miniatura|Cristo crucificado, por Diego Velázquez. La crucifixión (Σταύρωση en griego, Cruci figere y crucifixio en latín) es un método de ejecución en el que el reo es clavado o atado a una cruz de madera, normalmente desnudo, y es abandonado allí hasta su muerte por el agotamiento físico y la asfixia.
Esta forma de ejecución fue ampliamente utilizada en la Antigua Roma y en culturas vecinas del Mediterráneo; métodos similares habían sido inventados por el Imperio persa.“Las primeras instancias registradas de crucifixión se encuentran en Persia, donde se creía que, por cuento la tierra era sagrada, el entierro del cuerpo de un notorio criminal profanaría el suelo. Las aves de arriba y los perros abajo se encargarían de los restos” Smith, Damian Barry, The Trauma of the Cross: How the Followers of Jesus Came to Understand the Crucifixion, p. 14. Paulist Press: Mahwah, New Jersey, 1999.
La crucifixión fue utilizada por los romanos hasta el año 337, después de que el cristianismo fuera legalizado en el Imperio romano en 313 favorecido por el emperador Constantino, pero antes de que se convirtiera en la religión oficial del imperio en 380 bajo Teodosio.
Actualmente, en ciertos países con interpretaciones legales de la sharía dentro de su código penal como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Sudán y grupos terroristas como el Estado Islámico la usan como método de tortura y ejecución.
Detalles de la crucifixión miniatura|150px|derecha|Crucifixión de San Andrés. La crucifixión era usualmente utilizada para exponer a la víctima a una muerte particularmente lenta, horrible (para disuadir a la gente de cometer crímenes parecidos) y pública, utilizando todos los medios necesarios para su realización. Los métodos de la crucifixión variaban considerablemente con el lugar y el tiempo donde se efectuaban.
Las palabras griegas y latinas que corresponden a “crucifixión” se aplicaban a formas diversas de ejecución dolorosa, desde empalar en una estaca, clavar o atar en un árbol, o en un poste, hasta formas complejas con diversos travesaños y piezas.
En algunos casos, antes de la crucifixión, los romanos acostumbraban a dar latigazos (flagelar) al reo. Luego, y durante el trayecto hasta el lugar de ejecución, el condenado era obligado a cargar un yugo de madera ("Patibulum" o "furca") sobre sus propios hombros, que posteriormente solía ser usado como travesaño de la cruz.
El historiador romano Tácito documenta que la ciudad de Roma tenía un lugar específico para llevar a cabo las ejecuciones, un área especialmente destinada para la crucifixión, situado afuera de la puerta del Esquilino.
La persona muchas veces era atada al patíbulo por medio de cuerdas, pero el uso de clavos se documenta por varias fuentes, como en el caso de Flavio Josefo, donde sostiene que en la primera guerra judío-romana (70) «los soldados enfurecidos, clavaban a las cruces a los que eran capturados a unos en una posición y a otros en otra (allon allói skhémati)»; también se mencionan «clavos» en el evangelio de Juan (). Arqueológicamente estos artículos son más bien escasos, pues algunos objetos utilizados en la crucifixión de los criminales, tales como los clavos, eran codiciados como amuletos con propiedades medicinales.[Mishna, Shabbath 6.10: see David W. Chapman, Ancient Jewish and Christian Perceptions of Crucifixion (Mohn Siebeck 2008 ISBN 978-3-16-149579-3), p. 182
Instrumento de ejecución
La forma del instrumento empleado en las crucifixiones podía ser muy variada. Flavio Josefo describe múltiples torturas y posiciones en que Tito crucificó a los rebeldes durante la primera revuelta judía (70).
Al principio los persas fijaban al reo tan solo a una estaca vertical, llamada en la terminología inventada por Justo Lipsio crux simplex ad affixionem. Esta era la construcción disponible más sencilla de torturar y matar a los criminales. Los romanos añadieron posteriormente travesaños de madera atados en la parte superior del poste o estaca formando una T (crux commissa), y también la forma más familiar entre los cristianos (crux immissa). Otras formas comunes eran en forma de X o de Y.
Los escritos más antiguos que relatan crucifixiones describen la forma de la letra T (la letra griega tau) o compuesta de un poste (stipes o palus), con un travesaño (patibulum) sujetado por medio de una clavija en la parte superior:
Plauto (254-184 a.C.) habla del patibullum usado como travesaño o como sinónimo de cruz:
Dionisio de Halicarnaso (primer siglo a.C.) describe esta antigua práctica:
Séneca (c. 4 a.C. al 65 d.C.) también refiere:
Ubicación de los clavos miniatura|270px|Cristo de San Pedro. Sanlúcar la Mayor.
En la cultura popular existe la creencia (posiblemente derivada de leer literalmente la descripción del evangelio de Juan de que las heridas de Cristo estaban «en las manos»),Juan 20:25: "...Si no viere en sus manos la señal de los clavos..." (clavos en plural, es decir, uno en cada mano), de que el condenado era clavado en las manos, sin embargo documentos históricos refieren que los clavos estaban en las χείρ, palabra griega que generalmente se traduce como ‘mano’, que se refiere desde el brazo hasta la mano, mientras que si se quiere describir específicamente la mano se escribe ἄκρην οὔτασε χεῖρα.
Una posibilidad que no requiere que además hubiese sido atado es que los clavos se insertaron justo debajo de las muñecas, entre los dos huesos del antebrazo (el radio y el cúbito). Los clavos también pudieron haber sido colocados a través de la muñeca, en el espacio entre los huesos del carpo, conocido como espacio de Destot. La palabra utilizada en los evangelios χείρ traducida como “mano” es utilizada también en Hechos 12:7 donde se narra que las cadenas de Pedro cayeron de “sus manos” siendo que éstas debieron de estar colocadas en sus muñecas. Esto muestra que el uso semántico de χείρ es mucho más amplio que el término castellano mano, y puede que los clavos estuviesen situados en la muñeca.
Un experimento realizado por un documental del canal de National Geographic titulado Quest For Truth: The Crucifixion (Búsqueda de la verdad: La crucifixión) mostró que una persona puede ser suspendida por la palma de su mano. Clavar los pies a un lado de la cruz libera esfuerzo en las muñecas depositando la mayor parte del peso en la parte baja del cuerpo. Otra posibilidad, sugerida por Frederick Zugibe, es la de que los clavos pudieron haber sido colocados entrando en la palma, en la base del dedo pulgar y salió por la muñeca, pasando por el túnel carpiano.
Una ménsula o supedaneum atado en la cruz, probablemente para quitar el peso del cuerpo de las muñecas es incluida constantemente en representaciones de la crucifixión de Jesús, pero esto no es mencionado en fuentes antiguas. Estas, sin embargo, documentan un pequeño asiento en la parte frontal de la cruz (sedile).
Causas de la muerte miniatura|250px|El martirio de san Felipe, por José Ribera, Museo del Prado, Madrid.
El tiempo necesario para alcanzar la muerte va de horas hasta varios días, dependiendo exactamente del método empleado, el estado de salud de la persona crucificada y circunstancias ambientales.
Algunos investigadores creyeron que la muerte podía producirse como resultado de una «rotura del corazón», debido a la historia bíblica del agua y la sangre que fluye de la herida de Cristo..
Otra teoría, del cirujano Pierre Barbet,Frederick_Zugibe. "Columbia University page of Pierre Barbet on Crucifixion", 200. Inglés. Revisado el 24 de abril de 2010. establece que la causa típica de la muerte en la cruz era la asfixia. Cuando todo el peso del cuerpo es soportado por los brazos estirados, el condenado tenía graves problemas para inhalar, debido a la hiper-expansión de los músculos intercostales y del pecho. El condenado tendría entonces que empujarse hacia los brazos para facilitar la respiración. En efecto, los verdugos encargados de la ejecución debían romper las piernas de los condenados (crurifragium) después de que estos estuvieran algún tiempo en la cruz para agilizar la muerte. El reo fallecía de hipoxia, falta de oxígeno en la sangre y el organismo.
Experimentos en voluntarios desde 1980, realizados por el doctor Frederick Zugibe de la Universidad de Columbia, han revelado que cuando alguien se encuentra suspendido con los brazos de 60° a 70° desde la vertical, aun teniendo menor dificultad para respirar que con los brazos en posición directamente sobre su cabeza, experimenta un dolor e incomodidad que crece rápidamente, pudiendo sobrevenir la muerte en cuestión de minutos u horas según si tuviera una base para apoyar los pies. Zugibe asegura que el crurifragium, era utilizado solo como golpe de gracia, causando un shock traumático severo o causando embolia grasa, pero de ninguna manera induciendo la muerte por asfixia.
Hoy se cree que la muerte en una cruz podía suceder por múltiples razones, como shock hipovolémico, debido a la hemorragia causada por los azotes y los clavos;Una condición caracterizada por presión arterial baja y reducción del flujo sanguíneo a las células y los tejidos que lleva a daño celular irreversible y lesión de órganos y eventualmente a la muerte. o sepsis generalizada por las heridas infectadas.En medicina, se entiende por sepsis al síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) provocado por una infección grave. Revisado el 24 de abril de 2010. También podía suceder por la combinación de una serie de otras causas como deshidratación, insolación, cansancio crónico, que finalmente podían llevar a un paro cardíaco, etc.Frederick Zugibe, "Forensic and Clinical Knowledge of the Practice of Crucifixion", revisado el 24 de abril de 2010. . "Jesus's death on the cross, from a medical perspective", revisado el 24 de abril de 2010 ."The Physical Death Of Jesus Christ, Study by The Mayo Clinic", revisado el 24 de abril de 2010. . Estudios más recientes citan también al shock ortostático, acumulación de sangre en las venas (generalmente en las piernas) debido a la gravedad. Si las piernas están completamente inmóviles, un exceso de sangre se acumula en las venas, que son capaces de expansión y, por lo tanto, poseen una capacidad considerable. Durante la acumulación venosa excesiva, el gasto cardíaco y la presión arterial caen, lo que reduce críticamente la cantidad y/o la calidad de la sangre (oxigenada) que fluye al cerebro, y se produce el síncope y la muerte.
Era posible, sin embargo, sobrevivir a la crucifixión y existen registros de algunos supervivientes. El historiador Josefo describe que encontró a tres de sus conocidos crucificados. Él rogó al emperador Tito por ellos y se les concedió el indulto. Fueron descolgados vivos y tratados con el mayor cuidado para su recuperación. Dos de ellos murieron mientras que el tercero logró sobrevivir.Vida de Flavio Josefo 75.420-421. Citado en "Josef Zias, 'Crucifixón in Antiquity', 1998. Revisado el 24 de abril de 2010. «[...] al regresar vi muchos cautivos crucificados, entre ellos tres que recordé como antiguos conocidos. Dolorido y con lágrimas en los ojos fui a decírselo a Tito. Inmediatamente ordenó que fueran descendidos y los atendieran con gran cuidado para hacerlos recobrarse. Pero dos de ellos murieron cuando estaban en manos de los médicos; el tercero se recuperó.» Josefo no da detalles de los cuidados o tratamientos a que fueron sometidos.
Evidencia arqueológica de crucifixiones antiguas miniatura|200px|derecha|Única evidencia antropológica encontrada en 1968, sobre una crucifixión. Además de las referencias de la crucifixión que nos brinda el historiador Flavio Josefo, así como otras fuentes, solo existe un descubrimiento arqueológico de un cuerpo crucificado que data del Imperio romano alrededor de la época de Jesús, descubierto en 1968 en la localidad de Giv'at ha-Mivtar (Ras el-Masaref), al norte de Jerusalén.