Antígono I el Tuerto (, Antígonos Monoftalmos) (382 a. C.-301 a. C.) fue un noble, general y sátrapa macedonio al servicio de Filipo II y Alejandro III. Con posterioridad fue uno de los más destacados diádocos.

Después de la muerte de Alejandro Magno, sus generales se repartieron el imperio, y disputaron durante veinte años grandes guerras para obtener el poder. Fueron los llamados diádocos, (διἀδοχος) sucesores o herederos. Después de estos antiguos generales, gobernaron los llamados epígonos (ἐπίγονος), los nacidos después o sucesores. La lucha entre ellos para obtener el poder y la hegemonía duró casi cincuenta años, hasta el año 281 a. C. en que murió el último de los diádocos, Seleuco.

Junto con Ptolomeo (que más tarde sería Ptolomeo I Sóter) y Seleuco (luego Seleuco I Nicátor), Antígono acompañó a Alejandro cuando este emprendió la guerra contra Persia, en la primavera del 334 a. C. Juntos cruzaron el Helesponto con un ejército de cerca de treinta y cinco mil hombres provenientes de Macedonia y de toda Grecia. Juzgándolo demasiado anciano para acompañarle en sus conquistas, Alejandro lo dejó a cargo de Frigia, (333 a. C.), que administró durante diez años.

A la muerte de Alejandro Magno, se hizo con casi todo su imperio (además de haberse apoderado del tesoro real), con la intención de reunir bajo su mandato todas las tierras conquistadas por aquel. Había sido lugarteniente y gobernador de Bitinia (a orillas del lago Ascanio) y más tarde, en el 316 a. C., fundó la ciudad de Antigonia que después sería conocida como Nicea (actual Iznik en Turquía). Derrotó uno por uno a sus rivales, a Eumenes de Cardia y en Cretópolis a Alcetas (318 a. C.).Hans Delbrück (1990). History of the Art of War: Warfare in Antiquity. Tomo I. Westport: University of Nebraska Press, pp. 237. ISBN 978-0-80329-199-7. La batalla en Cretopolis enfrentó a Antígono con 40.000 infantes y 7.000 jinetes con Alcetas con apenas 16.000 infantes y 900 jinetes. En el año 306 a. C. tenía un ejército de ochenta mil infantes, ocho mil jinetes y ochenta y tres elefantes.Delbrück, 1990: 238

Pero todos los demás generales se unieron contra él y le presentaron batalla en Ipso, en el año 301 a. C., en Frigia, en el centro de Asia Menor. Murió en la contienda. Su hijo fue Demetrio Poliorcetes, que llegó a ser rey de Macedonia. Los historiadores señalan que padre e hijo fueron los mayores instigadores y en parte responsables de todas las intrigas y peleas que hubo entre los generales (diádocos) a la muerte de Alejandro.

Origen incierto miniaturadeimagen|Mapa de los reinos sucesores antes de la batalla de Ipsus. No hay acuerdo entre los historiadores sobre su origen. Era hijo de un tal Filipo y quizá perteneció a una familia noble, tal vez incluso a la principesca de Elimea en tanto que nieto de Derdas III (y, en consecuencia, primo de Hárpalo). Pero Claudio Eliano, que sigue a Duris de Samos, afirma que era de origen humilde;Élien, Histoire variée, XII, 43. señala que era un autourgos, es decir, un campesino o alguien hecho a sí mismo. No obstante, Duris se burla de los diádocos en sus Macedónicas y Eliano no es muy fiable como fuente histórica. Por su parte, Diodoro también dice que Antígono tenía orígenes plebeyos,Diodoro Sículo, XXI, 1. o que al menos que aquel al que consideraba el mayor rey su época no era hijo de rey. Por el contrario, su matrimonio con Estratónice parece indicar que provenía de noble linaje. Esta, a quien desposó hacia el 340 a. C., era hija del «rey» Korragos,Plutarco, Demetrio, 2. de Lincéstide o Oréstide y estaba emparentado con los primeros argéadas.

Se cree que se crio con su madre en Pela y que debió de tener al menos dos hermanos varones, uno de ellos de nombre Demetrio, y otro medio hermano, el historiador Marsias de Pela. Ptolomeo se llamaba uno de sus sobrinos, otro Telesforo y un tercero Dioscúrides; los tres sirvieron a sus órdenes. Tuvo también dos hijos: Demetrio el «expugnador de ciudades» y futuro rey de Macedonia y Filipo, del que se conoce poco, pero que parece que acompañó a su padre en sus campañas militares.

Los antiguos lo apodaron «Monoftalmos» («el Tuerto»), porque parece que efectivamente perdió un ojo en una lid de fecha desconocida pero en todo caso anterior a las campañas de Alejandro Magno. Un sofista de nombre Teócrito —no el poeta bucólico del mismo nombre— fue condenado a muerte por compararlo con un cíclope, según Plutarco.Plutarco, Œuvres morales, « De l'éducation des enfants », 14.

General y sátrapa Comienzos Sirvió primero como oficial y compañero de Filipo II, por lo que era de la primera generación de oficiales a la que también pertenecían Antípatro, Parmenión y Poliperconte. Tenía unos cuarenta y seis años cuando falleció Filipo. Parece que formó parte del séquito de Alejandro Magno, incluso del consejo real. Era strategos del contingente de aliados griegos de la Liga de Corinto al principio de la expedición del 334 a. C. y tenía siete mil soldados a sus órdenes. El grado no suponía un mando efectivo de tropa puesto que este contingente heterogéneo participaba poco en las batallas campales, por lo que a Antígono se lo encuentra más a menudo junto a Alejandro que al frente de sus soldados.

Alejandro le encomendó una embajada ante la ciudad de Priene, en Jonia en agosto del 334, encargo de confianza que superaba sus prerrogativas de mero general. Se conoce por un decreto de la ciudad en el que se le otorgan los honores (ciudadanía, derecho de propiedad, cargo de próxeno, etc.); si bien se desconocen los detalles de la empresa, se cree que se trató de que el general tomase posesión de la ciudad en nombre del rey mediante la concesión de derechos, como en el caso similar de Parmenión con Magnesia del Meandro.

Se le confió la satrapía de la Gran Frigia en el 333 a. C. para que la sometiese tras la victoria de Gránico; debía asimismo asegurar las comunicaciones con Grecia. El camino principal pasaba precisamente por la capital de la región, Celenas. Este nombramiento es prueba de la gran confianza que tenía el rey en su capacidad militar, ya que el encargo comportaba la conquista de Celenas.

Sátrapa de la Frigia Mayor (333-323 a. C.) miniatura|upright=2|Asia Menor en la época de los diádocos.

El largo gobierno de la Frigia Mayor le permitió emplear sus dotes militares, diplomáticas y políticas. La región carecía de ciudades griegas y estaba situada en una ubicación estratégica del imperio: a ella iban a parar las rutas que conectaban Oriente con el mar Egeo; además, estaba bien comunicada con el norte y el sur de la península anatolia. Tres carreteras diferentes de las que unían Susa con el Asia Menor occidental pasaban por Celenas, importante etapa de las rutas caravaneras.

Alejandro Magno llegó a la ciudad a comienzos del 333 a. C. Una gran acrópolis la dominaba, en la que el sátrapa Aticies había apostado una guarnición de mil carios y cien mercenarios griegos.Arrien, I, 25, 5 ; I, 29, 1. Quinte-Curce, III, 1, 6-7. Como deseaba alcanzar cuanto antes Gordio, Alejandro no se entretuvo en poner cerco a la ciudadela.Arrien, I, 29, 3. Confió a Antígono el gobierno de la satrapía y el mando de un cuerpo de mil quinientos mercenarios Los asediados acabaron rindiéndose por hambre a finales de abril y principios de mayo y Antígono los sumó a sus filas.Quinte-Curce, III, 1, 8. El sometimiento de la plaza le dio el control de la satrapía que, sin embargo, por entonces estaba rodeada de regiones hostiles: Bitinia seguía siendo independiente, Paflagonia, capadocia y Licaonia estaban en manos de sátrapas persas, y Isauria y Pisidia no reconocían la autoridad macedonia. A ello había que añadir que Memnón de Rodas y Farnabazo II habían emprendido una reconquista del mar y trataban de bloquear a Alejandro, que asediaba Tiro en el invierno del 333-332 a.C.

Las tropas persas que habían sobrevivido a la derrota de Issos, al menos veinte mil jinetes al mando de Nabarzanes, trataron entonces de recuperar Lidia y el resto de Asia Menor. Alejandro dio a Antígono un mando general temporal para afrontar la amenaza que le daba autoridad sobre los sátrapas de las provincias amenazadas por Nabarzanes: Calas de la Frigia Menor, Balacro de Cilicia y Nearco de Licia-Panfilia. Antígono venció al enemigo en tres batallas disputadas en Capadocia y Paflagonia durante la primavera del 332 a. C. Solo se le resistió Capadocia, gobernada por Ariarates I, región que Alejandro no había conquistado tampoco. Las tropas persas vencidas no eran, sin embargo, meras bandas de supervivientes de Issos, sino unidades bien adiestradas y encuadradas.Diodoro Sículo, XVII, 48, 5. La triple victoria supuso la expulsión definitiva de Anatolia de los persas; al mismo tiempo la flota macedonia hizo retroceder a la de Autofradates evitando que esta desbaratase las comunicaciones terrestres y marítimas de Alejandro.

Antígono residió en la capital de su provincia, Celenas, desde el 332 a. C. Las fuentes clásicas apenas aportan datos sobre la gestión que hizo de la provincia. Tras apoderarse de Licaonia, se adueñó de Licia-Panfilia en el 300 a. C. Se cree que esta última se englobó a partir de entonces a la Frigia Mayor. Los territorios dominados por Antígono formaron desde entonces una única satrapía homogénea, la mayor de Anatolia, con una amplia costa y el dominio de las rutas por las que llegaban los refuerzos militares desde Europa.

Aunque se conoce mal la administración que hizo de la satrapía, se supone que el temperamento pacífico de los habitantes le permitió lucir sus dotes de organizador en un región que era rica en agricultura y en personalidades. Algunos historiadores modernos afirman que Frigia conservó estructuras feudales durante el período alejandrino, como señoríos de terratenientes persas, con autonomía económica y militar. Otros, por el contrario, creen que tanto Alejandro como Antígono hicieron de la región una tierra de la Corona (chôra basilikè), sometida a impuestos onerosos. Las estructuras socioeconómicas aqueménidas perduraron, en todo caso, hasta la posterior etapa de los reinos helenísticos, como el método de producción asiática en el que los pueblos carecían de propiedad privada. Esta característica, chocante para los grecomacedonios, funcionaba sin problemas en la región, que carecía de ciudades griegas.

La Frigia Mayor gozó de diez años de paz durante el período que la gobernó Antígono. Esto permitió mantener abiertas las rutas que conectaban el oeste con el este y supuso neutralizar a las poblaciones que se dedicaban habitualmente al pillaje, como era el caso de los pisidios. Parece que Antígono también mantuvo la presión fiscal sobre el campesinado frigio (laoi) y quizá incluso la aumentó. Así, para el 323 a. C., había cumplido la tarea que le habían encomendado. Ninguna fuente aclara cuáles eran por entonces sus relaciones con el rey. Plutarco no lo cita entre aquellos sátrapas con los que se carteaba Alejandro. Antígono tampoco envió refuerzos al ejército real, a diferencia de otros de sus colegas como Menandro o Nearco, ni participó en las celebraciones de la expedición oriental como las bodas de Susa. Claudio Eliano sospecha que Alejandro desconfiaba de las ambiciones de Antígono,Élien, Histoire variée, XII, 16. pero sus textos, que en esto siguen a Duris de Samos, carecen de fiabilidad y son, fundamentalmente, juicios morales de los diádocos.

Primera guerra de los diádocos

Antígono no participó en el pacto de Babilonia que repartió el imperio al morir Alejandro Magno en junio del 323 a. C. Mantuvo la satrapía de la Frigia Mayor a la que había añadido Licia y Panfilia. Insatisfecho con el reparto, se sumó en el 321 a. C. a la liga de Antípatro, Ptolomeo y Crátero ccontra el quiliarca imperial, Pérdicas, que trataba de imponer su autoridad y eliminar las fuerzas centrífugas que amenazaban la unidad del imperio.