miniaturadeimagen|Ilustración de la primera página del «Diccionario razonado de la arquitectura francesa del al » (1856), por Eugène Viollet-le-Duc|alt=
La teoría de la arquitectura o arquitectónica es el acto de pensar, discutir, y escribir sobre arquitectura. La teoría arquitectónica se enseña en la mayoría de escuelas de arquitectura y la ponen en práctica los principales arquitectos del mundo. Algunas de las formas que adopta la teoría de la arquitectura son la conferencia, el diálogo, el tratado o libro, y el proyecto en papel o la participación en concursos. La teoría arquitectónica es a menudo didáctica, y los teóricos tienden a mantenerse cerca o a trabajar dentro de escuelas.
La teoría de la arquitectura ha existido en cierto modo desde la Antigüedad, y en la medida en que la publicación de textos se hizo más común, la teoría de la arquitectura ganó una mayor riqueza. Libros, revistas, y diarios han publicado en el un número de trabajos de arquitectos y críticos sin precedentes. Como resultado de ello, los estilos y los movimientos se han creado y disuelto mucho más rápidamente que los modos perdurables de la historia anterior. Es de esperar que el uso de internet fomente el discurso sobre la arquitectura en el .
Historia Antigüedad Hay poca información o evidencia importante sobre teoría arquitectónica en la Antigüedad antes del , fecha de la obra de Vitruvio. Esto no significa, sin embargo, que tales trabajos no existieran; muchos de ellos no sobrevivieron a la Antigüedad.
Vitruvio fue un escritor romano, arquitecto, e ingeniero activo en el Por lo que hoy sabemos, fue el teórico arquitectónico más prominente de la Antigua Roma, debido a que escribió De architectura (conocido hoy como Los diez libros de arquitectura), un tratado escrito en latín (con algunos términos en griego) sobre arquitectura, dedicado al emperador Augusto. Probablemente escrito entre 27 y 23 a. C., es la única fuente contemporánea importante sobre arquitectura clásica que ha sobrevivido.Kruft, p. 447. Dividido en diez secciones o «libros», cubre casi cada aspecto de la arquitectura romana, desde la planificación de la ciudad, a los materiales y la ornamentación, de los templos al abastecimiento de agua, etc. Define con mucho detalle los órdenes clásicos de la arquitectura. También propone las tres leyes fundamentales que deben regir la arquitectura para que sea valiosa: firmitas, utilitas, venustas, que significan ‘firmeza’ (adecuación estructural), ‘utilidad’ (adecuación funcional) y ‘belleza’.
El redescubrimiento del trabajo de Vitruvio tuvo una influencia profunda en arquitectos del Renacimiento, añadiendo un fundamento arqueológico al auge del movimiento estilístico llamado Renacimiento que ya estaba en marcha. Arquitectos del Renacimiento, como Brunelleschi y Leon Battista Alberti, encontraron en De Architectura la justificación para elevar esta rama del conocimiento al nivel de una disciplina científica.
Antigua India Vastu shastra (literalmente ‘ciencia de la arquitectura’) designa a los textos sobre el sistema de construcción tradicional indio, que describen principios de diseño, disposición, medidas, preparación del terreno, distribución del espacio y geometría espacial. Los diseños pretenden integrar la arquitectura con la naturaleza, las funciones relativas de las distintas partes de la estructura y las creencias ancestrales mediante patrones geométricos (yantra), simetría y alineaciones direccionales.
El Brihat samhita de Varahamihira, fechado en torno al VI de nuestra era, es uno de los primeros textos indios conocidos con capítulos dedicados a los principios de la arquitectura. Por ejemplo, el capítulo 53 del Brihat samhita se titula «Sobre arquitectura», y en él y en otros lugares se tratan elementos del vastu sastra como «la planificación de ciudades y edificios» y «las estructuras de las casas, la orientación, las plantas, la construcción de balcones», entre otros temas. Otras obras antiguas de vastu shastra son Manasara, etc.
Edad Media Siguiendo la tradición del Vastu shastra, en la India varios eruditos medievales escribieron textos de arquitectura. Entre ellos el Manushyalaya Chandrika, sobre arquitectura doméstica, obra de Thirumangalath Neelakanthan Musath, y el Samrangana Sutradhara, un tratado poético sobre arquitectura clásica india, escrito por Bhoja de Dhar.
En la Edad Media europea, los conocimientos arquitectónicos se transmitían por escrito, de boca en boca, y de manera práctica en las logias de los maestros de obras.Evers, Thoenes, et al., p.13. Debido a lo laborioso de la transcripción, durante esta época se escribieron pocas obras de teoría arquitectónica. La mayoría de las obras escritas durante este periodo eran teológicas, y eran transcripciones de la Biblia. Como la teoría arquitectónica trata sobre estructuras, no se ponía por escrito. El Liber de rebus in administratione sua gestis del abad Suger fue un documento arquitectónico que surgió con la arquitectura gótica. Otro fue la carpeta de dibujos de Villard de Honnecourt, de hacia la década de 1230.
Durante la Edad Media, el conocimiento arquitectónico se transmitía por transcripción, de la palabra de hablada y técnicamente en las presentaciones de los maestros constructores.Debido a la laboriosa naturaleza de la transcripción, pocos ejemplos de teoría arquitectónica fueron escritos en este periodo de tiempo. La mayoría de los trabajos de este periodo eran teológicos, y eran transcripciones de la Biblia, así que las teorías arquitectónicas eran notas sobre las estructuras allí incluidas. El abad Suger escribió Liber de rebus in administratione sua gestis, un documento arquitectónico que emergió con la arquitectura gótica. Otro fue el portafolio de dibujos de Villard de Honnecourt, de la década de 1230 aproximadamente.
En la dinastía China Song, Li Jie publicó el Yingzao Fashi en 1103, el cual era un tratado arquitectónico que codificaba elementos de arquitectura china.Liang Ssu-ch'eng.Nancy Shatzman Steinhardt ed.
Renacimiento La primera gran obra de teoría arquitectónica de este periodo es de Leon Battista Alberti, el De re aedificatoria, que situó a Vitruvio en el centro de la tradición teórica más profunda de la Edad Moderna. Según Alberti, la buena arquitectura se valida a través de la tríada vitruviana (firmeza, utilidad y belleza). Esta tríada conservó toda su vigencia hasta el .
El paso al y, en última instancia, al Siglo de las Luces, coincidió con las avanzadas investigaciones matemáticas y ópticas del célebre arquitecto y geómetra Girard Desargues, destacando sus estudios sobre cónicas, perspectiva y la geometría proyectiva.
Ilustración La era de la Ilustración presenció un desarrollo considerable de la teoría arquitectónica en el continente europeo. Nuevos descubrimientos arqueológicos, como los de Pompeya y Herculano, impulsaron un nuevo interés en la arquitectura y el arte clásico. Así se acuñó el término neoclasicismo, usado por ejemplo en los escritos del crítico de arte prusiano Johann Joachim Winckelmann, para designar la arquitectura del , la cual buscaba en estos precedentes clásicos inspiración para el diseño de edificios.Robin Middleton and David Watkin, Neoclassicism and 19th-century architecture.
Los teóricos arquitectónicos más importantes de la Ilustración son Julien-David Le Roy, el abad Marc-Antoine Laugier, Giovanni Battista Piranesi, Robert Adam, James Stuart, Georg Friedrich HegelMark Jarzombek, *"The Cunning of Architecture's Reason," Footprint (#1, Autumn 2007), pp. 31-46. y Nicholas Revett.
Una vibrante corriente de neoclasicismo, heredada del Essai sur l'architecture (1753) de Marc-Antoine Laugier, proporcionó el fundamento a dos generaciones de actividad internacional en torno a los temas centrales del clasicismo, el primitivismo y el «regreso a la naturaleza».
La reacción en contra del dominio de la arquitectura neoclásica se produjo en la década de 1820 con Augustus Pugin, quien proporcionó una base moral y teórica para el surgimiento de la arquitectura neogótica, y en la década de 1840 con John Ruskin quien desarrolló este carácter distintivo.
El escultor americano Horatio Greenough publicó el ensayo American Architecture en agosto de 1843, en el que rechazaba la imitación de estilos arquitectónicos antiguos y esbozó la relación funcional que debía haber entre arquitectura y decoración. Estas teorías anticiparon el desarrollo de funcionalismo en arquitectura moderna.
Hacia el fin del siglo, hubo un florecimiento de la actividad teórica. En Inglaterra, los ideales de Ruskin fomentaron la aparición del movimiento Art and Crafts (Artes y Oficios), ejemplificado por los escritos de William Morris. Esto a su vez formó las bases para el Art Nouveau en el Reino Unido, ejemplificado por el trabajo de Charles Rennie Mackintosh, e influido por la Secesión de Viena. En el continente europeo, las teorías de Viollet-le-Duc y Gottfried Semper proporcionaron el trampolín para una vitalidad enorme del pensamiento dedicado a la innovación arquitectónica y a la renovación del concepto de estilo.
Semper en particular tuvo una gran repercusión internacional, en Alemania, Inglaterra, Suiza, Austria, Bohemia, Francia, Italia y los Estados Unidos. La generación nacida a mediados del quedó cautivada en gran medida por las oportunidades presentadas por la combinación Semper de historia y metodolgía. Sin embargo, esta generación no se unió en un «movimiento». Sin embargo, parece que coincidieron en el uso que Semper hace del concepto de realismus, por lo que se les ha etiquetado como defensores del realismo arquitectónico. Entre los realistas arquitectónicos más activos estuvieron: Georg Heuser, Rudolf Redtenbacher, Constantin Lipsius, Hans Auer, Paul Sédille, Lawrence Harvey, Otto Wagner y Richard Streiter.
En 1889 Camillo Sitte publicó Der Städtebau nach seinem künstlerischen Grundsätzen (Planificación de la ciudad según sus principios artísticos) que no era exactamente una crítica de la forma arquitectónica, sino una crítica estética del urbanismo del inspirada en la planificación de la ciudad medieval y barroca. Aunque era un trabajo sobre todo teórico, tuvo un impacto inmediato en la arquitectura por entrelazar las dos disciplinas de la arquitectura y la planificación urbana. El éxito del libro fue tal que aparecieron cinco ediciones en alemán entre 1889 y 1922 y una traducción francesa salió en 1902 (no hubo edición inglesa hasta 1945). Para Sitte, la cuestión más importante no era la silueta o la forma arquitectónica de un edificio sino la calidad de los espacios urbanos que los edificios crean colectivamente, siendo el conjunto más que la suma de sus partes. El Movimiento Moderno rehusó estos pensamientos y Le Corbusier rechazó enérgicamente esta obra. No obstante, el trabajo de Sitte fue revisitado por arquitectos y teóricos posmodernos de los años 70, especialmente después de su reedición en 1986 por Rizzoli en una edición corregida por Collins y Collins. El libro es a menudo citado anacrónicamente hoy como un vehículo para la crítica del Movimiento Moderno.