miniaturadeimagen|283x290px|Gaspar Yanga, El Primer Gran Libertador de las Américas (Yanga), de 2022, pintura de Herbert De Paz Gaspar Yanga (1545-c.1618), a menudo simplemente Yanga o Nyanga, fue un esclavo cimarrón convertido en líder de la rebelión de esclavos por su libertad de lo que ahora es México durante el período temprano de conquista española.
Quien fuera un supuesto miembro de la familia real de Gabón en aquel entonces, Gaspar Yanga, escapó en 1570 a las montañas de difícil acceso, allí se convirtió en el jefe de una banda de esclavos fugitivos como él. Vivió por más de 30 años fugitivo, parcialmente sobreviviendo de su caza, y capturando las caravanas que llevaban mercancías a Veracruz. Aunque al principio solo contaba con un grupo pequeño, él y su gente construyeron un poblado Veracruzano al que se fueron uniendo más fugitivos.
Sin embargo, en 1609 fue tomada la decisión por el gobierno español para poner fin a la comunidad y la rebelión de los esclavos, quienes ganarían la batalla por su emancipación y fundaron San Lorenzo de los Negros el 10 de agosto de ese mismo año, el primer pueblo libre de América.
Historia El tráfico de esclavos africanos en el continente americano se debió al período de la Conquista y el virreinato entre 1519 y 1810. Estos eran traídos para trabajar en las plantaciones de azúcar, la mayoría venía de África, aunque otros venían de las islas del Pacífico. La Corona Española había declarado regulaciones para asegurarse de que vinieran más esclavos varones que mujeres. Los barcos eran divididos en proporciones de un tercio de mujeres y dos tercios de hombres; los sobrantes en especial las mujeres, por desgracia eran eliminados o vendidos a otros comerciantes para uso propio."The Blacks Who Freed Mexico"; Journal of Negro History.Yanga and the Black Origins of Mexico; Sagrario Cruz-Carretero.
El primer lugar autorizado por la Corona para la importación de esclavos fue el puerto de la Villa Rica de la Vera Cruz, tiempo después serían Tuxpan y Campeche en el Golfo de México. Aunque eran destinados a trabajar en las haciendas azucareras, también fueron usados para otros deberes en el área de Orizaba. Los españoles pronto se darían cuenta de que estos tenían una resistencia natural al clima tropical, los cuales podían desempeñarse mejor que los de población indígena, quienes por la guerra y enfermedades traídas por los europeos iban extinguiéndose. Así la Corona autorizó la creación de compañías de importación de mano de obra a la Nueva España para suplir la demanda de necesidades en la península ibérica.
El trato al que eran sometidos obligaba a los esclavos a protestar de varias maneras a este sistema: en forma de insurrecciones armadas, intentos de tomas de poder y fugas, las cuales eran penadas severamente por las leyes derivadas de la ética nicomáquea sobre el trato de esclavos y la prohibición de esclavizar 'cristianos' y de propiedad.The African presence in Mexico: from Yanga to the present
Los esclavos que lograban escapar eran llamados cimarrones. Estos construían sus palenques para vivir, también llamados mocambos y quilombos en sus respectivas lenguas. El escapar era considerado un delito grave; entre los cargos estaban el de robo de propiedad, que bajo las leyes significaba que pertenecían a su amo. Esta actividad siguió por casi trescientos años hasta la declaración de libertad promulgada en 1810.
Al cimarrón (de una cima), se le crearon imágenes míticas que contribuirían más tarde a los estereotipos raciales reflejados en las pinturas de la época. Estos estereotipos fueron que los cimarrones eran gente salvaje, feroces, indomables e indolentes, he ahí la analogía con el perro cimarrón, el cual se volvía montaraz y no domesticado.
Lo poco que se sabe de Yanga es que fue apresado en la región de los abron o "brong de Atabubu", también llamados "bono" de Brong-Ahafo, al parecer del territorio de la Guinea alguna vez perteneciente al Imperio de Ghana,Yanga johntoddjr.com siguiendo la ruta hacia el archipiélago de Cabo Verde, otro principal centro comercial de esclavos, de dominio portugués. Este grupo étnico originario de Ghana lo desembarcarían en 1569 en la antigua Veracruz, y fue conducido encadenado a una de las fincas azucareras y de alcohol, en la provincia que tiene su nombre.
Su descripción era la de un hombre alto, más de lo común, fuerte e inteligente, quien dominaba bien el español, quien pronto huiría de sus amos, y por treinta años encabezaría la rebelión, siendo caudillo de los cimarrones.Campaña contra Yanga en 1608
El movimiento libertario consumado con Yanga empezaría en 1537, con la huida de los cimarrones. En 1546 el virrey Antonio de Mendoza ordenó ahorcar en la Plaza Mayor de la Ciudad de México a dos "negros fugitivos" llamados Juan Román y Juan Venegas. La cacería de afrodescendientes ya llevaba tiempo y con cualquier mínimo pretexto podían ser ejecutados. En esta cacería muchos de los cimarrones huyeron por el Istmo de Tehuantepec hasta lugares remotos del Perú.
La rebelión de Yanga Según la historiadora Adriana Naveda, Nyanga huyó de su amo aproximadamente en el año 1570 y se refugió muy cerca de lo que ahora es la ciudad de Córdoba, liderando un grupo de cimarrones que con el tiempo se fue haciendo más numeroso. Pese a que no se tiene conocimiento pleno sobre como se desarrolló su movimiento, se sabe que para 1609 el grupo superaba los quinientos hombres, por lo cual los rumores de una revuelta de grandes dimensiones no se hicieron esperar.
Durante el gobierno del virrey Luis de Velasco se multiplicaron denuncias que intentaban alertarlo sobre un posible levantamiento de negros el 6 de enero de ese año, en la que, según los rumores, los fugados asesinarían a los blancos y nombrarían rey a un cimarrón negro. El gobernante no le dio mayor importancia y lo único que hizo fue mandar azotar a varios esclavizados que se encontraban presos por otra clase de delitos. Pero el peligro se hizo evidente cuando el citado grupo comenzó a saquear las haciendas de la región. Muchos historiadores coinciden en que el territorio ocupado por estos apalencados, es decir, asentados en palenques, eran los alrededores del Cofre de Perote, la Sierra de Zongolica y la zona de Omealca, en el actual estado de Veracruz.
Los cimarrones de Nyanga no solo saquearon las haciendas y fincas a su alcance para poder sobrevivir, también asaltaron lo que durante el virreinato fue la ruta México-Veracruz, un camino que conectaba al principal puerto del Golfo con la capital de la Nueva España. Dichos ataques resultaron preocupantes para las autoridades pues ese camino fue a lo largo de la colonia la vía de tránsito y comunicación más importante en América y su importancia económica fue fundamental para el desarrollo de la Nueva España.
Esto llevó al virrey a enviar milicias para someter al belicoso grupo, sin embargo, los fugitivos lograron defenderse en más de una ocasión, ya que los lugares donde se refugiaban eran de difícil acceso, lo que les permitía protegerse ágilmente. Esa rebelión no resultó como otras, pues las pérdidas ocasionadas fueron muy elevadas y los asaltos al camino real desestabilizaron la economía virreinal. El puerto de Veracruz fue el más afectado, cuya entrada y salida de mercancías se vio perjudicada, por lo que, en este caso, sostener una guerra en contra de aquellos cimarrones fue una empresa poco redituable y desesperanzadora.
En 1609 corrió la noticia de que los negros pretendían matar a los capitalinos y coronar a uno de los suyos (Yanga), así el virrey tomó medidas extremas contra los rebeldes. Tres años después llegarían los rumores de que muchos negros habían sido vencidos, quienes fueron descuartizados y clavados sus cuerpos en picas por los caminos principales, para que sirviera de escarmiento a los sublevados.
La población negra del siglo XVI era del 6 % o 20 569. Debido a la necesidad de mano de obra se incrementarían los envíos. Ya para 1646 había un promedio de casi 168 000 esclavos negros en el territorio de la Nueva España.
El ataque español thumb|Recibo de compraventa de esclavos. En el la Corona española mandó un grupo conformado por indios, criollos y mestizos, así como algunos negros para "pacificar" la zona de 'revoltosos' en 1609 y poner fin a las acciones de los esclavos fugitivos. El sacerdote jesuita Juan Florencio Laurencio escribiría de esto, sobre el "Alzamiento de los Negros",cervantesvirtual, Florencio Laurencio a la Corona.
Las tropas españolas que partieron de Puebla en enero de 1609 sumaban alrededor de 550, de los cuales quizás 100 eran soldados españoles y los restantes reclutas y aventureros, para ese entonces Yanga padre llevaba ya treinta años de fugitivo, ya entrado en edad era el líder en las montañas de Orizaba, y quien decía que si no hubiese sido esclavo ya en su país sería rey, su encargado militar o segundo después de él, era otro cimarrón de nombre Francisco de la Matosa o Matiza, estos para sobrevivir se dedicaban al asalto de carruajes y de viajeros, así como incursiones a las haciendas vecinas, aunque tiempo después serían reemplazados por la agricultura y cría de aves de corral.
Las tropas "pacificadoras" ganarían algunas batallas las cuales harían esconderse a los cimarrones aún más en la jungla, pero esto no siempre fue así, las victorias de los 'rebeldes' serían más que sus derrotas, para esto pasarían muchos años antes de que la corona aceptara por fin que los cimarrones no estaban dispuestos a volver a la esclavitud, y así se vería finalmente obligada aceptar sus reclamos.
Los cimarrones que se les enfrentaban eran una fuerza de 100 combatientes con armas de fuego, y cuatrocientos más armados con piedras, machetes, arcos y flechas. Estas tropas eran dirigidas por Francisco de la Matosa, un angoleño. Yanga quien era anciano en aquel entonces decidió emplear el conocimiento superior de sus tropas sobre el terreno para resistir a los españoles, con el fin de causarles suficientes bajas para obligarlos a iniciar negociaciones.Campaña contra Yanga en 1608; Leonardo Pasquel
Cuando se acercaban las tropas españolas, Yanga envió términos de paz por medio de un español capturado. Esencialmente, Yanga pidió un tratado para dar fin a las hostilidades entre los indígenas y los españoles: solicitó un área independiente, a cambio de tributo y promesas de apoyar a los españoles si los mismos fueran atacados. Además, él sugirió que esta área propuesta devolvería a cualquier esclavo que pudiera huir e intentase refugiarse allí. Esta última concesión era necesaria para calmar las preocupaciones de muchos dueños de esclavos en la región.
Los españoles rechazaron los términos, y se desató una batalla con grandes pérdidas para ambos bandos. Los españoles avanzaron en el asentamiento de Yanga y lo incendiaron. Sin embargo, la gente huyó a los alrededores que por ser terreno difícil, impidió a los españoles alcanzar una victoria concluyente. Incapaz de una victoria definitiva, los españoles acordaron entrar en negociaciones. Finalmente los términos de Yanga fueron convenidos, con la cláusula adicional que solamente los sacerdotes franciscanos atenderían a la gente, y concedieron a la familia de Yanga el derecho a gobernar en esa nueva área.
En 1618 la Corona española aceptó los convenios, y los exesclavos se establecieron primeramente en un lomerío llamado Las Palmillas, al ir creciendo la comunidad exigieron un terreno más grande, que sería concedido años más tarde, en 1630 establecieron el primer pueblo libre del continente americano, llamado "El pueblo Libre de San Lorenzo de los Negros", en las cercanías de Córdoba, Veracruz, tiempo después se le cambiaría el nombre de Yanga en honor al libertario.