thumb|Durante la Primera Guerra Mundial, James Montgomery Flagg realizó este cartel de propaganda del Tío Sam (personificación de los Estados Unidos). El mensaje de “I want you for U.S Army” tuvo tanto éxito que volvió a utilizarse en la Segunda Guerra Mundial para reclutar soldados.

La propaganda es una forma de transmisión de información que tiene como objetivo influir en la actitud de una comunidad respecto a alguna causa o posición, presentando argumentos sobre una temática. Esta es usualmente repetida y difundida en una amplia variedad de medios con el fin de obtener el resultado deseado en la actitud de una audiencia.

La propaganda, en su sentido más básico, presenta información parcial para influir una audiencia. Con frecuencia presenta hechos de manera selectiva y omite otros deliberadamente para sustentar una conclusión, o usa mensajes controlados para producir una respuesta emocional, más bien que racional, respecto de la información presentada. El efecto deseado es un cambio en la actitud de una audiencia determinada acerca de asuntos políticos, religiosos o comerciales. La propaganda, por lo tanto, puede ser usada como un «arma de guerra» en la lucha ideológica o comercial.

Mientras que el término «propaganda» ha adquirido en algunos casos una connotación sumamente negativa debido a los ejemplos de su uso más manipulador y chauvinista (por ejemplo, la propaganda nazi para justificar el Holocausto), el sentido original de la palabra era neutro.

Cuando la propaganda tiene como fin el promover el consumo y las ventas de bienes o servicios, es llamada publicidad. Debido a que este último campo de la actividad informativa es muy amplio y extendido, generalmente se prefiere darle al término propaganda un significado más restringido a los ámbitos ideológico, político o religioso.

Etimología Etimológicamente la palabra propaganda proviene de propagar, tomada del participio de futuro pasivo del verbo latino propagare que significa 'perpetuar, acrecentar, extender'. Aunque a veces la palabra propaganda es usada como sinónimo de exageración, falsedad y abuso, la propaganda como tal significa expansión, diseminación, multiplicación rápida. La palabra tiene su origen en la institución de la Iglesia católica dedicada a la misión, la Sagrada Congregación para la Propagación de la Fe (Sacra Congregatio de Propaganda Fide), fundada en 1622 por el papa Gregorio XV. La institución fue rebautizada en 1982 y hoy se llama Congregación para la Evangelización de los Pueblos (Congregatio pro Gentium Evangelisatione).

Historia Antigüedad y Edad Media miniatura|200px|izquierda|Miliario romano en la Vía de la Plata a su paso por Capara, en Cáceres, España, que conmemora la construcción de la misma por el emperador Nerón.

Los edictos de Ashoka () son una serie de edictos escritos que se han conservado en columnas o rocas naturales distribuidas por el Norte del subcontinente indio. Estas inscripciones estaban ubicadas en enclaves importantes como cerca de las ciudades, rutas comerciales o centros religiosos, con lo que el gobierno de Asoka se aseguraba de llegar al máximo número de gente posible. Eran preceptos morales, religiosos y prestaciones sociales en relación con hombres y animales.

Siendo conocida mucho antes en la India y China, la propaganda en Europa tiene sus inicios escritos ya en inscripciones de mensajes publicitarios entre los comerciantes griegos. Como arma de guerra, en el invierno de 432 a. C. Esparta utilizó la propaganda para desestabilizar a Atenas durante los preparativos de la guerra del Peloponeso, incluyendo la propagación de rumores acerca del estadista Pericles para dañar su reputación.

Edad Moderna En la curia romana se la utilizaba para difundir su mensaje religioso. Esta herramienta vuelve a ser utilizada y a expandirse gracias al impulso de la Iglesia católica con su departamento de administración pontificia dedicado a controlar las rutas misioneras del Nuevo Mundo. En el periodo de la Contrarreforma se emplea la expresión de propaganda fide con intención pastoral, cuando el 22 de junio de 1622 el papa Gregorio XV instituye la Congregación para la Evangelización de los Pueblos o Propaganda Fide, con el fin de propagar el catolicismo en los continentes en vías de colonización. thumb|La rendición de Breda (1635), obra de Velázquez destinada a decorar el salón de recepción de embajadores del Palacio del Buen Retiro de Madrid. La pintura representa de forma idealizada la toma de la ciudad de Breda (actualmente en Países Bajos) por el ejército hispano a modo de alarde de poderío militar, tratando de ocultar el evidente declive que atravesaba el Imperio español en el . thumb|Propaganda escandinavista del que muestra soldados de Noruega, Dinamarca y Suecia, con sendas banderas, dándose las manos.

thumb|Cartel donde se promueve el trabajo femenino (Young Women's Christian Association). Sin embargo, no es hasta la Primera Guerra Mundial cuando se inicia la sistematización del uso de la información al servicio de los intereses belicistas. El periodista Walter Lippmann y el relacionador público Edward Bernays fueron los responsables de orquestar la primera campaña antialemana en Estados Unidos para que el pueblo estadounidense diese su visto bueno a la entrada de este país en la contienda.

Un ambiente de rivalidad internacional materializado en actitudes chovinistas, sumado a la tensión propia de la época (agresivas políticas coloniales, conflictos anclados en la memoria como la guerra franco-prusiana) iniciaron el conflicto. Los sectores belicistas estimularon la agresividad recurriendo al empleo de todos los medios a su alcance, entre los que destacó el uso de la prensa y el collage masivo de carteles propagandísticos. Los medios de comunicación (prensa y radio) pasaron a ser controlados y censurados por los gobiernos. Los mensajes propagandísticos intentaban evitar la desmoralización y el derrotismo, hubo un fuerte control de la información que se recrudeció especialmente tras la crisis de 1917.

La guerra civil española constituye un verdadero hito, fue la antesala de la Segunda Guerra Mundial, donde se pondrían en práctica los elementos persuasivos más importantes. Como parte de la propaganda franquista ha quedado implantada la idea de que en la guerra civil española había dos bandos enfrentados. De esta manera se le pretendió dar legitimidad al hecho de apoyar con las armas un levantamiento contra el legítimo gobierno democrático. thumb|El Generalísimo (1937), cartel propagandístico elaborado por la Delegación de Propaganda y Prensa del Gobierno Republicano durante la guerra civil española (1936-1939), en el que se trata de describir a Francisco Franco aludiendo a sus vínculos con el nazismo, la Iglesia católica y el capitalismo. Durante la Alemania Nazi, Adolf Hitler buscó modificar el sentido peyorativo que había adquirido el término propaganda en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. En este sentido, su primera acción propagandística consistió en imbuir en el pueblo alemán un concepto positivo de la propaganda. Joseph Goebbels era el encargado de promocionar o hacer públicos los avisos del gobierno. Usó lo que hoy en día se conoce como el marketing social, ensalzando sentimientos de orgullo, promoviendo odios y en ocasiones mintiendo y convenciendo de cosas alejadas de la realidad. También tuvo otras técnicas y métodos como el de hacer esperar al público alemán por las noticias en tiempos de victoria para crear un fuerte suspenso y hacer que cuando recibieran las buenas noticias, la alegría sería más duradera.La Segunda Guerra Mundial 2, Kurt Zentner, pág. 195.

La propaganda ideológica durante la Segunda Guerra Mundial y la evaluación de sus efectos, confirmaron la eficacia de los mecanismos de persuasión, haciendo de la guerra ideológica un componente primordial en los conflictos armados posteriores.

En la Guerra Fría (1946-1989), la oposición y tensión entre las dos principales potencias mundiales de la segunda mitad del : Estados Unidos y la URSS, que representaban a la forma de gobierno capitalista y comunista, respectivamente. No obstante, los intereses de ambos países evitaron un enfrentamiento directo entre las dos potencias. Por ello, el desarrollo de aquel periodo estuvo marcado específicamente por el combate simbólico y retórico impulsado por los dirigentes de cada uno de los bloques en cuestión. De este modo, la propaganda cobrará un valor especial. thumb|Propaganda soviética promoviendo la educación: «Para tener más, debemos producir más. Para producir más, debemos saber más». En el caso de los estadounidenses, la Voz de América, un ejemplo de propaganda blanca, operaba como estación oficial de radio del gobierno. Gracias al control de este medio de comunicación, el ejecutivo podía emitir su discurso de manera que llegara al grueso de la población. Más tarde, el abuso de este canal será considerado por algunos críticos como una violación de la soberanía popular. El uso de la propaganda gris lo llevará a cabo especialmente fuera del territorio, sobre todo en la URSS y Europa del Este, donde se emitirán noticias y programas de entretenimiento en los que se insertarán mensajes correspondientes a la ideología estadounidense. Dichos contenidos serán emitidos por dos emisoras controladas por la CIA, Radio Free Europe y Radio Liberty.

Por lo que respecta a los soviéticos, estos pusieron en marcha unas estrategias similares a las de los estadounidenses. También los ideólogos comunistas hicieron uso de una estación oficial que transmitiera sus discursos oficiales, Radio Moscow. A su vez, utilizaron la propaganda gris en territorio estadounidense a través de las emisoras Radio Peace y Freedom. Pero los soviéticos, en el marco de su sistema estatalista, emplearon también la escuela como medio en el que desplegar su propaganda antiamericana. Se pretendía crear en los niños una mala imagen sobre el modo de vida estadounidense y hacer creer que la URSS era una potencia con muchos más recursos y riqueza.

Desde ambos sectores del conflicto se introdujo la llamada propaganda negra, sobre todo en periodos de crisis.

Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 el gobierno estadounidense inició lo que denomina Guerra contra el terrorismo, comprendida como una Guerra de cuarta generación, donde se hizo uso de los medios masivos, especialmente de los medios televisivos; sin excluir internet. La política estadounidense se ha centrado en propagar el supuesto Choque de civilizaciones, propaganda que promovió y logró el respaldo popular necesario para la invasión de Irak de 2003 con el argumento de que Sadam Huseín poseía armas de destrucción masiva y que apoyaba a la red Al Qaeda. thumb|Propaganda chavista en una central de la Petroquímica de Venezuela (2008). Estados Unidos en relación con el programa nuclear de Irán utilizó en 2006 la denominación de fascismo islámico en una retórica tendente a justificar un ataque contra Irán.

Si bien los gobiernos cuentan con la capacidad de difundir su retórica por medios masivos globales en forma extensa, los grupos que son atacados mediaticamente y los que se oponen a las guerras se valen de los medios alternativos y de internet principalmente, logrando influir en la opinión pública. Por otra parte, la estrategia de los medios alternativos es distinta, ya que se centran en ofrecer información que no se publica en los grandes medios y la participación horizontal del espectador al poder publicar su opinión junto con la información alternativa, situación que contradice los principios de la propaganda.