230px|thumb|Un alud en el monte Everest en mayo de 2006. miniatura|upright=1.3|El resultado de una avalancha en el parque nacional de Kenai Fjords (Alaska). miniatura|upright=1.3|Camino producido por la caída de un alud en la vertiente norte del Pui de Linya (Cataluña).
Un alud, también conocido como avalancha, es el desplazamiento de una capa de nieve, tierra o rocas en una zona en pendiente que se dirige ladera abajo con una velocidad que puede variar y a la que también se puede incorporar parte del sustrato y de la cobertura vegetal de la pendiente.
Suelen ser causados ya sea por la cantidad materia que se acumula en la zona de inicio de la avalancha, es decir, por sobrecarga, lo que genera un colapso dentro del manto terrestre, normalmente a nivel de una capa débil, y además debe existir un ángulo de ladera entre 25° y 45° preferentemente. También pueden ser generados por personas, montañistas, alpinistas, vehículos, maquinaría o animales como guanacos, y todo está relacionado con la sobrecarga del manto superficial de la tierra. Por otra parte, las lluvias sobre el manto superficial pueden ser la causa de una avalancha y también pueden ser provocadas o inducidas con explosivos, que se clasifican como avalanchas artificiales.Rodrigo Arancibia A., Consultor en riesgos de avalanchas, APM Ltda., colaboración. https://www.apmltda.com
Clases miniaturadeimagen|Avalanchas en el Monte Rainier en 1973. miniatura|upright=1.3|Inicio de un alud de nieve polvo alt=Avalancha de placa mixta.|miniaturadeimagen|Avalancha provocada por un guanaco.|borde miniaturadeimagen|Fotografía panorámica de la avalancha provocada por el guanaco. miniaturadeimagen|alt=|borde| Secuencia fotográfica de la avalancha del guanaco. miniaturadeimagen|Rescate del guanaco. miniaturadeimagen|El guanaco, rescatado. Se distinguen tres tipos de aludes: Alud aerosol. Generalmente nace de un punto y arrastra cada vez más nieve. Este alud se inicia cuando el peso de la nieve cede a la fuerza de gravedad. Esto sucede sobre todo durante o después de fuertes nevadas (a partir de 25 centímetros de grueso) y con temperaturas bajas (menores de -5 °C), sobre todo cuando se acumula nieve sobre una base (manto) lisa (debido a la lluvia, la helada o la fusión de la nieve). Esta nieve, seca y ligera, se mezcla con el aire y forma un aerosol que baja por la pendiente a una velocidad de 100 a 300 km/h. Podría producirse en cualquier época del año. Alud de nieve húmeda. Este tipo de alud se produce en las pendientes muy expuestas al sol (cuando la nieve se funde) al subir las temperaturas, principalmente durante la primavera. Se deslizan lentamente (20 a 60 km/h). Los factores que lo activan son el aire o el viento caliente, el sol y el sobrepeso. Suelen producirse en vertientes orientadas hacia el sur y pueden dejar el suelo al descubierto debido a su poder erosivo. Alud de placa. Este tipo de alud es el más frecuente. Una placa es una superficie de nieve compacta que se desprende del resto del manto de nieve y que se desliza sobre el suelo o sobre la nieve existente. Suelen originarse en vertientes abiertas por el paso de un esquiador. Estas placas pueden ser inmensas y dejan un límite de fractura muy visible.
Todos los aludes pueden tener graves consecuencias, pero los de placa tienen dos factores que los hacen muy peligrosos. Primero: puede provocarlos simplemente el paso de un esquiador. Y, en segundo lugar, son los más frecuentes en los Pirineos.
También existe el Alud de placa mixta, por ejemplo, el del 17 de junio de 2005. Hacia las 12:10, un guanaco desciende de lo alto de la montaña y provoca la avalancha (ver secuencias de imágenes, la avalancha del guanaco); esto fue en la Cordillera de los Andes, en el lado argentino, en el sector cercano al campamento de Mina Veladero.
La zona del comienzo de la avalancha tiene 37° de inclinación de ladera y un promedio de 31° de ángulo de ladera.Rodrigo Arancibia A., Consultor en riesgos de avalanchas, APM Ltda., colaboración. https://www.apmltda.com
Clases por magnitud Existen dos tipos de aludes: Alud superficial: donde solo se moviliza una parte del manto nival. Alud de fondo: donde se moviliza todo súbita y violentamente, erosionando el sustrato de la ladera, transportando y depositando estos materiales en el punto donde el ángulo de esta respecto a la horizontal lo permite.
Además, el movimiento o dinámica de una avalancha se puede caracterizar por la velocidad que puede desarrollar (m/s); la altura de su flujo (m) y las presiones de impacto que pueden generarse (kPa); existe el Atlas de Aludes, editado por la Unesco en el año 1981, donde se clasifican los aludes por su morfología, origen, forma, etc.
Europa MedidaCapacidadDaño potencialMedida física1. PurgaPequeño desprendimiento de nieve que no puede llegar a enterrar una persona, aunque hay un peligro que caiga.Improbable, pero puede herir o matar a una persona.Longitud <50 m Volumen <100 m³2. PequeñaSe para en la pendiente.Puede enterrar, herir o matar a una persona.Longitud <100 m Volumen <1,000 m³3. MediaLlega hasta el final de la pendiente.Puede enterrar o destruir un coche, destruir un camión, destruir pequeñas casas o romper abres.Longitud <1,000 m Volumen <10,000 m³4. GrandeLlega hasta superficies planas (bastante menos de 30°) de 50 m de longitud al menos. Puede llegar hasta el fondo del valle.Puede sepultar o destruir camiones de gran tonelaje o trenes, edificios altos y zonas forestales.Longitud >1,000 m Volumen >10,000 m³
Canadá La clasificación canadiense para medir los aludes se basa en las consecuencias que pueda tener. Normalmente, los aludes son categorizados de medida mediana. MedidaDaño potencial1Puede ser inofensivo para las personas.2Puede sepultar, herir o matar a una persona.3Puede soterrar o destruir un coche, estropear un camión, destruir pequeñas casas o romper unos cuantos árboles.4Puede destruir un vagón de tren, un camión de gran tonelaje, varias casas o una zona forestal de hasta 4 hectáreas.5El mayor alud conocido. Puede destruir un pueblo o un bosque de 40 hectáreas.
Estados Unidos MedidaDaño potencial1Se desliza menos de 50 metros por una zona inclinada.2Pequeña, dependiendo de la distancia recorrida.3Media, dependiendo de la distancia recorrida.4Larga, dependiendo de la distancia recorrida.5Máxima, dependiendo de la distancia recorrida.
Presión del impacto de un alud Es importante tener en consideración la presión del impacto de un alud sobre las infraestructuras destinadas a contenerlos o sobre las construcciones o estructuras que tengan que estar en una zona de aludes, como las torres eléctricas.
La fuerza del impacto será proporcional a la velocidad del alud al cuadrado y a la densidad del flujo del material que forma el alud. Esta fuerza de la presión del impacto puede ir de uno a 1000 kPa.
Efectos del impacto de los aludesPresión del impacto (kPa)Efecto potencial 1 Rompe las ventanas 5 Pasa a través de las puertas 30 Destruye las estructuras de madera 100 Arranca de raíz las pináceas maduras 1000 Mueve estructuras de hormigón reforzado
Clasificación de los riesgos de aludes En las actividades invernales de montaña, los aludes no se pueden evitar si no es con un correcto conocimiento del medio y una evaluación continua del terreno; son uno de los peligros objetivos en la práctica del alpinismo y singularmente del esquí de montaña.
En todas partes donde se practican estos dos deportes, se publican (con datos obtenidos diariamente cogiendo medidas sobre el terreno) unos «boletines de nieve», donde se valora el riesgo de aludes en una zona determinada, de acuerdo con una «escala de peligro».
Europa Esta escala fue aprobada en abril de 1993 para sustituir a los anteriores criterios de los diferentes sistemas nacionales y establecer unos homogéneos en toda Europa. Se actualizó por última vez en mayo de 2003.
La escala europea del peligro de aludes consta de cinco grados en función de la estabilidad del manto nival y de la probabilidad de desencadenamiento de aludes (del 1 al 5, el 0 significa que no existe riesgo), esta escala es usada en casi todo el mundo:
Nivel de peligroEstabilidad del manto nivalIconoProbabilidad de desencadenamiento de aludes 1 – DébilEl manto nival está en general bien estabilizado 64pxEn general sólo es posible el desencadenamiento de aludes en laderas muy inclinadas o en terreno especialmente desfavorable (1) y a causa de sobrecargas fuertes (2). Solo pueden desencadenarse espontáneamente coladas o aludes pequeños.2 – LimitadoEn algunas laderas empinadas, el manto nival está sólo estabilizado moderadamente; en el resto de laderas está en general bien estabilizado. 64pxEs posible el desencadenamiento de aludes sobre todo por sobrecargas fuertes (2), especialmente en laderas empinadas propicias (1). Es muy poco probable que se desencadenen espontáneamente aludes grandes. 3 – NotableEn muchas laderas empinadas, el manto nival está entre moderada y débilmente estabilizado. 64pxEs posible el desencadenamiento de aludes, incluso por sobrecargas débiles (2), especialmente en laderas empinadas propicias (1). En algunos casos, son posibles aludes de tamaño mediano y, en casos aislados, de tamaño grande, desencadenados espontáneamente. 4 – FuerteEn la mayoría de laderas empinadas, el manto está débilmente estabilizado. 64pxEs probable el desencadenamiento de aludes incluso mediante sobrecargas débiles (2) en muchas laderas empinadas. En algunos casos pueden producirse numerosos aludes de tamaño mediano, y frecuentemente grande, desencadenados espontáneamente. 5 – Muy fuerteEl manto nival es en general muy inestable. 64pxPueden producirse numerosos aludes grandes, a menudo muy grandes, desencadenados espontáneamente, incluso en laderas sólo moderadamente inclinadas (1) Las áreas propicias a los aludes se describen con mayor detalle en los boletines del peligro de aludes (altitud, orientación, tipo de terreno, etc.). − Terreno poco o moderadamente inclinado: laderas con una inclinación menor de 30.º − Laderas empinadas: laderas con una inclinación mayor de 30.º − Terreno muy inclinado o extremo: laderas de más de 40.º de inclinación y terreno especialmente desfavorable debido a su perfil, la proximidad a las crestas o la escasa rugosidad de la superficie del suelo subyacente. (2) Sobrecargas: − Débil: un único esquiador o surfista, moviéndose con suavidad y sin caerse. Un grupo de personas que respetan la distancia de seguridad (mínimo de 10 m). Un raquetista. − Fuerte: dos o más esquiadores, surfistas etc. sin respetar la distancia de seguridad. Máquinas pisanieves u otros vehículos que circulen sobre la nieve, explosivos. Ocasionalmente, un único excursionista o escalador.
Norteamérica En Estados Unidos de América y Canadá la escala de peligro de aludes tiene vigencia desde finales de la década del 1990. Las descripciones varían dependiendo del país.