Los distintos conflictos que se han desarrollado en la República Democrática del Congo han sido la causa de la muerte de unos cuatro millones de personas entre 1998 y 2004, según estimaciones de la organización no gubernamental International Rescue Committee (IRC) (enero de 2006) durante la primera guerra del Congo (finales de 1996-1997), la segunda guerra del Congo (1998-2002) y el gobierno de transición (2003-2006).

Historia thumb|Paul Kagame. Hubo ya un genocidio en el Congo durante la colonización belga causado por el afán de enriquecerse a toda costa del rey Leopoldo II, que explotaba, en condiciones infrahumanas, a los nativos en plantaciones de caucho, minas y otros negocios, genocidio que fue denunciado entre otros por el periodista Edmund Dene Morel, el diplomático Roger Casement y el escritor Joseph Conrad y que causó unos diez millones de muertos, el cuarenta por ciento de su población, dejando además muchas personas mutiladas. Consecuencias en el Congo-Zaire del genocidio ruandés de 1994

Más allá de las dramáticas consecuencias internas del genocidio de Ruanda de 1994 en las zonas fronterizas, cientos de miles de refugiados, en su mayoría hutus, huyeron en el plazo de unas semanas en dirección al Zaire. Las autoridades zairotas trataron, no sin esfuerzo, de desarmarlos una vez hubieron cruzado la frontera. Estos fugitivos se reagruparon en campos de refugiados al este del Congo. thumb|left|150px|Yoweri Museveni. La conjunción de circunstancias diversas llevó a las tropas del general Paul Kagame a bombardear estos campos de refugiados y a crear, en colaboración con el gobierno del presidente de Uganda, Yoweri Museveni, la Alianza de las Fuerzas Democráticas para la Liberación del Congo (AFDL), a cuya cabeza se situó Laurent-Désiré Kabila, para atacar al gobierno de Zaire. Entre estas circunstancias hay que señalar: El genocidio ruandés de 1994 que produjo flujos migratorios que desestabilizaron el equilibrio geopolítico del este del Congo. El abandono sufrido por el presidente Mobutu por parte de la Comunidad Internacional y la Central Intelligence Agency (CIA) que siguió al derrumbamiento del bloque comunista así como la falta de apoyo al Zaire a la hora de afrontar las necesidades humanitarias generadas por los flujos migratorios. La política de inversión extranjera, calificada en ocasiones de mercantilismo empresarial, de las multinacionales que explotaban las materias primas (oro, diamantes, maderas preciosas, cobre...) aplicada en África central a partir de los años 1990. Los abusos del régimen del presidente Mobutu Sese Seko y la corrupción de las Fuerzas Armadas Zaireñas...

La primera guerra panafricana había empezado. El genocidio de las poblaciones se extenderá a la primera guerra del Congo, a la segunda y al gobierno de transición.

Primera guerra del Congo-Zaire (final de 1996 a 1997)

Teniendo en cuenta la crueldad de los combates y el elevado precio pagado por parte de la población civil congoleña, la Organización de las Naciones Unidas autorizó durante la primera guerra del Congo por medio de la Resolución 1279 del 30 de noviembre de 1999 la creación de la MONUC - Misión de la Organización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo encargada de proteger a la población civil congoleña.

Segunda guerra del Congo-Zaire (1998-2003)

Durante la segunda guerra del Congo, la Organización de las Naciones Unidas autoriza por medio de la Resolución 1484 de 30 de mayo de 2003 el despliegue de tropas de la Unión Europea Occidental (UEO) durante tres meses en el este del Congo (operación Artémis) y especialmente en Ituri para terminar con las violaciones, matanzas, crímenes de guerra y con el genocidio de la población congoleña perpetrados en los combates que enfrentaban a las Milicias de las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR), de Interahamwe, de la Unión de Patriotas Congoleños (UPC), del Frente de Nacionalistas Integracionistas (FNI), de los jefes de guerra rebeldes Nkundabatware y Mutebesi del Reagrupamiento Congoleño para la Democracia (RCD) así como con los ejércitos extranjeros de Ruanda y Uganda que operaban en territorio congoleño.

Gobierno de transición (2003-2006)

Al estar compuesto el Gobierno de transición por jefes militares de las milicias responsables de la segunda guerra del Congo, fracasó en la consecución de sus principales objetivos: La pacificación del país: el gobierno fracasa a la hora de neutralizar las milicias de la Unión de Patriotas Congoleños, de las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR) y de Interahamwe al este de la República Democrática del Congo. La unificación del ejército nacional: el gobierno fracasa al tratar de integrar al ejército nacional y se niega a integrar a las antiguas fuerzas armadas del Zaire. La integración de las milicias del MLC y del RCD en el ejército nacional: todas las facciones participantes en la segunda guerra del Congo siguen manteniendo sus respectivas milicias y se niegan a integrarlas en el ejército nacional. La organización de elecciones antes del 30 de junio de 2006: estas elecciones no fueron posibles antes de esa fecha.

En consecuencia, la MONUC necesita obtener al cabo del tiempo varias dotaciones suplementarias de efectivos, para convertirse en la misión de la ONU más importante, para poder enfrentarse a la degradación de la situación de seguridad de la población. La misión de la MONUC se hace cada vez más complicada a causa de los distintos escándalos en los que se ve envuelta (corrupción, mercado negro, escándalos sexuales...). Se tendrá que ver apoyada a partir del mes de mayo de 2006 en Kinshasa por tropas de la Unión Europea Occidental (UEO) para asegurar el proceso electoral.

El primer traslado de un criminal de guerra de Kinshasa a La Haya, Thomas Lubanga (jefe de la milicia Unión de Patriotas Congoleños), para comparecer ante la Corte Penal Internacional (CPI) tiene lugar a mediados de 2006.

Contexto político

La República Democrática del Congo (RDC) es un país en guerra. Más allá de los múltiples acuerdos de paz y otros tratados o protocolos, llevados entre las partes en conflicto, la seguridad internacional al Este del país y en la región de los Grandes lagos, sigue viéndose amenazada.

Esta situación es la consecuencia del encadenamiento de varios factores originadas en la época colonial. Tras la caída del muro de Berlín y el final de la Guerra Fría en 1989, el debilitamiento del Zaire de Mobutu, socavado por la corrupción y por las diferencias políticas, creó en el centro de África una situación que permitió liberar los odios y rencillas que estaban larvados y que tenían origen en los antagonismos étnicos de Ruanda y Burundi. Estos antagonismos a su vez nacían de la distinción identitaria entre los Hutu y los Tutsi, fomentada por una Bélgica colonial, que entonces se encargaba, por razones meramente administrativas, de la gestión de dichos territorios.

En ese marco, el Genocidio de Ruanda se presenta como el primer acto de una dinámica de desestabilización de África Central,Crímenes organizados en África Central: Revelaciones acerca de las redes ruandesas y occidentales, Honoré Ngbanda, Édition Duboiris, 2005. ISBN 2-9513159-9-6 planificada para concluir en una reconfiguración del trazado de las fronteras hecho por la Conferencia de Berlín de 1885. ONU: Uganda tacha de arbitrarias las decisiones de la Conferencia de Berlín, 24 de septiembre de 2005

Esta iniciativa desestabilizadora, iniciada por los grupos de presión tutsis (minoritarios en Ruanda) organizados en el seno del Frente Patriótico Ruandés (FPR), apoyados y equipados por la administración Clinton y el aparato militar estadounidense, persigue un doble objetivo: imponer el liderazgo político tutsi en África Central, y ampliar las fronteras de Ruanda a los territorios del Kivu del Sur y Kivu del Norte, para desenclavar un territorio demasiado exiguo, bajo una enorme presión demográfica, y acceder a ricos recursos naturales, de los que Ruanda estaba desprovista.Informes al Consejo de seguridad de la ONU del Grupo de expertos acerca de la explotación ilegal de los recursos naturales y otras formas de riqueza de la República Democrática del Congo publicados anualmente a partir de 2000

Sin embargo, la puesta en marcha de ese programa en la República Democrática del Congo tenía un precio: debilitar por todos los medios posibles a la población congoleña, en su mayoría Bantú, para impedir que reaccionara y tratar de romper cualquier idea de unidad nacional, luego se procedería a reequilibrar demográficamente la región de Kivu, mediante un desplazamiento masivo de población ruandesa y aplicando una política de limpieza étnica sobre gran parte de la población congoleña, y a asegurar la financiación de la reconstrucción del nuevo estado ruandés improductivo en materias primas y recursos naturales.

Precisamente en este contexto hay que situar el genocidio congoleño que se desarrolla a partir de 1996, a lo largo de la primera y segunda Guerras del Congo, calificadas de "alta intensidad", y a lo largo de períodos de inestabilidad e inseguridad que se desarrollan en la República Democrática del Congo en la llamada guerra de "baja intensidad", por parte de las autoridades ruandesas y de sus cómplices congoleños y occidentales, sobre las poblaciones identificadas como de nacionalidad congoleña.

Genocidio congoleño

El derecho francés califica de genocidio los actos cometidos con intención de destruir en todo o en parte como tal a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Otros estudiosos añaden que más allá de las masacres destinadas al exterminio de una nación, se trata de un plan coordinado de diversas acciones tendentes a destruir los cimientos de la vida de los grupos nacionales con el objetivo de destruir a esos propios grupos.El Genocidio, Revue Internationale de Droit Pénal, Raphaël Lemkin, 1946, p. 371

Asesinatos de miembros del grupo

"Desde la Segunda Guerra Mundial, ningún conflicto ha ocasionado tantas víctimas, pero después de siete años, la ignorancia universal que rodea la escalada y las consecuencias del conflicto es absoluta, y el compromiso internacional muy por debajo de las necesidades humanitarias" según Richard Brennan del International Rescue Committee" (IRC), informe IRC de enero de 2006.

Según ese mismo informe, y el de Human Rights Watch (HRW, informe anual 2005), el número de civiles congoleños muertos directa o indirectamente, en el marco del conflicto desde 1996 hasta 2005 hay que situarlo en unos 4.000.000. Sin embargo esta cifra, corroborada por diversos informes de la ONU, no tiene en cuenta a la población desplazada por las guerras, víctimas de la hambruna generalizada, de todo tipo de enfermedades y de abusos por parte de las autoridades congoleñas, de las fuerzas extranjeras de ocupación y de las varias milicias en conflicto.

El IRC desarrolló tres estudios acerca de la mortalidad en la República Democrática del Congo entre 1998 y 2002. El resultado es que el conflicto del Congo es el que más muertes ha causado desde la Segunda Guerra Mundial, y que el número de víctimas es bastante mayor que el de crisis y conflictos recientes que han ocasionado grandes matanzas de población civil en Bosnia-Herzegovina (unas 250.000 víctimas), en Ruanda (alrededor de 800.000 muertos entre Tutsis y Hutus), en Kosovo (unas 12.000 víctimas), y en Darfur (Sudán, alrededor de 70.000 muertos).

El cuarto estudio publicado en enero de 2006 se desarrolló en todo el país, entre abril y julio de 2004 (aunque hubo de interrumpirse durante tres semanas debido a un levantamiento militar en Bukavu por parte de elementos militares congoleños dirigidos por los generales Nkundabatware y Mutebesi, surgidos del Reagrupamiento Congoleño para la Democracia (RCD), y apoyado por Ruanda). En esa ocasión se interrogó a 19.500 parejas.