El robo de salarios es la denegación del salario o de los complementos salariales de un empleado por parte del empleador. Guarda una estrecha relación con el concepto más amplio de explotación laboral: todo robo de salarios es explotación laboral, pero no toda explotación laboral implica robo de salarios.

Las maneras más habituales de efectuar este robo son: no pagar las horas realmente trabajadas, no pagar las horas extra, no pagar el salario mínimo, no pagar según la categoría real del empleado, descuentos indebidos en la paga, obligar a trabajar fuera del horario acordado en el contrato, obligar a trabajar en vacaciones o en las pausas para la comida, o no pagar en absoluto.

Según algunos estudios, el robo de salarios es común en Estados Unidos, particularmente con los trabajadores inmigrantes de sueldo bajo, ya estén en situación regular o irregular. El Instituto de Política Económica informó en 2014 de que las encuestas realizadas a trabajadores sugieren que el robo de salarios les cuesta en EE. UU. miles de millones de dólares al año.Una Epidemia de Robo de Sueldo está Costando a los Trabajadores centenares de millones de dólares al año. El robo de salarios viola algunos derechos garantizados a los trabajadores en Estados Unidos por la Ley de Estándares de Trabajo Justo (FLSA) de 1938.

En España en 2016 el 56 % de las horas extra no se paga.

En el Reino Unido, según la ONG Consejo Ciudadano (Citizen Advice) las quejas por robo de salarios casi se doblaron en 2015 respecto al año anterior, llegando a las 9 000.

Formas

Horas extra miniaturadeimagen| Robo de salarios comparado con otros delitos contra la propiedad (robo a personas, robo de automóviles, robo en viviendas y hurto) en los Estados Unidos en términos de pérdida anual total (miles de millones de dólares). De acuerdo con la FLSA, salvo que estén exentos, los empleados tienen derecho a recibir pago por horas extra, a un precio de vez y media la hora normal, para todas las horas trabajadas que excedan de 40 semanales. Algunas exenciones a esta regla se aplican a agencias de servicio público o a empleados que cumplen ciertos requisitos según sus deberes laborales junto con un salario no inferior a 455 dólares semanales. A pesar de la normativa hoy hay muchos empleados a quienes no les pagan las horas extra. Un estudio de 2009 de trabajadores en Estados Unidos halló que en 12 ocupaciones más de la mitad de los trabajadores encuestados declararon que no les pagaban las horas extra: cuidadores de niños (90,2 % de denegación de pago), empleados de oficinas y almacenes (86 %), cuidado de salud a domicilio (82,7 %), trabajadores del sector estético, tintorerías y reparaciones general (81,9 %), lavadores de coches y encargados de aparcamiento (77,9 %), camareros, trabajadores de cafeterías y bares (77,9 %), vendedores al por menor (76,2 %), conserjes y peones (71,2 %), trabajadores del vestido (69,9 %), cocineros y lavaplatos (67,8 %), trabajadores de la construcción (66,1 %) y cajeros (58,8 %).

El Instituto Nacional de Estadística de España publica regularmente los datos de las horas extra pagadas y no pagadas. Desde 2010 ascienden a unos 6 millones de horas semanales y desde 2012 hasta 2016 las no pagadas superan a las pagadas. Si se contrataran trabajadores para realizar esas horas que no se pagan se podrían crear 156 000 empleos. Este robo no solo perjudica a los trabajadores directamente afectados, sino a toda la sociedad, porque un porcentaje del dinero que el patrono abona en sueldos va a la Seguridad Social para pagar las pensiones de los trabajadores jubilados. El robo de salarios obliga a pagar pensiones más bajas o subir los impuestos.

Salario mínimo En 2009, la reforma fijó el nuevo salario mínimo federal de EE. UU. en 7,25 dólares por hora trabajada. Algunos estados tienen legislación que establece un salario mínimo estatal. En el caso de que un empleado esté sujeto a ambos salarios mínimos, federal y estatal, tiene derecho al mayor de ellos. Para los empleados cuyos ingresos dependen en buena parte de las propinas, solo se requiere que el patrono les abone 2,13 dólares/hora siempre que este fijo más el variable de las propinas sumen el sueldo mínimo federal o más. El salario mínimo está vigilado por la Oficina de Salarios y Horarios (WHD) del Departamento de Trabajo estadounidense. La WHD es contactada por unas 25 000 personas anualmente debido a preocupaciones y vulneraciones del salario mínimo. Una forma común de robo de salario para los empleados de propinas es no recibir ninguna paga estándar (2,13 $/hora), aunque sí las propinas.

Asignación al empleado de una categoría incorrecta Asignar a los empleados categorías profesionales incorrectas es una vulneración de la normativa que los vuelve muy vulnerables a otras formas de robo de salario. Bajo la FLSA, los contratistas independientes (autónomos) no reciben la misma protección que un empleado para ciertos complementos. La diferencia entre las dos clasificaciones depende de la permanencia de la ocupación, oportunidad para beneficio y pérdida, y del nivel de autoempleo del trabajador junto con su grado de control. Un contratista independiente no tiene derecho a salario mínimo, horas extras, seguro, protección, u otros derechos de los empleados. A veces se intentan camuflar empleados normales como contratistas independientes.

La clasificación incorrecta de los empleados en Estados Unidos está muy extendida. En el estado de Nueva York, por ejemplo, un estudio de 2007 halló que aproximadamente , o el del personal del sector privado del estado, era incorrectamente clasificado cada año. Para las industrias cubiertas por el estudio, los salarios sujetos al impuesto de seguro de paro y no comunicados debido a esta clasificación incorrecta ascendieron a un promedio de 4,3 millardos de dólares anuales. El impuesto de seguro del paro que por ello estas industrias dejaron indebidamente de pagar fue de 176 millones de dólares.

En España la Inspección de Trabajo ha detectado entre 2012 y 2015 de falsos autónomos (personas que trabajan, con un contrato mercantil, para una sola empresa, aunque sus condiciones laborales efectivas sean las mismas que las de algún empleado de dicha empresa). Mientras estén trabajando así, estas personas no generan derecho a pensión ni a seguro de paro, pueden ser despedidas en cualquier momento sin ninguna indemnización e incluso, si la empresa entra en suspensión de pagos o concurso de acreedores, no tienen derecho a que el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) les abone lo que la empresa les debía. Muchas se hartan de su injusta situación, la denuncian a los tribunales y obtienen sentencias favorables, aunque después de un tiempo. Otras se callan por miedo.

Deducciones ilegales Algunos empleados son víctimas de robo de sueldo a través de deducciones ilegales. En el ámbito laboral se emplean artimañas que van desde las triviales a las muy elaboradas para dar apariencia de validez a estas deducciones. Cualquier deducción que sitúa el salario de un empleado por debajo del salario mínimo es también ilegal.

En muchos estados de EE. UU., se requiere que los empresarios proporcionen a los empleados la documentación sobre las deducciones junto con sus ingresos. La no emisión de esta documentación es generalmente prevalente allí donde se practica el robo de salarios.

Plantilla indebida de trabajadores temporales

La Organización Internacional del Trabajo calcula que los empleados temporales ganan hasta un que los fijos. Por tanto, a un patrono tramposo le interesa colocar a trabajadores temporales en puestos de fijos, para así pagarles menos.

Durante el verano de 2016 la Inspección de Trabajo española realizó una campaña (de la que se había avisado previamente, por lo que antes del aviso la situación sería presumiblemente peor) en la que descubrió que el de los contratos temporales (eventuales) en Baleares era fraudulento. Como resultado de la actuación de 32 inspectores, 5500 trabajadores han visto mejoradas sus condiciones de trabajo y 3381 han visto convertirse su contrato temporal en indefinido. Asimismo se halló que en un de los contratos a tiempo parcial no se respetaba el horario fijado en el contrato.

Robo de todo el salario La forma más descarada de robo de salario para un empleado es que no le paguen por el trabajo realizado. Un empleado al que, sin pagarle debidamente, se le pide que trabaje horas extra, durante los descansos, o al que se le hace venir antes de que empiece el horario fijado en su contrato, o marcharse después de que termine, está siendo víctima de un robo de salario. Se pone a veces la excusa de que se desplaza una pausa para la comida pagada sin garantizar que luego se disfrutará de dicha pausa. En los casos más extremos, los empleados informan de que no reciben nada. En algunos casos, el estado legal de los trabajadores permite a los empresarios retener su paga sin miedo a arrostrar ninguna consecuencia. (NPR). 2013.

Otras formas Presionar a los trabajadores que sufren algún accidente laboral para que no cumplan su obligación de informar a la Inspección de Trabajo y tengan derecho a cobrar pensión por incapacidad temporal consigue frecuentemente su objetivo. Los empleados son a menudo amenazados con despedirlos o llamar a inmigración (para que los deporten) si se quejan o piden indemnización. A menudo se niega a los trabajadores las vacaciones a las que han adquirido derecho, o el tiempo para resolver asuntos personales, o la baja por enfermedad. Que una empresa tenga, a propósito, menos personal del que necesitaría (infradotación) es otra forma de robo de salario. Mientras los trabajadores pueden ser compensados dentro de las directrices de la FLSA, se ven forzados a completar una tarea diseñada para una plantilla mayor.

En Australia, otra forma de robo de salario es que el empresario no pague la contribución mínima obligatoria al fondo de pensiones de los empleados (superannuation). Entre 2009 y 2013 la Agencia Tributaria australiana recuperó de dólares australianos por contribuciones mínimas no pagadas, lo cual se estima que solo es una porción pequeña del total no pagado.

Incidencia + Índices de vulneración laboral en Estados Unidos (2008) Vulneración Porcentaje de todos los trabajadores encuestados Porcentaje de trabajadores en riesgo de vulneraciónVulneración del salario mínimo25,9 %25,9 %Vulneración de las horas extra19,1 %76,3 %Vulneración del horario de trabajo acordado16,9 %70,1 %Vulneración de pausas para la comida 58,3 %69,5 %El trabajador estuvo sometido a una deducción ilegal en su paga4,7 %40,5 %Las propinas fueron robadas por el empresario o supervisor1,6 %12,2 % Vulneración ocurrida en la semana anterior al trabajador que es encuestado. Los resultados se basaron en una encuesta a 4387 trabajadores de bajos salarios.