Los Istari (en singular Istar) son personajes ficticios que forman parte del legendarium creado por el escritor británico J. R. R. Tolkien y que aparecen en muchas de sus novelas: El Señor de los Anillos, El hobbit, El Silmarillion y Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media.

Formaban parte de la Orden de los Istari (en quenya, Heren Istarion), un grupo de maiar enviados a la Tierra Media por los Valar en la Tercera Edad del Sol para ayudar a las razas libres en su lucha contra Sauron. Llamados también Ithryn (en singular Ithron) en la lengua sindarin, fueron más comúnmente conocidos como magos. Aunque hubo muchos Istari enviados por los Valar, solo se conoce a cinco de ellos por ser los más relevantes en los acontecimientos acaecidos en la Tercera Edad: Gandalf, Saruman, Radagast, Alatar y Pallando (estos dos últimos eran conocidos como Magos Azules).

El primer texto en el que aparecen fue en el llamado por Christopher Tolkien El ensayo de los Istari, que data de 1954. A lo largo de los años la figura de los magos sufrió muy pocas modificaciones: las más destacables fueron la aparición de los nombres de los Magos Azules y las diversas etimologías de los nombres de Gandalf; el resto permanece igual (o prácticamente igual) que en El ensayo de los Istari.

Miembros conocidos Muchos fueron los Istari enviados a la Tierra Media, pero solo se tiene conocimiento de cinco de ellos. Aquí solo se da un esbozo de sus vidas; para más información véase los artículos individuales de cada uno:

Alatar

El primero de los Magos Azules (llamados así por el color característico de su vestimenta). Fueron al este y no aparecen en las historias de la Tierra Media, excepto por sus nombres. En quenya era llamado Morinehtar. thumb|derecha|Gandalf el gris, uno de los cinco Istari conocidos

Gandalf

Recibió muchos nombres durante su vida. Como él mismo cuenta, fue llamado: Tras su lucha con el Balrog murió, pero Eru lo resucitó y le permitió usar su poder mostrándose como Gandalf el Blanco, desbancando así a Saruman como el líder de los Istari. Fue uno de los principales artífices de la victoria contra Sauron y al final de la Tercera Edad se embarcó rumbo a las Tierras Imperecederas.

Pallando

El otro Mago Azul, escogido como compañero por Alatar; al igual que él, se fue al este de la Tierra Media, de donde nunca volvió. Su nombre quenya era Rómestámo.

Radagast

Llamado así por su afición a los bosques y a las criaturas silvestres: su nombre en la lengua de Númenor significa cuidador de bestias. Apodado el Pardo o el Marrón. Su nombre quenya era Aiwendil, el amigo de las aves.

Saruman

Apodado el Blanco por sus vestiduras, fue el líder de la Orden de los Istar, así como del Concilio Blanco. Es conocido también como Curunír, Curunír 'Lân o Zarquino. Su nombre quenya era Curumo, el habilidoso. Tomó el camino errado y acabó corrompido por las ansias de poder y control. Murió a manos de su esbirro Gríma Lengua de Serpiente durante el Saneamiento de la Comarca.

Historia ficticia Los istari eran enviados de los valar, "miembros de su elevada orden" pero menos poderosos que estos (es decir, maiar), cuyo objetivo era Aunque no se sabe con seguridad el número total de miembros de la orden, sí se conoce que cinco de ellos llegaron al norte de la Tierra Media, y quiénes son.

La institución de la Orden de los Istar En los Cuentos inconclusos se narra un concilio de los valar convocado por Manwë para enviar emisarios a la Tierra Media. En dicho concilio se cuenta que tres seres "poderosos, pares de Sauron" son elegidos por los valar: Curumo (Saruman) fue elegido por Aulë; Alatar (el primer mago azul), por Oromë, y Manwë envió a Olórin (Gandalf), a pesar de que se declaró demasiado débil para la misión y temeroso de Sauron. Además de estos tres, Curumo se llevó consigo a Aiwendil (Radagast) por deseo de Yavanna y Alatar escogió a Pallando como compañero.

Sin embargo, los istari, pese a ser maiar tan poderosos, tenían prohibido manifestar su poder para evitar la tentación y no caer en el mal, tal y como le pasó a Sauron: Esto es corroborado en una de las cartas del profesor:

Llegada a la Tierra Media (1000 T.E. aprox) Tal y como se cuenta en El Silmarillion o en los Cuentos inconclusos, los istari llegaron de manera escalonada a la Tierra Media alrededor del año 1000 T.E., "...mientras aún las primeras sombras empezaban a invadir el Bosque Negro". El primero en llegar fue Saruman, vestido de blanco, al que rápidamente se le identificó como el principal de la orden, y que más tarde fue el líder del Concilio Blanco; los siguientes fueron Alatar y Pallando, conocidos como Magos Azules debido a su vestimenta azul marino. Fueron al este con Saruman, pero no volvieron; tras ellos llegó Radagast, vestido de pardo, que tenía predilección por las aves y las bestias. Y por último llegó uno vestido de gris, encorvado, de aspecto más envejecido, pero en el cual Círdan adivinó el espíritu más noble y sabio: Gandalf. Por eso le entregó el tercer anillo, Narya el Rojo. Saruman supo de este regalo algún tiempo después y sintió celos, lo que le provocó una animadversión cada vez más grande hacia Gandalf.

Desde su llegada hasta el final de la Paz Vigilante (1000-2460 T.E.) A su llegada a la Tierra Media, solo a Círdan, Elrond y Galadriel se les reveló quiénes eran los istari, su objetivo y su procedencia; más tarde se dijo entre los elfos que eran mensajeros del Oeste enviados para luchar contra Sauron. De entre los hombres, algunos pensaban que eran elfos de gran poder y otros, que eran hombres ancianos para los cuales el tiempo no pasaba, pues envejecían muy lentamente. Durante los siguientes mil años los magos viajaron por la Tierra Media como errantes y vagabundos, observando y explorando los corazones de aquellos que se opusieron a Sauron, especialmente Gandalf; en ese período de tiempo los magos azules marcharon al lejano Este y no se los volvió a ver en la Tierra Media.

Ya desde la llegada de los magos una sombra se extendía desde el sur del Bosque Verde (llamado Negro desde esas fechas), y durante los siguientes mil años lo corrompió de manera casi absoluta. Era Sauron (en esa época llamado Nigromante, ya que no se sabía que fuera el propio Sauron) que, gracias a los Nueve, se había instalado en Dol Guldur, una fortaleza al sur del bosque. En el año 2063 T.E. Gandalf, que sospechaba que el mal que acechaba era el mismo Sauron, fue a la fortaleza a investigar el poder maligno que en ella operaba, pero Sauron huyó. Así comienza el período llamado la Paz Vigilante (2063-2460 T.E.): Sauron se había retirado al este, y los Nueve permanecieron en Minas Morgul, lo que concedió unos años de relativa paz a los pueblos de la Tierra Media.

El Concilio Blanco y la Caída del Nigromante (2463-2941 T.E.) miniaturadeimagen|350px|derecha|La fortaleza de Dol Guldur, al sur del Bosque Negro Tras el fin de la Paz Vigilante, se fundó el Concilio Blanco en 2463 T.E. a petición de la dama Galadriel, que incluía a los seres más sabios y poderosos de la Tierra Media: Saruman, Gandalf, Galadriel, Elrond, Círdan, y otros señores de los eldar como Erestor o Glorfindel. Saruman fue elegido líder del Concilio para disgusto de Galadriel, pues ella prefería a Gandalf.

Fue en esa época cuando empezó la corrupción de Saruman: durante mucho tiempo viajó por el este y se mezcló con los hombres, pero en 2759 T.E., con el consentimiento de Beren de Gondor, senescal en aquellos días, se instaló en Isengard. Muy tarde se descubrió que codiciaba el Anillo Único, y que planeaba usar el palantír que había en Isengard para aumentar su poder. También retrasó varias veces la decisión del Concilio de atacar Dol Guldur, pues pensaba que el Anillo se revelaría al buscar a su señor.

En 2850 T.E. Gandalf entró de nuevo en Dol Guldur en calidad de espía, y consiguió averiguar que el señor de la fortaleza era el mismo Sauron, así como recoger la llave de Erebor de las manos de un moribundo Thráin. A raíz de esos dos descubrimientos, en 2941 T.E. tuvieron lugar dos acontecimientos muy importantes:

Por un lado, la reconquista de Erebor y la muerte de Smaug, llevadas a cabo por la Compañía de Thorin Escudo de Roble, los elfos del Bosque y los habitantes de Esgaroth. Esto fue posible gracias a que Gandalf convenció a Thorin para que se embarcase en la aventura, y que fuera acompañado por Bilbo Bolsón, aunque fuese un hobbit desconocido y no un enano. Este último, en el transcurso de la aventura, encontró el Anillo Único.

Por otro lado, el ataque largamente postergado a Dol Guldur, razón por la cual Gandalf abandonó a la Compañía en los lindes del Bosque Negro. Saruman averiguó que el Anillo se perdió en la zona de los Campos Gladios, y autorizó el ataque para alejar a Sauron de allí. La batalla, efectivamente, provocó la retirada de Sauron a Mordor, pero este ya lo había previsto y mandado a los Nazgûl a preparar Barad-Dûr para asentarse otra vez en la Tierra Oscura.

Antes de la Guerra del Anillo (2941-3018 T.E.) Saruman permaneció en Isengard estudiando y recabando toda la información posible del Anillo Único. En 2963 T.E. declaró Isengard como suya y empezó a fortificarla, albergando orcos, hombres y lobos y construyendo maquinaria. En esa época empezaron sus experimentos, en los que llegó a mezclar sangre de orcos y hombres, y así hacer espías humanos con sangre de orco que se pudiesen infiltrar en territorio enemigo, u orcos que soportasen la luz del Sol, entre otras aberraciones. Fueron esos momentos en los que Sauron se manifestó a través del palantir y emponzoñó la mente de Saruman. Sin embargo, este seguía soñando con hacerse con el Anillo y gobernar la Tierra Media como un nuevo Señor Oscuro.

thumb|350px|Representación renderizada de Erebor, a donde acude Gandalf tras la batalla de Dol Guldur. Gandalf, por su parte, tras la Batalla de los Cinco Ejércitos, sospechó que el anillo que Bilbo había encontrado era en verdad el Único, aunque no tuvo certeza de ello hasta más tarde. Hizo que los montaraces vigilaran la Comarca, y en especial a Bilbo. En 3001 T.E. tuvo lugar la fiesta del 111.º cumpleaños de Bilbo (y el 33.º de Frodo), a la que Gandalf acudió por petición del primero. Tras la fiesta, Bilbo partió a Rivendel y dejó el anillo en herencia a Frodo. Gandalf, advirtiendo una fuerte similitud en las actitudes que tanto Bilbo como Gollum tenían con respecto al anillo, además de la extraña longevidad de Bilbo, decidió investigar sobre el Anillo Único, temiendo que el anillo de Bilbo fuera en verdad el Único.

Como parte de su investigación, en los años posteriores, Gandalf se embarcó en la caza de Gollum junto con Aragorn. Tras una larga búsqueda, Gandalf desistió y fue a Gondor a investigar la historia del Anillo Único; al final, en los archivos de Minas Tirith descubrió su destino. Volviendo a la Comarca, tuvo noticias de que Aragorn había capturado a Gollum, y que lo retenía en Lórien. Tras interrogarlo y averiguar que había revelado a Sauron el nombre de Bilbo y su procedencia, lo dejaron prisionero en las mazmorras de Thranduil, rey de los elfos del Bosque Negro, de donde escapó. En junio de 3018 T.E. Gandalf sometió al anillo de Frodo a la prueba del fuego, y cuando aparecieron las inscripciones en la joya vio confirmada su teoría: que el anillo de Frodo era en realidad el Anillo Único. Fue entonces cuando instó a Frodo a llevar el Anillo a Rivendel; él, por su parte, partió hacia las fronteras del sur, pues un presentimiento de peligro lo inquietaba.

La Guerra del Anillo (3018-3019 T.E.)