Se conoce que la presencia humana sobre el territorio de la actual Provincia de Córdoba, Argentina, data al menos de 11 000 años. Dentro de este periodo, se distinguen diferentes etapas.

Poblamiento de las Sierras de Córdoba (entre 11.000 y 9.300 años de antigüedad) miniaturadeimagen|Sitio El Alto 3 (Pampa de Achala) izquierda|miniaturadeimagen|Punta de proyectil “cola de pescado” (Dique San Roque, Museo Arqueológico Numba Charava) Investigaciones realizadas en la última década confirmaron la presencia humana en las Sierras de Córdoba desde fines del Pleistoceno. Hallazgos efectuados en el sitio arqueológico El Alto 3 (Pampa de Achala), permitieron identificar las primeras ocupaciones fechadas por medio de tres dataciones radiocarbónicas, que arrojaron antigüedades de entre 11.000 y 9300 años.Rivero, D. 2012. La ocupación humana durante la transición Pleistoceno-Holoceno (11.000–9000 AP) en las Sierras Centrales de Argentina. Latin American Antiquity 23(4): 551-564. Los artefactos recuperados, consistentes en instrumentos y desechos líticos, indican que el alero había sido utilizado para establecer campamentos de corta duración.

Otras ocupaciones tempranas están confirmadas por la reciente datación radiocarbónica de restos humanos de la Gruta de Candonga, con una antigüedad de 10.400 años,Cornero, S.; Neves, W. y D. Rivero. 2014. Nuevos aportes a la cronología de las ocupaciones tempranas en las Sierras de Córdoba. La Gruta de Candonga (Córdoba, Argentina). Relaciones de la Sociedad Argentina de Antropología XXXIX(1): 285-292. y el hallazgo de puntas de proyectil conocidas como “cola de pescado” en algunas zonas serranas (por ejemplo en las márgenes del Dique San Roque)Rivero, D.; Heider, G. y S. Pastor. 2015. Identificación de una punta cola de pescado en las Sierras de Córdoba. Implicancias para el poblamiento del centro de Argentina. Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 24(1): 151-155. y en el área de Characato. Estas puntas fueron empleadas por diversos grupos de cazadores-recolectores sudamericanos entre 11.000 y 9000 años atrás.

Estrategias de subsistencia

Los primeros habitantes que ocuparon la actual región serrana cordobesa estaban integrados por pequeños grupos muy dispersos y móviles, que cubrían amplios territorios durante sus desplazamientos periódicos en busca de recursos. Sus estrategias de subsistencia se basaban en la caza de grandes mamíferos como los guanacos (Lama guanicoe) y venados de las pampas (Ozotoceros bezoarticus), y posiblemente algunas especies de fauna extinta, aunque no existen evidencias claras que apoyen esta idea. Los vegetales también formaron parte de la dieta, probablemente frutos y semillas silvestres.

En cuanto al origen de estos primeros pobladores o vías de poblamiento utilizadas por ellos, es importante remarcar que los restos materiales de los primeros humanos en llegar a una región son arqueológicamente muy difíciles de detectar, no obstante, se han propuesto varias hipótesis acerca de su lugar de origen. En la década de 2010, los arqueólogos/as han planteado como la de mayor probabilidad aquella que considera su llegada a partir de desprendimientos de grupos establecidos en las actuales llanuras bonaerenses y uruguayas.Laguens, A. 2009. De la diáspora al laberinto: notas y reflexiones sobre la dinámica relacional del poblamiento humano en el centro-sur de Sudamérica. Revista de Arqueología Suramericana 5(1): 42-67.Rivero, D.; Pastor, S. y G. Heider. 2018. The Tigre projectile point in Central Argentina. Implications for the initial peopling of the region. PaleoAmerica DOI: 10.1080/20555563.2017.1395257

Cazadores-recolectores del Holoceno (entre 8000 y 2000 años de antigüedad)

Los cazadores-recolectores que habitaron la región entre hace aproximadamente 8000 y 4000 años, estaban organizados en pequeños grupos dispersos y muy móviles, dedicados a la caza de guanacos y ciervos, aunque también se registra el consumo de pequeños vertebrados como cuises (Microcavia sp., Galea sp.). Por medio de esta actividad obtenían, además de alimento, cueros, huesos y astas para la confección de vestimentas e instrumentos de uso cotidiano. Además de la caza, recolectaban frutos de especies silvestres como los algarrobos (Prosopis spp.) y el chañar (Geoffroea decorticans), así como huevos de ñandú (Rhea spp.).miniaturadeimagen|Puntas “ayampitín” de sitios arqueológicos de la Pampa de AchalaPara la captura de las presas principales se empleaban lanzas con puntas de piedra de forma lanceolada, conocidas como “puntas ayampitín”, que eran arrojadas manualmente o mediante un propulsor.miniaturadeimagen|Puntas triangulares de sitios arqueológicos de la Pampa de Achala izquierda|miniaturadeimagen|a) colgante en valva de almeja nacarada (Anodontites sp. o Diplodon sp.), procedente del sitio arqueológico Quebrada del Real 1 (Pampa de Achala); b) fragmento de artefacto en una valva de molusco marino (sitio Arqueológico Arroyo El Gaucho 1, Pampa de Achala) En el período que abarca entre 4000 y 2000 años antes del presente aumentó la demografía regional y, si bien continuaron con patrones de movilidad similares a los anteriores, surgieron diferencias en la tecnología lítica y en las estrategias de obtención de alimentos. Se adoptaron nuevos diseños de puntas de proyectil, de forma triangular y tamaño mediano, que al igual que en el período anterior se arrojaban con propulsores. Asimismo se entablaron vínculos de larga distancia con otros grupos, como lo sugieren hallazgos de artefactos elaborados con valvas de moluscos provenientes del río Paraná y de la costa Atlántica.

También aumentó la importancia de plantas silvestres en la dieta, al igual que el consumo de pequeños animales como armadillos (Dasypodidae), roedores y caracoles terrestres (Plagiodontes sp, Bulimulus sp, entre otros). De esta manera, aunque los camélidos y cérvidos continuaron siendo las principales presas, se amplió la variedad de especies consumidas, tanto vegetales como animales.Rivero, D.; Medina, M.; Recalde, A. y S. Pastor. 2010. Variabilidad en la explotación de recursos faunísticos durante el Holoceno en las Sierras de Córdoba (Argentina): una aproximación zooarqueológica. En Zooarqueología a Principios del Siglo XXI: Aportes Teóricos, Metodológicos y Casos de Estudio, M. Gutiérrez, M. De Nigris, P. Fernández, M. Giardina, A. Gil, A. Izeta, G. Neme y H. Yacobaccio (eds.), pp. 321-331. Ediciones El Espinillo, Buenos Aires En tal sentido, hace 3000 años antes del presente se registran las primeras evidencias del consumo de maíz (Zea mays), una planta alóctona probablemente obtenida a través de intercambios con grupos agricultores que, por entonces, comenzaban a instalarse en regiones vecinas como el Noroeste Argentino y el litoral del Río de la Plata.Pastor, S.; López, L. y D. Rivero. 2012. Access to maize (Zea mays) & its manipulation in hunter-gatherer contexts in central Argentina (c 3000-2500 bp). Before Farming 2012/4, article 4. Debido a esta amplitud, los grupos de este período fueron definidos como “cazadores-recolectores generalizados”. Expresiones simbólicas

miniaturadeimagen|Panel con hoyuelos grabados en el sitio arqueológico La Quebradita 1 (Pampa de Achala)|alt=|izquierdaLos cambios ocurridos durante este período se materializaron, entre otros aspectos, en las primeras expresiones simbólicas relacionadas con la construcción de identidades sociales y la pertenencia de los grupos a determinados territorios, como es el caso del arte rupestre y las sepulturas.

En los ambientes de pastizales de altura sobre las Sierras Grandes se incorporó por primera vez, entre las prácticas cotidianas, la creación y observación del arte rupestre. Se identificaron sitios con representaciones grabadas, como La Quebradita 1, que presenta hoyuelos en la pared rocosa de un alero con una antigüedad de 3000 años.Recalde, A.; Rivero, D.; Tissera, L.; Colqui, E. y G. Pampiglione. 2017. Grabados rupestres, memoria social y demarcación del paisaje en el ambiente de pastizales de altura de las Sierras de Córdoba. Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano Series Especiales 5(1): 81-95.

Este momento está caracterizado también por una mayor presencia de enterratorios, un tipo de práctica social que los arqueólogos/as relacionan con estrategias de fortalecimiento de los lazos grupales. Esta articulación se establecía a partir de vínculos construidos entre las comunidades y sus ancestros, con la visita reiterada a determinados lugares. Las investigaciones destacan las sepulturas de los sitios Cruz Chiquita 3 y Resfaladero de los Caballos, en el valle de Traslasierra, ya que la elección de lugares elevados y la construcción de tapas de piedras promovieron una cierta demarcación y monumentalización del paisaje, es decir su configuración como un espacio de memoria.Pastor, S.; Díaz, I. y L. Tissera. 2017. Celebración, identidad y memoria. Construcción de la esfera comunitaria en el valle de Traslasierra (Córdoba, Argentina). Boletín de Antropología Universidad de Antioquia 32(54): 40-50.

Nuevos roles sociales

En contraste con las sociedades del período anterior, entre las cuales no hay evidencias de autoridades o personas con roles especiales, durante este período esta situación comenzó a modificarse. Los arqueólogos/as plantean que en el interior de estas comunidades de cazadores-recolectores del Holoceno tardío inicial, se produjeron nuevos tipos de roles, posiciones e identidades personales, relacionadas con esferas como la gestión política, ritual o de redes de intercambio. Además de los adornos mencionados en valvas de moluscos de procedencia lejana, se destacan hallazgos como los restos de un atuendo con particulares condiciones visuales y sonoras, formado por más de 100 grandes cuentas de caracol terrestre (Megalobulimus lorentzianus, antes Megalobulimus oblongus), con distintos tipos de perforaciones y en parte pintadas de rojo. Este atuendo, probablemente utilizado por un individuo con una posición social especial, fue localizado en un entorno funerario a orillas del Dique San Roque y cuenta con una datación radiocarbónica de 3900 años de antigüedad.Pastor, S.; Gordillo, S. y L. Tissera. 2017. Objetos y paisajes multisensoriales del Holoceno tardío inicial en el centro de Argentina (ca. 3900 años AP). Acerca de un contexto arqueomalacológico de las Sierras de Córdoba. Intersecciones en Antropología 18(3): 317-327.

Transición hacia la producción de alimentos (entre 2000 y 1100 años de antigüedad)

Hace unos 2000 años, en el marco de condiciones climáticas y ambientales similares a las actuales, se acentuaron las transformaciones en el modo de vida de los cazadores-recolectores serranos. Estos grupos experimentaron cambios en la subsistencia, en la movilidad y en la aparición de nuevas tecnologías, como la incorporación del arco y flecha y los primeros indicios de producción de cerámica.