El adjetivo (del lat. adiectīvusadjetivo; Diccionario de la lengua española. Consultado el 5 de febrero de 2013. 'que se agrega') es una parte de la oración o clase de palabra que complementa un sustantivo para calificarlo; es decir, expresa características o propiedades atribuidas a un sustantivo, ya sean concretas (perceptible por los sentidos, como en el libro grande o the big book) o abstractas (cognoscible por la mente, como en el libro difícil). Estos adjetivos acompañan al sustantivo (libro, book) y cumplen la función de especificar o resaltar alguna de sus características.
En gramática tradicional se solía distinguir entre adjetivos calificativos y adjetivos determinativos; sin embargo, actualmente estos últimos se suelen incluir dentro de los determinantes, mientras que la palabra adjetivo se reserva para los adjetivos calificativos.
Se distinguen dos funciones de un adjetivo respecto a un nombre: de unos se dice que lo determinan, pues, al añadir un adjetivo por ejemplo ya no se habla de cualquier libro, sino precisamente de un libro verde; estos son los adjetivos especificativos o restrictivos. Por otro lado el adjetivo puede utilizarse para describir al sustantivo pero sin distinguirlo de otros, por ejemplo la verde hierba (si no se contrasta con hierbas de otros colores); se habla en este caso de adjetivo explicativo o no restrictivo; este tipo es más común en literatura y poesía.
En las lenguas fusionantes, es común que el adjetivo tenga las mismas flexiones que el sustantivo, tales como género, número o caso; pero no siempre es así, por ejemplo en inglés el nombre tiene número (singular o plural) pero el adjetivo no.
El adjetivo en el idioma español Morfología
El adjetivo es, en español, una clase de palabra que funciona ordinariamente como adyacente del nombre sustantivo, esto es, como complemento nominal adjunto que se sitúa delante o después del sustantivo al que se refiere, con el cual concuerda en género y número.
En cuanto a su morfología, el adjetivo posee un accidente de género y de número para concordar con el sustantivo del cual es adyacente. Existen adjetivos de una terminación (fuerte, falaz, hábil, débil...) que no experimentan variación de género, aunque sí de número, y de dos terminaciones (bueno/buena, malo/mala...).
Dentro de los adjetivos de una terminación, el caso más común es el de los adjetivos finalizados en -e, como grande, fuerte, triste, insomne, alegre, inmutable, etc. También existen adjetivos que terminan en -l (débil, fácil, sutil, fútil, personal, frágil); en -r (peor, mejor, ulterior, particular, singular); en -z (sagaz, veloz, atroz); y, menos frecuentemente, en -n (común, ruin) o en -i (sefardí).
Los adjetivos del español son siempre palabras tónicas. Pertenecen a una clase abierta, a la que pueden sumarse nuevos adjetivos en cualquier momento, de modo que existen adjetivos recientemente introducidos en español, y otros que han quedado en desuso. Toman prestados el género y el número de los sustantivos, con los cuales concuerdan.
Los adjetivos no aparecen acompañados de determinativos y, si aparecen con ellos, es porque están sustantivados. Los adjetivos que por su significado admiten cuantificación se combinan con las formas apocopadas adverbiales (tan, cuan, cuán y muy), y cuando aparecen con las formas plenas (tanto, cuanto, cuánto y mucho), es porque están sustantivados.
Los adjetivos que acaban en -s y no son agudos mantienen la misma forma para el singular que para el plural.
Apócope El apócope consiste en la eliminación de una vocal o de una sílaba al final de una palabra. En la posición antepuesta a un sustantivo algunos adjetivos se apocopan, por ejemplo: un hombre bueno → un buen hombre un territorio grande → un gran territorio. La gramática tradicional clasificaba a los posesivos y otras clases de determinantes como adjetivos apocopados: a) en masculino y femenino, plural y singular: 1) adjetivos posesivos: mío → mi, tuyo → tu, suyo → su; 2) adjetivo indefinido cualquiera: cualquiera → cualquier hombre / mujer, cualesquiera → cualesquiera hombres / mujeres; b) en masculino y singular solamente: 1) adjetivos determinativos: alguno → algún hombre, ninguno → ningún hombre, primero → primer hombre, tercero → tercer hombre.
Sin embargo, muchos de estos elementos son incompatibles con el determinante en español moderno, aunque sí fueron compatibles con él en español medieval: la mi muger (en Mío Cid) *la mi mujer / mi mujer (español moderno)
Este argumento hace que la gramática generativa del español moderno los trate como determinantes, dado que el sintagma determinante solo puede tener un núcleo. De esta idea se sigue que, cuando estos elementos aparecen, el artículo definido no pueda aparecer.
También se apocopa el numeral ciento/cien. Algunos adjetivos como tercero, grande o ciento también son usados sin su forma apocopada antes de un sustantivo, aunque generalmente la apócope es el uso más común.
Sintaxis
El adjetivo desempeña siempre la función de núcleo del sintagma adjetivo. Este, a su vez, puede desempeñar las siguientes funciones: Adyacente o modificador de un sustantivo: cuando el adjetivo desempeña la función de adyacente del nombre. Estos adjetivos pueden ser especificativos (aquellos que, además de aportar una cualidad, restringen la extensión semántica del sustantivo) explicativos (que no limitan la extensión del sustantivo, sino que atribuyen una cualidad intrínseca del nombre) (Un buen libro grande). Atributo: cuando complementa al nombre a través de un verbo copulativo (Pedro {es, está o parece} sano). Complemento predicativo: tienen mayor predisposición a funcionar como predicativo los adjetivos que pueden intervenir como atributo en una oración copulativa con estar (La mujer llegó cansada). Adjetivo en posición o función incidental: (Tristes por los malos presagios, los dos chicos siguieron su camino).
Tipos o clases de adjetivos Los adjetivos pueden clasificarse según sus propiedades sintácticas y semánticas. A continuación, se ofrece una clasificación ampliamente aceptada:
Adjetivos calificativos: Expresan propiedades de las entidades (esa propiedad puede ser estable/individual o transitoria/episódica) y casi siempre son graduables. Los adjetivos calificativos se subdividen en otras clases semánticas: Dimensionales: grande, pequeño, largo, ancho. De edad: viejo, joven. De color: morado, azul, verde. De forma: cuadrado, redondo. De propiedad o aptitud humana: fuerte, generoso, amable. Evaluativos: feo, bonito, aceptable. Elativos (o de grado extremo): maravilloso, extraordinario, horrendo, dulcísimo. Perfectivos (expresan un estado): muerto, contento, descalzo. Todos los adjetivos calificativos pueden combinarse con el verbo ser y estar en español, a excepción de los perfectivos, que solo se combinan con el verbo estar.
Adjetivos relacionales: Son adjetivos generalmente derivados desde sustantivos (denominales); atribuyen al nombre al que modifican propiedades relacionadas con ese sustantivo del que derivan. Los adjetivos relacionales se pueden dividir en dos tipos: los adjetivos argumentales, que expresan un argumento del nombre con el que se combinan (como producción lechera = producción de leche) y los adjetivos clasificativos, que clasifican al sustantivo al que modifican por alguna propiedad relacionada con el sustantivo al que derivan (loción solar = 'loción que tiene alguna propiedad relacionada con el sol'). Algunos ejemplos son: curso estudiantil, expediente académico, intervención quirúrgica, ámbito profesional, gusto musical...
Los adjetivos relacionales carecen de grado. No pueden aparecer en grado comparativo ni superlativo: así, podemos decir que un coche es policial, pero no que es *muy policial o *policialísimo. Siempre se colocan después del sustantivo al que modifican (El concurso de narrativa es para estudiantes universitarios, pero *es para universitarios estudiantes).
Adjetivos adverbiales: Son adjetivos que se relacionan con adverbios terminados en –mente y poseen un significado cercano a ellos. Expresan nociones como modalidad, localización, temporalidad, entre otras. Se subdividen en las siguientes clases: Circunstanciales y aspectuales: modifican al sustantivo expresando los aspectos temporales (incluyendo la frecuencia) o situacionales relacionados con él, o la manera de realizar la acción que el nombre describe. Temporal/Locativo: El anterior rey / Mi antiguo doctor / La última clase / La próxima semana. Frecuencia: Las visitas {ocasionales / constantes / reiteradas} al museo; Sus frecuentes mentiras. Orientados al proceso: La lectura rápida / Una triste despedida / Una mirada dulce. Modales: expresan la necesidad o posibilidad de las acciones, procesos o estados denotados por el sustantivo al que modifican. También pueden hacer referencia a la necesidad o posibilidad de la existencia de objetos o individuos. Por lo general, aparecen antepuestos al sustantivo (Una presunta estafa, su supuesta amiga, una potencial candidata). Casi todos son no graduables y no pueden aparecen en oraciones copulativas (excepto posible, probable y evidente). Marcadores de la intensión o la referencia: apuntan a la unicidad o singularidad de lo expresado por el sustantivo al que acompañan. No son graduables. Por lo general, aparecen antepuestos al sustantivo; cuando se posponen o aparecen en oraciones copulativas, se asimilan a los adjetivos calificativos y cambia su significado. Tiene una única amiga (‘solo una’). / Tiene una amiga única (‘extraordinaria’). Un simple libro (‘mero’). / Un libro simple (‘sencillo’). Adjetivos determinativos: Los adjetivos determinativos son elementos como numeroso, cierto (numerosos niños, ciertos problemas). Se denominan determinativos porque permiten, igual que los determinantes, que un sustantivo aparezca en una oración como sujeto: *Niños llegan tarde frente a Numerosos niños llegan tarde. La gramática española los considera adjetivos porque pueden aparecer en posición predicativa en algunos usos y pueden admitir gradaciónReal Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Nueva gramática de la lengua española. RAE, https://www.rae.es/gramática/. Consultado el 5 ene. 2026. Adjetivos cuantificadores: Los cuantificadores se agrupan en dos grandes clases: los numerales, que miden de forma precisa el sustantivo núcleo del sintagma nominal, y los extensivos o indefinidos, que lo miden o evalúan de forma imprecisa. Los numerales pueden ser cardinales, correspondientes a la serie de los números reales y que concretan el número de unidades: un, dos, tres, cuatro...); ordinales (que señalan precedencia o seguimiento en una lista e indican el orden de aparición concordando con el género y el número del sustantivo: primer, segundo, tercero, cuarto...); multiplicativos: doble, triple, cuádruple, quíntuple/quíntuplo, séxtuplo, séptuplo, óctuple, nónuple, décuplo, undécuplo...; divisores o partitivos: medio; y distributivos, que reparten el núcleo del sintagma nominal: ambos, sendos. Adjetivos interrogativos: Son los que se emplean en la oración interrogativa o exclamativa. Siempre se anteponen al sustantivo y se acentúan. Los adjetivos interrogativos son: Cuál(es), cuánto(s), cuánta(s), qué, quién(es).
Otros tipos Adjetivo sustantivado: es el que desempeña en la frase la función de sustantivo mediante metábasis de adjetivación.