Santibáñez de la Sierra es un municipio y localidad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se integra dentro de la comarca de la Sierra de Francia y la subcomarca de Las Quilamas. Pertenece al partido judicial de Béjar.

Su término municipal está formado por las localidades de Casillas de las Erías, Puentes del Alagón, Santa María de los Llanos y Santibáñez, ocupa una superficie total de 13,61 km² y según el padrón municipal elaborado por el INE en el año , cuenta con habitantes.

Etimología Santibáñez deriva de SANCTUS JOANNI(S), y es que cerca del pueblo había una ermita dedicada a San Juan, de la que sólo quedan cimientos escondidos en pleno monte; de hecho, hace tiempo el patrón de verano y la fiesta correspondiente eran de San Juan. El apellido “de la Sierra” hace referencia a su ubicación en la comarca natural de la Sierra de Francia, conocida en la provincia salmantina simplemente como “La Sierra”.

Geografía El municipio de Santibáñez de la Sierra está compuesto por la localidad de Santibáñez de la Sierra más una entidad local menor: Santa María de los Llanos (popularmente Lo Llano), además de otros dos núcleos de población: Puentes de Alagón (Las Puentes) y Casilla de las Erías (La Casilla); este último núcleo se encuentra oficialmente despoblado, aunque una familia mantiene allí su segunda residencia.

El municipio se sitúa en la Sierra de Francia baja, al sur de la provincia de Salamanca, a 65 km de la capital, limitando con los municipios de San Esteban de la Sierra, Valero, Garcibuey, Molinillo y Cristóbal de la Sierra. Lo atraviesan el río Alagón y su afluente el Saltillo, además de numerosos arroyos, encuadrándose todo el término municipal en la cuenca hidrográfica del Tajo. El pueblo de Santibáñez de la Sierra se localiza en la falda de una montaña (coronada por la Peñita Palomera) en los últimos tramos de una ladera llamada La Llaná, a unos 610 m sobre el nivel del mar, y domina desde allí un amplio valle, horadado por la vega del río Saltillo, al que se baja desde el pueblo por las Cuestas Abianas.

Transportes El municipio está conectado por carretera con: Salamanca y Coria, a través de la antigua CL-512, dividida hoy en: SA-205 desde Vecinos hasta Santibáñez de la Sierra y SA-220 en el tramo de Santibáñez de la Sierra a Miranda del Castañar. Con Béjar y Ciudad Rodrigo, a través de la SA-220 Con Valero a través de la DSA-235 desde Puentes de Alagón Con Molinillo a través de la DSA-275 desde la SA-220. Otra ruta hacia Molinillo es el camino existente entre los dos municipios, que parte junto al Empalme, el punto de unión de las carreteras SA-220 y SA-205, a 1 km de Santibáñez de la Sierra.

En cuanto a las pedanías, la SA-220 atraviesa Casilla de las Erías y Puentes de Alagón, y a Santa María de los Llanos se llega a través de la SA-220 tomando la DSA-275 y, a continuación, a sólo unas decenas de metros, el desvío hacia a la pedanía.

Existe una extensa red de caminos y senderos en el municipio (algunos milenarios) para acceder a las tierras de cultivo y pasto, así como para conectarlo con otras localidades y municipios.

Santibáñez de la Sierra cuenta con servicio de autobuses a través de la línea Coria – Salamanca, por las Hurdes, que realiza la empresa Renfe-Íñigo S.A., con paradas en Santibáñez de la Sierra y Puentes de Alagón, conectando el municipio con la capital provincial, así como con todos los demás de la línea. También existe servicio a la ciudad de Béjar varios días a la semana, con paradas en muchos pueblos del recorrido.

Naturaleza Santibáñez de la Sierra se ubica en plena Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia, declarada en 2006 por la UNESCO, lo que remarca la gran influencia que ha tenido el ser humano en el medio ambiente de esta zona, modelándolo sin romper el equilibrio de la Naturaleza. El municipio es parte también del espacio natural protegido de la Sierra de las Quilamas, así como de la ZEPA Río Alagón, declarada por la presencia de varias parejas de cigüeña negra. Por último, ya fuera del municipio, pero a escasos kilómetros, se encuentra el parque natural de Las Batuecas-Sierra de Francia.

Historia

La localidad de Santibáñez de la Sierra se asienta sobre un antiguo castro vetón. Ya en época romana, fue construida, sobre la base de antiguas veredas, la calzada que atraviesa la localidad proveniente de San Esteban y discurre por las laderas internándose en la sierra y dividiéndose en dos vías más allá de Las Puentes: una hacia Caurium (Coria), la otra en dirección a las cercanas minas de oro de Las Cavenes, en El Cabaco, y más allá hacia la actual Ciudad Rodrigo.

La documentación más antigua nos llega del período visigótico, del se conserva una inscripción de la antigua ermita de San Juan que conmemoraba en verso su fundación en el año 583, lo que pudo estar ligado al origen del pueblo. También en esta época parecen datarse los sepulcros antropomorfos encontrados en el municipio.

Tras la invasión islámica, estas tierras, que no llegan a despoblarse, sufren un retraimiento económico y, sólo tras la consolidación de la reconquista cristiana, se repueblan intensamente. Este proceso se inicia en el , bajo el reinado de Alfonso VI de León, de la mano de su yerno, el conde Raimundo de Borgoña. Pasado un siglo, como las guerras contra los musulmanes continúan amenazando al Reino de León, Alfonso IX intensifica la actividad repobladora y fortifica esta zona, que también es frontera con el Reino de Castilla.

Se mantiene la teoría de la repoblación por parte de leoneses, asturianos y gallegos, acompañados de gentes extrañas a la península ibérica, principalmente de origen francés o gascón, sobre la base de la toponimia y a algunos apellidos existentes. El municipio se encontrará bajo la jurisdicción de la cercana villa de Miranda del Castañar, englobada en su Condado. Ya en el , pasará a depender del partido judicial de Sequeros y, finalmente, tras la supresión de éste en los años sesenta del , al de Béjar.

En el "Libro de los lugares y aldeas del Obispado de Salamanca", manuscrito fechado entre 1604 y 1629, se habla de Santivañez como población con “20 vezinos” (familias).

El Catastro de Ensenada de 1752 enumera “42 vecinos, 11 viudas y un menor de casa abierta, 42 casas habitables, 6 inhabitables y 5 arruinadas. Casa de concejo de 2 plantas con diferentes cuartos: alta para Juntas, Cárcel y Alhóndiga.”

Con la creación de las actuales provincias en 1833, Santibáñez de la Sierra quedó encuadrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa.

A mediados del la villa tenía contabilizada una población de 270 habitantes. Aparece descrita en el decimotercer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

Habla Santibáñez de la Sierra conserva un habla característica, en la zona de conexión del castellano con el asturleonés, en la que destaca sobre todo la profusión de palabras y expresiones propias, así como la marcada ausencia del yeísmo extendido hoy prácticamente a todo el idioma español. Tiene, como es lógico, conexión con las hablas de las zonas colindantes y refleja una influencia meridional notoria, por ejemplo, en el uso de la hache aspirada. Se puede decir, en definitiva, que el habla de Santibáñez de la Sierra (y de la comarca) perteneció primitivamente al leonés (del que quedan huellas dialectales) y sufrió más tarde un doble influjo, meridional (principalmente en fonética) y, sobre todo, una asimilación al habla vulgar castellana.

Los rasgos asturleoneses (como la epéntesis de la yod en la terminación, la conservación de la -e tras /d/ o /t/, la palatalización de l- y n- o la conservación del grupo -mb-, aspiración de la /F/ inicial latina /h~x/ -?elechu-, pérdida de la /R/ final del infinitivo ante pronombre enclítico -matalu, bebelu...-) están difuminados, aunque el habla mantiene gran parte de las soluciones gramaticales (inserción de artículo ante el adjetivo posesivo -la mi casa-). Por otro lado, los rasgos meridionales (como la aspiración de la fricativa velar sorda y de la /s/ implosiva) marcan un fuerte contraste con el habla del resto de la provincia.

Del mismo modo que mantiene una importante influencia del asturleonés, posee algunas reminiscencias vascas y mozárabes, sobre todo en el léxico.

Con todo ello, se puede encuadrar esta habla dentro de las variedades más septentrionales del altoextremeño.

Demografía Santibáñez de la Sierra cuenta con una población de .

Según el Instituto Nacional de Estadística, Santibáñez tenía, a 31 de diciembre de 2018, una población total de 186 habitantes, de los cuales 102 eran hombres y 84 mujeres. En el año 2000, el censo refleja 251 habitantes, de los cuales 136 eran hombres y 115 mujeres. Por lo tanto, la pérdida de población en el municipio para el periodo 2000-2018 ha sido de 65 habitantes, un 26 %.

El municipio se divide en cuatro núcleos de población. De los 186 habitantes que poseía el municipio en 2018, Santibáñez contaba con 159, de los cuales 87 eran hombres y 72 mujeres, Santa María de los Llanos con 22, de los cuales 12 eran hombres y 10 mujeres, Puentes del Alagón con 4, de los cuales 3 eran hombres y 1 mujeres, y Casillas de las Erías con 1, mujer.

Un elemento destacado de la población serrana es su tendencia al envejecimiento y a la masculinización con importantes repercusiones desde el punto de vista demográfico. El desequilibrio de sexos alcanza en Santibáñez de la Sierra un valor extremo, de modo que el 63 % de la población entre 20 y 40 años son hombres.Bustos Gisbert, María Luisa (2005). Envejecimiento y despoblación. Dos problemas para la revitalización de la Sierra de Francia (Salamanca). Boletín de la A.G.E. Nº 40, págs. 139-140

Economía Sector primario Santibáñez de la Sierra es un pueblo de tradición agraria, con un claro predominio de la agricultura, con profusión de viñedos, frutales y huertos.

Los orígenes del viñedo en esta zona se remontan a la época romana. Tras la invasión islámica estas tierras sufren un retraimiento económico y sólo tras la consolidación de la reconquista se repueblan intensamente, con lo que es a partir del cuando la viña comienza a resurgir, en el entorno de una economía fundamentada en los cereales, la ganadería y el aceite.

Desde los siglos y varias citas históricas atestiguan que la zona era ya conocida por sus vinos. Durante todo el el viñedo conoce una fuerte expansión, convirtiéndose en uno de los pilares económicos de la comarca, hasta llegar al máximo con las exportaciones a Francia por la crisis de la Filoxera.

Durante los años cincuenta del se crean las bodegas cooperativas de la zona, entre ellas la Bodega Cooperativa “San Agustín” de Santibáñez de la Sierra, que tuvieron un destacado papel en la introducción de nuevas técnicas y en la conservación del viñedo, al tener garantizada la venta de sus graneles. A finales del siglo pasado el viñedo sufre un progresivo abandono, en gran parte debido a la acuciante despoblación del medio rural, provocando el cierre paulatino de las bodegas cooperativas, tal es el caso de la de Santibáñez que, no obstante, conserva en buen estado las instalaciones.

En la última década del se da un cambio de paradigma en la vitivinicultura serrana; se crean cuatro modernas bodegas (una de ellas en Santibáñez) y se renueva la última cooperativa en funcionamiento con el fin de elaborar vinos de alta calidad y baja producción.

Las variedades de uva son, en tintas, la rufete (variedad autóctona y predominante en la Sierra de Francia), la garnacha tinta y el tempranillo (también llamado en Santibáñez tinto del país). En uva blanca destacan la viura, la moscatel de grano menudo y la palomino, junto con una variedad autóctona recientemente descubierta, el verdejo serrano o rufete blanco, que se creía una adaptación del verdejo a la zona.