El Sultanato de las mujeres fue un período de extraordinaria influencia política ejercida por concubinas, esposas legales, madres, hijas, hermanas e incluso abuelas de los sultanes del Imperio Otomano. Este fenómeno en el período moderno temprano, aproximadamente entre los años 1534 y 1715.
Historia Este período comenzó durante el reinado de Solimán el Magnífico, después de que se creará el título de Valide Sultan para su madre Ayşe Hafsa Sultan y contrajera matrimonio con una de sus concubinas, Hürrem Sultan, siendo ella la mujer más poderosa e influyente del imperio entre los años (1534-1558) siendo sucedida por su hija, Mihrimah Sultan, quien fue una mujer bastante influyente en el reinado de su padre y su hermano menor, Selim II.
Nurbanu Sultan, se convirtió en la siguiente, quien fue la segunda esclava en contraer matrimonio con un sultán. Nurbanu también se convertiría en una mujer poderosa e influyente en el reinado de su esposo y luego de sultán hijo, hasta su muerte en 1583. Más tarde, le seguiría Safiye Sultan, quién solo logró el poder absoluto en 1595, cuando vio ascender a su hijo Mehmed III al trono.
Su poder finalmente acabó en 1603, año en la que fue apartada del poder y enviada al Eski Saray por su nieto, Ahmed I.
Su nuera, Handan Sultan la sucedió como Valide Sultan y como la primera regente no oficial del Imperio Otomano, ya que su hijo contaba con apenas 13 años. Tal poder no le duró casi nada, ya que Handan falleció prematuramente en 1605.
Después de esto, la nuera de Handan, Kösem Sultan, obtuvo el poder en el harén, y comenzó su era, hasta el fallecimiento de Ahmed, en 1617.
Kösem fue enviada al exilio, y el hermano de Ahmed, Mustafa I ascendió al trono, pero el poder total fue dirigido hacia Halime Sultan, otra consorte de Mehmed III, y rival de Handan. Halime funcionó como regente no oficial (debido a que Mustafa era mentalmente inestable) entre dos periodos, (1617-1618) y (1622-1623). Durante el reinado de Osman II no hubo ningún tipo de regencia de mujeres, hasta su ejecución, donde Mustafa nuevamente es ascendido al trono, a través de un golpe de Estado.
En 1623, es el regreso y comienzo de la era total de Kösem Sultan, quién organizó un golpe de Estado junto a varios estadistas, poniendo a su hijo de solo once años, Murad IV, en el trono. Kösem se convirtió en la primera regente oficial del Imperio, y la mujer más poderosa de este período. Reinó el imperio no solo a través de Murad, sino que de su otro hijo, Ibrahim I, quien ascendió al trono con la muerte de su hermano (1640-1648). Luego de la desposición de Ibrahim y posterior ejecución, Kösem puso a su nieto de seis años, Mehmed IV y reinó como regente nuevamente.
En realidad, debería haber traspasado el poder absoluto a su nuera, Turhan Hatice Sultan, pero se negó en absoluto a dárselo excusando que era joven e inexperta. En 1651, Turhan organizó un plan de deposición junto a un grupo de eunucos y soldados y se filtraron en el palacio, ejecutando a Kösem. Con la muerte de Kösem Sultan, el poder fue traspasado a Turhan, pero esta decidió dárselo a su gran visir, Köprölu Mehmed Pasha. Aun así, Turhan jugó un importante papel para devolver el poder económico al imperio, acabando con bastantes crisis (la mujer llegó a ser conocida como la Dama de Hierro). Esta mujer también acabaría de forma oficial con la famosa Ley del Fratricidio.
La última en finalizar este famoso sultanato fue Emetullah Rabia Gülnuş Sultan, consorte de Mehmed IV, quien fue una mujer poderosa y que tuvo bastante influencia, aunque no lo suficiente como para superar a sus dos antecesoras.
Aun así, Kösem y Turhan Hatice fueron las 2 únicas mujeres en ser regentes oficiales del imperio y, las más poderosas.
Las de mayor poder fueron las esposas legítimas del sultán, denominadas Haseki Sultan, o bien las madres del sultán reinante, denominadas Valide Sultan. Muchas de estas mujeres ingresaban al harén como esclavas, como se esperaba del sultanato, en tanto los roles matrimoniales tradicionales eran considerados un riesgo demasiado grande para el sultán, de quien se esperaba no tuviera lealtades personales por fuera de su título. Durante este período, las haseki y valide sultanas ejercieron poder político y social, lo que les permitió influir en el funcionamiento cotidiano del imperio, además de ordenar la construcción de edificios públicos y obras filantrópicas.
Precedentes históricos El período comúnmente conocido como el Sultanato de las mujeres fue novedoso para el imperio otomano, pero ya tenía precedentes. Entre los selyúcidas, predecesores de los otomanos, había a menudo mujeres de la nobleza que jugaban un papel activo en la política y asuntos públicos, a pesar de la oposición de otros funcionarios masculinos. En el imperio Otomano, Orhan Gazi fue el único sultán, antes de Solimán el Magnífico, conocido por haber tomado a la princesa bizantina Holophira Olivera (Nilüfer Hatun), como primer esposa legal en 1299.
Hasta el , el poder de las mujeres en el gobierno había sido considerablemente limitado. Esta fue la era de la expansión otomana en la que la mayoría de sultanes optaban por "liderar desde el caballo", moviéndose con una corte de consejeros, visires y líderes religiosos a medida que el ejército conquistaba nuevas tierras. Además, la política otomana a partir del consistía en enviar jóvenes príncipes junto con sus madres a las gobernaciones provinciales en Anatolia. En efecto, esto mantenía a todas las mujeres que tenían conexión con los niveles más altos del gobierno alejadas de cualquier lugar donde pudieran ejercer algún poder significativo. Aparte, la práctica del fratricidio, en la que un sultán en ascenso ejecutaba a todos sus hermanos para asegurarse el trono, hizo a las madres y esposas de los príncipes incluso más dependientes de sus hombres.
Primeros años A comienzos del , la concurrencia simultánea de dos eventos de importancia en la organización del sultanato cambiaría la estructura de poder de la dinastía Osmanlí: el final de la expansión otomana y una compleja estructura meritocrática en el gobierno. Durante el reinado de Solimán el Magnífico, se hizo claro que el imperio había alcanzado sus límites exteriores, pues sus fronteras se extendían ya a lo largo de miles de kilómetros en casi todas las direcciones. Era simplemente imposible para el sultán, en consecuencia, marcharse a extensas campañas militares, especialmente después del fracaso ocurrido en el sitio de Viena. miniaturadeimagen|Retrato de Hürrem Sultan hecho por un seguidor de Tiziano. El reinado de Solimán marcó la aparición del famoso Harén Imperial en palacio y su influencia en la esfera política, al ser el primer sultán en casarse con una de sus concubinas, Hürrem Sultan quien ostentaría el título de Haseki Sultan (algo como una reina consorte) desde 1530 hasta 1558.
Antes del Sultanato de las Mujeres, el sultán no se casaba legalmente, sino que mantenía en su harén a algunas concubinas o " Kadıns" que le daban herederos: cada concubina que procreaba un único hijo varón, era enviada posteriormente junto con aquel a la provincia que se le asignara para gobernar, en lugar de permanecer en Estambul. Otro precedente es que el mismo Solimán habría creado en 1520 el título de Valide sultan para su madre, Ayşe Hafsa Sultan, un equivalente al título de Reina madre de las cortes europeas.
Contraria a la visión occidentalizada de un Harén, este no era un espacio que albergaba a un nutrido grupo de concubinas dedicadas al ocio y a satisfacer las necesidades sexuales de un soberano; y más bien el número de mujeres con las que un sultán intimaba solía estar bastante controlado por la Valide y algunos funcionarios de la corte. Para un serrallo o casa musulmana, el Harén representaba el espacio interior o doméstico en donde convivía la familia más cercana, pero a nivel imperial se erigía como una institución política y familiar mucho más compleja. Muchas esclavas que ingresaban al harén del sultán, provenían de áreas remotas del imperio y tenían diversos orígenes étnicos, por lo que eran convertidas al Islam y educadas en la disciplina del palacio. También podían recibir educación artística o práctica de acuerdo a sus capacidades y a las necesidades del mismo harén. Durante el Sultanato de las mujeres, el harén imperial funcionó bajo una estructura social piramidal bien definida en donde el máximo cargo, después del sultán, era ocupado por la Valide sultan o la Haseki Sultan. Entre las concubinas, la máxima jerarquía correspondía a la Haseki o esposa legal (En el caso de Hürrem Sultan cómo Emperatriz Imperial o Reina Consorte etc), seguida de un número variable de "Kadıns" o Hatun, que podían ser distinguidas como Ikbal (mujeres que habían procreado hijos o hijas con el sultán) o como Gözde (llamadas las "favoritas", mujeres con quienes el sultán disfrutaba pasar tiempo sin que necesariamente hubieran procreado). La base de la pirámide era ocupada por un gran número de mujeres llamadas "cariyas" u odaliscas, esclavas que integraban a la servidumbre del palacio imperial o como las guardianas de cámara de la valide y demás concubinas distinguidas. Otro sector importante del Harén era representado por los eunucos, quienes eran los únicos hombres, además del sultán y algunos funcionarios o familiares cercanos a este, que tenían acceso al Harén. Los jefes eunucos eran funcionarios de alto nivel, con poder político debido a su trato directo con el sultán, el gran Visir y la familia imperial. Generalmente eran ellos, así como la Valide sultan, quienes seleccionaban a las "Kadıns" que podían intimar con el sultán. El Harén, al igual que otras instituciones otomanas, era un órgano meritocrático hasta cierto punto: por su lealtad al imperio y esfuerzo propio, una odalisca podía aspirar a ser una Kalfa, es decir, una esclava a quien se le había otorgado la libertad y que percibía un salario en oro por sus servicios dentro del Harén. Así mismo, un simple eunuco podía alcanzar la posición de Kizlar Agha o Kapi Agha, los cargos de mayor importancia para los eunucos. Finalmente, si una Haseki o una Hatun tenía un hijo varón con el sultán, aspiraba a la máxima posición disponible para una mujer dentro del Imperio otomano: la de Valide sultan.
La primera Haseki sultan fue la esposa de Solimán el Magnífico, Roxelana, quien recibiría posteriormente el nombre de Hürrem Sultan tras su conversión al Islam. Se ha asumido erróneamente que Hürrem era de ascendencia rusa por su apariensa y belleza exótica, probablemente debido a una traducción errónea de su nombre (que se cree era Anastasia o Aleksandra Lisowska). A raíz de esto, los visitantes europeos la trataban como rusa, aunque de hecho su ascendencia era del Reino de Polonia, actual Ucrania). El nombre con el que los turcos se referían a ella, Hürrem, significaba " la que trae alegría", "risueña" o "alegre", un testamento a su carácter lúdico. Los académicos no tienen certeza sobre la fecha de su llegada al harén imperial, en tanto no hay datos sobre ella en el registro de concubinas del sultán otomano, pero con base en los documentos sobre el nacimiento de su primer hijo ya estaba allí en 1521. Su importancia habría de establecerse con su matrimonio legal con Solimán el Magnífico, tras la muerte de la madre del sultán, convirtiéndose en la primera esposa de un sultán en más de dos siglos. Hürrem también sería la primera concubina a la cual se le permitió permanecer en el palacio imperial de Topkapı, aún después de que su primogénito, el Şehzade Mehmed, partiera a gobernar una provincia en Anatolia.