El hermafroditismo es la presencia en un ser vivo que se reproduce sexualmente de órganos reproductivos funcionales (es decir, que producen gametos) de los dos sexos, masculino y femenino. Las especies hermafroditas se diferencian de aquellas en las que los individuos son o bien machos o hembras, que son llamadas especies gonocorosas en el caso de los animales y especies dioicas en el de las plantas.
Los individuos de muchos grupos taxonómicos de animales, principalmente invertebrados, son hermafroditas, capaces de producir gametos viables de ambos sexos. En la gran mayoría de tunicados, moluscos y lombrices de tierra el hermafroditismo es una condición normal, permitiendo una forma de reproducción sexual en la que cada miembro de un par puede actuar como el macho o la hembra. El hermafroditismo también se encuentra en algunas especies de peces, pero es poco común en otros grupos de vertebrados. Entre las plantas, la inmensa mayoría de angiospermas (plantas florales) son hermafroditas. La mayoría de especies hermafroditas muestran algún grado de autofertilización. La distribución de tasas de autofertilización entre los animales es similar a la de las plantas, sugiriendo que presiones similares operan para dirigir la evolución de la autogamia en animales y plantas.
Una estimación aproximada del número de especies animales hermafroditas es de 65 000, lo que representa alrededor del 5 % de todas las especies animales, o el 33 % si se excluyen los insectos. Los insectos son casi exclusivamente gonocorosos. No se conocen especies hermafroditas entre los mamíferos ni las aves.
Alrededor del 94 % de las especies de plantas florales son homoicas (es decir, todas las flores producen gametos tanto masculinos como femeninos) o monoicas, condición en la que tanto flores masculinas como femeninas se encuentran en la misma planta. También existen sistemas reproductivos mixtos, tanto en plantas como en animales, en los que individuos hermafroditas coexisten con machos (sistema denominado androdioecia) o con hembras (ginodioecia), o bien los tres tipos coexisten en la misma especie (trioecia). En ocasiones, en una misma planta aparecen flores masculinas y hermafroditas (andromonoecia) o flores femeninas y hermafroditas (ginomonoecia).
No debe confundirse el hermafroditismo con el síndrome ovotesticular en mamíferos, que es un fenómeno distinto y no relacionado. Si bien en la literatura médica anterior a 2006 se denominaba a las personas con esta afección «hermafroditas verdaderos», dicho término se considera hoy obsoleto y engañoso, ya que las personas con síndrome ovotesticular no poseen series funcionales de órganos tanto masculinos como femeninos.
El hermafroditismo puede ser simultáneo o secuencial. En el primer caso el organismo tiene ambos sexos durante toda su vida fértil, mientras que en el segundo cambia de sexo durante aquella. Para evitar confusiones, en la literatura académica generalmente si el organismo es macho y después se transforma en hembra, es llamado protándrico. Si sucede a la inversa, es llamado organismo protógino. Especies que empiezan como hembra (o macho) y luego se vuelven hermafroditas son llamados hermafroditas protóginos (o protándricos). La mayoría de los hermafroditas secuenciales solo cambian de sexo una vez, aunque existen algunas especies que pueden hacerlo varias veces. Los hermafroditas digónicos tienen gónadas masculinas y femeninas separadas, mientras que los hermafroditas singónicos tienen espermatozoides y óvulos en un solo órgano, el ovotestis.
Etimología El término hermafroditismo deriva del latín hermaphroditus, que deriva de Hermafrodito (), hijo de Hermes y Afrodita en la mitología griega. Según Ovidio, Hermafrodito se fusionó con la ninfa Salmacis resultando en una persona que posee características físicas de ambos sexos.Ovid, Metamorphoses, Book IV: The story of Hermaphroditus and Salmacis. De acuerdo con el anterior Diodoro Sículo, Hermafrodito nació con un cuerpo físico que combina ambos sexos.Diodorus Siculus — Book IV Chapters 1–7 La palabra hermafrodita entró en el léxico en idioma inglés a finales del .Oxford English Dictionary, 1st edn, s.v. hermaphrodite, n. and adj.;
Alcance del hermafroditismo
Como estrategia reproductiva, el hermafroditismo es ideal para animales a los que cuesta encontrar pareja, ya sea por su hábitat, su baja población, su aislamiento o su lenta traslación. La desventaja que presentaría es una menor eficiencia en las tareas reproductivas debido a la falta de especialización.
Se dice que la mayoría de los hermafroditas no son funcionales porque aunque es posible, es raro (especialmente en animales) que suceda la autofecundación, la cual es un hecho solo en algunas especies hermafroditas.
Especies
220px|thumb|Flor de tulipán.
El hermafroditismo está ampliamente representado entre las plantas con flores (angiospermas).
En los animales el hermafroditismo verdadero como medio de reproducción se da en invertebrados como la estrella de mar, caracoles y lombrices de tierra; y, en varios peces.
En artrópodos En los artrópodos, la presencia de simbiontes intracelulares, transmitidos de generación en generación, pueden parasitar el sistema reproductor de los machos produciendo una feminización. En algunos casos esta feminización es incompleta por lo que pueden aparecer fenotipos intersexuales.
Las investigaciones revelaron que algunas hembras eran en realidad genotípicamente machos, con lo cual la determinación sexual estaba determinada por el simbionte y no por los cromosomas. Distintas bacterias, como Wolbachia, Paramixidia o Microspiridia, pueden ser endosimbiontes feminizantes.
Si, debido a estas bacterias simbiontes, se inhibe la diferenciación de la glándula androgénica, o sea, se bloquea la glándula que genera hormonas masculinas, aparece el fenotipo femenino en individuos genéticamente machos. Si, en cambio, este bloqueo es imperfecto, aparecen individuos intersexuales.
Otras representaciones
Un dimorfismo sexual muy acusado puede confundirse con hermafroditismo, aunque no lo sea. Este es el caso de unos caracoles parásitos de equinodermos, entre los cuales el macho parásito (muy pequeño) se puede hallar en el interior de la hembra.
Se denomina seudohermafrodita a aquellos animales que poseen internamente los órganos reproductivos de un sexo pero su apariencia externa es la del otro sexo.
También existen hermafroditas secuenciales, aquellos que cambian de sexo en el transcurso de su vida, como en el caso de los peces róbalos y de la cabrilla.
Hermafroditismo y humanos
En la especie humana hay varios casos que son similares al hermafroditismo, los cuales se han identificado como pseudohermafroditismo por la incapacidad de la reproducción de las dos maneras. El síndrome de Klinefelter, una enfermedad que ataca solo a varones, a veces se manifiesta a través de características como ginecomastia (glándulas mamarias grandes), criptorquidia, azoospermia (producción deficiente de esperma) o micropene, pero difícilmente podría considerarse una forma de intersexualidad.
El término médico hermafroditismo verdadero se aplica a los casos en los que se presentan, en el mismo ser vivo, tejidos de ambos sexos en distintas proporciones, ya que en algunos casos contienen folículos ováricos y túbulos seminíferos en la misma gónada (ovotestis). No obstante, no se ha constatado en humanos la capacidad de producir óvulos y espermatozoides al mismo tiempo, ya que típicamente uno de los dos tipos no se desarrolla correctamente. Se trata, en todos los casos de condiciones patológicas.
Véase también Androginia Cheryl Chase Eliana Rubashkyn Gonocorismo Herculine Barbin Hermafrodito Hiperplasia suprarrenal congénita Intersexualidad en España Monoica Principios de Yogyakarta Seudohermafroditismo femenino masculinizante Síndrome de Turner Sor Fernanda Fernández Tercer sexo
Referencias
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