Tehuacán es una ciudad mexicana ubicada en el estado de Puebla, del que es la segunda ciudad más poblada. Es la cabecera del municipio homónimo, mismo que, junto con Santiago Miahuatlán, conforma la zona metropolitana de Tehuacán. Se encuentra a 130 km de la capital estatal, Puebla de Zaragoza.
Geografía Tehuacán se asienta sobre un valle, en el este del municipio homónimo. Se encuentra rodeado de serranías y limita con el municipio de Santiago Miahuatlán.
Su altitud promedio es de y cubre un área de 51.10 km².
Historia
Periodo prehispánico La domesticación del maíz se habría iniciado en el Valle de Tehuacán, hace 7000 años a. C., con base en los resultados obtenidos en la década de 1960 por los investigadores liderados por el arqueólogo estadounidense Richard MacNeish. Sin embargo, estudios posteriores señalaron que los olotes encontrados tenían una antigüedad del año 4600 a. C. Sin bien se considera a Tehuacán como la "Cuna del Maíz", esta denominación hace referencia al valle homónimo y no tanto a la ciudad, toda vez que los estudios en mención se llevaron a cabo en las zonas de El Riego (ubicado al poniente de Tehuacán), Tecorral y San Marcos, pocos kilómetros al sur; así como en Coxcatlán, Abejas y Purrón, al norte de la comunidad de Tilapa. Siendo la cueva de Coxcatlán donde se encontraron aproximadamente 24 000 restos de maíz.
El pueblo originario de Tehuacán fue la cultura Popoloca; el primer lugar que ocupó la ciudad fue en donde hoy está la Ciudad de Santa María Coapan (Tierra de Víboras), después de permanecer centenares de años dejaron el pueblo y llegaron a Calcahualco (conocido como hoy Tehuacán Viejo); Tehuacán, antes Tecuancan, significa en mexicano Lugar de Dioses. Hallazgos arqueológicos demuestran que fue habitado por comunidades aldeanas 8500 años a. C. En Tehuacán se encontró el fósil más antiguo de maíz.
La raza que primitivamente pobló estas regiones, fue la Popoloca, que en tiempos remotísimos ocupó una extensión de terreno hasta el municipio de Tecamachalco y Coxcatlan. Estos tenían su principal señorío en Coixtlahuaca, en el estado de Oaxaca, y eran tributarios del reino Mexica. La raza Popoloca, en íntimo contacto con la Mixteca, recibió de esta muchas leyes, costumbres y conocimientos artísticos. La lengua Popoloca tiene semejanza con el Mazateco y el Mixteco.
Época Virreinal Toda vez que Tehuacán era tributaria del Imperio mexica, ésta rindió sus armas a Hernán Cortés, proporcionando apoyo en la conquista de México-Tenochtitlan. Argumento que años después se utilizaría en la petición a la corona española para la obtención del título de "Ciudad de Indios". izquierda|miniaturadeimagen|Estatua ubicada en el Parque Juárez, que conmemora los 350 años de la adquisición del título de "Ciudad de Indios", por parte los habitantes de Tehuacán. Lo cual, en palabras del historiador Joaquín Paredes Colín, le otorgaba a la ciudad los mismos privilegios que Tlaxcala. Como tal, el poblado de Tehuacán se asentó en sus actuales límites en la década de 1560, cuando sus habitantes se trasladaron desde Calcahualco (Tehuacán viejo), debido a que esa zona era propensa al frío y las calenturas (fiebre). Teniendo también como antecedente el Convento de franciscanos que se estableció en el Valle desde 1540.
El 16 de marzo de 1660, los indígenas compraron a la corona española el título de "Ciudad de Indios”, con la denominación de “Santa María de la Concepción Tehuacán y Cueva”, siendo el nombre con el que se denominó a la ciudad en el acta de elevación de Tehuacán a categoría de “Ciudad de Indios”. Tal vez fue la única comunidad en Nueva España que compró el título de Ciudad de Indios preferido a la denominación de Villa de Españoles; toda vez que los indígenas vencieron a los españoles en la puja para la obtención de dicho título. Con ello, ese mismo año, Tehuacán ganó los mismos privilegios que la Ciudad de Tlaxcala, como consta en el título expedido para tal fin por la Real Audiencia de México.
El nombramiento de Ciudad de Indios le otorgó a Tehuacán los siguientes privilegios: i) derecho a nombrar a sus autoridades entre los naturales y caciques indígenas; ii) la concesión de un escudo real de armas; iii) capacidad de rechazar que los españoles se asentaran en su cabecera; iv) demandar y recibir justicia de la corona española y sus tribunales, con base en el derecho indiano; y v) tener influencia e intervención sobre los pueblos a su alrededor. izquierda|miniaturadeimagen|272x272px|Escudo de la Ciudad de Tehuacán (1922); a través del cual se pueden observar varios elementos del concedido original por la corona española. A mediados del , la jurisdicción de Tehuacán alcanzaba pueblos que se encontraban a más de 80 kilómetros desde la ciudad. Para el año de 1745, había un total de hasta 2080 familias, entre españoles, indígenas y otras poblaciones. Al iniciar el , Tehuacán tenía 35 pueblos que reunían una población indígena de 40660 habitantes. El poderío económico de Tehuacán y sus caciques indígenas se demostró al tener la capacidad de mantener representantes en la Ciudad de México, para responder cualquier demanda formulada por los españoles que habitaban las haciendas y ranchos que rodeaban a Tehuacán.
En 1808, los comerciantes españoles solicitaron a la corona española, a través de la Real Audiencia de México, que la población pasara a ser denominada como "ciudad o villa de españoles" y con ello ser controlada por los mismos, pretextando una supuesta falta de gobierno y ordenanza por parte de las autoridades indígenas. Sin embargo, debido a que los indígenas argumentaron haber obtenido sus mercedes directamente del soberano, por su lealtad; aunado a que acusaron a los españoles de ser propensos a la revolución, en referencia a su clara oposición a las reformas borbónicas (véase Juntas de Gobierno de Hispanoamérica), es que la Real Audiencia y el Virrey Novohispano otorgaron la razón a los indígenas de Tehuacán.
Lo anterior sería un importante antecedente para entender por qué Tehuacán se sumó a la lucha por la Independencia de México, pues si bien se vio beneficiada por las mercedes otorgadas por la corona española, estuvo siempre en conflicto con los españoles, quienes posteriormente tomaron el mando de todos los reinos hispánicos de forma centralizada, a través de la Junta de Sevilla, al ser capturado el rey Fernando VII por Napoleón en 1808.
Guerra de Independencia izquierda|miniaturadeimagen|272x272px|Estatua de Miguel Hidalgo y Costilla, ubicada en el Paseo Hidalgo en Tehuacán, Puebla. Inaugurada en el año de 1910, con motivo de las celebraciones por el primer centenario de la Independencia de México. Tehuacán se sumó de manera activa a la insurgencia iniciada el 16 de septiembre de 1810, por el cura Miguel Hidalgo, en el poblado de Dolores, hoy Guanajuato. Las primeras incursiones de los insurgentes en la ciudad de Tehuacán ocurrieron en diciembre de 1811, cuando las fuerzas de Valerio Trujano, tomaron la plaza.
El 10 de agosto de 1812, el cura José María Morelos y Pavón, estableció su Cuartel General en Tehuacán, arribando con su ejército. Desde la ciudad, dirigió las operaciones de la lucha contra la corona española; destacándose las victorias insurgentes en San Agustín del Palmar, así como la Toma de Orizaba. Fue Morelos quien ordenó que los restos del caudillo insurgente, Valerio Trujano, fueran enterados en Tehuacán, luego de que éste murió en combate.miniaturadeimagen|301x301px|Estatua de José María Morelos, ubicada en el Paseo Hidalgo de Tehuacán, Puebla. La estancia de Morelos y las notables victorias militares que logró desde esa plaza, derivaron en que la ciudad sea conocida como "capital insurgente de la nación". La importancia de Tehuacán en el movimiento insurgente no solo fue militar, sino también política. En la ciudad, Morelos mantuvo correspondencia constante con el otro gran líder de la insurgencia, Ignacio López Rayón, presidente de la Junta de Zitácuaro, particularmente revisando y comentando los Elementos Constitucionales propuestos por este último. Fue en Tehuacán, como consta en dichas cartas, donde Morelos, por primera vez, propuso transformar a la Junta de Zitácuaro en un verdadero órgano de representación nacional (lo que, a la postre, sería el Congreso de Anáhuac), declarar la completa independencia de la América Mexicana y romper de manera definitiva los lazos con Fernando VII, Rey de España.
El 10 de noviembre de 1812, las tropas insurgentes y Morelos salieron de Tehuacán para tomar la Ciudad de Oaxaca.
El poblado de Tehuacán sería ocupado nuevamente por las tropas realistas, pero de forma breve, pues en el año de 1814, el insurgente Ignacio López Rayón disputaría la plaza y se haría del control de la misma, así como del pueblo de Santa María Coapan. Éste se distinguió por haber restablecido el orden en la ciudad y tener un trato humano hacia la población. Cuando López Rayón salió de Tehuacán para apoyar a los insurgentes apostados en Zacatlán, el poblado quedó bajo el mando de Juan N. Rosains, pero éste sería destituido posteriormente por los demás insurgentes debido a su trato despótico; quedando la plaza a cargo del ilustre Manuel Mier y Terán, desde 1815 hasta 1817. izquierda|miniaturadeimagen|354x354px|Manuel Mier y Terán, lideró la insurgencia en Tehuacán, de 1815 a 1817. Fue miembro de la Comisión Ejecutiva que se erigió tras la disolución del Congreso de Anáhuac. Se destacó heroicamente en la Batalla de Tehuacán. En el mes de septiembre de 1815, el Supremo Congreso Mexicano (Congreso de Anáhuac) acordó trasladarse a Tehuacán, junto con los Poderes Ejecutivo y Judicial, debido a las ventajas y seguridad que le la plaza ofrecía; empresa que se encomendó al General Morelos. Fue gracias al sacrificio del Siervo de la Nación, quien cubrió la retaguardia del Congreso y los otros dos poderes, cuando fueron atacados en Temalaca, que éstos pudieron llegar a salvo a Tehuacán, el 16 de noviembre de 1815. Morelos fue capturado en el combate.
Si bien fue corta la estancia del Congreso en Tehuacán, éste emitió varias proclamas y decretos en la ciudad, destacándose la del 17 de noviembre de 1815, por la cual solicitó a Félix María Calleja, la liberación de Morelos a cambio de varios soldados realistas capturados; sin embargo, la petición no fue escuchada, siendo fusilado el Generalísimo. El 15 de diciembre de 1815, el Congreso de Anáhuac fue disuelto en la región de Tehuacán, mientras se encontraba en la hacienda de San Francisco Altepexi, debido a los altos costos de su mantenimiento y a las graves diferencias entre los diputados con la tropa insurgente y sus líderes. Se nombró en su lugar a una Comisión Ejecutiva.
Durante ese breve tiempo, Tehuacán fue la capital de la naciente república mexicana, al ser sede de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, los cuales debía residir en un mismo lugar, en mandato al artículo 45 de la Constitución de Apatzingán.
De 1815 a 1817, fue el insurgente Manuel Mier y Terán, quien, desde Tehuacán, continuó con la lucha por la independencia de México. Sus tropas lograron sendas victorias en Teotitlán, la Hacienda del Rosario y el poblado de Santa Gertrudis, así como el retiro del ejército realista que se encontraba sitiando Huajuapan de León. Organizó una expedición para lograr el control de Coatzacoalcos, pero ésta fracasó, regresando a Tehuacán. Propuso la creación de una Convención Departamental, pero su plan no fue secundado por los demás líderes insurgentes.