Paul Karl Feyerabend (Viena, 13 de enero de 1924 - Genolier, 11 de febrero de 1994) fue un filósofo de la ciencia que a lo largo de su vida experimentó una evolución constante en su pensamiento (popperiano, antirracionalista, empirista, antiempirista, antipositivista y relativista), siempre con un alto grado de anarquismo y sentido crítico que lo llevaron a postular el anarquismo epistemológico. Es uno de los dos autores de la tesis de la inconmensurabilidad.
En sus ensayos utilizó una comunicación clara y expresiva, distante del lenguaje frío y aséptico que es, según Feyerabend, una de las carencias o defectos de forma de los que generalmente adolece la redacción académica. Empleó con frecuencia citas de filósofos marxistas, entre otros Lenin, Mao Tse Tung y Rosa Luxemburgo. Feyerabend se hizo famoso por su propuesta postura anarquista de la ciencia y su rechazo a la existencia de reglas metodológicas universales.Horgan, J. (1993) Profile: Paul Karl Feyerabend – The Worst Enemy of Science, Scientific American 268(5), 36-37. Las críticas negativas iniciales que recibió su libro Contra el método le ocasionaron, como consta en su libro autobiográfico Matando el tiempo, una profunda depresión.
Biografía Infancia, juventud, guerra Paul Feyerabend nació en 1924 en Viena. Hijo de una familia de clase media, creció en esa ciudad y asistió allí a la escuela primaria y secundaria, destacando como un estudiante de rendimientos superiores al promedio. Sus padres habían tenido que esperar mucho antes de tener a Paul, su único hijo, debido a la Primera Guerra Mundial (1914-1918), así como a la inflación en la Primera República de Austria (1918-1933): la madre de Paul Feyerabend ya tenía 40 años cuando nació.
Durante este período adquirió el hábito de leer mucho, desarrolló interés por el teatro y tomó lecciones de canto. Según su propio relato, su primer contacto con la filosofía fue solo una casualidad:
En marzo de 1938 Austria pasó a formar parte del Reich alemán, el 1 de septiembre de 1939 comenzó la Segunda Guerra Mundial que también transformó la vida del joven de 15 años. Los padres de Feyerabend saludaron la anexión de Austria, mientras que el propio Feyerabend describió su relación hacia los nazis como ingenua y relativamente sin emociones. No se transformó en ardiente partidario, pero tampoco respondió con indignación a las atrocidades de la guerra de las que fue testigo.
Cuando en abril de 1940 se graduó, fue reclutado por el Arbeitsdienst (año de trabajo obligatorio en Alemania). Tras una formación inicial en Pirmasens, Alemania, fue asignado a una unidad en Quélerne en Bas, frente a Brest, en Francia. Feyerabend describió el trabajo que realizó en ese período como monótono: «Nos movilizábamos por el campo, íbamos cavando zanjas, y luego caminábamos de regreso a llenarlas». Después de un breve abandono se alistó voluntariamente en el ejército en la escuela de oficiales.
En 1942 formaba parte de un cuerpo de ingenieros del ejército, y en 1943 asistió a la escuela militar de oficiales. Para su instrucción fue enviado también a Yugoslavia por un período, y estando este país se enteró del suicidio de su madre, un suceso que en ese momento no le afectó demasiado. Según Feyerabend, la escuela de oficiales le parecía un buen camino para evitar la acción directa en la guerra. En su autobiografía escribe que por ese entonces esperaba que la guerra hubiese terminado antes de que él terminara su entrenamiento como oficial.
Pero las cosas no resultaron así: en septiembre de 1943 fue destinado a Rusia, y desde diciembre se desempeñó como oficial en la parte norte del Frente Oriental, donde fue condecorado con una Cruz de Hierro. Según su propio relato, se habría comportado allí de manera imprudente y teatral, y por ello fue ascendido al grado de teniente.
Cuando la Wehrmacht ya había comenzado la retirada y el Ejército Rojo avanzaba, Feyerabend fue alcanzado por tres balas, en el vientre y en las manos, mientras estaba dirigiendo el tráfico. Una de las balas llegó hasta la columna vertebral y, como resultado de esto, necesitó un bastón para caminar por todo el resto de su vida y muchas veces sentía un dolor intenso. A partir de ese momento, pasó el resto de la guerra recuperándose de sus heridas en un hospital de Apolda. Cuando la guerra terminó, encontró primeramente un trabajo temporal como escritor de obras de teatro en Apolda y comenzó a estudiar canto en la vecina ciudad de Weimar.
Estudios universitarios Después de haber tomado diversos cursos en la Academia de Weimar, retornó a Viena en 1947. Su pasión anterior —la física— le pareció algo totalmente alejado de la realidad tras el fin de la guerra, de modo que comenzó sus estudios universitarios en Historia y Sociología. Sin embargo, muy pronto sintió que le aburrían las clases y se sentía insatisfecho, por lo que se cambió a la carrera de Física en la Universidad de Viena. Allí conoció al físico Felix Ehrenhaft, quien tendría una gran influencia en su posterior visión sobre la naturaleza de la ciencia. Poco después, y a través de Victor Kraft, Feyerabend entró en contacto con la Filosofía académica. En contraposición a los otros miembros del Círculo de Viena, Kraft había permanecido en Viena, y un grupo de filósofos y estudiantes confluyeron en torno a su liderazgo, en el así llamado «Círculo de Kraft». Feyerabend participó allí también y por esta vía tuvo oportunidad de discutir con filósofos como Walter Hollitscher, G.E.M. Anscombe o Ludwig Wittgenstein, y escribió su tesis acerca del lenguaje de la observación (observation sentences). En su autobiografía, describió la visión filosófica que poseía en ese momento como «firmemente empirista», asumiendo completamente las tesis principales del empirismo lógico:
Publicó su primer artículo en 1947, que versaba sobre el concepto de ilustración en la física moderna, en el que se mostraba profundamente positivista.
Para el desarrollo que Feyerabend siguió más adelante, fue decisiva su participación en el Foro Alpbach, al que asistió por primera vez en 1948. En Alpbach, conoció a Hanns Eisler, Bertolt Brecht y, no en último término, a Karl Popper. Allí declinó una oferta de Brecht para trabajar como su asistente.Matando el tiempo, p. 101. En vez de esto, y tras haber obtenido su doctorado en 1951, quería continuar estudiando con Wittgenstein en Cambridge, con una beca de un año otorgada por el British Council. Pero Wittgenstein falleció en 1951, antes de la llegada de Feyerabend al Reino Unido, de modo que se fue a trabajar bajo la tutoría de Popper en la London School of Economics and Political Science.
Publicó diversos artículos en los que se detectan claras influencias del racionalismo popperiano. En efecto, su influencia fue determinante en múltiples sentidos para la evolución filosófica de Feyerabend. En primer lugar, fue profundamente marcado por las ideas de Popper y asumió el falsacionismo. Más tarde, sin embargo, se distanció del racionalismo crítico de Popper y lo transformó en el principal enemigo de su propia concepción, la del anarquismo epistemológico.
De Bristol a Berkeley En 1955 obtuvo su primer trabajo académico en la Universidad de Brístol, donde tenía que dictar una cátedra sobre teoría del conocimiento. Aunque alcanzó esta posición gracias a la influencia de Popper, se mostraron aquí las primeras rupturas de Feyerabend con la posición de este:
Sin embargo, los escritos de Feyerabend de los años 1950 y de los primeros años de los años 1960 están fuertemente marcados por el falsacionismo de Popper. Un buen ejemplo de esto es la crítica al positivismo en: An Attempt at a Realistic Interpretation of Experience, 1958.
Durante este período en Brístol, Feyerabend se casó por segunda vez, pero al igual que ocurriera en el primer matrimonio, se divorció pronto. En este contexto, se alegró de recibir en 1958 una oferta para una estancia de un año en la Universidad de California en Berkeley.
Berkeley fue por más de 30 años la residencia principal de Feyerabend. El cambio de Europa a Estados Unidos fue un hecho influyente de varias maneras: en primer lugar, entró pronto en contacto estrecho con el ambiente de la filosofía estadounidense, especialmente por sus visitas al Centro de Filosofía de la Ciencia de Minnesota. Entre las amistades y contactos que hizo allí se contaban varios de los antiguos representantes del Círculo de Viena, como Herbert Feigl, Rudolf Carnap y Carl Gustav Hempel y, por otra parte, representantes de la filosofía analítica, como John Searle y Hilary Putnam. En 1965 publicó su primer escrito teórico científico detallado, Los problemas del empirismo.Problems of Empiricism. Beyond the Edge of Certainty: Essays in Contemporary Science and Philosophy, ed. R.G. Colodny (New Jersey: Prentice-Hall, 1965), S. 145–260. Este largo ensayo ya contiene muchas de sus ideas radicales, pero se basa en el realismo filosófico y todavía no conduce necesariamente a Feyerabend a una confrontación con la filosofía de la ciencia contemporánea.
Además, el clima político en Berkeley y en general en el área de la Bahía de San Francisco también ejercía su influencia: en 1964, el Movimiento Libertad de Expresión transformó a Berkeley en un centro revolucionario de izquierda en Estados Unidos. Tres años más tarde, el movimiento hippie había llegado a su punto culminante en la vecina ciudad de San Francisco con el «Verano del Amor». Feyerabend solía destacar en sus escritos que las experiencias con los movimientos políticos y el contacto con la multiculturalidad del área de la Bahía marcaron fuertemente su pensamiento filosófico. Así lo explica, por ejemplo, en relación con el estudiantado multicultural:
No obstante, el largo tiempo que Feyerabend permaneció en Berkeley no cambió nada en su desasosiego y descontento con su nueva patria. Con el correr de los años asumió distintos cargos como profesor invitado en diferentes lugares, sin llegar a sentirse completamente satisfecho en ningún sitio. Se quedó largo tiempo en Londres y en Berlín, donde también entró en contacto con movimientos estudiantiles. Otros lugares de estadía fueron Auckland, Kassel, Sussex y Yale.
En 1959 se nacionalizó estadounidense. Comenzó a escribir artículos en los que hacía una revisión crítica del empirismo. Introdujo en su filosofía el concepto de inconmensurabilidad (aunque el término en sí se fijó posteriormente), ya que también lo usan Wittgenstein y Kuhn para referirse a teorías científicas disjuntas, es decir, aquellas cuyos dominios conceptuales son totalmente incompatibles e intraducibles entre sí.
Hacia finales de los años 1960, sus artículos comienzan a revelar un giro hacia una especie de pluralismo teórico, según el cual el mejor mecanismo para el progreso pasa por introducir el mayor número posible de hipótesis alternativas. Propuesta que fue publicada en un largo artículo en 1970 («Contra el método»). Feyerabend planeó con Imre Lakatos, amigo suyo, una colaboración en forma de un libro de debate que se llamaría For and against method (A favor y en contra del método). Aunque la muerte de Lakatos acabó con el proyecto compartido, Feyerabend publicó su parte, como su primer libro, bajo el título Tratado contra el método (1975).
En sus siguientes obras Ciencia en una sociedad abierta (1978), Ciencia como un arte (1987) y Adiós a la razón (1987), puntualizó y desarrolló su epistemología. Estos significaron un nítido respaldo al relativismo, en el que llegó a afirmar que en realidad la ciencia sufre cambios, pero no progresa.
Murió a consecuencia de un tumor cerebral para el que no existía tratamiento eficaz. Su autobiografía Matando el tiempo se publicó, en edición póstuma, en 1995.
Filosofía Primera época