La dracma (en griego moderno δραχμή, pl. δραχμές o δραχμαί hasta 1982) fue la moneda oficial de Grecia desde su aprobación el 8 de febrero de 1833 hasta que fue sustituida por el euro el 1 de enero de 2002.Lazarétou (2003) p. 3 Su denominación proviene de la antigua dracma, moneda de plata usada en la antigua Grecia, el imperio romano y otras regiones de la antigüedad clásica. La dracma se dividía en 100 leptá (en griego λεπτά, sing. λεπτό).

Etimología thumb|Arriba: Los seis óbolos descubiertos en el Hereo de Argos según se presentan en el Museo Numismático de Atenas.Abajo: puñado de seis óbolos, que conformaban una dracma. Tradicionalmente se ha derivado el término «dracma» (en griego antiguo δραχμῆ) del verbo δράττω (dráttō, «empuñar, agarrar»),Lidell; Scott (1970) p. 180 con el significado, pues, de «puñado». Esta teoría data. al menos, del y se basa en el hecho de que una dracma se divide en seis óbolos. Los primeros óbolos consistían en una barra de metal larga y fina, por lo que un «puñado» de seis de ellos constituirían el peso de una dracma.Chantraine (1968) pp. 296-297

Género En español el término dracma puede llevar tanto el género femenino como el masculino, siendo el femenino más adecuado a la etimología de la palabra y el recomendado por la ASALE, así como el único aceptado por el Diccionario Vox de Uso del Español de América y de España.«dracma nombre femenino 1 Unidad monetaria de Grecia. 2 Moneda con el valor de esta unidad. 3 Antigua moneda griega de plata que equivalía a un denario romano». Diccionario de Uso del Español de América y de España. Vox (2005). El masculino ha sido atraído por otras palabras griegas que acaban en -ma (-μα) (p.ej. dilema, drama), dado que esta es una desinencia de nombre de acción muy común en clásico, que no guarda ninguna relación con la desinencia -ma (originalmente -μῆ) de dracma.

Historia Primera dracma, 1833-1944 thumb|170px|Otón I, primer rey de Grecia; durante su reinado se introdujo la dracma moderna. La dracma se convirtió en la moneda oficial de Grecia por real decreto de 8 de febrero de 1833, aunque algunas monedas de 1 y 2 leptá llevan 1832 como año de acuñación. Sustituyó en paridad al fénix, moneda que fue introducida por Ioannis Antonios Kapodistrias en 1828, tras la independencia de Grecia. En principio, la dracma se introdujo según el sistema bimetalista imperante en la época por influjo francés, estableciéndose asimismo una relación de 15,5:1 entre la plata y el oro. Por tanto, las primeras dracmas acuñadas tenían un peso de 4,029 g de plata pura por dracma, mientras que en las monedas de oro el peso por dracma era de 0,25994 g de oro puro.Lazarétou (2003) p. 6 Al igual que el fénix, la cantidad de plata quedó establecida en una sexta parte del real de a ocho español, moneda de amplia difusión en todo el mundo en aquella época. Sin embargo, una sexta parte del peso de dicho real equivalía a 4,074 g de plata pura, algo más que los 4,029 g (y bastante más que los 3,747 del fénix). Este hecho se debe a que, al ser el real de a ocho fácilmente refundible y adulterable, de haber sido el peso totalmente equivalente la dracma habría desaparecido de la circulación en favor del real.

El 1 de enero de 1869, Grecia se adhirió a la Unión Monetaria Latina, algo que se había acordado ya en 1867,Lazarétou (2003) p. 12 y la dracma fijó su valor respecto al franco oro. El principal motivo fue que España abandonó a mediados de la década de 1860 el sistema basado en el real de a ocho, en el cual se basaba a su vez la dracma, por lo que se hubo de buscar un nuevo sistema que diera estabilidad y credibilidad al sistema monetario griego. En 1910 Grecia adoptó definitivamente un sistema monometálico basado en el oro, lo que otorgó a la dracma una estabilidad sin precedentes, que solo duró hasta 1914, con el inicio de la Primera Guerra Mundial, al suspenderse de facto o de iure la convertibilidad en oro a lo largo de toda Europa.Lazarétou (2003) p. 18 En 1928 se volvió a ligar de iure la dracma a un patrón basado en el oro, pero esta vez ya no en el metal acumulado en Grecia, sino en la convertibilidad de los billetes griegos en libras esterlinas, que sí estaban respaldadas por reservas de oro.Lazarétou (2003) p. 21 La crisis económica de 1929 hizo que la convertibilidad se cancelara en 1932, aunque se restableció en 1936.Lazarétou (2003) p. 22

La ocupación italiana y alemana durante la Segunda Guerra Mundial produjo una enorme crisis, al expropiarse la mayor parte de la producción y limitarse la importación exclusivamente a las necesidades de las tropas. La dracma, aunque conservó el curso legal, dejó de cumplir sus funciones como moneda, puesto que la creciente inflación hizo que se prefiriera comerciar con otras monedas (especialmente libras de oro) y que nadie quisiera aceptar dracmas, lo que aceleró el proceso de hiperinflación que tuvo lugar al final del periodo.Lazarétou (2003) p. 24

Monedas Otón I La primera serie, acuñada nominalmente entre 1832 y 1833 en Múnich y Atenas, consistía en monedas de cobre de 1, 2, 5 y 10 leptá, de plata de ¼, ½, 1 y 5 dracmas y de oro de 20 dracmas. La moneda de 1 dracma pesaba 4,477 g y contenía un 90% de plata. Las monedas de cobre mostraban en el anverso una simplificación del escudo real de Grecia (solo blasón y corona) y la leyenda («reino de Grecia»), mientras que en el reverso aparecía el valor rodeado de diversas ramas o espigas. En las monedas de plata y oro figuraba en el anverso el busto de Otón I y la inscripción («Otón, rey de Grecia») y en el anverso el mismo tipo de escudo, rodeado de ramas de laurel.

A partir de 1847 se renovó la serie, apareciendo el escudo más estilizado y de menor tamaño en las monedas de cobre, y actualizándose en las demás monedas el busto de Otón I, que ya había cumplido 32 años. En 1852 se acuñó una moneda de oro de 40 dracmas, con 11,553 gramos de peso.

Jorge I

La primera serie se acuñó entre 1867 y 1869 en Estrasburgo y París, a fin de que Francia controlara el tamaño, la composición y la regularidad de las monedas.Gil Farrés (1974) pp. 229-230 Consistía en monedas de 1, 2, 5 y 10 leptá de cobre y 50 leptá, 1 y 2 dracmas de plata. Todos los anversos llevan el busto de Jorge I y la inscripción («Jorge I, rey de los helenos»). Las de cobre llevan en el reverso el valor entre ramas, y destaca en la de 5 leptá la inscripción («óbolo») y en la de 10 («dióbolo»), cuando un óbolo antiguo se correspondía con la sexta parte de un dracma y habría equivalido por tanto a algo más de 16 leptá. La moneda de 50 leptá llevaba una corona sobre el valor, y las de 1 y 2 dracmas el escudo real de Grecia y la inscripción («reino de Grecia»).

A partir de 1873 se actualizó el busto de Jorge I en las monedas. En 1874 se introdujo una moneda de 5 dracmas de plata, a la que siguió en 1876 una del mismo valor pero de oro. En 1876 se acuñaron monedas de oro de 10, 20, 50 y 100 dracmas, con el escudo real en el reverso. En 1884 se introdujo una moneda de plata de 20 leptá, con una corona en el reverso y otra de 20 dracmas de oro, igual a la de 1876 pero con el busto actualizado. En 1879 fue el último año en que se acuñaron monedas de 1 y 2 leptá.

Entre 1893 y 1895 se introdujeron piezas de 5, 10 y 20 leptá de cuproníquel para sustituir a las antiguas de cobre y plata. Mostraban una corona en el anverso y el valor en el reverso, y se retiró la denominación en óbolos. Entre 1910 y 1912 se introdujeron nuevas monedas de 1 y 2 dracmas de plata. En el anverso muestran el nuevo busto de Jorge I, mientras que en el anverso llevan una representación de Tetis sobre un caballito de mar llevando las armas a Aquiles y bajo ellas la inscripción («dracma») y («didracma»), respectivamente. En 1912 se introdujo una nueva serie de monedas de 5, 10 y 20 leptá de cuproníquel, con orificio central. En el anverso, los 5 y 10 leptá llevan una corona y la inscripción y en el reverso el valor junto a una lechuza que se apoya sobre un ánfora, mientras que los 20 leptá llevan en el anverso el escudo de Grecia con la misma inscripción "reino de Grecia" y en el reverso el valor junto a la estatua de Atenea.

Constantino I 170px|thumb|Atenea y sus símbolos (lechuza y rama de olivo) han sido motivos frecuentes de las monedas griegas desde la antigüedad. Este busto de Atenea proviene de una tridracma corintia del 308-306 a. C. Durante el reinado de Constantino I apenas se acuñaron monedas. La única que entró en circulación fue una pieza de 10 leptá de aluminio acuñada en 1922 en París, muy similar a las de Jorge I pero sin orificio central y con una rama de olivo en lugar de la lechuza y el ánfora. Ese mismo año se acuñaron en el Reino Unido monedas de 50 leptá de cuproníquel, con orificio central y un diseño muy similar a la pieza de 10 leptá, pero no llegaron a circular. En su lugar, su metal se reutilizó para producir las monedas de 2 dracmas de 1926.

Segunda República y Jorge II En 1924 se proclamó la Segunda República Helénica, y en 1926 se acuñó una serie de 20, 50 leptá, 1 y 2 dracmas de cuproníquel, que en el anverso mostraban el busto de Atenea y en el reverso el valor y la inscripción («república helénica»). En 1930 se realizó una nueva emisión de 50 leptá y 1 dracma, que muestran la fecha , a la vez que se acuñaban monedas de 5 dracmas de níquel y de 10 y 20 dracmas de vellón (50% de plata, 40% de cobre, 5% de níquel y 5% de zinc). La moneda de 5 dracmas muestra en el anverso el fénix que aparecía en los fénix de Kapodistrias y el valor en el reverso. La de 10 dracmas replica el busto de Deméter de una estátera délfica (336-334 a. C.) y en el reverso una espiga, réplica de una estátera de Metaponto (); la de 20 dracmas es una réplica de un tetradracma de Antígono III de Macedonia (227-221 a. C.), con Posidón en el anverso y un trirreme en el reverso. Esta fue la última serie completa en emitirse hasta 1954, una vez pasadas la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y la guerra civil griega (1941-1950). No obstante, en 1935, antes de comenzar la contienda, el rey Jorge II acuñó una moneda de 20 dracmas de oro y dos distintas de 100 dracmas, de oro y plata de ley.

Billetes Los primeros billetes de dracmas los emitió el Banco Nacional de Grecia desde 1841 hasta 1928, año en que se creó el Banco de Grecia. Las primeras denominaciones iban de los 10 a los 500 dracmas. Se emitieron denominaciones más pequeñas de 1, 2, 3 y 5 dracmas desde 1885. Para los billetes de 5 dracmas se cortaban los de 10 por la mitad. Entre 1917 y 1920, el gobierno griego emitió papel moneda en denominaciones de 10 y 50 leptá, y 1, 2 y 5 dracmas. En 1901 el Banco Nacional de Grecia emitió billetes de 1 000 dracmas. Estos billetes siguieron poniéndose en circulación hasta 1933, aunque desde 1928 aparecían con una sobreimpresión en rojo con el lema Τράπεζα της Ελλάδος («Banco de Grecia»).

El 3 de mayo de 1933, el Banco de Grecia puso en circulación los primeros billetes propios, con valor de 5 000 dracmas, e impresos en los Estados Unidos por la American Bank Company. En 1935 se imprimieron en Francia billetes de 50, 100 y 1 000 dracmas, con pocas decoraciones y colores vivos. Ese mismo año se procedió a retirar todos los billetes anteriores. En 1939 se encargó una nueva serie de billetes de 50, 100, 500 y 1 000 dracmas a Francia y el Reino Unido. Estos, diseñados por la «Fundación Emisora de Papel Moneda y Valores», vuelven a las temáticas y decoraciones anteriores a 1935. En 1941 se emitió el último billete de 50 dracmas hasta 1955.

Durante la ocupación alemana de Grecia (1941-1944), la hiperinflación obligó a emitir billetes tanto en Grecia como en el extranjero, con denominaciones cada vez más altas. En 1941 se emitieron nuevos billetes de 100, 500, 1 000 y 5 000, a los que siguieron los de 10 000 y 20 000 dracmas. El valor más alto se emitió días después de que los alemanes abandonaran Atenas, el 5 de noviembre de 1944, y tenía un valor nominal de cien mil millones (100 000 000 000) de dracmas.