Kurt Gerstein (Münster, Alemania, 11 de agosto de 1905-París, Francia, 25 de julio de 1945) fue un militar e ingeniero de minas alemán de confesión protestante, que se afilió al Partido Nazi y a las SS, donde alcanzó el rango de oficial (Obersturmführer o teniente) y fue destinado al Instituto de Higiene de las Waffen SS. Es famoso por aclamarse a sí mismo como un antinazi, saboteador y denunciante que realizó una solitaria e infructuosa lucha al interior y en contra de la maquinaria de exterminio de los campos de concentración nazis que provocó el Holocausto judío. Su testimonio quedó registrado en el llamado Informe Gerstein que sirvió de prueba en los Juicios de Núremberg en contra de altos dignatarios nazis, especialmente en el llamado "Juicio de los doctores".

Introducción previa

Por su preparación técnica, Gerstein fue destinado a la unidad secreta encargada de llevar a cabo la Solución Final: el exterminio de los judíos y otros "subhumanos" en los campos de concentración. En esta condición, presenció en agosto de 1942 los primeros gaseamientos masivos de prisioneros en los campos de Belzec y Treblinka (Polonia). Horrorizado, decidió dar testimonio al mundo del Holocausto en curso. Para ello, se entrevistó con diplomáticos de países neutrales, como Suecia y Suiza, con autoridades religiosas e incluso con personas vinculadas a la resistencia holandesa, sin conseguir que se diera crédito a su información, reputada inverosímil por demasiado horripilante y por provenir de fuente tan poco fiable como un miembro de las SS. También intentó hablar con el nuncio de la Santa Sede en Berlín a fin de que este alertara al papa Pío XII, pero sus solicitudes de audiencia fueron reiteradamente rechazadas.

Mientras colaboraba objetivamente con la "solución final", como uno de los encargados del aprovisionamiento del compuesto letal Zyklon B utilizado en las cámaras de gas, Gerstein llevaba a cabo inocuos actos de sabotaje -como informar falsamente que el producto se había deteriorado en el transporte y era preciso enterrarlo por razones de seguridad- y, sobre todo, tomaba minuciosa nota de cuantos crímenes presenciaba o le relataban sus compañeros y del funcionamiento general del sistema de exterminio. Al final de la guerra elaboró un relato sobre todo ello, base del conocido como Informe Gerstein, que, pese a algunos errores y notables exageraciones cuantitativas, constituye una prueba de primera mano de los horrores en los campos de la muerte nazis.

En los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, Gerstein desertó y se entregó a los Aliados, siendo trasladado a la prisión militar parisina de Cherche-Midi, donde fue interrogado por oficiales franceses e imputado inicialmente como precursor y culpable de genocidio. El 25 de julio de 1945 apareció ahorcado en su celda, supuestamente por su propia mano. Su memoria y honra no fueron rehabilitadas hasta 1965.

Biografía

Años de formación

Entorno familiar

Kurt Gerstein, sexto de siete hermanos, nació en Münster (Westfalia) el 11 de agosto de 1905 y se crio en Hagen, en el seno de una antigua familia de clase media, originaria de la Baja Sajonia, cuyos antepasados representaban bien el prototipo tradicional de la pequeña burguesía prusiana, de fuertes convicciones chauvinistas y "totalmente sumisos a la autoridad".Friedländer, Saul: Kurt Gerstein, The Ambiguity of Good, trad. Charles Fullman, Alfred A. Knopf, New York, 1969, p.4

Ludwig Gerstein, el padre de Kurt, era juez de profesión y desempeñaba un papel fuertemente autoritario en el seno de una familia convencional de tipo patriarcal. Kurt mantuvo siempre con él unas relaciones difíciles, mientras su padre se esforzaba por hacer comulgar al único de sus hijos que daba muestras de cierta rebeldía con los valores entonces predominantes en la sociedad alemana de su clase social. A la larga Kurt desarrolló una personalidad rebelde compulsiva e idealista en permanente conflicto contra todo lo que a él le pareciese fuera de su escala valórica propia.

Gerstein padre era devoto del Káiser Guillermo II de Alemania y uno de los muchos alemanes con afanes revanchistas después de la “humillación” del Tratado de Versalles. Participaba también de los prejuicios antisemitas corrientes en la época. En su álbum genealógico familiar se mostraba orgulloso de que solo hubiese sangre aria en la familia y al cerrarlo exhortaba a las generaciones futuras a “preservar la pureza de la raza”.Friedländer, op. cit. p. 4 Sin embargo, este antisemitismo no impidió al juez Gerstein advertir a los abogados judíos de Hagen de las primeras medidas raciales tomadas por los nazis en 1933 y manifestarles que las lamentaba.Friedländer, op. cit p.11, citando el testimonio del abogado judío R. Coste Su actitud vital ante el poder y la desesperación de su hijo queda dramáticamente reflejada en la carta que envió a Kurt en fecha tan tardía como 1944:

Sin embargo, Kurt, a diferencia de sus hermanos y hermanas, encontraba ya desde pequeño dificultades para adaptarse a la mentalidad y a las exigencias valóricas de su padre. En palabras de un amigo de la infancia, “siempre había sido la oveja negra de la familia.”Friedländer, op. cit. p.6

Educación thumb|200px|Antigua Universidad de Marburgo.

Al joven Kurt no le fue más fácil adaptarse a la severa disciplina escolar de la época que a la que imponía su padre en la familia. Los repetidos castigos no conseguían domeñar la independencia de un alumno mediano, pero inteligente y original. Después de no pocos informes desfavorables y algunos sonados enfrentamientos con distintos profesores,Friedländer, citando una carta del que fuera profesor de griego de Gerstein, op. cit., p.22 de la edición en francés (Casterman, Tournai, 1969) Gerstein logró graduarse de bachillerato a los 20 años.

De inmediato, Gerstein se trasladó a Marburgo, en cuya Universidad estudió durante tres semestres, pasando luego a las Universidades Técnicas de Aquisgrán y de Berlín-Charlottemburg, donde se licenció en 1931 como ingeniero de minas.

Durante su permanencia en Marburgo, Kurt se afilió, a instancias de su padre, a la asociación estudiantil “Teutonia”, una de las más nacionalistas de toda la Universidad alemana.Friedländer, op.cit. p.8 Sin embargo, el joven Gerstein reprobaba la ausencia de sentido moral y de seriedad de sus compañeros; al tiempo que su condición física, debilitada por una fuerte diabetes, le impedía superar los violentos ritos de iniciación impuestos para ser miembro de pleno derecho de la hermandad, de la que, por ello, no llegó a ser más que un simpatizante o “semimiembro”. Friedlander, op. cit. pp. 23 y 152 de la edición en francés

En cambio, no parece que el nacionalismo ardiente que caracterizaba a "Teutonia" le produjera ningún rechazo.Friedländer, op. cit. p.8 En realidad, y desde entonces, Gerstein mantuvo durante largo tiempo la ideología propia de un nacionalista alemán.Friedländer, op. cit., pp.22-23 de la edición en francés

Compromiso religioso

Aunque su familia no era particularmente devota, Gerstein fue fuertemente influido en su infancia por una niñera católicaBalfour, Michael Withstanding Hitler in Germany, Routledge, N.York, 1988, p. 238 y recibió una sólida formación religiosa en la escuela. Durante sus años universitarios, en aparente reacción a las frívolas actividades de sus compañeros, Kurt se dio a la lectura de la Biblia.Friedländer, op. cit. p.13 A partir de 1925, se convirtió en activo militante de los movimientos cristianos juveniles, afiliándose primero a la Asociación Alemana de Estudiantes Cristianos (DCSV) y, ya en 1928, tanto al Movimiento Evangélico de la Juventud (CVJH-YMCA) como a la Liga de los Círculos Bíblicos Alemanes (Bund Deutscher Biblekreise, BK), de los que fue dirigente desde 1930 hasta su disolución en 1934 y la integración “espontánea” de sus miembros en las Juventudes Hitlerianas, que hacía años que trataban de tomar su control.Friedländer, op.cit, p.19

Un buen medio de asomarse al pensamiento de Gerstein en esta época lo proporciona el folleto que escribió y publicó a su costa en 1932: Um Ehre und Reinheit (“Sobre el Honor y la Pureza”).2.ª ed, 1937, que es la que cita Friedländer Para Gerstein, Dios es aquel que todo lo dirige, a quien es preciso someterse sin discusión y, sobre todo, al que será preciso rendir cuentas; idea esta de la rendición de cuentas sobre la que insistirá con frecuencia en escritos posteriores. Si Kurt había sido un adolescente difícil, ya de adulto declara que “la autoridad y la confianza son los dos fundamentos de la educación”.Um Ehre…, p.83, cit. por Friedländer, p.21 de la edición en francés Además de la autoridad, el otro gran motivo de las reflexiones del folleto es la pureza, como ideal a alcanzar. Gerstein describe su adolescencia como atravesada por un “sentimiento de culpabilidad y una nostalgia de la pureza”.Op. cit., p.23

El momento histórico en que Gerstein asume una militancia religiosa pública no era el mejor para las Iglesias protestantes alemanas: contaminadas por la cultura social de sumisión a la autoridad, chovinismo y antisemitismo y divididas en veintiocho confesiones, luterana, calvinista o evangélica, no estaban preparadas, pese a sus cuarenta millones de fieles, para resistir los intentos totalitarios de control por parte del régimen nazi. La gran mayoría siguió la ideología en el poder, encuadrándose como los así llamados “cristianos alemanes”, fervientes defensores, en especial, de las teorías racistas.Friedlánder, op. cit., pp. 27-30 de la ed. en francés Gerstein, en cambio, formó parte de la minoría que se opuso al creciente control de la religión por el poder político, la llamada “Iglesia confesante”, formada espontáneamente a partir de 1934 alrededor del pastor Martin Niemöller, con el que Kurt mantendría la amistad a través de los años.Friedländer, op. cit. p.35

Conviene advertir, sin embargo, que la “Iglesia confesante” a la que se adhirió Gerstein no rechazaba el nazismo tanto por su totalitarismo político o por sus teorías raciales, como por su incompatibilidad religiosa con el cristianismo, al que tendía a sustituir por el culto del hombre germánico. Al principio, al menos, la actitud de los dirigentes de la “Iglesia confesante” frente a Hitler no fue muy diferente de la de otras autoridades religiosas; y así lo muestran declaraciones del propio Niemöller celebrando la conversión del Primero de Mayo en “Día de la Comunidad Nacional” o del obispo Otto Dibelius, otra de las figuras destacadas de los confesantes, manifestando “regocijarse desde el fondo del corazón” de la victoria electoral de los nazis.George Mosse, "Die deutsche Rechte” [La Derecha alemana], en Entscheidungsjahr 1932 [1932, Año de Crisis], J.C.B. Mohr, Tübingen, 1965, p. 216, citado y traducido por S. Friedländer, op. cit, p. 30 de la edición en francés

La afiliación al Partido Nazi y a las SS

El difícil intento de conciliar fe cristiana e ideología nazi

Si personalidades religiosas de la talla intelectual y moral de un Niemöller se mostraban a la sazón comprensivas con el nazismo, no es de extrañar que un joven con la formación y los antecedentes de Kurt Gerstein diera un paso más allá. Su principal biógrafo describe así sus contradicciones ideológicas:

thumb|Sello de las SA. El 2 de mayo de 1933, Kurt Gerstein ingresó en las filas del NSDAP, el Partido Nazi, que apenas cuatro meses antes había ascendido al poder. De nuevo en opinión de Friedländer, “es probable que la influencia combinada de la educación autoritaria, de la tradición nacionalista y de la atmósfera en el seno del protestantismo alemán contribuyeran a la decisión”,Friedländer, op. cit., p.32 de la ed. en francés que Gerstein adoptó pese a la firme oposición de su pastor en Hagen, que le había advertido del carácter sanguinario del nazismo y de su contradicción con la fe religiosa que profesaban.Friedländer, op.cit., pp.32-34 de la edición francesa