Moisés José Azize ( Musa Yussef Aziza; Hama, Siria Otomana, 1 de enero de 1892 – Buenos Aires, Argentina, 17 de noviembre de 1973) fue un empresario y filántropo argentino, referente de la colectividad sirio-libanesa de Argentina.

Biografía Nació el 1 de enero de 1892 en Hama, entonces parte del eyalato de Siria en el Imperio Otomano, en el seno de la numerosa comunidad ortodoxa greco-antioquena local. Al emigrar a Argentina junto a su familia, se instaló primariamente en Santiago del Estero, donde empezó con su actividad comercial, que luego expandió a Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, adonde se trasladaría la casa matriz, bajo la firma «Azize Hermanos».

thumb|250px|Jorge Batica junto a la Placa Árabe del Centenario (Córdoba, 1910). Para el Centenario de la Revolución de Mayo, organizó y financió junto a la comunidad sirio-libanesa instalada en Córdoba la entrega de una placa de plata engarzada en mármol esculpido al gobernador Félix Garzón, en un acto que fue precedido por un desfile en carrozas y a pie, del que participaron todas las colectividades extranjeras radicadas en la provincia; muchos ataviados con trajes típicos, según se lee en las crónicas de la época. La placa, obra del artista sirio radicado en Argentina Jorge Batica, fue colocada en el Hall de Honor de la entonces Casa de Gobierno, donde actualmente se encuentra, en lo que es el Espacio Cultural Museo de las Mujeres de la ciudad de Córdoba. Azize citaría dicho acto en su vejez como un «testimoniando a las generaciones que los árabes han sido amantes del país desde sus primeros pasos, que ellos no dejan minorías molestas, que su incorporación es total.»

En 1917 fue la primera vez que la comunidad sirio-libanesa fue llamada en un documento oficial como «siria» en vez de «turca», en ocasión de un acto organizado por el entonces jefe de policía de Santiago del Estero. El mismo estaba dirigido a Azize en su carácter de miembro de la colonia Syria. Así, las palabras «sirio», «libanés», «levantino» y «árabe» desplazarían al equívoco «turco», aplicado indistintamente a árabes, sirios, libaneses, sefardíes, armenios, griegos y demás comunidades que habían ingresado al país con pasaportes emitidos por el Imperio Otomano.

En 1919 conformó «Azize Brothers Corporation Inc.» en Nueva York, luego rebautizada «Dominion Textils Mills Inc.» para adaptar su nombre a los usos locales. De regreso a Argentina, fundó en sociedad con los hermanos Moisés y Salomón Buzader la firma «Azize, Buzader & Cía.», la cual adquirió extensiones de campo en el Neuquén para la cría de ganado ovino.

A medida que la comunidad sirio-libanesa florecía empresarialmente, surgía la necesidad de operar a crédito, al que les era muy difícil acceder en los bancos. Motivado por ello, Azize fundó el Banco Sirio-libanés del Río de la Plata el 30 de abril de 1925. Su casa central estaba en Bartolomé Mitre 343 y era obra del ingeniero Cirilo Nassif. Fue el primer banco asociado a la inmigración levantina en América Latina. El mismo tuvo como cofundadores y directivos también a sirio-libaneses de origen judío, como su vicepresidente José Jorge; y continuó teniendo clientes sefardíes incluso luego de la primera guerra árabe-israelí. Fue presidido en la mayor parte de sus cuarenta años de existencia por su fundador, quien renunció a su cargo en 1964 al oponerse a que el banco -que por disposición expresa de Azize en sus estatutos destinaba un porcentaje de sus ganancias a obras de beneficencia- fuera enajenado, manifestando estar dispuesto a donar todas sus acciones al Hospital Sirio-libanés con tal de evitar que el banco cambiara de nombre. Finalmente, pasó a llamarse Banco del Crédito Rural Argentino.

Contribuyó a la edificación de la Catedral de San Jorge, la primera iglesia del Patriarcado Griego Ortodoxo de Antioquía en Buenos Aires, y desde 1926 hasta 1936 fue Secretario General del Consejo Administrativo Ortodoxo.

Fundó y presidió el Patronato Sirio-libanés de Protección al Inmigrante en 1928 para socorrer a los inmigrantes que tenían problemas para ingresar al país, pues la Constitución promovía la inmigración estrictamente europea y no la del Levante. El entonces presidente de la Nación, Hipólito Yrigoyen, manifestó que «aceptaba gustoso» la presidencia honoraria de dicha institución, probablemente -según Klich- en compensación hacia los sirio-libaneses que habían apoyado su reelección, aglomerados en la Agrupación Descendientes de Sirio-libaneses Pro Candidatura Dr. Hipólito Yrigoyen; dirigida por Gabriel Kairuz y Alberto Yomha. Tras cuatro años de tratativas, consiguió que el ministro de Agricultura Antonio de Tomaso -bajo cuyo ministerio funcionaba la Dirección de migraciones- concediera a los inmigrantes de origen levantino los mismos beneficios que recibían los de procedencia europea.

thumb|250px|En la inauguración del Colegio Sirio-libanés (1933), con la presencia del presidente Agustín P. Justo. Empezó las tratativas en 1927 para fundar el Colegio Sirio-libanés, a cuya inauguración en 1933 acudieron el presidente Agustín P. Justo, el vicepresidente Julio Argentino Roca (h), el ministro de Justicia Manuel de Iriondo, el presidente de la cámara baja Juan Félix Cafferata, autoridades religiosas, entre otros. Durante la misma, el presidente Justo brindó «por la colectividad sirio-libanesa, que tan elocuente muestra de cordialidad y simpatía ofrece al pueblo argentino», mientras que Iriondo declaró que «la Argentina recibe con los brazos abiertos a los sirio-libaneses, porque sabemos bien cómo retribuyen a la hospitalidad ofrecida desinteresadamente, y con qué tenacidad colaboran en el progreso común». Su secundaria estuvo bajo el rectorado de Horacio Beccar Varela y aceptaba a alumnos de cualquier credo y origen. El mismo funcionaba en el edificio que hoy corresponde a la Casa de Entre Ríos en Suipacha 842 y dejó de funcionar hacia 1935.

thumb|250px|Primer número del Diario Sirio-libanés, del 12 de enero de 1929. A la derecha, un anuncio de Azize, Buzader & Cía. Fundó el 12 de enero de 1929 el Diario Sirio-libanés, de interés general, que tenía alcance nacional y que inicialmente era de edición bilingüe. Al mismo, 165 instituciones de todo el país lo designarían su medio oficial de difusión. Al simultáneo, impulsó el programa radial La Hora Sirio-libanesa, transmitido en horarios centrales por diversas emisoras y que constituyó la primera emisión radial de una comunidad de habla árabe emigrada en el mundo y la única que se irradiaba con frecuencia diaria.

En el preludio de la contracción mundial del comercio de los años 30, constituyó en 1929 la Cámara de Comercio Sirio-libanesa, después llamada Cámara de Comercio Argentino-Árabe, para impulsar el comercio bilateral. Como medio de difusión de la misma, instituyó la revista financiera La Situación.

En 1931 inició la publicación cultural la Revista Oriental, de gran calidad artístico-gráfica y de edición bilingüe, orientada a la poesía árabe. Ofreció una velada en el Teatro Colón en 1932, con la presencia del presidente Agustín P. Justo, de todo su gabinete y de personalidades culturales, también en homenaje a la poesía árabe. En 1931 escribió el prefacio del diwan En el Altar de la Patria ( ‘Ala madhbah al-wataniyya), de Elías Konsol; colaborador suyo en el Diario Sirio-libanés.

El Club Sirio-libanés «Honor y Patria», de considerable actividad social, cultural y deportiva, fue fundado por Azize el 27 de mayo de 1932. Mediante el mismo, patrocinó centenares de obras de bien público y lo presidió durante 32 años. El club se fusionaría con otras instituciones, como la Juventud Homsiense y la Sociedad Al-Akariat de Beneficencia, para conformar el Club Sirio-libanés de Buenos Aires.

Estableció los Servicios Médicos Sirio-libaneses, con consultorios externos de atención gratuita. Asimismo, colaboró con las obras de edificación del Hospital Sirio-libanés, cuya comisión lo designó asesor permanente.

En 1938 apoyó la candidadura presidencial de Roberto Marcelino Ortiz. En ese mismo año, el escritor César Tiempo le solicitó su intervención para conseguir un visado para un hermano del actor José Maurer; dado que a la sazón el Estado argentino era renuente a emitir visados para judíos.

En 1938 importó de Siria obras de Derecho Oriental, que donó al Colegio de Abogados de Buenos Aires para incrementar su bibliografía de derecho internacional y de derecho comparado. Por otro lado, también realizó donaciones a la Biblioteca Nacional. En 1964, donó al Jockey Club de Buenos Aires, del que era socio, un Diccionario Español-Árabe-Latín, editado en España en 1747 y del que sólo se conocen en la actualidad dos ejemplares en el mundo.

En su edición del 15 de junio de 1943, el periódico Azzaubaha (El Ciclón) -órgano del PSNS en Argentina y en el que el Banco Sirio-libanés abonaba publicidad- apuntó contra Azize y el diputado radical por Santiago del Estero Rosendo Allub por arrojarse la representación de todos los sirio-libaneses argentinos en una reunión con los entonces jefes de Estado.

En 1947 se opuso a la división étnica de Palestina en dos Estados distintos, aunque nunca se manifestó formalmente contra la migración judía hacia la zona.

Fundó y presidió el Círculo de Confraternidad Interamericana y la filial argentina de All People's Association; además, fue vocal del Palacio de la Cultura Americana y socio de la Unión Social Americana. En el Instituto Económico Interamericano, se desempeñó como subdirector general de «Estudio de la Economía Interamericana: Cambios y Régimen Recíproco». Fue presidente de la Asociación Argentina Pro-Arte Juvenil, fundador y vicepresidente del Instituto Cultural Argentino-Hispano-Árabe, vicepresidente de la Filarmónica Santa Cecilia, tesorero de la Filarmónica Metropolitana, miembro fundador y vocal del Instituto Argentino de Estudios Orientales, consejero honorario de la Asociación Cultural del Levante, miembro honorario de la Liga Esperantista Argentina, del Instituto Cultural Argentino-Mexicano y del Salón de Artes y Letras Argentino-Uruguayo. También fue miembro del directorio de la Junta Argentina de Aviación y de la Biblioteca Argentina para Ciegos.

Fue miembro de la comisión de honor de la Cruz de Ayuda Gaucha y socio vitalicio de la Asociación Cristiana de Jóvenes, del Museo Social Argentino, del Tiro Federal Argentino, de la Casa de Galicia, del Club de Regatas La Marina, de la Asociación Deportiva del Comercio y la Industria y del Círculo de la Prensa. También fue socio del Club Hípico Argentino, del Club de Gimnasia y Esgrima, del Club de Regatas América y de otras instituciones de Buenos Aires y del Interior.

Varias entidades lo nombraron presidente honorario: el Club «Honor y Patria», la Sociedad Sirio-libanesa de Beneficencia de Banfield, el Centro Ortodoxo de Mendoza, la Juventud Sirio-libanesa de La Rioja, el Centro Recreativo y Cultural de la Juventud Árabe de Tartagal (Salta), la Unión Sirio Libanesa de Embarcación (Salta), la Reacción Siria de Beneficencia de Banfield, la Sociedad Sirio-libanesa de Santiago del Estero, el Club Atlético Sirio-libanés de Buenos Aires y la Juventud Sirio-libanesa de Jujuy. Fue miembro honorario de la Sociedad Sirio-libanesa de Asunción en Paraguay, del Club Social Sirio de La Quiaca y de la Sociedad Sirio Libanesa de Tucumán.

Hizo donaciones y contribuciones a numerosas instituciones, como el Asilo de Niños Ramón L. Falcón, el Hospital Sirio-libanés, la Biblioteca Gral. San Martín de Santiago del Estero, Asistencia Social del Cardíaco, el Círculo Católico de Obreros, la Asociación Catamarca, a las víctimas de la catástrofe del Riachuelo de 1930, la Biblioteca Circulante Sarmiento, a las víctimas de las inundaciones de Mendoza de 1934, la Comisión Pro-Reconstrucción de la Casa Sirio-libanesa de San Juan (1944), la Confederación Social Americana y otras.