Bilbobus (nombre que toma del topónimo de la ciudad en euskera: ) es el servicio de transporte público urbano de la villa de Bilbao. El servicio actual nació el 1 de mayo de 1988 como una iniciativa del Ayuntamiento de Bilbao para unificar y reorganizar el transporte de la ciudad, que hasta entonces estaba gestionado por la empresa TUGBSA (Transportes Urbanos del Gran Bilbao S.A.).

Presentación

La red de Bilbobus está formada, a cierre de 2025, por 45 líneas operativas (28 diurnas, 9 Auzolineak y 8 Gautxori «nocturnas») que dan servicio a 516 paradas repartidas por los ocho distritos de la villa, además de extenderse puntualmente a los municipios colindantes de Arrigorriaga, Barakaldo y Erandio. Con 351 124 habitantes a 1 de enero de 2025, Bilbao es la ciudad más poblada del País Vasco, y su red de autobús urbano posee un número de líneas notablemente superior al de redes de ciudades españolas de tamaño demográfico similar, como es el caso de Vitoria-Gasteiz (TUVISA, 11 líneas diurnas y 5 nocturnas), aunque queda por detrás de otras redes de ciudades más pobladas, como la de Zaragoza (Avanza Zaragoza, 37 líneas diurnas y 7 nocturnas).

A cierre de 2025, la flota está compuesta por 142 autobuses con una edad media de 4,90 años, de los cuales el 85 % dispone de distintivo ambiental ECO o Cero Emisiones (26 eléctricos y 94 híbridos, frente a 22 diésel). El servicio se encuentra en fase avanzada de transición hacia las cero emisiones, apostando por tecnología eléctrica e híbrida.

En 2025, Bilbobus alcanzó los 29 544 323 viajeros, su mejor cifra desde 1996, con un crecimiento del 35,8 % respecto a 2024 año marcado por la huelga de 79 días y una valoración de satisfacción ciudadana de 8,01 puntos sobre 10. Anualmente, sus unidades recorren más de 6,3 millones de kilómetros a una velocidad media de 14,7 km/h.

Antecedentes

Tranvías Urbanos de Bilbao: primer transporte eléctrico de España

En 1872 se introdujo en Bilbao el primer servicio de tranvía de la villa, de tracción animal, con la línea entre Bilbao y Las Arenas. La compañía Tranvías Urbanos de Bilbao (TUB), fundada en 1896 con capital local, protagonizó ese mismo año el hito que la convertiría en pionera del transporte eléctrico en España: el 1 de febrero de 1896 se inauguró la línea Bilbao-Santurtzi, el primer tranvía eléctrico del país. La red tranviaria bilbaína llegó a alcanzar los 109 kilómetros y doce líneas en 1920.

El trolebús: primer servicio de España

El 23 de junio de 1940, bajo la gestión de Tramways et Électricité de Bilbao, la compañía inauguró el primer servicio de trolebús de España, con una línea entre Santiago y la Misericordia que recorría la Gran Vía bilbaína. El servicio se inició con cinco vehículos de la marca francesa Vetra, construidos en Limoges, y llegó a ampliarse hasta una treintena de unidades. El tranvía y el trolebús convivieron durante más de dos décadas, hasta que el primero fue definitivamente retirado en 1964, sustituido íntegramente por el segundo, mientras que el servicio de trolebús se mantuvo en funcionamiento hasta 1978.

Los «azulitos»: el microbús pionero

El 4 de diciembre de 1963 la compañía implantó otro hito pionero a nivel estatal: el servicio de microbús urbano, con vehículos de menor capacidad, mayor velocidad y parada a petición del usuario, sin posibilidad de viajar de pie. Por su color característico, estos microbuses se ganaron el cariño popular con el apelativo de los «azulitos», convirtiéndose en un elemento icónico del paisaje urbano bilbaíno durante más de 25 años, hasta su retirada a mediados de 1989; en 1970 el servicio incorporó además a las primeras conductoras de autobuses urbanos de toda España.

Municipalización: de TUB a TUGBSA y TCSA

Tras la Segunda Guerra Mundial, el modelo de gestión privada con capital extranjero fue cediendo terreno ante las políticas de intervención pública del periodo franquista, y la empresa pasó a denominarse Transportes Urbanos del Gran Bilbao, S.A. (TUGBSA), bajo cuya gestión se prestó el servicio de trolebús y autobús urbano de Bilbao durante las décadas de 1940 a 1970. Ya en la década de 1980, la compañía adoptaría su denominación definitiva, Transportes Colectivos, S.A. (TCSA), bajo la cual gestionó el servicio hasta la creación de Bilbobus en 1988. Bajo diferentes denominaciones, la compañía llevaba así varias décadas prestando el servicio de transporte colectivo urbano de Bilbao cuando, en 1988, se creó Bilbobus.

Historia, análisis y evolución del servicio

Cronología

1 de mayo de 1988: nace Bilbobus, heredero de TCSA (y anteriormente TUGBSA), que unifica y reorganiza el transporte urbano de Bilbao. 1992: se incorporan a la flota las primeras unidades de piso bajo (Van Hool A-300), que además prestaron servicio en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 trasladando a personas con discapacidad a los recintos deportivos; ese mismo año entra en servicio el primer autobús propulsado por gas natural. 1995: inauguración de la línea 1 del Metro de Bilbao, que da comienzo a la primera gran caída de viajeros de Bilbobus tras años de exclusividad en el transporte urbano de la villa. 1996: se incorporan las primeras unidades equipadas con aire acondicionado, modelo MAN NL 202. 1998: introducción de la carrocería de piso bajo Hispano VÖV II, con líneas más aerodinámicas y sin escalones en el acceso. 1999: se incorporan los autobuses de la serie 800 (Mercedes-Benz O-405 N2, Hispano VÖV II), de piso bajo, para renovar y ampliar la flota. 2002: se ponen en marcha las Auzolineak, líneas de barrio con microbuses para dar servicio a zonas de orografía compleja o calles estrechas sin cobertura de líneas convencionales. 1 de agosto de 2008: la multinacional francesa Veolia se hace con la concesión del servicio tras el primer concurso público celebrado desde la creación de Bilbobus, poniendo fin a veinte años de gestión de TCSA. 29 de septiembre de 2011: comienza la expedición de las primeras tarjetas Barik personalizadas, con periodo de pruebas en el Metro de Bilbao desde el 1 de octubre. Ese mismo año, Veolia introduce en la línea 56 los primeros autobuses de dos pisos de la red (Ayats Bravo I sobre chasis MAN, serie 100), adaptando el reglamento de circulación y la señalización de la línea para su uso exclusivo en ella. 11 de octubre de 2012: se completa la implantación masiva de la tarjeta Barik en el conjunto del transporte público de Bizkaia, abierta a todos los usuarios de forma escalonada. Ese mismo mes de mayo, debido a dificultades económicas, Veolia traspasa la concesión a BioBide (Alsa y Transitia/Pesa), que gestiona el servicio en la actualidad. 2013: se introduce por primera vez la publicidad en los autobuses, gestionada por Comunitac. Diciembre de 2014 - marzo de 2015: se incorporan a la flota los primeros autobuses con cargadores USB para dispositivos móviles, con la previsión de extender la tecnología a toda la flota. 2016-2017: se incorporan a Bilbobus los dos primeros vehículos híbridos de la flota, modelo Mercedes-Benz Citaro Hybrid, junto con la incorporación progresiva de las primeras unidades eléctricas. 2018: Bilbobus celebra su 30.º aniversario. En junio se implanta en el servicio Gautxori el sistema de paradas intermedias a demanda en toda la red nocturna, para reducir trayectos a pie en solitario y prevenir agresiones sexistas. En torno a 2020-2021 (fecha no precisada por la fuente): en plena crisis sanitaria de la COVID-19, la red contaba con 141 autobuses, 525 paradas y 44 líneas (27 convencionales, 9 Auzolineak y 8 Gautxori), una plantilla de 625 personas y un volumen anual de viajeros próximo a los 16 millones, según una página informativa del Ayuntamiento de Bilbao. 19 de septiembre de 2023: finaliza la instalación de las infraestructuras del Proyecto Medusa, que permite transferir energía sobrante del Metro de Bilbao a la carga de los autobuses eléctricos en las cocheras de Elorrieta. 2024: el servicio atraviesa una huelga de 79 días por parte de la plantilla de Biobide. 2025: Bilbobus alcanza los 29 544 323 viajeros, su mejor registro desde 1996, con una valoración de satisfacción ciudadana de 8,01 sobre 10.

Crisis del coronavirus

Con la declaración del estado de alarma sanitaria por la pandemia de COVID-19, el 24 de marzo de 2020 Bilbobus mantenía inicialmente sus frecuencias habituales, a diferencia de otros modos de transporte de la ría como el Metro de Bilbao, que ya había comenzado a reducir su servicio en horas valle ante el descenso de viajeros. Dos días después, el 26 de marzo, el Ayuntamiento de Bilbao adaptó el servicio a la caída de la demanda, dividiéndolo en cinco franjas horarias con el 100 % de las expediciones en horas punta y una reducción del 50 % en las de menor afluencia, dejando exentas de recorte las líneas de acceso a los hospitales de Basurto y Santa Marina para garantizar los desplazamientos esenciales. En las unidades se reforzaron las medidas de higiene y limpieza y se limitó su ocupación máxima para mantener la distancia de seguridad entre personas usuarias y conductores.

Tras la entrada en vigor del Real Decreto-ley 10/2020, el servicio adaptó de nuevo sus horarios desde el 29 de marzo, manteniendo el 100 % de las expediciones en las horas punta (hasta las 9:00, entre las 12:00 y las 15:30, y desde las 20:00 hasta el final del servicio) y reduciendo la oferta en el resto de franjas, con las últimas salidas adelantadas a la franja de 22:00 a 22:30.

El impacto de la pandemia en la demanda fue el más severo de la historia del servicio: los viajeros de Bilbobus cayeron un 35,9 % en 2020 respecto al año anterior, hasta los 15.899.722, la mayor contracción registrada en ningún ejercicio desde la creación del servicio en 1988. La recuperación se prolongó durante varios años: no fue hasta el semestre de septiembre de 2024 a febrero de 2025 cuando Bilbobus superó por primera vez sus cifras prepandemia, alcanzando 14.089.753 viajeros frente a los 13.331.293 registrados en el mismo semestre de 2019-2020, un incremento del 5,69 % y logrando así sus mejores resultados semestrales desde 2008. Como parte de la respuesta sanitaria, en 2020 Bilbobus obtuvo la certificación de protocolos frente al COVID-19, que validó las medidas de seguridad sanitaria y los sistemas de purificación de aire implementados en la flota.

Huelga indefinida de 2024

El origen del conflicto se remonta a la congelación de las tablas salariales de la plantilla de BioBide desde 2021, pese a que el convenio colectivo firmado en 2019 con vigencia hasta 2029 contemplaba subidas salariales periódicas. El comité de empresa acusaba además a Biobide de haber preparado, en mayo de 2022, un documento de «excedentes» que contemplaba el despido de una treintena de trabajadores.

Las movilizaciones comenzaron con huelgas parciales desde octubre de 2023, que se intensificaron con sendos paros totales el 21 y el 29 de diciembre de ese año. A comienzos de 2024 el comité de empresa llegó a convocar 27 jornadas de huelga hasta el mes de mayo, cinco de ellas de 24 horas, denunciando la falta de negociación por parte de Biobide y lo que calificaron de «silencio cómplice» del Ayuntamiento de Bilbao.

El 9 de abril de 2024 la plantilla inició una huelga indefinida de lunes a viernes. Durante el conflicto, el alcalde Juan Mari Aburto anunció la intención del Ayuntamiento de poner fin al contrato vigente con Biobide mediante una «resolución por incumplimiento contractual no culpable», fórmula con la que se evitaría desembolsar una fianza de 20 millones de euros, mientras que la concejala de Movilidad y Sostenibilidad, Nora Abete, defendió que un nuevo contrato podría dar respuesta a las exigencias salariales de la plantilla.