El reino de Croacia (, ) entró en una unión personal con el Reino de Hungría en 1102—tras un período de tres siglos de independencia croata,Trifkovic (1992), p. 345 gobernado por duques y reyes de las dinastías Trpimirović y Svetoslavić— después de una crisis de sucesión al morir el rey Demetrius Zvonimir. Con la coronación del rey Coloman de Hungría como «Rey de Croacia y Dalmacia» en 1102 en Biograd, el reino pasó a la dinastía de Árpád, de la que dependerá hasta 1301, cuando la línea (masculina) de la dinastía se extinguió.

Durante el reinado de Colomán de Hungría (r. 1102-1116), Croacia disfrutó de una época de prosperidad y tranquilidad que no había conocido en su turbulenta historia. El reino se fortaleció, se estableció una nueva administración controlada por el Sabor (una asamblea de nobles croatas) y los banes (virreyes)Un único ban gobernó administrativamente todas las provincias croatas hasta 1225, cuando el territorio se dividió entre el Banato de Eslavonia y el Banato de Croacia. Ambos cargos fueron intermitentemente usados por la misma persona desde 1345 y fueron oficialmente reunificados en 1476. y el ejército croata se reorganizó. Los reyes húngaros sucesores de Colomán (Esteban II de Hungría (r. 1116-1131), Bela II el Ciego (r. 1131-1141) y Géza II (r. 1141-1162) respetaron las instituciones croatas y defendieron su territorio de los ataques de venecianos y bizantinos, considerándolos tan importantes como ciudadanos húngaros. Sufrieron también la nvasión mongola en 1242, siendo saqueada Zagreb.

La muerte de Géza II provocó las guerras sucesorias en la familia Arpad: por un lado el hijo de Geza, Esteban III de Hungría (r. 1162-1172), y por otro sus tíos (hermanos de Géza), Ladislao II (1161-1163) y Esteban IV (1163). Al extender su influencia sobre el reino húngaro, el emperador bizantino Manuel I Comneno aprovechó los años de guerra para anexionarse parte del territorio croata entre los Alpes dináricos y el Adriático, formando los ducados bizantinos de Dalmacia-Croacia y Dalmacia-Dioclia. Sin embargo, puesto que el hijo menor de Géza II había crecido en la corte bizantina y tomado por esposa a una noble ortodoxa, las relaciones pronto mejoraron. Así, cuando el joven Béla III (r. 1172-1196), protegido del emperador bizantino, regresó a Hungría y reclamó el trono tras la muerte de su hermano Esteban III, se recuperó el ducado bizantino de Croacia. Por otra parte, los territorios del sur fueron recuperados de los bizantinos por el duque de Croacia Andrés de Croacia en 1198, durante el reinado de Emerico (1196-1204).

Posteriormente, durante los reinados de Ladislao III de Hungría (r. 1204-1205), Andrés II de Hungría (r. 1205-1235) y Béla IV de Hungría (r. 1235-1270), la feudalización que comenzó en la época de Bela III se agudizó en gran manera, provocando que el reino croata se fuera disgregando y que incluso se formaran dietas diferentes en diversos territorios, separándose los reinos de Croacia y de Eslavonia. Al mismo tiempo, se producían continuas disputas entre Hungría y la república de Venecia por el dominio de la costa adriática y las ciudades costeras dálmatas, lo que llevó poco a poco a la separación de Dalmacia del reino croata. Varios miembros de la Casa de Árpad fueron nombrados duques de Croacia o de Eslavonia y gobernaron de forma autónoma en varias ocasiones, como Colomán (r. 1208-1241) en Croacia, y Esteban (r. 1263-1271) en Eslavonia.

Los últimos reyes de la dinastía Arpad, Esteban V de Hungría (r. 1270-1272), Ladislao IV de Hungría el Cumano (r. 1272-1290) y Andrés III de Hungría el Veneciano (r. 1290-1301), fueron reyes muy débiles y en sus reinados algunos nobles se hicieron totalmente independientes a lo largo de todos los territorios húngaros, croatas y eslavonios. Así, Pablo I de Bribir (r. 1292-1312), que representaba a la dinastía croata más poderosa en ese momento, la familia noble Šubić, se independizó de facto en Croacia y Eslavonia, asumiendo además el gobierno de gran parte de Bosnia. Su sucesor, Mladen II (r. 1312-1322), continuó en esta situación mientras duraron las luchas dinásticas en Hungría. A la muerte de Andrés III, el trono húngaro fue ocupado por un miembro de la familia de los Premyslidas, Wenceslao III de Bohemia (r. 1301-1305), nieto de Kunigunda, hija del fallecido rey húngaro Béla IV. Sin embargo, la corona húngara pasó pronto a manos de Otón III Duque de Baviera (r. 1305-1308), quien era hijo de Isabel, hija del rey Béla IV.

Finalmente fue Carlos Roberto —de la Casa Capeta de Anjou, que también era descendiente cognático de los reyes Árpád— quien venció en las disputas dinásticas, proclamándose rey. El nuevo rey deseaba centralizar el poder y obligó a Mladen II a devolver el poder de Croacia a la corona húngara. Ante estas pretensiones, Mladen y su hermano Pavao II se rebelaron y fueron derrotados por las tropas angevinas que reunificaron Croacia, poniéndola bajo el mando del ban Ivan Babonic y encarcelando a los duques rebeldes.

La incursión otomana en Europa en el redujo significativamente los territorios croatas y dejó al país débil y dividido. Después de la muerte de Luis II en 1526 durante la Batalla de Mohács y de un breve período de disputa dinástica, ambas coronas pasaron a la austriaca Casa de Habsburgo, y los reinos pasaron a formar parte de la Monarquía de los Habsburgo.

Algunos de los términos de la coronación de Coloman y su relación con los nobles croatas se detallan en los Pacta Conventa [Pactos convenidos], un documento supuestamente firmado por el Colomán y un grupo de nobles croatas en 1102, del que se conserva solo una transcripción del . El alcance preciso de esa relación se convirtió en un tema controvertido en el : la historiografía húngara no reconoce la existencia de dichos pactos y solo indican la subordinación incondicional de los croatas a su corona (y, por consiguiente, el error de señalarse herederos de sus posesiones en el Adriático, puesto que nunca tuvieron igualdad de derechos y sólo fue un pueblo sometido); la historiografía croata mantiene que la unión era simplemente personal, es decir, que ambos reinos permanecían independientes con sus propias instituciones y leyes y solo el rey era común a ambos. De esta forma Croacia conservaba el Sabor (la dieta nacional), sus leyes y el gobierno, que era encargado a un ban elegido por los propios nobles croatas que conservaron sus tierras y títulos. En dichos pactos la frontera entre ambos reinos se establecía en el Drava y Croacia se extendía hasta la costa adriática.

Nombre

El nombre diplomático del reino fue «Reino de Croacia y Dalmacia» () hasta 1359, cuando entró en uso la forma plural «reinos» ().Lujo Margetić: Hrvatska i Crkva u srednjem vijeku, Pravnopovijesne i povijesne studije, Rijeka, 2000, p. 91Ferdo Šišić: Povijest Hrvata u vrijeme narodnih vladara, p. 523 El cambio fue consecuencia de la victoria de Luis I contra la República de Venecia y el Tratado de Zadar, por el que la República de Venecia perdió su influencia sobre las ciudades costeras dálmatas. Sin embargo, el reino todavía se conocía principalmente como el Reino de Croacia y Dalmacia hasta que Venecia recuperó la costa dálmata en 1409. La forma del nombre más común en idioma croata era Hrvatska zemlja ("país croata" o "tierra croata").Dragomir Džoić: Federalističke teorije i hrvatska država, 1998, p. 75Ferdo Šišić: Geschichte der Kroaten, 1917, p. 385 Geografía y organización administrativa miniatura|Uno de los mapas más antiguos que representan a Croacia, de la Tabula Rogeriana en 1154

El reino de Croacia estaba limitado, al oeste, por la costa dálmata (desde el cabo del golfo de Kvarner, en el norte, hasta la desembocadura del Neretva, en el sur); al este, por los cursos de los ríos Vrbas y Neretva; al sur por la parte baja del Neretva; y, al norte, por la montaña Gvozd y el río Kupa. El territorio entre Dalmacia y el Neretva, Hum occidental, no siempre estuvo en posesión de Croacia. El término «Dalmacia» se refiere a varias ciudades e islas costeras, a veces utilizado como sinónimo de Croacia, y se difundió más hacia el interior sólo con la expansión de Venecia en el . En la segunda mitad del y principios del , las fronteras de Croacia se extendían hacia el norte e incluían el territorio del condado de Zagreb y sus alrededores, que ya estaban bajo la misma administración.

Croacia fue gobernada por un diputado del rey, un gobernador llamado ban. Después de la sucesión de Emerico en 1196, su hermano menor Andrés II se convirtió en duque de Croacia y Dalmacia en 1198. Así, desde 1198 Croacia y Eslavonia estaban bajo el gobierno de los duques de Croacia, que dirigían su ducado, todavía conocido como el Reino de Croacia, como gobernantes semindependientes. Bajo el mando del duque también hubo un ban que solía ser un noble importante, a veces de origen croata y otras húngaro. Un solo ban gobernó todas las provincias croatas hasta 1225, cuando el territorio bajo el gobierno del ban se dividió entre dos banes: el ban de Croacia y Dalmacia y el ban de Eslavonia. Los cargos fueron ocupados intermitentemente por la misma persona después de 1345, y oficialmente se fusionaron nuevamente en uno en 1476. El territorio de Croacia se dividió en condados (), cada uno regido por un conde (župan). Los condes croatas eran nobles locales en sucesión hereditaria, como lo habían hecho antes de 1102, según el derecho consuetudinario de Croacia. En asuntos de la Iglesia, Croacia al sur de la montaña Gvozd estaba bajo la jurisdicción del arzobispo de Split, mientras que Eslavonia dependía del arzobispo de Kalocsa. Historia

Antecedentes: crisis sucesoria

Unificación de los dos reinos

miniatura|derecha|Una transcripción del de los Pacta conventa, conservada en el Museo Nacional de Hungría. La mayoría de los historiadores lo consideran una falsificación, pero su contenido correspondería a la realidad del gobierno en Croacia.Bárány, Attila (2012). "The Expansion of the Kingdom of Hungary in the Middle Ages (1000–1490)". In Berend, Nóra. The Expansion of Central Europe in the Middle Ages. Ashgate Variorum. page 344-345