Tate Modern es el nombre por el que se conoce el Museo Nacional Británico de Arte Moderno. Se encuentra en el centro de Londres y forma parte del grupo de museos Tate junto con Tate Britain, Tate Liverpool y Tate St Ives, estos dos últimos situados fuera de Londres.
Está alojado en la antigua central de energía de Bankside, originalmente diseñada por sir Giles Gilbert Scott y construida en dos fases entre el año 1947 y el año 1963. La central eléctrica fue cerrada en el año 1981 y el edificio fue reconvertido en museo por los arquitectos suizos Herzog & de Meuron, quienes tras resultar vencedores en un concurso internacional dieron al edificio su imagen actual.
Desde su apertura el 12 de mayo de 2000, se ha convertido en la segunda mayor atracción de Londres. En el año 2007, fue el museo de arte moderno más visitado del mundo y el tercero en general, tras el Museo del Louvre de París y el Museo Británico también de Londres, con 5.2 millones de visitantes. La entrada es gratuita para la exhibición permanente, mientras que las exposiciones temporales son gratuitas o de pago en función de su carácter.
La construcción de Tate Modern ha supuesto un impulso al desarrollo económico y cultural del área de Southwark en la que se sitúa. Ha sido considerado un ejemplo para futuros proyectos, como una forma de desarrollar zonas degradadas de la ciudad y convertirlas en nuevos focos dinámicos de crecimiento y de desarrollo económico.
El museo suele abrir de lunes a domingo, de las 10:00 h a las 18:00 h. Para acceder se requiere de entradas con hora, que se pueden obtener en su propia web.
Ubicación
miniatura|250px|Tate Modern visto desde San Pablo, con el puente del Milenio de Norman Foster cruzando el Támesis. miniatura|250px|Estación de metro de Southwark, una de las formas más utilizadas para llegar a Tate Modern. Tate Modern se encuentra situado en Bankside, un área que se localiza en la zona londinense de Southwark, en la ribera sur del río Támesis. Bankside está delimitada por el puente de Blackfriars al oeste y por el puente de Londres al este, y se ha convertido en los últimos años en un importante polo para el turismo. El puente del Milenio ha hecho fácilmente accesible a pie el área de Bankside desde la ribera norte del Támesis, conectándola directamente con la catedral de San Pablo. Tate Modern es una de las atracciones turísticas más importantes de Bankside, junto con la réplica del Golden Hind, los teatros the Rose y the Globe y otras construcciones.
Historia
miniatura|250px|Galería Nacional de Arte Británico, edificio en el que se expuso la colección británica de arte moderno hasta la inauguración de Tate Modern en 2000, cuando se cambió su nombre por Tate Britain. La colección Tate fue fundada en 1897 como Galería Nacional de Arte Británico. En 1917 se modificó su contenido para incluir también la colección nacional británica de arte moderno y fue renombrada Tate Britain en honor a Henry Tate, quien mediante sus donaciones puso los cimientos para el desarrollo posterior de la galería.
Una galería para el arte moderno (1917-1992)
En 1917, la recién renombrada Tate Britain asumió oficialmente la responsabilidad de exponer la colección nacional de arte moderno, tanto de artistas británicos como extranjeros. Desde entonces hasta 2000, dicha colección se exhibió en el edificio ocupado por la Tate Gallery, en la céntrica zona londinense de Millbank. A lo largo de este tiempo se discutió en varias ocasiones la conveniencia de separar la colección de arte moderno del resto para permitir liberar espacio de exposición y fortalecer la identidad de las dos colecciones. Esta opción comenzó a tomar fuerza a finales de la década de los 80, tras tomarse la decisión de crear una nueva galería de arte moderno con la mayor premura posible.
En diciembre de 1992 se anunció en una conferencia de prensa la intención de crear la nueva Tate Gallery de Arte Moderno para el año 2000, y se comenzó la búsqueda del lugar adecuado para el nuevo museo, que sería el primero dedicado al arte moderno con el que contaría la capital británica en su historia.
La elección del lugar (1992-1994)
Se sortearon varios lugares en la zona central de Londres y se debatió entre la opción de construir un edificio de nueva planta o reconvertir un edificio preexistente. Entre los lugares sorteados estaban: South Bank, Effra (en las proximidades de Vauxhall), Greenwich Reach y la central de energía de Bankside.
La central de energía de Bankside estaba situada en la orilla sur del río Támesis enfrente de la catedral de San Pablo y se encontraba sin uso desde 1981, cuando la creación de nuevas plantas de energía más grandes provocaron su cierre definitivo. Tras su cierre, se barajaron dos opciones: derribarla para levantar un edificio de nueva planta o reconvertirla para adaptarse a un nuevo uso. El edificio aparentaba ser excesivamente grande, aunque posteriores estudios revelaron que su tamaño entraba dentro de los requisitos de la nueva galería. Además contaba con una situación privilegiada en el centro de Londres y una buena accesibilidad mediante transporte público. En julio de 1993, los comisarios visitaron la estación para realizar un estudio sobre el terreno y valorar la viabilidad del proyecto y en abril de 1994 se anunció formalmente que la central de energía de Bankside alojaría la Galería Tate de Arte Moderno.
El concurso internacional (1994)
En julio de 1994 se presentó un concurso internacional para rediseñar la central de energía y adaptarla a su nuevo uso. Hacia noviembre del mismo año se produjo una selección entre los 148 proyectos iniciales, quedando seis para la fase final del concurso: David Chipperfield (Londres), Rem Koolhaas (Róterdam), Renzo Piano (Génova), Tadao Ando (Osaka), Herzog & de Meuron (Basilea), y Rafael Moneo (Madrid).
El proyecto ganador (1995)
miniatura|250px|La Sala de las turbinas de Tate Modern. En enero de 1995, el estudio de arquitectura de los suizos Herzog & de Meuron fue designado oficialmente como el ganador del concurso internacional, valorando el jurado la simplicidad de su propuesta, el respeto por la arquitectura original de la central, la introducción de luz natural al interior del edificio a través de grandes lucernarios y la creación de un interior funcional. La intervención de los suizos preveía la creación de una calle interior en el lugar que antes ocupaba la Sala de las turbinas y que sería el corazón del nuevo edificio. Esta calle estaría iluminada cenitalmente mediante un gran lucernario en toda la longitud del edificio, quedando relacionada visualmente con las salas de exposiciones mediante unos miradores que se mostrarían hacia la Sala de turbinas como cajas luminosas y que servirían como zonas de reposo para el visitante. El gran lucernario principal se mostraría hacia el exterior como una caja de vidrio apoyada sobre el basamento de ladrillo de la antigua central, y se iluminaría de noche para servir de punto de referencia hacia la ciudad de Londres.
Las obras de construcción (1996-2000)
En marzo de 1996 se presentó oficialmente el proyecto de ejecución definitivo de Herzog & de Meuron para la construcción de Tate Modern, y dos meses más tarde, la aportación de 12 millones de libras hecha por donantes ingleses permitió la compra de la central de energía de Bankside, en la que se ubicaría el nuevo museo. En diciembre del mismo año, los arquitectos abrieron una oficina en el lugar para supervisar los trabajos de construcción.
Para poder reconvertir la antigua central en un museo era necesario limpiar el solar y prepararlo para las obras. La maquinaria de la Sala de las turbinas fue retirada y una serie de pequeñas construcciones fueron demolidas, dejando el edificio con su estructura original de acero y ladrillo. La cubierta se retiró también para permitir la colocación de los lucernarios que permitirían la entrada de luz natural al interior del edificio.
La inauguración (2000)
Los trabajos de construcción de Tate Modern concluyeron a finales de 1999, y en enero de 2000 comenzaron a instalarse las obras de arte en las salas de exposición. Siguiendo el lanzamiento de la rebautizada Tate Britain en marzo, Tate Modern fue inaugurado oficialmente por la reina Isabel II el 11 de mayo de 2000.]
El éxito y Tate Modern 2 (2000-actualidad)
miniatura|250px|Tate Modern visto desde el puente del Milenio.
Cuando se comenzó a trabajar en el proyecto de la nueva Galería Británica de Arte Moderno se calculó una afluencia al edificio estimada en unos 1,8 millones de visitantes al año. Sin embargo, en sus cinco primeros años Tate Modern fue visitado por más de veinte millones de personas, con más de cuatro millones de visitantes al año de media.
El éxito de la nueva galería de arte moderno londinense provocó su saturación y la necesidad de ampliar sus instalaciones con nuevos espacios de exposición y de servicios demandados por los visitantes. Estos nuevos espacios eran fundamentales para el desarrollo futuro del museo, según la opinión de los responsables de Tate Modern. Además, el aumento en el volumen de la colección británica de arte moderno y su diversificación con fotografías, espectáculos multimedia y complejas instalaciones, también apuntaban en la misma dirección. El proyecto original de Herzog & de Meuron preveía ya en sus inicios la posible ampliación de la galería hacia el sur, por lo que se comenzó a desarrollar con rapidez el proyecto de lo que se denominaría posteriormente Tate Modern 2.
El 25 de julio de 2006, el presidente del Grupo Tate, Nicholas Serota, junto con el director de Tate Modern, Vicente Todolí, presentaron el proyecto de ampliación de Tate Modern, encargado a los arquitectos suizos Herzog & de Meuron que realizaron también el diseño original de Tate Modern. La ampliación consistía originalmente en una serie de cajas de vidrio apiladas de forma piramidal,] pero sufrió un rediseño hecho público el 18 de julio de 2008, modificando su fachada de cajas apiladas de vidrio por otra fachada con una celosía continua de ladrillo. Según explicaron los arquitectos, el cambio se produjo para favorecer la relación entre la fachada del nuevo edificio con la del existente, también de ladrillo. Según su diseño definitivo, la ampliación contendrá espacios dedicados a fotografía, vídeo y exhibiciones temporales, y se suponía que estaría finalizada en 2012, de forma que pudiera haber sido inaugurada para los Juegos Olímpicos de 2012 que se celebraron en la capital inglesa. Esto no se logró, ya que su apertura oficial de este proyecto de ampliación abrió al público el 17 de junio del 2016.
Con este nuevo edificio, que contó con un presupuesto de 215 millones de libras, Tate Modern amplió su superficie en un 60 % (unos 23.000 metros cuadrados) de área interna bruta adicional para espacios de exhibición y exposición, espacios de actuación, instalaciones educativas, oficinas, servicios de restauración y venta minorista, así como un estacionamiento y un nuevo espacio público externo.
En mayo de 2017, la Switch House pasó a llamarse oficialmente Edificio Blavatnik, en honor al multimillonario anglo-ucraniano Sir Leonard Blavatnik, quien contribuyó con una cantidad sustancial de los 260 millones de libras que costó la ampliación. Sir Nicholas Serota comentó: «El apoyo entusiasta de Leonard Blavatnik garantizó el éxito del proyecto y estoy encantado de que el nuevo edificio ahora lleve su nombre».
Colección permanente de Tate Modern
miniatura|250px|Una de las salas de exposición del Tate Modern. La colección permanente de Tate Modern es considerada una de las más completas e importantes de arte contemporáneo del mundo. En ella figuran obras de gran parte de los artistas más destacados del , entre ellos Pablo Picasso, Andy Warhol, Salvador Dalí, Mark Rothko y otros.