El monumento Kyffhäuser (), también conocido como monumento Barbarroja (), es un monumento al emperador Guillermo ubicado en el macizo montañoso de Kyffhäuser, en el estado federado de Turingia, Alemania. Fue erigido entre 1890 y 1896 sobre las ruinas del medieval castillo de Kyffhausen, en las inmediaciones de Bad Frankenhausen, y fue considerado uno de ocho monumentos nacionales del Imperio alemán, hasta la disolución de este.

Actualmente es conocido por ser el tercer monumento conmemorativo más grande de Alemania, y está clasificado como patrimonio turingio y nacional. Desde 2008 forma parte de la llamada ruta de los Monumentos (). El lugar cuenta con un pequeño museo.

Ubicación El paraje se encuentra en Steinthaleben, en el distrito de Kyffhäuserland, a unos 6,5 km al norte de Bad Frankenhausen, y forma parte de la llanura de Goldene Aue. Está a una altitud de 420 metros encima de un macizo rocoso de la cordillera oriental de Kyffhäuser (de unos 800 metros de largo), justo por debajo de los 439 metros de altitud del castillo imperial Kyffhausen, erigido en la alta cima de la misma montaña, y cuyo pozo es considerado el pozo de castillo más profundo del mundo.

Historia y simbolismo El monumento Kyffhäuser, con sus 81 metros de altura y 247 escalones, es uno de los complejos dedicados al emperador Guillermo más importantes de los tantos distribuidos por toda la geografía alemana. Fue diseñado por el arquitecto Bruno Schmitz, que fue también quien diseñó los otros dos grandes memoriales: el monumento a la Batalla de las Naciones () en Leipzig, que conmemora la batalla de Leipzig de 1813, y el monumento al emperador Guillermo de Porta Westfalica.

La elección del lugar se debe a una antigua leyenda popular, resucitada en el por el romanticismo nacionalista, según la cual, el cuasimítico emperador Federico Barbarroja —quien dio el nombre Sacro Imperio Romano al Imperium Romanorum— no había muerto en la Cruzada de los Reyes (al menos no en cuerpo), sino que se encontraba dormido sentado en una mesa de piedra en una cueva bajo el monte de Kyffhäuser. Durante el mágico sueño, su barba roja creció hasta darle tres veces la vuelta a la mesa, momento en que se despertó —ahuyentando a los cuervos que se encontraban allí (símbolo de la decadencia de la nación germánica)— para restaurar la gloria y la unidad del Alemania.

Cuando los Estados alemanes se unieron bajo Guillermo, los románticos alemanes, en el marco del nacionalismo europeo de la época, lo vieron como el cumplimiento de esa leyenda, «completando un ciclo» desde el Regnum Teutonicorum hasta el Imperio alemán (si bien ignorando el hecho de que territorios clave como Austria, sede de los Habsburgo, no formaban parte del último). Guillermo, visto como quien dio descanso definitivo a Barbarroja (siendo el primer emperador de un imperio alemán propiamente dicho), fue apodado consecuentemente «Barbablanca».Eric Hobsbawm, Terence Ranger (eds.): The Invention of Tradition, 1983, ed. Cambridge University Press

La designación del emplazamiento se hizo por la Asociación de Guerreros Alemanes (), la entidad promotora, constructora y propietaria del proyecto, que más tarde pasaría a llamarse , adoptando el nombre del lugar. El encargo a Schmitz, consolidado como el arquitecto monumental del momento gracias a su imponente estilo guillermino ciclópeo (), se hizo a la par con su contratación para el monumento de Porta Westfalica —siendo dos diseños presentados independientemente y elegidos en concursos separaos—, coincidiendo ambas estructuras en el momento de su construcción (e inauguradas con pocos meses de diferencia, en 1896).

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Referencias

Categoría:Monumentos al emperador Guillermo Categoría:Monumentos de Alemania Categoría:Estatuas ecuestres Categoría:Edificios y estructuras terminadas en 1896