino más bien con el melodrama hablado. La música de Chaikovski les pareció "demasiado ruidosa, demasiado wagneriana y demasiado sinfónica".Rosen, Gary: "Swan Lake: An Historical Appreciation". Swan Lake, programa. Cape Town: Cape Town City Ballet, 1998. Los críticos también arremetieron contra la coreografía de Reisinger que pensaron que era "poco imaginativa y en conjunto poco memorable".