El vallenato (en wayunaiki: szlager) es un género musical autóctono de la Región Caribe de Colombia, con orígenes atribuidos en la provincia de Padilla, antiguo Magdalena Grande, actuales departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira. Fue declarado Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad en 2015.

El acordeón que se utiliza en este género musical fue llevado por pobladores alemanes a Riohacha a finales del , en la década de 1880. Tanto la organización estrófica de esta música como la métrica se valen de la tradición española, el componente de los afrocolombianos hace presencia con la caja vallenata, una especie de tambor que en gran medida le da el ritmo a la melodía del acordeón, y por último lo indígena se evidencia en el uso de la guacharaca.Su popularidad se extiende a toda Colombia, a países colindantes como Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela; a otros países hispanoamericanos como Bolivia, México,y Paraguay. Se interpreta tradicionalmente con tres instrumentos: el acordeón diatónico, la guacharaca y la caja vallenata. Los ritmos o aires musicales del vallenato son el paseo, el merengue, la puya, el son y la tambora. El vallenato además se puede interpretar con guitarra y con instrumentación de la cumbia en cumbiambas y grupos de millo.Bermúdez, Egberto. 1990. La Música Campesina y Popular en Colombia: 1880-1930. Gaceta 32.-32:113 - 120

En 2006, el vallenato fue nominado como símbolo cultural de Colombia en el concurso organizado por la revista Semana con el apoyo de Caracol TV, el Ministerio de Cultura y Colombia es pasión. El 29 de noviembre de 2013, el vallenato tradicional fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación por el Consejo Nacional de Patrimonio del Ministerio de Cultura.Vallenato tradicional es patrimonio cultural e inmaterial de la Nación El 1 de diciembre de 2015 fue incluido en lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en la lista de salvaguardia urgente por la Unesco.

Etimología Actualmente, la palabra "Vallenato" hace referencia a los nacidos en el Valle, en el Valledupar, municipio de la parte oriental de la costa atlántica de Colombia. No se sabe con exactitud de dónde proviene la palabra "vallenato", a pesar de las muchas hipótesis que han sido expuestas. Sin embargo, a principios del , tenía una connotación despectiva y a los propios habitantes de Valledupar no les gustaba. Hay registros de que se utilizaba desde 1903, particularmente para hablar de los nacidos en sectores populares.Por tal motivo, en 1915 don Miguel Vence, educador de primaria, fundó una Academia de la Lengua de Valledupar, la cual sesionó una sola vez y determinó que el gentilicio de los nacidos en Valledupar fuera "valduparense".QUIROZ, Ciro. Op. cit. p. 15-17.

Generalmente se define al vallenato como el género musical de la Costa Caribe colombiana, más precisamente del área de influencia de Valledupar, capital del departamento de Cesar. Se sostiene que el nombre proviene del gentilicio anterior de los nacidos en la ciudad donde tiene mayor arraigo este género. Según algunos, se trata de un neologismo que nació con los nativos viajeros en mulas, que cuando se les preguntaba en otras tierras de dónde eran, en su decir campesino respondían "Soy nato del Valle", que es como decir "Soy del Valle nato".Ibidem p. 15-17.Según otros, la asociación directa entre la música y la región comenzó a darse cuando las élites provincianas empezaron a componer canciones, entre las que se encuentran las de Escalona, Tobías Enrique Pumarejo, Freddy Malina y Gustavo Gutiérrez. Gilard, Jacques.1987. Vallenato: ¿Cuál tradición narrativa? Huellas 19: 59-67Para estos investigadores, la reafirmación de esta historia e identidad vallenata fue en parte desarrollada en respuesta a las élites de Santa Marta.Quiroz Otero, Ciro. 1982. Vallenata: Hombre y canto. Bogotá: Editorial lcaro.

No obstante que el término "vallenato" puede referirse a los nacidos o a las cosas que se originan en Valledupar (Valle de Upar, El Valle del Cacique Upar, cacique indígena legendario de la región), existen otras versiones de la denominación: según Barrameda Morán, el vocablo "ballenato" pasó a designar a todas las personas que padecieran la contaminación sanguínea producida por el jején, fueran oriundos o no de Valledupar y dice: "La tendencia popular a confundir V con B en su pronunciación, terminó por generar el nuevo vocablo: Vallenato".

De manera similar, otra versión sostiene que en las áreas rurales de los bancos del río Cesar, muchos de los habitantes extremadamente pobres sufrieron de una enfermedad producida por un mosquito que les dejó la piel seca y escamosa, con parches descoloridos. La gente asoció la enfermedad con las ballenas recién nacidas (ballenatos), también llamadas "pintaos", que tienen un color manchado de blanco y rosado, parecido a la enfermedad dérmica llamada carate o jovero, por lo cual se identificaba a quienes la padecían como caratejos o ballenatos. De tal forma que "vallenatos" llegó a ser un nombre para menospreciar a la gente pobre del río.SÁNCHEZ, Elena. Carlos Vives y el vallenato. Valores Humanos: 2004.

Historia El vallenato tiene un larga historia, registrada con mayor avidez desde finales del siglo XIX, cuando llegó el acordeón desde Alemania, a través de los puertos de la Costa Caribe Colombiana. Sin embargo, se tienen algunos registros de encuentros de cantantes que, desde los siglos y , a veces sin acompañamiento instrumental, a veces con guitarra, cantaban cantos de velorio, de trabajo, y poesía oral en general.Posada, Consuelo. 1986. Canción vallenata y tradición oral. Medellín: Universidad de Antioquia.Londoño, María Eugenia. 1985. Introducción al vallenato como fenómeno muslcal. En: Memoria cultural en el valIenato, Rito Llerena (Ed), PP.125-134. Medellín: Centro de Investigaciones, Universidad de Antioquia.

Según Celso Guerra, muchas polémicas se ha generado en la región Caribe en torno al vocablo ‘vallenato’, término o expresión que designa a los nacidos en Valledupar y a los nativos de la región que está enmarcada dentro de este vasto valle, situado entre dos magníficas formaciones montañosas, la Sierra Nevada y la Serranía del Perijá, macizos que cobijan a las localidades del departamento del Magdalena, sur de La Guajira, lo mismo que del norte y centro del Cesar, hasta el municipio de Tamalameque.

Como vallenato también se conoce el género musical nacido de las entrañas de estas tierras, el nombre del género musical es el responsable de la polvareda que han levantado los que están en desacuerdo que esta música se denomine vallenato, y por ello las controversias desatadas, todo debido a que estas regiones y otras comarcas más allá del marco de las dos serranías, como la sabanera, en toda su extensión, solicitan paternidad sobre el género.

Esgrimen como argumento que la música vallenata debería llamarse ‘música de acordeón’, olvidando que con ese ese instrumento se interpretan en todo el mundo más de 120 ritmos musicales, todos, eso sí, con nombres definidos, merengue dominicano, rancheras, vals, polkas, mazurcas, tangos, chamamé, cumbias, porros, guabinas, bambucos, joropo, tamborito, además folclor ruso, ucraniano, serbio, estonio, portugués, alemán, austriaco…

El origen Ante estos desacuerdos algunos especialistas, académicos, historiadores, folcloristas y coleccionistas musicales se han dado a la tarea de desenmarañar el origen del vocablo vallenato. Jaime Maestre, académico universitario e historiador, dentro de sus investigaciones encontró que esta palabra nació en España hace 500 años y se aplicaba despectivamente a los nacidos en Madrid, la capital de ese país. Todo debido a la leyenda del río Manzanares de Madrid: cuando los pescadores de esa localidad se conmocionaron al saber que por allí merodeaba una ballena, ellos se armaron con picas y espadas para sacrificarla. Cuando estuvieron en el lugar, se percataron de que no era tal ballena, si no un tonel de vino. Esto causó la burla de los demás y por ello fueron llamados por toda la comunidad como vallenatos.

Al inicio el vocablo se escribía con v y en otras ocasiones con b. Esta palabra fue usada por los clásicos de la literatura española, Miguel Cervantes Saavedra, Tirso de Molina y Lope de Vega. Por su parte, Tomás Darío Gutiérrez comenta que en Santa Marta hay un sector que no reconoce la procedencia del  término vallenato porque les quita derechos sobre el nombre del género musical. Según ellos este término proviene de ellos, al llamarnos ballenatos por las pintas de nuestros antepasados que sufrían vitíligo, despigmentación de la piel.  Al llegar nuestros acordeoneros a la zona bananera, los samarios observaban  sus pintas e hicieron el símil con las pintas del color de la piel de los bebés de las ballena.

‘La Cacica’ Consuelo Araújo Noguera afirma en su libro ‘Vallenatología’ que las personas oriundas de este valle, que antes era parte del Magdalena Grande, los llamaban despectivamente provincianos. Valledupar en la época colonial fue una localidad muy importante de la Nueva Granada, estaba catalogada entre las 10 más importantes de la colonia, y por eso era reconocida como la provincia de Valledupar.

Afirma también la Cacica que el término vallenato se usaba para denominar a nativos de estas tierras de muy baja categoría social, que eran víctimas de la enfermedad del carate, estas personas eran quienes cultivaban la música vallenata, que aún no gustaba en las altas esferas sociales, de allí se desprende la afamada canción del compositor José María ‘Chema’ Gómez, compuesta al campesino acordeonero Antonio Guerra Bullones, conocido como ‘Compae Chipuco’, quien tenía su piel pintada: “Soy Vallenato de verdad, tengo la patas bien pintá”.

Entre los siglos y

Los primeros conquistadores e historiadores llegaron por los lados de Venezuela, 1528. Pedro de Badillo fue la primera persona en utilizar la expresión “El Gran Valle”, al observar la belleza y exuberancia de estas tierras, posteriormente lo hicieron, en 1531, Lucas Fernández Piedrahita, Juan de Castellanos y Fray Pedro Simón.  

Años después lo escribió el francés Luis Estríper, a mediados del , al escuchar el relato que hizo de esta región un errante paisano suyo que vivió muchos años en Camperucho, región de Valledupar; describió ese lugar como el gran Valle de Upar, haciendo alusión al liderazgo del cacique Upar.

Primeros cantos en el siglo XX

Los registros de la primera mitad del siglo XX muestran que el nombre de "vallenato" empezó a ser asumido por músicos, compositores, intérpretes y medios, en lo que el investigador Peter Wade denomina "una combinación de elementos de modernización y localismo" similar al de las narraciones sobre la historia del porro. Julio Oñate Martínez, investigador, compositor, ganador de la canción inédita del Festival Vallenato y coleccionista musical, ilustra cómo llega el  término vallenato a la discografía. Dice que las primeras canciones vallenatas que recibieron este rótulo fueron grabadas en orquestas, 1944, una de ellas es  ‘Compae Chipuco’, del compositor José María ‘Chema’ Gómez, canción que hace alusión al vallenato pata pintá, fue rotulada rítmicamente como son vallenato por la orquesta Atlántico Jazz Band, que dirigía ‘Pacho’ Galán.

‘Pacho’ Rada, que para ese mismo año era muy popular en las emisoras de Barranquilla, le entrega a ‘Pacho’ Galán su canción ‘El Tigre en la Montaña’, y Galán la graba con la misma orquesta con el nombre de ‘La Intriga de los Vallenatos’, refiriéndose a las contiendas musicales entre nuestros juglares. Para ese mismo año aparece en las grabaciones Abel Antonio Villa, rotulando sus canciones como paseos, sones y merengues.