Andes es un municipio del Suroeste antioqueño, situado en la cordillera Occidental de los Andes Colombianos; en el extremo suroccidental del departamento de Antioquia, a los 5°39′29″ de latitud norte y 75° 52' 50″ de longitud oeste. Está ubicado a 1.350 , su temperatura media es de 22 °C, su precipitación media anual es de 2.092 mm y su población, según el PBOT del año 2012 es de 40.668 hab. Su cabecera dista 117 km de la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia y posee una extensión de 403,42 km². Andes es célebre por ser la cuna del escritor, filósofo y periodista antioqueño Gonzalo Arango, fundador del movimiento nadaista, del escritor Juan de Dios "El Indio" Uribe, y de la humorista de Sábados felices María Auxilio Vélez.http://www.andes-antioquia.gov.co/index.shtml#7

Toponimia

Existen varias teorías concernientes a la etimología del topónimo «Andes».

La primera menciona que el probable origen de la voz «Andes» sería el término quechua anti, 'cresta elevada'. Algunos suponen que derivaría de otra palabra quechua, Antisuyo, uno de los cuatro suyos o regiones del Imperio inca; sin embargo, es más probable que el nombre de ese suyo haya provenido de la cordillera en cuestión.

Otra señala que el nombre se habría originado en la voz aimara anta, 'color de cobre', de la misma familia que el quechua anta, 'cobre'. El nombre fue usado por primera vez por el cronista hispanoperuano Inca Garcilaso de la Vega y se refería a aquella zona de los Andes que está cerca de Cuzco, donde hay vetas y depósitos metalíferos y los óxidos de los elementos metálicos mantienen un color cobrizo.

Más dudosa es la etimología española, que lo haría provenir de la palabra «andén»; sin embargo, es probable que los españoles modificaran la voz quechua anti al notar que eran frecuentes en las laderas de esta cordillera los cultivos mediante terrazas o andenes. Es de notar que los quechuas del Tahuantinsuyo solían denominar «Anti» a los sistemas montañosos más orientales que señalaban aproximadamente los límites de ese imperio. Por esto, algunas elevadas sierras Pampeanas, como la del Aconquija, eran incluidas en los «Anti» aunque pertenecieran a sistemas orográficos independientes

Historia

El territorio que ocupa el Municipio de Andes, fue descubierto a mediados del , época en la que hacía parte del distrito de Caramanta. Los Primeros Pobladores abandonaron prontamente esta comarca, y hasta el no se volvió a tener noticias de esta región.

La iniciación del primer núcleo poblado de Andes aconteció de acuerdo con la tradición, en la siguiente forma: en 1805, los Envigadeños José María de la Calle y José María Restrepo, subieron por el San Juan en busca de minas y salados, y habían logrado los respectivos registros. Hacia el año de 1820 el indio Guaticamá, perseguido por las autoridades a causa de haber asesinado a su esposa, salió de la población chocoana de “El Chamí” y después de atravesar la cordillera se estableció en un punto que llamó “La Bodega”, dedicándose a trabajar la tierra. Vivió allí muchos años hasta que algunos indígenas siguieron su ruta y también fijaron allí su residencia.

El Doctor Antonio Tascón, quien estuvo por la región “Cazando” indígenas, elogió su prodigiosa ferocidad y ello motivó la afluencia de algunas familias indias que fundaron allí su caserío con el nombre de “Gólgota”. Se afirma que el descubridor y explorador del río San Juan, que riega el municipio, fue Marcos Tabares. Su informe en que ponderaba las riquezas auríferas de la vertiente del río y la abundancia de fuentes saladas, atrajo nuevos colonos que aumentaron la población del incipiente caserío del “Gólgota”.

Uno de los acompañantes del Señor Tabares, Don Ruperto Castañeda, descubrió en los Llanos de Santa Rita algunas fuentes saladas y las minas de oro que luego fueron denunciadas con los nombres de “La Soledad” y “San Antonio”. A consecuencia de estos descubrimientos, llegó la primera pareja blanca compuesta por don Manuel María Vélez y su esposa, doña Andrea Uribe de Vélez (tía del general Rafael Uribe Uribe). El descubrimiento de la mina “El Chaquiro” fue un acontecimiento que atrajo nuevos colonos, y así se fundó la aldea de Santa Rita. Señalan algunas historias que en el año de 1842, diez años antes de presentarse en estos lugares el principal fundador, se estableció en la tantas veces nombrada “Ciudad”, el señor Pedro Aramburo, quien más tarde prestó su cooperación a la fundación del este Municipio.BERMUDEZ, Luis, Monografía de Andes. Esta es Antioquia. Pág 2Monografías de Antioquia. Documentos sobre la fundación de Pueblos. Pág. 28.

“En un Principio, no hubo ninguna intención de fundar un pueblo en el actual territorio de Andes. Solamente había la preocupación de explotar las ricas minas de oro de veta y aluvión, ubicadas en su mayor parte en el corregimiento de Santa RitaOROZCO VÉLEZ, Luis Alfonso, et al, Andes Memoria Cultural, Secretaría de Educación y cultura de Antioquia, 1994”

Aborígenes

Aunque se han realizado numerosas investigaciones arqueológicas en suelo antioqueño, los mismos investigadores reconocen que es poco lo que se sabe sobre las sociedades indígenas asentadas durante milenios en este territorio. Han surgido, no obstante, dos teorías sobre los primeros poblamientos. La primera establece que hace por lo menos 40.000 años grupos de cazadores comenzaron a colonizar el continente de norte a sur y se fueron adaptando a distintas regiones creando unidades sociales en diversas zonas de América. La segunda teoría afirma que la primera agricultura intensiva vinculada a asentamientos estables tuvo su verdadero origen en la selva amazónica, y de allí partió hacia las vertientes montañosas y las costas donde se produjo una ocupación extendida del territorio y surgieron las aldeas con algún nivel de infraestructura en las que se practicaron tecnologías de producción, de urbanismo y de comunicación, además del trueque y de algunas formas de conocimiento científico, matemático y astronómico.

El territorio antioqueño, por su ubicación geográfica, fue un importante escenario natural de estos grupos. Luego, el río Magdalena permitió su penetración hacia gran parte del interior de Los Andes donde se conformaron poblamientos con una antigüedad relativa de 7 a 8 mil años. En estas sociedades se produjo una transición hacia las actividades agrícolas en las que se dio preferencia al cultivo del maíz debido a su importancia alimenticia y a su adaptabilidad a diversos suelos y climas. Como sociedades agrícolas, dejaron atrás el nomadismo y conformaron luego algunas unidades sociopolíticas llamadas cacicazgos con una muy definida jerarquización social y con sistemas de intercambio comercial que permitían la circulación de productos excedentes y el aprovisionamiento de aquellos no producidos localmente. En las zonas montañosas el oro y la sal desempeñaron el papel de productos para el trueque.

Dentro de estos grupos humanos se destacaron los Catíos quienes al momento de la conquista española se localizaban en la Cordillera Occidental diseminados por un amplio territorio que se expandía, al parecer, desde Santafé de Antioquia hacia el sur, cerca de Caramanta y poseían poblaciones como Xundable y la mítica Cori, entre otras, donde sus habitantes se especializaron en el procesamiento del oro y la sal. Los Catíos fueron además grandes guerreros que lograron un relativo desarrollo económico, tecnológico e ideológico y de quienes se afirma, según las crónicas de Cieza de León, que practicaron la antropofagia con fines rituales.

Las investigaciones sobre ocupaciones indígenas prehispánicas en nuestro territorio continúan con buenos resultados. Recientemente, por ejemplo, en el corregimiento de Santa Rita, alrededor de una fuente salina, un grupo de antropólogos de la Universidad de Antioquia descubrió algunos vestigios que indican la presencia de grupos humanos entre el sexto milenio a.C. y el Estas investigaciones, sumadas a los testimonios de cronistas como Sardella y el citado Cieza de León, permiten establecer que se trata de ocupaciones de los Caramanta y los Cori que habitaron las estribaciones del macizo montañoso conocido como Farallones del Citará o Cuchilla de Caramanta donde se localiza el valle del río Santa Rita.

Por fuentes arqueológicas y etnohistóricas se sabe que los Caramantas constituían sociedades agrícolas que sembraban el maíz, la yuca, y otros vegetales y que aprovechaban la fauna y la flora nativas y los minerales como el oro y las fuentes de agua sal; así mismo, se proveían de productos inexistentes en la región por medio de sistemas de intercambio local y regional.

Los Caramantas tenían prácticas afines a las de los Catíos, entre las que se destacaban el canibalismo ritual y la exhibición de cráneos de los vencidos en sus guerras, a manera de trofeos. Poseían lugares especializados de culto con ofrendas y sacrificios humanos y enterraban a sus muertos con ricos ajuares, lo que desató la codicia de los guaqueros paisas, destructores, siglos después, de interesantes lugares de interés arqueológico.

Los españoles en el Suroeste

La primera expedición conquistadora hacia el interior de lo que hoy se conoce como departamento de Antioquia fue comandada por Francisco César, cumpliendo órdenes del Pedro de Heredia, Gobernador de Cartagena. A César, como a todos los conquistadores peninsulares, lo movía la ambición del oro y partió en 1536 en busca del mítico tesoro de Dabaibe. Entró por el río León con 63 españoles, ascendió la serranía de Abibe y llegó a tierras de Guaca, gobernadas por el cacique Nutibara quien opuso abierta y valiente resistencia a la ocupación.

Los españoles regresaron a San Sebastián de Urabá y en enero de 1538 organizaron una nueva expedición al mando de Juan Vadillo. De nuevo enfrentan a Nutibara a quien vencen y asesinan en la región de Buriticá. Siguieron hacia el sur y luego recorrieron parte del Cauca, desde Buriticá hacia la región del actual suroeste, territorio en el que, según escribiría luego el licenciado Vadillo, los conquistadores avistaron "Una gran extensión de bosques e una inmensa floración silvestre. Por doquiera que anduvimos, los naturales del país se escondían evadiendo nuestro trato". Ascendieron la cordillera remontando el río Garú (San Juan) hasta Caramanta donde muere Francisco César. Esta difícil y costosa expedición culmina en Anserma cuando las tropas de Vadillo se encuentran con Lorenzo de Aldana, quien venía desde Quito.

Años más tarde Jorge Robledo en una travesía iniciada desde el Perú dejó atrás Anserma y llegó a tierras de Bolombolo, en límites con Zenufaná. Escribe en una de sus crónicas: "Desde Zenufaná a Aburrá puede haber seis leguas; en todo este camino hai grandes asientos del pueblos antiguos e mui grandes edificios, de caminos a mano e grandes, por las sierras e medias laderas, que en el Cuzco no los hai mejores. I todo está perdido e destruido, e no hai indio que sepa decir como ha sido ni de qué se ha despoblado".

Del paso de los españoles por estas regiones que hoy conforman el suroeste de Antioquia quedó una fundación, la Villa de Caramanta, poblado por el capitán Francisco Gómez Hernández en 1548 por órdenes de Belalcázar. Esta villa tenía en 1559 once pueblos den con igual número de encomendaderos, entre quienes se destacó don Luis Daza cuya encomienda tenía el nombre de Paparó que derivó luego en Tapartó y estaba ubicada a trece leguas de Anserma y a veintitrés de Santa Fe de Antioquia.