miniaturadeimagen| Asalto al coche, de Francisco de Goya. derecha|miniaturadeimagen|El salteador inglés James Hind, representado en un grabado ahora en la Galería Nacional de Retratos. Un salteador de caminos o bandido de caminos es un ladrón que roba a viajeros y pasajeros en los caminos. Si bien el fenómeno ocurre aún en algún sentido, la figura era más propia de los tiempos previos a la introducción de los trenes y automóviles, cuando las personas debían desplazarse a pie, a caballo o en carruajes por carreteras o caminos relativamente desolados. En algunos países, como en el Reino Unido, su figura adquirió un tono mítico y hasta cierto punto romántico, y varios de los salteadores más célebres, como Dick Turpin, se convertirían en antihéroes populares y parte del imaginario popular. Fenómenos similares incluyen el bandolerismo, particularmente en España, los outlaws o forajidos del Viejo Oeste en los Estados Unidos, o los bushrangers en Australia.
Los Footpad y los Highwaymen en el Reino Unido Dos tipos de salteadores eran comunes en los caminos del Reino Unido desde la era isabelina hasta comienzos del . Los highwaymen (singular highwayman) generalmente viajaban y robaban a caballo en comparación con los footpads, salteadores que viajaban y robaban a pie. Los highwaymen eran considerados socialmente superiores a los salteadores de a pie, y la figura ganó una suerte de popularidad.Rid, Samuel. "Martin Markall, Beadle of Bridewell", in The Elizabethan Underworld, A. V. Judges, ed. pp. 415–416. George Routledge, 1930. Online quotation. See also Spraggs, Gillian: Outlaws and Highwaymen: the Cult of the Robber in England from the Middle Ages to the Nineteenth Century, pp. 107, 169, 190–191. Pimlico, 2001 Tales criminales operaron hasta mediados o finales del . Se decía que también existían salteadoras a caballo (en inglés, highwaywomen), como Katherine Ferrers, que a menudo vestían como hombres, especialmente en la ficción.
El primer uso certificado de la palabra highwaymen (literalmente, "hombres de las vías") es de 1617.Fennor, William. "The Counter's Commonwealth," in The Elizabethan Underworld, p. 446. Eufemismos como "caballeros del camino" eran utilizados a veces por personas interesadas en romantizar (con un tono "Robin Hoodesco") lo que a menudo era una forma particularmente violenta de robo. En el oeste estadounidense del , a salteadores de caminos similares se les conocía a veces como road agents (agentes del camino).Brewer, E. Cobham. Dictionary of Phrase and Fable, 1898, defines road-agent as "A highwayman in the mountain districts of North America," citing the generation earlier, W. Hepworth Dixon, New America, p. 14: "Road-agent is the name applied in the mountains to a ruffian who has given up honest work in the store, in the mine, in the ranch, for the perils and profits of the highway." En Australia, se les conocía como bushrangers.
En el Reino Unido, la gran era de los highwaymen fue el período que va desde la Restauración en 1660 hasta la muerte de la Reina Ana en 1714. Es sabido que algunos de ellos habían sido soldados e incluso oficiales durante la guerra civil inglesa y las guerras contra Francia. La circunstancia que más favoreció su proliferación fue la falta de gobernanza y la ausencia de una fuerza policial: los condestables parroquiales (la fuerza policial de la época) eran casi totalmente ineficaces y la detección y el arresto comunes eran muy difíciles. La mayoría de los salteadores retenían a los viajeros y se llevaban su dinero. Algunos tenían medios por los que podían hacerse con letras de cambio. Otros tenían operaciones criminales (racket) sobre el transporte por carretera de un distrito extenso, de forma que los transportistas regularmente les pagaban para que no los molestaran.
Con frecuencia atacaban a los coches aprovechando su falta de protección, incluyendo diligencias públicas. Los carteros también eran retenidos con frecuencia.Beattie, J. M.: Crime and the Courts in England, 1660–1800, pp. 149–158. Clarendon Press, 1986; Extracts from Wilson, Ralph: A Full and Impartial Account of all the Robberies Committed by John Hawkins, George Sympson (lately Executed for Robbing the Bristol Mails) and their Companions. 3rd edition, J. Peele, 1722. La orden de "¡Stand and deliver!" (literalmente "Párate y entrega", a veces en formas como "¡Párate y entrega el bolso!" o "¡Párate y entrega el dinero!") estuvo en uso desde el hasta el .
La frase "¡El dinero o la vida!" es mencionada en reportes de juicios de mediados del .
Entre las víctimas de los highwaymen estuvo el primer ministro Lord North, quien escribió en 1774: "Anoche me robaron como me lo esperaba, nuestra pérdida no fue grande, pero como el postillón no se detuvo de inmediato, uno de los dos salteadores le disparó. Ocurrió al final de Gunnersbury Lane". Horace Walpole, a quien dispararon en Hyde Park, escribió: "Se ve uno obligado a viajar, incluso a mediodía, como si estuviera yendo a la batalla". Durante este período, el crimen abundaba y los encuentros con salteadores podían ser sangrientos si la víctima intentaba resistirse. El historiador Roy Porter describió el uso de la acción física directa como un sello distintivo de la vida pública y política: "Desde las riñas de las multitudes hasta la descarga de mosquetes de los dragones, la violencia era tan inglesa como el pudín de ciruela. Se usaba la fuerza no solo de manera criminal, sino como una cuestión de rutina para lograr objetivos sociales y políticos, borrando cualquier distinción estricta entre los mundos de la criminalidad y de la política... Los highwaymen eran vistos románticamente, con oculta ironía, como 'caballeros del camino'."
Lugares peligrosos Los highwaymen a menudo acechaban en las carreteras principales que partían de Londres. Usualmente escogían áreas solitarias de brezales o bosques. Hounslow Heath era uno de sus lugares predilectos, pues le atravesaban las carreteras hacia Bath y Exeter.Maxwell, Gordon S.: Highwayman's Heath: Story in Fact and Fiction of Hounslow Heath in Middlesex. Heritage Publications, Hounslow Leisure Services, 1994. Bagshot Heath, en Surrey, era otro lugar peligroso en el camino a Exeter. Uno de los lugares más famosos de Inglaterra era Shooter's Hill, en Great Dover Road. Finchley Common, en Great North Road (Gran Bretaña), era igualmente casi tan peligroso.Beattie, J. M.: Crime and the Courts in England, 1660–1800, pp. 155–156. Clarendon Press, 1986; Spraggs, Gillian: Outlaws and Highwaymen: the Cult of the Robber in England from the Middle Ages to the Nineteenth Century, p. 93. Pimlico, 2001. Harper, Charles George: Half-hours with the Highwaymen: picturesque biographies and traditions of the "knights of the road", pp. 245–255. Chapman & Hall, 1908; Online edition of Half-hours with the Highwaymen. via Internet Archive.
Al sur de Londres, los highwaymen intentaban atracar a viajeros adinerados en las carreteras que conducían hacia y desde los puertos del canal y zonas aristocráticas como Epsom, que se había convertido en un balneario de moda en 1620, y Banstead Downs, donde las carreras de caballos y los eventos deportivos se hicieron populares entre élite desde 1625. Posteriormente, en el , la vía de Londres a Reigate y Brighton a través de Sutton atrajo a los highwaymen. Los terrenos comunes y los páramos considerados peligrosos incluían Blackheath, Putney Heath, Streatham Common, Mitcham Common, Thornton Heath, también el sitio de una horca conocida como "Hangman's Acre" o "Gallows Green", Sutton Common, Banstead Downs y Reigate Heath.
A finales del y comienzos del , los highwaymen de Hyde Park eran tan comunes que el rey Guillermo III tuvo que ordenar que la ruta entre el Palacio de St. James y el Palacio de Kensington (Rotten Row) fuera iluminada por las noches con lámparas de aceite como precaución contra ellos. Esto la convirtió en la primera carretera iluminada artificialmente en Gran Bretaña.
Ejecuciones miniaturadeimagen|La ejecución del highwayman francés Cartouche, 1721 La pena por el robo violente era el ahorcamiento, y la mayoría de los highwaymen más notorios terminaron en la horca. El principal lugar de ejecución para Londres y Middlesex era Tyburn Tree. Entre los highwaymen cuyas vidas terminaron allí se encuentran Claude Du Vall, James MacLaine y Sixteen-string Jack. Se dice que aquellos highwaymen que iban a la horca riendo y bromeando, o al menos sin mostrar miedo, eran admirados por muchas de las personas que iban a observar.Spraggs, Gillian: Outlaws and Highwaymen: the Cult of the Robber in England from the Middle Ages to the Nineteenth Century, pp. 212–233. Pimlico, 2001
Declive Durante el , los caminos rurales franceses eran en general más seguros de salteadores que los de Inglaterra, una ventaja que el historiador Alexis de Tocqueville atribuía a la existencia en Francia de una policía montada uniformada y disciplinada conocida como Maréchaussée (gendarmería). En Inglaterra, esta fuerza era a menudo confundida con el ejército regular y, como tal, era vista como un instrumento de la tiranía real que no debía imitarse.Alexis de Tocqueville, L'Ancien Régime et la Révolution
En Inglaterra, las causas del declive son más debatibles. Después de aproximadamente el año 1815, hay solo muy escasos registros de asaltantes a caballo, y el último robo registrado por un salteador a caballo ocurrió en 1831.McLynn, Frank: Crime and punishment in eighteenth-century England, p. 81. Routledge, 1989. La disminución en la actividad de los highwaymen ocurrió también durante el período en el que las pistolas de repetición, en particular el pimentero y el revólver de percusión, se hicieron cada vez más fáciles de conseguir y de precios más asequibles para el ciudadano promedio. El desarrollo de los ferrocarriles también se menciona a veces como un factor, pero los highwaymen ya eran obsoletos antes de que se construyera la red ferroviaria. La expansión del sistema de autopistas de peaje, con peajes llenos de personas y con puertas, hacían que fuera casi imposible que un highwaymen pudiera pasar inadvertido mientras escapaba, pero fácilmente podían evitar este tipo de sistemas y otros caminos, casi todos los cuales estaban rodeados de campo abierto fuera de los centros urbanos.
Ciudades como Londres empezaron a estar mucho mejor vigiladas: en 1805 un cuerpo de policía montada empezó a patrullar los distritos de la ciudad en las noches. Londres crecía rápidamente y algunos de los espacios abiertos más peligrosos cerca de la ciudad, como Finchley Common, estaban ahora cubiertos de edificios. Sin embargo, esto solo movió el área de operaciones de los ladrones más lejos, al nuevo exterior de una ciudad expandida, y por lo tanto no explica completamente el declive. También se afirma que un mayor uso de billetes, más fáciles de rastrear que las monedas de oro, hizo la vida más difícil para los ladrones.Spraggs, Gillian: Outlaws and Highwaymen: the Cult of the Robber in England from the Middle Ages to the Nineteenth Century, p. 234. Pimlico, 2001. La Ley de Cercados'The Enclosure Acts and the Industrial Revolution', Wendy McElroy, 2012 de 1773 fue seguida por una gran disminución en los robos en las carreteras: los muros de piedra que aparecieron sobre los campos abiertos como una red confinaban a los highwaymen que huían a usar los caminos mismos, que ahora tenían muros a lado y lado y estaban mejor patrullados. El dramático aumento de población que empezó con la Revolución Industrial también significaba, de manera simple, que había más ojos alrededor, y el concepto de lugar remoto se convirtió en cosa del pasado en Inglaterra.
Los salteadores como héroes