Copenhague () es la capital y la ciudad más poblada de Dinamarca, con una población urbana de 1 391 205 y una población metropolitana de 1,99 millones de habitantes para 2024. Está situada en la costa oriental de Selandia, a 28 km de Malmö (Suecia), y a de Odense. La ciudad se extiende por partes de la isla de Amager y también contiene el enclave del municipio de Frederiksberg. Fue premiada con el título Capital Verde Europea en 2014.

Originalmente un pueblo vikingo de pescadores, fundado en el , Copenhague se convirtió en la capital de Dinamarca a principios del . Durante el , bajo el reinado de Cristián IV, se convirtió en un importante centro regional, consolidando su posición como capital del Reino de Dinamarca y Noruega con sus instituciones, defensas, y fuerzas armadas. Tras sufrir los efectos de plagas e incendios en el , la ciudad vivió una etapa de remodelación que incluyó reformas del prestigioso barrio de Frederiksstaden y de instituciones culturales como el Teatro Real y la Real Academia de Bellas Artes.

Después de diferentes desastres en el , cuando Horatio Nelson atacó la flota danesa y bombardeó la ciudad, las reconstrucciones durante la Edad de Oro danesa trajeron un nuevo estilo neoclásico a la arquitectura kobmendense. Más tarde, tras la Segunda Guerra Mundial, el Proyecto de los Dedos fomentó la creación de viviendas y negocios a lo largo de las cinco rutas ferroviarias urbanas que se extienden hacia fuera desde el centro de la ciudad.

La historia de Copenhague se remonta a alrededor del año 800, cuando surge en torno a un pequeño pueblo de pescadores. Desde el año 1300 se convirtió en la capital de Dinamarca en detrimento de Roskilde, un estatus que la ciudad ha mantenido desde entonces. En la actualidad, Copenhague alberga alrededor del 20% de la población de Dinamarca. Después de una crisis económica, la ciudad ha experimentado en los últimos diez años un importante progreso económico y cultural, y es ahora más fuerte tanto a nivel nacional como internacional.

La ciudad es sede de una serie de grandes empresas e instituciones culturales: AP Moller-Maersk, Carlsberg, Park, el Museo Nacional, la Ópera y el teatro del Rey.

Etimología + Organizaciones internacionales con sede en Copenhague <center>Consejo Nórdico<center> <center>Agencia Europea de Medio Ambiente<center> En el momento de su fundación, poco después del año 1000, fue bautizada con el sencillo nombre de havn, que en danés significa 'puerto' o 'muelle', que dio lugar a la forma latina Hafnia, de la cual deriva el nombre del elemento hafnio. Con el tiempo el nombre se hizo más complicado, dando lugar a 'La bahía de los mercaderes', o Købmandshavn, nombre que derivó en København ('puerto del mercado'). Este nombre, derivado de la forma alemana Kopenhagen y castellanizado, es Copenhague.

Historia

Historia temprana Aunque los primeros registros históricos de Copenhague están datados a partir de finales del , recientes hallazgos arqueológicos relacionados con el trabajo en el metro de la ciudad han revelado los restos de la mansión de un gran verdador al lado de la actual Kongens Nytorv, fechado alrededor del año 1020. Excavaciones en Pilestræde también han llevado al descubrimiento de un pozo de finales del , y los restos de una iglesia antigua con tumbas datadas en el han sido descubiertos entre Strøget y Rådhuspladsen. Estos hallazgos apuntan a que los orígenes de Copenhague se remontan al menos hasta el , mientras que otros descubrimientos de herramientas de piedra en el área de la ciudad proporcionan evidencias de asentamientos en la Edad de Piedra. Muchos historiadores creen que la ciudad data del final de la época vikinga, y fue posiblemente fundada por Svend I Forkbeard. El puerto natural y las grandes poblaciones de arenques parecieron haber atraído a pescadores y comerciantes de la zona a la ciudad estacionalmente desde el , y, más permanentemente, a partir del . Las primeras viviendas fueron probablemente centradas alrededor de Gammel Strand (literalmente "costa vieja") en el o incluso antes.

Absalón, señor de Copenhague En los años cercanos a 1100, Copenhague asumió cada vez más importancia y la ciudad se fortificó. La Iglesia católica erigió catedrales en Roskilde y en Lund (en lo que hoy es Suecia), hecho que sentó las bases para un mayor desarrollo de los centros regionales. Copenhague se encuentra a mitad de camino entre las dos ciudades, lo que aumentó el tráfico y comercio por el asentamiento.

El primer escrito mencionando la ciudad se remonta al , cuando Saxo Grammaticus en la Gesta Danorum se refiere a Copenhague como Mercatorum Portus, que se traduce como puerto de comerciantes o, en danés de la época, Købmannahavn. En una carta de 1186, el papa Urbano III se refiere a la ciudad como Hafn, pero probablemente solo sea versión reducida del nombre completo. El nombre actual se deriva de la vieja versión danesa.

En torno a 1160 Valdemar dio el control de Copenhague a Absalón, el obispo de Roskilde. Considerando que otras ciudades del reino danés estaban bajo el gobierno del rey, Copenhague se cedió al obispo de Roskilde para ser su señor y maestro.

Durante los años siguientes, la ciudad creció diez veces en cuanto a tamaño se refiere. Se fundaron nuevas iglesias y abadías. La economía aumentó debido a los ingresos procedentes de un gran comercio de pesca del arenque, que proporcionó a gran parte de la Europa católica, el arenque salado para la Cuaresma.

Plena y Baja Edad Media thumb|250px|Reconstrucción de Copenhague alrededor del 1500.

Copenhague está situado en el punto más importante entre el mar Báltico y el norte de la rica Alemania, esto le permite ser un centro de comercio importante, un lugar donde confluyen poder y riqueza y esto supone una amenaza para su propia existencia. La ciudad fue fortificada con una muralla de piedra en el , y sobre el 1290 hasta mediados del todo el tráfico de entrada y salida de Copenhague tuvo que pasar a través de una de las cuatro puertas de la muralla. Aunque varias ciudades danesas tenían murallas en aquel momento, la mayoría de ellas eran murallas de tierra empalizadas, posiblemente, en la parte superior y con un foso. Copenhague es la segunda ciudad danesa, después de Kalundborg en ser fortificada con muralla y torres. Este hecho es un factor que indica su importancia en aquel momento de la historia.

A pesar de su sistema de defensas, en el la ciudad fue saqueada y destruida dos veces en el marco de la guerra danesa-hanseática (en ambas ocasiones sin presentar batalla a nivel importante). El primer episodio tuvo lugar en 1362, cuando una flota hanseática saqueó la ciudad (causando graves daños) estando en camino para presentar batalla en Helsingborg (en la que perdería ante los daneses). Un año después, en junio de 1363, el heredero a la corona danesa, el duque Cristóbal de Lolland, moriría Copenhague a causa de una enfermedad o por sus lesiones. El 4 de abril de 1368, en la segunda etapa de la guerra, la ciudad fue uno de los objetivos principales de las tropas enemigas, siendo atacada por la potente flota de la Confederación de Colonia. La batalla fue corta y el día siguiente sufrió uno de los saqueos más violentos de la historia de la región, que acabó con la ciudad en ruinas y su puerto, como también el castillo de Absalón, completamente destruidos.

Sin embargo, Copenhague y la isla de Selandia quedarían en manos danesas tras la guerra. El rey danés trató de tener el control de la ciudad en detrimento del obispo. La corona logró su objetivo en 1416, cuando Eric de Pomerania asumió el control de la ciudad. Desde entonces, Copenhague pertenece a la Corona de Dinamarca.

A pesar de siglos de luchas y guerras por el poder, la ciudad sigue creciendo y haciéndose más rica. Copenhague mantuvo un comercio muy dinámico con amigos y enemigos por igual. Llegaron a la ciudad comerciantes extranjeros. Se establecieron gremios de artesanía. En 1479 se fundó la Universidad de Copenhague.

Debido a la invención de los cañones, en 1581 se realizó la mayor ampliación de las murallas de la historia de la ciudad. Esta ampliación fue supervisada por Christopher Valkendorf.

Renacimiento En el momento de la coronación de Cristián IV de Dinamarca en 1596, Copenhague se convirtió en una ciudad rica y poderosa. El nuevo rey decidió hacer de la ciudad un sitio estratégico importante desde el punto de vista económico, militar, religioso, y centro cultural para el conjunto de la región nórdica. El rey concedió los primeros derechos a empresas para tener la exclusividad para comerciar con países de ultramar. Con el fin de restringir las importaciones, se crearon fábricas para que el país pudiera fabricar el mayor número posible de los bienes por su cuenta, para minimizar la dependencia con terceros.

Cristián IV amplió Copenhague con dos nuevos distritos: Nyboder (Nueva Stands) pensado para el gran número de personal de la Armada y de los mercaderes y el distrito Christianshavn (Puerto cristiano), realizado tomando como modelo Ámsterdam. La ampliación vino acompañada de más fortificaciones y bastiones para aumentar su seguridad.

Además de las nuevas ampliaciones en cuanto a superficie ocupada, Cristián IV encargó la construcción de nuevos grandes edificios a arquitectos alemanes y neerlandeses para mejorar así el prestigio de la ciudad. Hasta el día de hoy, aquellos edificios de nueva creación han marcado el paisaje urbano de Copenhague.

En el momento del fallecimiento de Cristián IV en 1648, Copenhague ya se había convertido en la principal fortificación y puerto naval de Dinamarca, siendo el centro administrativo del reino de Dinamarca y un importante centro comercial del norte de Europa.

thumb|250px|Copenhague en 1728.

Durante 1658–1659 la ciudad resistió un ataque por parte de los suecos bajo la dirección de Carlos X Gustavo de Suecia.

En julio de 1700, Copenhague se vio sometida a un bombardeo de la armada sueca, aunque la ciudad no sufrió daños significativos. Desde junio de 1711 hasta marzo de 1712 una plaga de peste causó la muerte de alrededor de un tercio de la población.

En 1728 se produjo un incendio que afectó a cerca de un tercio de la ciudad, concretamente la parte norte. El incendio duró cuatro días y ardieron 1600 viviendas y 5 iglesias. Cristián VI desmontó el antiguo castillo de Copenhague entre 1731 y 1732 con la intención de reemplazarlo por el palacio de Christiansborg. Fue, sin embargo, durante el reinado de Federico V, cuando se construyó el Palacio de Amalienborg, en el centro de Copenhague: en el barrio de Frederiksstaden.

En los últimos años del , la riqueza generada por el comercio de Copenhague llegó a su nivel más alto. A pesar de un nuevo incendio en 1795, que destruyó alrededor de la cuarta parte de la ciudad y dejó sin hogar a 3500 habitantes, el daño fue reparado con relativa rapidez y la mayor parte de la ciudad fue reconstruida antes del cambio de siglo.

thumb|200px|left|Batalla de Copenhague en 1801.

El 2 de abril de 1801 se produjo la primera batalla de Copenhague contra una flota británica al mando del almirante Sir Hyde Parker y vicealmirante Horatio Nelson. Años más tarde, fuerzas de tierra británicas sitiaron Copenhague en agosto de 1807 y una fuerza expedicionaria británica bombardeó la ciudad desde el día 2 de septiembre hasta el 5 de septiembre. El motivo del ataque fue impedir la entrega de la flota de Dinamarca a Napoleón. La ciudad sufrió grandes daños, alrededor de 300 casas fueron destruidas y las bajas ascendieron a unas 1600 personas. La devastación fue tan grande debido a que la defensa de Copenhague estaba basada en armas antiguas, mientras que la artillería británica que produjo ese bombardeo tenía un mayor poder de fuego.