Las manifestaciones feministas en Chile de 2018 —apodadas por medios informativos como ola feminista chilena o revolución feminista chilena —http://www.notimerica.com/sociedad/noticia-ola-feminista-chilena-venido-quedarse-20180602092116.htmlhttp://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2018/05/24/la-ola-feminista-que-remece-a-chile/ corresponde a una serie de manifestaciones y movilizaciones en Chile que exigieron un proceso de cambio social para erradicar el machismo imperante y el sistema patriarcal que ha sido estructural en dicho país, con miras a orientar al Estado chileno hacia los pilares del feminismo. Se sustentan dichas premisas en denunciar la situación de desigualdad en que se encuentran las mujeres, criticar la extendida educación sexista y visibilizar la problemática de género, incluyendo acosos y abusos sexuales reiterados durante toda la historia del país.

La movilización venía gestándose en un primer momento por el contexto internacional. Los movimientos Ni una menos y Me Too llegaron a Chile y, basándose en el caso de Nabila Riffo, generaron marchas en Santiago en noviembre de 2016, marzo y octubre de 2017 que exigían el fin de la violencia contra la mujer.

El asunto se acrecentó cuando en abril de 2018 se conocieron masivas denuncias por acoso y abuso sexual contra profesoras y estudiantes en distintas universidades del país, lo que ante procesos deficientes y carentes de respuesta, motivaron tomas y paros que para junio de 2018 ya sumaban a 32 universidades, produciéndose una masiva movilización estudiantil feminista a lo largo del país.

A la par de estos sucesos, diversas actrices de televisión y teatro comenzaron en abril de 2018 a denunciar casos de acoso y abuso sexual por parte del reconocido director de televisión Herval Abreu, lo que generó en Chile un fenómeno similar al Efecto Weinstein en Estados Unidos, donde diversos personajes públicos salieron con la bandera del feminismo a denunciar estas situaciones. Otras actrices, por su parte, decidieron hacer pública la gran brecha salarial entre hombres y mujeres que hasta la actualidad no ha cambiado.

Según reconocidas historiadoras y sociólogas, como María José Cumplido, María Emilia Tijoux y Teresa Valdés, se trataría de la mayor rebelión feminista en la historia del país, así como la consagración de la tercera ola feminista en Chile. La encuesta Plaza Pública de Cadem mostró que hubo un apoyando mayoritariamente las movilizaciones: 68 % de los encuestados se encuentran a favor de las movilizaciones feministas y el 69 % a favor de las marchas de las mujeres por la vía pública.

Contexto

Primeros cambios hacia la igualdad La historia del feminismo en Chile se ha dividido en diferentes periodos marcados por manifestaciones específicas durante las épocas, siendo la primera ola feminista del país la exigencia del derecho al sufragio femenino, la segunda ola feminista  en Chile se desarrolló durante la dictadura.

Primera ola feminista “El voto femenino” (1913-1949) El primer periodo a destacar en cuanto a manifestaciones protagonizadas por mujeres en Chile, es aquel que surge a raíz de la exigencia femenina de ser merecedora de recibir los mismos derechos civiles y políticos que los hombres. Pues, hasta esos años el rol de la mujer se veía fuertemente limitado, siendo marginada a solo hacerse cargo del hogar y la crianza de los hijos.

En primer lugar, a partir de 1913  se da inicio a la creación a lo largo del país de los Centros Femeninos Belén de Sárraga, el cual se encontraba encuadrado a la mujer obrera. Posteriormente en 1915, surge el Club de Señoras, este se conformaba por mujeres pertenecientes al sector aristócrata. Mientras que para las mujeres de clase media se organizaron los llamados Círculos de Lectura.

En este periodo, también se conformaron los dos primeros partidos políticos femeninos en Chile. En el año 1922 se crea el Partido Cívico Femenino, y en 1935 el Movimiento Pro Emancipación de la Mujer Chilena (MEMCH).

En 1934 se aprobó el voto femenino para las elecciones municipales. Más adelante, la Federación Chilena de Instituciones Femeninas (FECHIF) en 1945 presentó al Senado un proyecto de ley que buscaba modificar la Ley General de Elecciones. En 1949, durante el gobierno del Presidente Gabriel González Videla, se promulga la ley que autoriza el voto político para la mujer. Las mujeres participaron por primera vez en la elección presidencial de 1952, en donde fue elegido Carlos Ibáñez de Campo.

A finales de los años cincuenta se da inicio a lo que se conoce como periodo de “silencio feminista”, denominado de esta forma por Julieta Kirkwood, la socióloga chilena. Este se caracterizó por una desmovilización de las organizaciones de mujeres y activistas. Se dio por terminada esta ola y se inició este periodo de inactividad de parte de las mujeres, el cual se alargaría aproximadamente hasta el periodo de la dictadura militar de Augusto Pinochet en 1973.

Segunda ola feminista “Feminismo en Chile durante la dictadura” (1973-1990) La reactivación del movimiento feminista se inicia en 1979 cuando se funda el Círculo de Estudios de la Mujer, el cual fue un espacio de análisis y difusión acerca de la condición de la mujer, integrado inicialmente por un grupo de catorce mujeres profesionales. Esto funcionó activamente entre los años 1979 y 1983.

Una figura destacada de la época fue la socióloga Julieta Kirkwood, quien es considerada una de las principales impulsoras y refundadoras de la segunda ola feminista de la década de 1980.

El año 1983 fue clave para el feminismo en Chile, ya que el Círculo de Estudios de la Mujer fue expulsado de la Academia de Humanismo Cristiano por los contenidos que difundían sus publicaciones, hecho que derivó en la disolución del Círculo y en la formación de dos espacios feministas diferenciados: la Casa de la Mujer La Morada, orientada fundamentalmente a militancia feminista, y el Centro de Estudios de la Mujer (CEM), dedicado a la producción de conocimiento en temáticas de género.

Ese mismo año ocurre la refundación del MEMCH, a cargo de Elena Caffarena y Olga Poblete, se destacan como dos importantes dirigentes y fundadoras del antiguo MEMCH. Este renacimiento, se desarrolla en plena dictadura militar, significando un espacio para que las mujeres pudieran soportar la situación que se vivía en Chile durante la década de los ochenta.

En agosto de 1983, se llevó a cabo una de las protestas más distintivas del Movimiento Feminista, cuando un grupo de mujeres desplegaron un lienzo en el cual se leía “Democracia ahora. Movimiento Feminista”.

Retorno a la democracia Al inicio de la transición a la democracia del país se generó una división en el movimiento feminista entre institucionales y autónomas. Todo esto se generó ante la creación del Servicio Nacional de la Mujer en 1991, que tuvo por primera ministra a Soledad Alvear Valenzuela; lo cual significó integrar una parte del feminismo al gobierno de Patricio Aylwin. Se da fin a la década con un feminismo escaso de movilizaciones antes este quiebre ideológico del movimiento.

Posteriormente un hecho trascendental para el feminismo chileno fue la elección de la primera Presidenta de Chile, Michelle Bachelet Jeria. Siendo este un hito histórico como triunfo femenino en la política del país, un ámbito que se le negó por años a las mujeres y posteriormente se les marginó. La Agenda de Género del gobierno fue algo a destacar, durante el primer mandato de Bachelet, aun cuando proyectos como la despenalización del aborto no presentarían el apoyo suficiente.

Discriminación en la primera mitad del

miniaturadeimagen|220px|La actriz Ximena Rivas denunció públicamente la desigualdad salarial entre hombres y mujeres en el mundo de la televisión. Pese a los avances legales y materiales sistemáticos para llegar a una genuina equidad de género, según la mayoría de los sectores feministas estos no han sido suficientes y ni siquiera han podido constituir una base mínima de igualdad en el país.

Probablemente el tema de más evidencia y mantenimiento a lo largo de los años es la brecha salarial entre hombres y mujeres, baluarte histórico del movimiento feminista y que en Chile alcanza un 31 %. La actriz chilena Ximena Rivas confesó en noviembre de 2017 durante el programa Primer plano que su salida de la teleserie Perdona nuestros pecados se debió a los desiguales sueldos entre ella y sus pares masculinos, lo que reafirmó en el programa Vértigo en abril de 2018, ocasión en la que precisó que por hacer el mismo trabajo ella ganaba 10 veces menos: «Se trata de una desvalorización si de la mujer a través del dinero. Y eso lo sufrimos todas». Sus declaraciones desataron una polémica mediática que avivó las voces de lucha por una equidad salarial digna.

Según la encuesta CEP 2017, la mayoría de los ciudadanos chilenos apoya afirmaciones que desvalorizan el desarrollo profesional de la mujer, cuyo papel identifican sobre todo con el ámbito privado (el hogar, la familia y el cuidado de los hijos). Así, el 61 % de los encuestados consideró que «la vida familiar se resiente cuando la mujer trabaja tiempo completo».

También se tiene la evidente persistencia de los acosos callejeros y los abusos sexuales. Así, en el primer caso, en 2017 un 90% de las mujeres habían declarado haber sufrido algún tipo de acoso callejero, desde silbidos o gritos indeseados hasta tocamientos no consentidos. En el segundo caso, un 68 % de las mujeres señaló en 2016 haber sido víctima de abuso sexual, cifra alarmante, pero no muy alejada de otros países latinoamericanos. La Fiscalía señaló en 2017 que los casos por abuso sexual habían aumentado en un 8.1 %, de los cuales el 85 % eran contra mujeres, lo que evidencia una problemática de género. Por otro lado, las violaciones sexuales aumentaron en 2018, y emblemático fue el caso de una mujer violada por 5 hombres a las afueras del Estadio Nacional en abril del mismo año, que causó conmoción en el país. En total, se calcula que hubo un aumento de un 9 % en los delitos sexuales en 2017 con respecto al año anterior.

Siguen existiendo numerosos casos de femicidios, la peor cara de la violencia de género. El Ministerio de la Mujer afirmó que en 2017 ocurrieron 44 femicidios consumados y 115 frustrados.

Historia

Primeras marchas feministas masivas y el caso Nabila Rifo

miniaturadeimagen|derecha|230px|Memorial erigido en contra de la violencia machista. Entre 2015 y 2016 graves casos de violaciones estremecieron a muchos países de Latinoamérica, en particular a Argentina, donde el caso de una adolescente de 16 años que fue drogada, violada y torturada por una treintena de hombres, conmocionó al país. Se levantaron multitudinarias manifestaciones y protestas callejeras en las principales ciudades argentinas en respuesta a la violencia machista y a los femicidios en aumento, lo cual se conocería más tarde como movimiento Ni una menos, en alusión a las mujeres muertas. Chile, vecino de Argentina, no tardó en levantar la bandera feminista aduciendo las mismas causas, pues la situación en el país era parecida.http://www.cooperativa.cl/noticias/mundo/argentina/conmocion-en-argentina-nina-de-16-anos-fue-drogada-brutalmente-violada/2016-10-13/173404.html