Los intentos de destitución de Donald Trump, producidos a comienzos de 2021, se dieron tras el asalto al Capitolio de los Estados Unidos, ocurrido el miércoles 6 de enero de ese año por parte de partidarios del presidente saliente Trump. Este fue acusado por diversos funcionarios del gobierno federal de incitación a la violencia por alentar el evento, motivo por el cual pidieron su destitución del cargo. Los miembros demócratas y republicanos del Congreso, incluida la presidenta la Cámara, Nancy Pelosi, el líder de la minoría en el Senado Chuck Schumer y funcionarios asociados, llegaron a solicitar que se despojara a Donald Trump de los poderes y deberes que el puesto de presidente le otorga auspiciándose en la Sección 4 de la 25.ª enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, exigiéndose su inmediata renuncia al cargo o, en su defecto, su destitución mediante un juicio político y posterior condena.
El martes 11 de enero de 2021, nueve días antes de la toma de posesión del presidente electo Joe Biden, se presentó a la Cámara de Representantes el artículo de acusación en el que se implicaba a Trump como incitador de «acciones ilegales en el Capitolio». El artículo, que contó con las firmas de más de 200 copromotores, citaba dentro del plan contra el Capitolio la llamada que el presidente Trump hizo al secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, para que cambiara los totales de votos del estado de las elecciones presidenciales de 2020. thumb|right|250px|Exterior del Capitolio en la tarde del 6 de enero de 2021, en los instantes en que decenas de personas irrumpieron en su interior.El miércoles 13 de enero, la Cámara de Representantes votaba favorablemente por un segundo proceso de destitución (impeachment) contra el presidente Donald Trump, por 232 votos favorables (los 222 demócratas más 10 representantes republicanos) y 197 votos en contra (todos republicanos). Los gerentes de juicio político de la Cámara de Representantes iniciaron formalmente el inicio del juicio político el 25 de enero al entregar al Senado el cargo contra Trump. Los nueve gerentes estuvieron encabezados por el gerente principal de juicio político, el representante Jamie Raskin, que leyó en la Cámara Alta el artículo de juicio político. El juicio en el Senado quedó programado para el 9 de febrero. No fue presidido por el presidente del Tribunal Supremo John Roberts, como pasó en el primer juicio a Trump, sino por el presidente pro tempore del Senado, Patrick Leahy.
Escenarios Se produjeron cuatro escenarios distintos, con diferentes acciones y consecuencias:
Renuncia: el presidente Trump tuvo en su mano la potestad de dimitir. De haber ocurrido, el vicepresidente Mike Pence se hubiera convertido en el 46.ª presidente de los Estados Unidos, el presidente en servicio más corto de todos los tiempos, estando en el cargo solo por unos días. Hubiera sido la segunda vez en la historia que un presidente dimitiera voluntariamente (después de Richard Nixon en 1974 por el escándalo Watergate). Uso de la 14.ª enmienda: de haberse aplicado la Sección 3 de la decimocuarta enmienda constitucional, que inhabilita al presidente de "incurrir en insurrección o rebelión" contra la Constitución, los estados y los órganos legislativos (Congreso y Senado), el vicepresidente Pence se convertía en el 46 presidente de los Estados Unidos, siendo presidente numerario, por lo que Joe Biden sería el presidente número 47. Uso de la 25.ª enmienda: si se recurría a la 25.ª enmienda, Pence se convertiría en presidente interino, asumiendo los "poderes y deberes de la oficina" del presidente, y Trump cumpliría su mandato solo de nombre. También hubiera sido la primera vez en la historia que se invocaría dicha Sección 4 de la enmienda. Acusación y condena: con el juicio político y una condena, Pence habría sido presidente con efectos inmediatos. Contra Trump se produjo la acusación, llegando a ser el primer presidente en la historia de Estados Unidos en ser acusado dos veces.
Posibilidad de dimisión El presidente de los Estados Unidos puede renunciar a su cargo y, según la Sección 1 de la 25.ª enmienda, el vicepresidente de turno, en este caso Mike Pence, pasaría inmediatamente a convertirse en presidente, en lugar de simplemente asumir los poderes y deberes de la presidencia como presidente interino.
Presionado por su administración, la amenaza de destitución y numerosas renuncias, Trump pronunció un discurso televisado en el que se comprometió a una transición ordenada del poder en un comunicado. Tres días después, el 9 de enero, The New York Times informó que Trump les dijo a los asistentes de la Casa Blanca que lamentaba esta declaración y que no había posibilidad de que renunciara a su cargo.
Encomendación a la 14.ª enmienda La 14.ª enmienda a la Constitución de los Estados Unidos es una de las enmiendas posteriores a la Guerra Civil, e incluye, entre otras, la Cláusula del Debido Proceso y la Cláusula sobre protección igualitaria. Fue propuesta el 13 de junio de 1866, y ratificada el 9 de julio de 1868. La enmienda fue fuertemente impugnada, particularmente por los estados de la Confederación derrotada, que se vieron obligados a ratificarla para recuperar la representación en el Congreso.
En su Sección 3 se establece:
Alexandria Ocasio-Cortez fue una de las representantes demócratas que apoyó la invocación de la 14.ª enmienda, y Nancy Pelosi agradeció a sus colegas por sus contribuciones a las discusiones sobre tal enmienda en una carta a sus compañeros de partido.
Encomendación a la 25.ª enmienda En la noche del 6 de enero, CBS News informó de que varios miembros del gabinete estaban discutiendo la invocación de Sección IV de la 25.ª enmienda.
Los diez demócratas en el Comité Judicial de la Cámara, encabezados por el representante David Cicilline, enviaron una carta al vicepresidente Mike Pence para "instarlo enfáticamente" a que invocara dicha enmienda y declarara a Trump "incapaz de cumplir con los poderes y deberes de su cargo, "alegando que él incitó y toleró los disturbios. Un día más tarde, el 7 de enero, Mike Pence no se había nombrado al respecto sobre dicha decisión ni había mostrado el nivel de apoyo que tendría a tal medida. Para la invocación, al menos Pence y ocho miembros del gabinete, que comprenden una mayoría simple, tendrían que dar su consentimiento. Además, si Trump lo impugnase, cualquier posible invocación estaría sujeta a un voto de aprobación en ambas cámaras del Congreso, con una supermayoría de dos tercios necesaria en cada cámara para sostenerla.
En debate sobre la invocación de la enmienda dentro del gabinete Trump se encontraban (a 8 de enero) los secretarios de Estado Mike Pompeo y del Tesoro Steven Mnuchin, así como en su momento la secretaria de Educación (hasta su renuncia) Betsy DeVos. DeVos acabaría renunciando al creer imposible que Trump pudiera ser destituido después de enterarse de que el vicepresidente Mike Pence se opuso a los llamamientos para invocar dicha enmienda antes del 20 de enero.
Así mismo, la invocación de la 25.ª enmienda permite al Congreso establecer un comité para determinar cuándo un presidente no es apto para servir, si bien esta situación no se ha dado por el momento desde su promulgación tras la muerte de John Fitzgerald Kennedy. pero ese comité nunca se ha establecido. En mayo de 2017, el representante demócrata Jamie Raskin presentó un proyecto de ley que habría establecido un "organismo independiente no partidista: la Comisión de Supervisión de la Capacidad Presidencial". Dicho proyecto contó con el aval de 20 copromotores. En octubre de 2020, Raskin y Pelosi presentaron un proyecto de ley similar. El proyecto de ley especifica que la comisión tendría 16 miembros: cuatro médicos, cuatro psiquiatras, cuatro estadistas republicanos jubilados, cuatro estadistas demócratas jubilados, más una decimoséptima persona que presidiría el comité. En ese punto, tal proyecto contó con 38 copromotores.
El Comité de Reglas de la Cámara se reunió el martes 12 de enero de 2021 para debatir y votar una resolución no vinculante en la que se pedía a Pence que invocase la 25.ª enmienda. Más tarde, el vicepresidente Pence reiteró su posición de no invocar dicha enmienda constitucional, de acuerdo con una carta enviada a la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi a última hora de aquel día. En ella, afirmaba que la Sección 3 de la Enmienda 25 daba al presidente la autoridad para transmitir sus poderes a su vicepresidente. Si estaba médicamente incapacitado o discapacitado por consentimiento escrito, la Sección 4 era en el caso de que el consentimiento por escrito fuera imposible o demasiado tarde para emitir para que el vicepresidente pudiera asumir la autoridad temporal con la mayoría del Gabinete. Tras ese preludio, concluía que invocar la Sección 4 para castigar y usurpar el puesto al presidente Trump en medio de una transición presidencial socavaría y sentaría un precedente terrible para la estabilidad del poder ejecutivo y del gobierno federal de Estados Unidos. Al término del día, y tras el debate sobre la resolución, la Cámara de Representantes procedió a votar favorablemente la petición de que Pence invocara la 25.ª enmienda. La resolución fue aprobada con 223 votos a favor, 205 en contra y 5 sin voto (todos republicanos). El único republicano que rompió la disciplina de partido y apoyó la demanda demócrata fue el representante por Illinois Adam Kinzinger.
Proceso de acusación Resolución de Ilhan Omar Los artículos de acusación fueron presentados el 7 de enero. En ese momento, la resolución estaba dirigida por Ilhan Omar y codirigida por Cicilline, Ted Lieu, Al Green, Hank Johnson, Ayanna Pressley, Rashida Tlaib, Vicente González, Jamaal Bowman, Mondaire Jones, Veronica Escobar, Alexandria Ocasio-Cortez y Cori Bush; y apoyado por más de sesenta firmas. En las primeras horas de la mañana del 8 de enero, Omar publicó un extracto del borrador de los artículos de acusación en su cuenta de Twitter. En esos documentos declaraban que "cada hora que Donald Trump permanece en el cargo, nuestro país, nuestra democracia y nuestra seguridad nacional siguen en peligro".
Resolución de David Cicilline El representante, también demócrata, David Cicilline redactó por separado un artículo de acusación. El texto final fue defendido el lunes 11 de enero, aunque el borrador ya estaba en medios como la CNN el 8 de enero. En Twitter, Cicilline reconoció la coautoría de Ted Lieu y Jamie Raskin y dijo que "más de 110" miembros habían firmado este artículo. Resumidamente, en un único artículo, se acusaba al presidente Donald Trump de incitar "a la insurrección" y de hacer "deliberadamente declaraciones que alentaron, y previsiblemente resultaron en, una acción ilegal inminente en el Capitolio". Como resultado, "una turba ilegalmente lo traspasó y se involucró en actos violentos, mortales, destructivos y sediciosos".
Votación de la Cámara de Representantes La Cámara de Representantes solicitó al vicepresidente la invocación de la 25.ª enmienda. Al no articular dicha disposición Mike Pence, se dejaba vía libre para que la cámara baja decidiera debatir y votar las denuncias interpuestas por varios congresistas el miércoles 13 de enero, una semana después de los sucesos del Capitolio, para acusar al presidente de "incitación a la insurección". El texto, con un único artículo de acusación, presentado el lunes 11 de enero por los representantes demócratas Jaime Raskin, Ted Lieu y David Cicilline, mostraba que Trump había "demostrado que seguirá siendo una amenaza para la seguridad nacional, la democracia y la Constitución si se le permite permanecer en el cargo, y ha actuado de una manera tremendamente incompatible con el autogobierno y el estado de derecho".