Francisco Torres Rebajes (6 de febrero de 1907, Puerto Plata-9 de junio de 1990, Boston), conocido como Francis o Frank Rebajes y Frank Rebaxes, fue un orfebre, joyero y escultor dominicano que desarrolló su carrera en Nueva York y Torremolinos.
Creador autodidacta y artista multidisciplinar que trabajó el diseño de joyas, la orfebrería y la escultura y desarrolló disciplinas como la arquitectura y el diseño de mobiliario. Su vida es el ejemplo de la conquista del sueño americano, inmigrante que superó la miseria y con su trabajo se convirtió en un referente, logrando tanto el éxito material como el reconocimiento artístico.
Destacó como joyero en Estados Unidos a mediados del , pionero en el uso de cobre en la joyería moderna, un material que apareció casualmente en su vida y lo convirtió en su atributo.
Su obra principal se puede dividir en dos ámbitos: la creación como orfebre y joyero, que desarrolla en Nueva York y Torremolinos desde 1932 hasta 1980, y su trabajo escultórico de base científico-filosófica, la serie Óvulo, al que se dedicó formalmente en la década de los 70 y 80, elaborando más de 300 piezas artísticas. En toda su obra se suceden y se fusionan multitud de lenguajes, pero siempre bajo la influencia de un elemento inseparable de su concepción del mundo: la curva, la S, el infinito, que le llevaron finalmente a su sagrada obsesión: el movimiento continuo de la cinta de Möbius.
Biografía Infancia y familia Hijo de españoles. Su padre fue Antonio Torres Ros (1870, Palma de Mallorca) y su madre Francisca Rebajes Pujol (de Torres) (1877, Ibiza). Emigraron a la República Dominicana posiblemente en los últimos años del , instalándose definitivamente en Puerto Plata. Tuvieron cinco hijos y una hija.
El padre tuvo una fábrica de zapatos. Frank aprendió con él la manufactura de diversos materiales, a trabajar con las manos, a crear un objeto y un producto, que aplicará a su trabajo en joyería.
En 1913 el padre envió a Frank a estudiar a Barcelona con sus dos hermanos mayores, Antonio y Ramón. Frank decidió dejar los estudios porque no se adaptaba a la disciplina de la escuela y con el consentimiento del padre volvió a la isla, donde trabajó con él y como cobrador de banco.
Años 20. Supervivencia en Nueva York miniaturadeimagen|Pez cenicero. Primeras piezas de Rebajes, sencillos trabajos de orfebrería que representaban animales. Años 30 del , Greenwich Village.
En 1924 Frank Rebajes decidió marcharse a los Estados Unidos a probar suerte. Su padre le regaló unos pantalones largos, entonces símbolo de madurez, le pagó el pasaje y le dio 300 dólares, que junto a sus ahorros y la lotería que le tocó en el barco le daría para sobrevivir unos meses en Nueva York.
miniaturadeimagen|izquierda|alt=Fotografía del archivo de peri Shaw, restaurada por Nelson Velázquez.|Rebajes junto al expositor con su obra en la exposición de 1937 celebrada en el Brooklyn Museum. miniaturadeimagen|izquierda|Programa de la Feria Mundial de Nueva York, 1939 e imagen del pabellón del teatro con uno de los 6 murales luminosos que el gobierno encargó a Rebajes
Frank llegó dispuesto a quedarse y eligió la ciudad de Nueva York. Su intención no era hacer joyería o arte, sino sobrevivir y progresar en la vida. Comenzó viviendo en Harlem con un grupo de paisanos. Cuando agotó el dinero del que disponía comenzó a trabajar en cafeterías, como chico de recados, limpiador en el estudio fotográfico de Lucas Kanarian, comercial y otros trabajos de condición precaria. Con la Gran Depresión estuvo un tiempo sin trabajo ni casa, consiguiendo algo de dinero mendigando o vendiendo “aquellas innobles manzanas” en la esquina suroeste de la Sexta Avenida.Off the record. Texto mecanografiado por Frank Rebajes, perteneciente al Cuaderno Óvulo. Archivo Fundación Casa Natal Picasso, Málaga.“Man with a hammer”, Wallace B. Alig, revista Américas, publicada por la Pan America Union, mayo de 1953, Washington. Pp. 6–8. Con seguridad a finales de la década de los 20, además de Frank, vivían en Estados Unidos sus hermanos Antonio y Ramón. miniaturadeimagen|Frank y Pauline en el taller de una de las tiendas de Greenwich Village. Década de los 30 del .
Años 30. Greenwich Village, el inicio de su carrera miniaturadeimagen|Interior de la tienda de la firma Rebajes en Greenwich Village. El diseño de mobiliario era de Rebajes. El mural es de su hermano Ramón. miniaturadeimagen|Diseños de Rebajes, en la tienda de la Cuarta Oeste 184 en Greenwich Village, década de los 30 del .
Frank Rebajes y Pauline Schwartz (1911, Nueva York – 16 de abril de 1989, Torremolinos) se conocieron en una fiesta en Greenwich Village. Se casaron al poco tiempo, el 3 de febrero de 1932, en contra el deseo de los padres de Pauline. Pasaron la noche de bodas en la línea de metro de Coney Island y durante unos meses estuvieron viviendo en la casa de un amigo peruano, Julio Avendaño.Según cuenta Rebajes en su Cuaderno Óvulo. Archivo Fundación Casa Natal Picasso, Málaga.
Mientras Frank buscaba trabajo estable, se entretenía realizando pequeños animales con latas y trozos de metal, trabajándolas con las herramientas de su amigo Avedaño. En Washington Square se celebraba una muestra de arte al aire libre convocada por el entonces recién creado Whitney Museum of American Art. Allí exhibió una serie de pequeños animales en una tabla de planchar. Vendió el lote completo por 30 dólares a Juliana Force, primera directora del citado museo. Con ese dinero alquiló por 15 dólares en el 182 3/4 de la calle Cuarta Oeste (West 4th Street) en Greenwich Village, una especie de pasillo angosto que fue taller, tienda y casa. Con ese acto, Rebajes se convertía en el primer orfebre moderno en establecer un estudio en Greenwich Village.Nelson Velázquez en Monográfico especial Frank Rebajes. ETC El toro celeste, Nº 18, Málaga, 2017.
En poco tiempo comenzó a vender y relacionarse con el círculo artístico de Greenwich, creando una clientela que apreciaba su trabajo y que se acabó convirtiendo en su grupo de amistades, nutriendo su desarrollo creativo. Uno de los primeros artistas en entablar amistad con ellos fue el pintor cubano Enrique Riverón.Patricia Riverón Lee, hija del pintor Enrique Riverón, en el artículo “Uncle Frank” en su blog (desaparecido), recogido en el monográfico sobre Frank Rebajes en la revista ETC.
En 1934 tuvo ahorros suficientes para mudarse al local de al lado, al número 184, ya con dimensiones para taller y tienda y con escaparate a la calle. Es entonces cuando además de orfebrería, comienza a despuntar con la joyería. Entre los materiales utilizados, como latón, níquel o plata, destacaba el cobre, que se convertirá en su sello distintivo y atributo. Mientras Rebajes producía, Pauline atendía a los clientes y se encargaba de la parte administrativa del negocio.
En 1937 ya estaban reubicados en la misma calle en el número 182. Tenían varios empleados, entre ellos su hermano Pedro. Actualizó la estética de su marca comercial e implementó el logotipo “Rebaje∞”, sustituyendo la S final por el símbolo del infinito, que lo representará toda la vida.Nelson Velázquez en Monográfico especial Frank Rebajes. ETC El toro celeste, Nº 18, Málaga, 2017. El reconocimiento como joyero ya era sólido, era un referente entre los artesanos de Greenwich Village.
Rebajes promovió el asociacionismo entre joyeros y orfebres e impulsó que talleres y tiendas se concentraran en la calle Cuarta, entre Sheridan Square y New York University. Formaba parte de la Society of Designer Craftsmen, a la que donó piezas.Revista “Crafts Horizon”, Vol. 4, Nº 8. Febrero 1945, Nueva York. P. 31.
En 1937 el Metropolitan Museum of Art le invitó a participar en una muestra sobre arte contemporáneo, siendo su primera exposición “bajo techo”.Off the record. Texto mecanografiado por Frank Rebajes, perteneciente al Cuaderno Óvulo. Ese mismo año participó en otra exposición colectiva en el Brooklyn Museum y fue invitado a la Exposición Universal de París de 1937 con una escultura, siendo reconocido con la medalla de bronce. Para la Exposición Mundial de Nueva York de 1939 el gobierno le encargó seis murales escultóricos luminosos para el teatro del pabellón de Estados Unidos, por los que recibió premio y medalla. Repitió en el Metropolitan Museum of Art en una exposición de diseño industrial moderno.
Décadas 40 y 50. La conquista del sueño Americano miniaturadeimagen|izquierda|Frank Rebajes y el arquitecto José Fernández junto al mostrador en S de la joyería de Rebajes en la Quinta Avenida, Nueva York. Inicio de la década de los 40 del . miniaturadeimagen|derecha|Joyas diseñadas por Frank Rebajes y uno de los envases utilizados en la tienda de la Quinta Avenida, Nueva York, década de los 50 del . miniaturadeimagen|izquierda|Rebajes atendiendo a una clienta en su tienda de la Quinta Avenida de Nueva York, al fondo el arquitecto José Hernández miniaturadeimagen|derecha|Página de los catálogos de trabajo de joyería, Frank Rebajes El Rebajes orfebre y joyero realizó una carrera profesional asombrosa como firma destacada en joyería, en menos de una década pasó de la supervivencia al superávit.
En 1942 abrió una tienda en el 377 de la Quinta Avenida de Nueva York con idea de separar el espacio de ventas del de producicón. La tienda fue aplaudida por su diseño innovador en los libros y revistas de arquitectura de la época.Entre otras, en revistas y periódicos como The New Yorker (“The Sky Line. Closed-In Parks and Open Shops”. The New Yorker, 7 de febrero de 1942, Nueva York; y publicaciones como Forms and functions of twentieth century architecture, Talbot Hamlin. Columbia University Press, School of Architecture, 1952, Nueva York. Rebajes se volcó en el diseño de la tienda y colaboró en su ejecución con el arquitecto puertorriqueño José Fernández, a quien le encargó el proyecto. Entre los logros vanguardistas destaca la fachada sin escaparate, directamente abierta a la calle; el uso de espejos para propagar la luz y ampliar el espacio; la forma de exponer las piezas de manera accesible para el cliente; o el mostrador principal, diseñado por Rebajes como elemento escultórico con forma de S, suspendido del techo, concebido como elemento de atracción, tal y como se anunciaba en algunas postales y tarjetas publicitarias. Cuidaba hasta el último detalle, como fue uniformar de negro a las dependientas, que solían ser de ascendencia extranjera, con la intención de crear una imagen sofisticada.
Crecieron hasta tener 165 empleados entre dependientes y artesanos. Se estableció una cadena de distribución nacional con ventas en más de 500 tiendas por departamentos y otras especializadas por todo el país, con 15 viajantes y sucursales en Chicago y Los Ángeles. Fueron Pauline y Frank los que hicieron juntos un viaje por todo Estados Unidos para dar a conocer y distribuir su mercancía. Frank realizaba los diseños, supervisaba, Pauline se encargaba de la administración y la gestión del negocio.
Frank y Pauline solían viajar mucho a visitar amigos y por placer. Habían creado su círculo de amistades en los años 30 en Greenwich Village relacionado con el mundo artístico, en especial el ámbito latino. Tuvieron amistad muy estrecha con los artistas cubanos Enrique Riverón, Antonio Gattorno, Mario Carreño o el crítico de arte José Gómez-Sicre, lo que vinculó a la pareja con Cuba, donde viajaron en numerosas ocasiones.
Entre 1948 y 1951, Frank construyó una casa en Long Island, en Malverne, donde compró un terreno de una antigua huerta al lado de un arroyo. Rebajes la diseña influenciado por las casas usonianas de Frank Lloyd Wright, concibe una utopía moderna de la casa americana, práctica y orgánica, con enfoque medioambiental, reutilización de energía y acoplada al paisaje vegetal, donde Rebajes consigue crear su hábitat, el de su infancia en el Caribe.