thumb|alt=Estatua de bronce de un hombre que piensa |Pensar intensamente es una forma de comunicación intrapersonal, plasmada en la escultura de Rodin El pensador.
La comunicación intrapersonal, autocomunicación, discurso interior o diálogo interno es la comunicacion con uno mismo entendiendo sus emociones y sensaciones. Por ejemplo, pensar «lo haré mejor la próxima vez» después de haber cometido un error o imaginar una conversación con el jefe antes de pedirle permiso para salir temprano del trabajo. Suele entenderse como un intercambio de mensajes en el que el emisor y el receptor es la misma persona. Algunos teóricos utilizan una definición más amplia que va más allá de los relatos basados en mensajes y se centra en el papel del significado y de dar sentido a las cosas.
La comunicación intrapersonal puede ocurrir cuando la persona se encuentra sola, o en situaciones sociales. Puede darse simultáneamente con la comunicación interpersonal. Por ejemplo, la persona recibe una pregunta de otro individuo, evalúa dentro de su mente las posibles respuestas y escoge la que le parece más adecuada. Puede empezar internamente u ocurrir como respuesta a estímulos del entorno. Todas las personas en plenitud de facultades realizan más o menos comunicación intrapersonal. La mayoría, en silencio, dentro de su mente. Algunas, en voz alta, hablando para sí mismas. Esto se denomina soliloquio o monólogo. Es normal, no patológico y un recurso literario habitual, porque permite al público o al lector saber lo que piensa el personaje. Sin embargo existen trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, cuyos síntomas incluyen el hablar solo, pero de una forma especialː la persona "oye" voces (dentro de su cabeza) y entonces les contesta en voz alta. Se trata de un fenómeno patológico distinto de la comunicación intrapersonal.
Definición y características esenciales La comunicación intrapersonal es la comunicación con uno mismo. Tiene lugar dentro de una persona. Larry Barker y Gordon Wiseman lo definen como «la creación, operación y evaluación de procesos simbólicos que operan principalmente dentro de uno mismo». Sus formas más típicas son el soliloquio (una voz) y el diálogo interior (más de una). Dentro de la comunicación intrapersonal también se incluyen comúnmente otras experiencias internas, como la imaginación, la visualización de imágenes en la mente y la memoria. La comunicación intrapersonal es examinada por la disciplina conocida como estudios de comunicación.
Algunos teóricos, como James Watson y Anne Hill, restringen la comunicación intrapersonal a las experiencias internas o «lo que sucede dentro de nuestras cabezas», como hablar con uno mismo dentro de la mente. Pero en un sentido más amplio, también incluye formas externas de comunicación con uno mismo, como hablar consigo mismo en voz alta (pensar en voz alta) o escribir un diario o una lista de compras. En este sentido, solo importa que emisor y receptor sean la misma persona, no si en el proceso se utilizó un medio externo.
Piotr K. Oleś et al. presentan una concepción ligeramente diferente. Rechazan la idea de que emisor y receptor tengan que ser la misma persona. Esto se basa en la idea de que uno puede tener diálogos imaginarios con otras personas, como un amigo, un maestro, un pariente perdido o una celebridad. Sostienen, en cambio, que el sello distintivo de la comunicación intrapersonal es que solo ocurre en la mente de una persona.
Algunos estudiosos ven el proceso de búsqueda e interpretación de información como un aspecto central de la comunicación intrapersonal. Esto se aplica específicamente a los monólogos internos y a las reflexiones sobre uno mismo, otras personas y el entorno. Frank J. Macke y Dean Barnlund afirman que el intercambio mecánico de mensajes no es suficiente para que haya comunicación intrapersonal. Creen que tiene que más que ver con el significado de las cosas y los intentos por darles sentido. Con este enfoque, la comunicación intrapersonal se puede distinguir de la comunicación intraorganismo, que tiene lugar a un nivel más bajo cuando unos órganos o células segregan sustancias químicas que provocan cambios en otros órganos o células. Por ejemplo, la glándula pineal segrega melatonina, que induce a dormir.
La comunicación intrapersonal no necesita estar separada de las influencias externas y a menudo ocurre como una reacción a ellas. Por ejemplo, escuchar una pieza musical familiar puede despertar recuerdos que conduzcan a un diálogo interior entre el yo "actual" de la persona y un constructo de su yo pasado.
Algunos teóricos, como Mary J. Farley, sostienen que la comunicación intrapersonal es una parte esencial de toda comunicación y, por tanto, siempre acompaña a la comunicación interpersonal.
En el contexto de las organizaciones, el término "autocomunicación" se utiliza a veces como sinónimo de "comunicación intrapersonal". Se emplea para describir las situaciones en que una persona se comunica consigo misma durante el trabajo. Esta comunicación puede ser sincrónica (el mensaje es recibido a la vez que es emitido) o asincrónica (el mensaje es emitido, almacenado en un medio externo y recibido un tiempo después). La autocomunicación sincrónica se puede utilizar para tranquilizarse mentalmente o redactar una carta. La asincrónica puede tomar la forma de recordatorios o diarios.Este término también se utiliza en ocasiones en semiótica.
Tipos En la literatura académica se distinguen varios tipos. El término se utiliza a menudo en un sentido muy amplio e incluye muchos fenómenos. Un contraste central se basa en si el intercambio ocurre de manera enteramente interna o interviene algún medio externo. El tipo interno es la forma más tratada. Algunos investigadores ven esta como la única forma de comunicación intrapersonal. Se desarrolla en la mente, sin expresar externamente el mensaje. Incluye procesos mentales como pensar, meditar y reflexionar. Sin embargo, también existen formas externas de comunicación intrapersonal, como hablar conscientemente en voz alta con uno mismo sin intención de que nadie más lo escuche. Otros ejemplos son tomar notas, escribir un diario, preparar una lista de compras, rezar o recitar un poema.
La comunicación intrapersonal externa también se caracteriza por el hecho de que el emisor y el receptor son la misma persona. La diferencia es que se utiliza un medio externo para expresar el mensaje.
Otra distinción se centra en el papel del lenguaje. Para la comunicación verbal (esto no quiere decir que la persona hable, sino que su mente utiliza palabras) intrapersonal, los mensajes se formulan utilizando un lenguaje, en contraste con las formas no verbales que a veces se utilizan en la imaginación y la memoria. La mayoría de los debates en la literatura académica se refieren a la comunicación verbal intrapersonal, como el soliloquio y el diálogo interior. Su característica diferenciadora es que los mensajes se expresan mediante un sistema de codificación simbólica en forma de lenguaje. Contrastan con formas no verbales, como algunas formas de imaginación, visualización o memoria. Se pueden utilizar formas no verbales de comunicación intrapersonal para, por ejemplo, explorar cómo sonaría una pieza musical o cómo continuar un cuadro.
Otra característica es el número de "voces" que se pueden identificar. En el caso del diálogo interior es posible distinguir 2 o más posiciones. Suele ocurrir en forma de diferentes "voces" que se turnan para defender su postura. Estableciendo una analogía con la comunicación interpersonal, se puede decir que el diálogo interior es la comunicación entre 2 o más "sujetos" imaginarios dentro de la mente de la misma persona. Uno de estos sujetos suele ser la propia persona, y el otro, un individuo al que esa persona conoce y cuyas reacciones "verbales" imagina. Por ejemplo, cuando una persona se enfrenta a una decisión difícil, una parte de su mente puede argumentar a favor de una opción mientras que otra parte defiende una opción diferente.
En cambio, durante el también llamado soliloquio —pero este no necesariamente implica que la persona pronuncie palabras en voz alta—, monólogo interior o monólogo interno, no hay división entre diferentes posiciones. Es un discurso dirigido a uno mismo, como cuando se comenta la propia actuación o se dice a uno mismo «inténtalo de nuevo». Existe el discurso privado, pero parece ser un soliloquio sin ninguna característica diferenciadora, eso sí, circunscrito a niños. El soliloquio puede ser positivo o negativo, dependiendo de cómo la persona se autoevalúe. Por ejemplo, después de haber suspendido un examen, un estudiante puede entablar un soliloquio negativo tipo «qué idiota soy» o positivo como «bueno, la próxima vez me saldrá mejor». El soliloquio negativo prolongado puede derivar en rumiación.
Pueden establecerse muchas diferencias entre el soliloquio y el diálogo interior. El diálogo interior suele ser más complejo. Se puede utilizar para simular situaciones sociales y examinar un tema desde diferentes ángulos. Frecuentemente su objetivo es explorar las diferencias entre distintos puntos de vista, dar sentido a posiciones extrañas e integrar diferentes perspectivas. También desempeña un papel central en la construcción de la identidad y en la autoorganización.
Al soliloquio, en cambio, se le atribuyen otros usos, como la autorregulación, el autodistanciamiento, la motivación, la autoevaluación y la reflexión. Ocurre a menudo como anticipación de ciertas situaciones o reacción ante ellas. Puede ayudar a la persona a preparar una respuesta adecuada. También puede utilizarse para regular las emociones y prepararse para experiencias desagradables.
El soliloquio y el diálogo interior son fenómenos distintos, pero uno puede convertirse rápidamente en el otro. Por ejemplo, una comunicación intrapersonal puede comenzar como un soliloquio y luego evolucionar hacia un diálogo interior a medida que se consideran más posiciones.
Fenómenos asociados La comunicación intrapersonal se ha vinculado a numerosos fenómenosː
la planificación la resolución de problemas la resolución de conflictos internos los juicios sobre uno mismo y otras personas la percepción la comprensión la conceptualización e interpretación de señales ambientales el procesamiento de datos la extracción de inferencias el pensamiento la autopersuasión la memoria la introspección los sueños la imaginación el sentimiento
Importancia Debido a todos los fenómenos asociados a la comunicación intrapersonal, el teórico de la comunicación James P. Lantolf la considera una «herramienta excepcionalmente poderosa y omnipresente para el pensamiento». Señala 2 funciones como las más importantes: regular la propia actividad e internalizar normas culturales.
La función autorreguladora de la comunicación intrapersonal se entiende a veces en analogía con la comunicación interpersonal. Por ejemplo, los padres pueden influir en el comportamiento de sus hijos pronunciando frases como "espera, piensa". Una vez que el niño las ha aprendido, puede utilizarlas para controlar su comportamiento diciéndoselas internamente. De esta manera, las personas aprenden a modificar, aceptar o rechazar planes de acción.
Según Larry Ehrlich, la comunicación intrapersonal tiene 3 funciones principales. Una es supervisar el entorno y garantizar que sea seguro. En este sentido, el diálogo interior se utiliza para analizar las percepciones y planificar respuestas en caso de que se detecten amenazas directas o indirectas. Una función estrechamente relacionada es la de generar armonía entre el mundo interior y el exterior, dando sentido a uno mismo y a su entorno. Una tercera función es de naturaleza más existencial y tiene como objetivo abordar la soledad.Muchos teóricos también establecen una estrecha conexión con los procesos de búsqueda e interpretación de información.