El océano Atlántico es la segunda más grande de las cinco divisiones oceánicas del globo terráqueo.
Es la parte del océano global de la Tierra que separa América —al oeste— de Europa y África —al este—. Se extiende desde el océano Ártico, en el norte, hasta el océano Austral, en el sur. Es el segundo océano más extenso de la Tierra tras el océano Pacífico. Ocupa el 20 % de la superficie del planeta y el 26 % del total de tierras sumergidas. Es además el océano más joven del planeta, formado hace 200 millones de años por la división del supercontinente Pangea.
El Atlántico es un agente de importancia global en lo referente al clima, ya que de sus corrientes depende en buena medida el clima de los continentes ribereños. A lo largo de la historia ha supuesto una barrera cultural que ha separado los llamados Viejo y Nuevo Mundo hasta la llegada de la Era de los Descubrimientos, lo que supuso para el océano convertirse en un punto de intercambio comercial y cultural. Actualmente, no ha perdido su importancia geoestratégica, convirtiéndose en escenario de grandes batallas desde el hasta ser escenario de conflictos en la Guerra Fría.
El ecuador terrestre lo divide artificialmente en dos partes, Atlántico Norte y Atlántico Sur. Alcanza su máxima profundidad en la fosa de Puerto Rico. Se comunica artificialmente con el océano Pacífico a través del canal de Panamá, de forma natural a través del estrecho de Magallanes y el pasaje de Drake, con el océano Índico a través del canal de Suez y el sur de África.
Eponimia
thumb|230px|El estrecho de Gibraltar, límite entre el mar Mediterráneo y océano Atlántico. El origen del nombre del océano «Atlántico» proviene de la mitología griega, y la fuente más antigua y reconocida que lo menciona es Heródoto. El historiador menciona el «mar de Atlante» (Ἀτλαντικὸς πόντος), haciendo referencia a Atlas. Este era, según el mito, el titán condenado a sostener los cielos y estaba asociado con el extremo occidental del mundo conocido por los griegos, donde se ubicaban las Columnas de Hércules (lo que hoy es el estrecho de Gibraltar): «este gran mar no tiene comunicación con otro. El mar por donde navegan los griegos, el que está más allá de las Columnas de Heracles —al que llaman Atlántico—, y el mar Eritreo, son todos uno solo; pero el mar Caspio está separado y no se une con ninguno de los anteriores».Heródoto: Historias I, 203; «τὸ μέγα τοῦτο πέλαγος οὐ μετ’ ἄλλου θαλάττης κοινωνόν· τὸ γὰρ ἐπὶ τῶν Ἑλλήνων πλοῦν, καὶ τὸ πέραν τῶν Ἡρακλείων στύλων, ὃ καλοῦσιν Ἀτλαντικὸν, καὶ ἡ Ἐρυθραῖα θάλαττα ἓν ἐστι· ἡ δὲ Κασπία ἄλλως ἐστὶ καὶ απόκειται».Heródoto está describiendo los mares conocidos por los griegos en su época. Distingue claramente entre el mar Caspio, que es cerrado, y el mar abierto que incluye el Mediterráneo (el que navegaban los griegos), el Atlántico (más allá de las Columnas de Heracles, es decir, el estrecho de Gibraltar) y el mar Eritreo (antiguo nombre del mar Rojo y zonas del océano Índico).
Platón describe la Atlántida y su relación con Atlante: «Al mayor y rey, aquel del cual la isla y todo el océano llamado Atlántico tienen un nombre derivado; porque el primero que reinaba entonces llevaba el nombre de Atlante. Al gemelo que nació después de él, al que tocó en suerte la parte extrema de la isla, desde las columnas de Heracles hasta la zona denominada ahora en aquel lugar Gadirica, le dio en griego el nombre de Eumelo, pero en la lengua de la región, Gadiro».Platón: Critias 114 a-d
Por lo tanto, para los antiguos, este término designaba ante todo el mar que se encontraba más allá del estrecho, por oposición al mar Mediterráneo. Su nombre también podría venir de los pueblos libios de los atlantes, descritos por Heródoto, y que poblaban las riberas norteafricanas del océano Atlántico y las montañas del macizo del Atlas marroquí, en el noroeste de África.Heródoto: Historias IV, 184, 3
Los romanos heredaron el término y lo latinizan como Atlanticum mare. En esa época, el término se usaba para referirse al océano que rodeaba el mundo, el gran mar que quedaba más allá del mundo conocido. Así aparece mencionado en los textos de Estrabón, Plinio el Viejo y Ptolomeo. Durante la Edad Media en Europa, gran parte del conocimiento geográfico grecorromano se perdió o quedó limitado a monasterios y centros islámicos. Así el océano Atlántico se denominaba Mare Tenebrosum (‘mar Tenebroso’) y Oceanus Occidentalis (‘océano Occidental’). Durante el Renacimiento, el término ‘océano Atlántico’ fue reintroducido y normalizado en mapas y textos científicos entre los siglos y . Mapas como los de Mercator y Abraham Ortelius ya lo denominan claramente como Oceanus Atlanticus. A partir de la Edad Moderna, el término océano Atlántico se usó como un concepto geográfico universal.
Geografía física Localización y delimitación de la IHO
thumb|250px|Vista del Atlántico en la costa de Brasil; este océano puede presentar un tiempo tranquilo como en la imagen, pero también es origen de huracanes. El Atlántico se encuentra entre el continente americano y Eurafrasia, un término que designa a Europa, África y Asia como una sola entidad. La Tierra se compone de cinco océanos que forman un solo cuerpo de agua salada, siendo los límites entre ellos a menudo arbitrarios, lo que da lugar a cierta controversia (caso de los límites entre los océanos Atlántico y Ártico, en especial).(en inglés) New Encyclopaedia Britannica, Volume 14 - page 290, Édition 2005 <small> pose, dans l'article Atlantic Ocean, le problème de l'arbitraire conventionnel des lignes de latitude 65°N et du cercle arctique (66°30'N) comme frontières entre les deux océans versus des lignes moins discutables que sont les reliefs sous-marins de la zone ou encore l'observation des différences de température et de salinité des eaux (qui placerait alors la mer de Norvège dans l'océan Atlantique et la mer du Groenland dans l'Arctique). Ainsi, ajoute l'encyclopédie, il y a beaucoup moins d'ambiguïté sur les limites sud de l'Atlantique.
La máxima autoridad internacional en materia de delimitación de mares a efectos marítimos, la Organización Hidrográfica Internacional («International Hydrographic Organization», IHO), en su publicación de referencia mundial, «Limits of oceans and seas» (Límites de océanos y mares, 3.ª edición de 1953), considera el océano Atlántico como dividido en dos partes, Norte y Sur (les asigna los números de identificación 23 y 32) y los define de la forma siguiente:
Téngase en cuenta que estas definiciones excluyen cualquiera de los cuerpos de agua marginales que la IHO define por separado —como el mar del Norte (4), mar de Groenlandia (5), mar de Noruega (6), estrecho de Davis (15), mar de Scotia (18), mar de Irlanda (19), canal de Bristol (20), canal de la Mancha (21), mar Caribe (21), golfo de Vizcaya (22), golfo de San Lorenzo (24), bahía de Fundy (25), golfo de México (26), mar Mediterráneo (28), Río de La Plata (33) y golfo de Guinea (34)—, aunque a efectos oceanográficos suelen ser considerados como parte del Atlántico.
En 2000, la Organización Hidrográfica Internacional redefinió el Atlántico, trasladando su límite sur hasta los 60°S, siendo las aguas al sur de esa línea identificadas como el océano Austral. En 2001 se estipulan los siguientes límites oceánicos.
Esta nueva definición aún no ha sido ratificada, ya que Australia presentó una reserva. No obstante, es utilizada por la Organización Hidrográfica Internacional y otros organismos. En caso de adoptarse oficialmente, la definición del año 2000 se publicará en la cuarta edición de Límites de océanos y mares, donde se restablecerá el océano Antártico, tal como figuraba en la segunda edición y que posteriormente fue omitido en la tercera.
La imagen que se muestra al comienzo de este artículo representa el Atlántico en un planisferio terrestre. Como se muestra en esa imagen, el Atlántico a menudo aparece dividido entre Atlántico Norte y Atlántico Sur, siguiendo una corriente oceánica que se produce aproximadamente hacia los 8° de latitud norte (la IHO emplea la línea del ecuador).
Teorías de delimitación natural entre el océano Atlántico y Pacífico thumb|right|Mapa que muestra la propuesta presentada por la tesis denominada «Delimitación natural entre los océanos Pacífico y Atlántico Sur por la zona de Fractura Shackleton». Investigaciones científicas han planteado la existencia de un límite natural entre el océano Atlántico y el Pacífico, existiendo la teoría de delimitación natural entre los océanos Pacífico y Atlántico Sur por la zona de Fractura Shackleton y la teoría de delimitación natural entre los océanos Pacífico y Atlántico Sur por el arco de las Antillas Australes, la primera estando más vigente que la segunda.
Características
thumb|280px|El Atlántico, como se ve desde la costa oeste de Portugal. El Atlántico tiene forma de la letra «S», siendo el segundo océano más extenso de la Tierra, tras el Pacífico, y comprende aproximadamente el 20 % de su superficie. Sus aguas se extienden sobre un área de 81 760 000 km² o 106,5 millones contando los mares adyacentes. Su volumen es de 354,7 millones de km³, si se cuentan los mares adyacentes, o 323,6 km³, si no se consideran.
La anchura del Atlántico varía desde los 2848 km (entre Brasil y Liberia), a los 4870 km (entre Estados Unidos y Marruecos). Su máxima anchura es de 11 800 km, en un recorrido que va desde el golfo de México hasta Georgia, en las costas del mar Negro.
Las cordilleras marinas situadas entre la isla de Baffin, Groenlandia y Escocia se han establecido, de modo convencional, como el límite entre el océano Glacial Ártico y el Atlántico Norte.
Al este, el estrecho de Gibraltar forma el límite con el mar Mediterráneo; al oeste, el arco formado por las islas del Caribe lo separan del mar Caribe.
Al oeste existe una conexión artificial entre el Atlántico y el Pacífico por el canal de Panamá.
Al sureste, la separación con el Índico se establece, de modernas convenciones, por el meridiano de 20° E. Al suroeste la divisoria se ha establecido sobre el meridiano que une el cabo de Hornos con la Antártida, en aguas del pasaje de Drake.
Tiene una profundidad media de 3900 m, que se obtiene gracias a una gran meseta cercana a los 3000 m de profundidad que constituye casi todo su fondo, unida a las grandes depresiones que se encuentran en los bordes de la misma y que llegan a los 8500 m en las inmediaciones de Puerto Rico. A pesar de esto, el número de islas es relativamente pequeño.
La salinidad del Atlántico es de unos 36 gramos de sal por litro de agua y las especies más pescadas son la sardina, el arenque y el bacalao. Además, es el océano más difícil de la Tierra desde el punto de vista comercial.
OcéanoSuperficie (en km²)Índice de comparación (*)Atlántico 1Pacífico 1,91Índico 0,80Glacial Antártico 0,22Glacial Ártico 0,15
(*) El índice se calcula tomando como referencia la superficie del Atlántico en 1.
Mares lindantes
Los mares costeros, mares de borde o mares adyacentes, son los mares que forman parte del Atlántico, pero que en razón de su propia configuración y/o controversias relacionadas con su inclusión o no en el conjunto, motivan que las características del Atlántico sean dadas con o sin sus mares. El mismo océano Glacial Ártico es un caso especial, ya que se corresponde con la definición de un mar marginal, aunque, según las obras, se haga referencia a él como un océano pleno o como un mar marginal del Atlántico. Por ello, el área del Atlántico varía de acuerdo con el estatus que se le dé al océano Ártico.