La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) es una universidad pública de investigación ubicada en la ciudad de Lima, Perú. Es la primera universidad establecida en la América continental, la primera universidad en ser fundada oficialmente por real provisión y autorizada por real cédula en América, y la de mayor tiempo en funcionamiento ininterrumpido desde su establecimiento en el continente; por lo que es reconocida como la universidad más antigua de América, y figura en documentos y publicaciones oficiales como «Universidad del Perú, Decana de América».

Si bien la institución tuvo sus inicios en los estudios generales que se brindaron en el convento del Rosario de la orden de Santo Domingo —actual Basílica y Convento de Santo Domingo— hacia 1548, su fundación oficial y real fue gestada por fray Tomás de San Martín y se concretó el 12 de mayo de 1551 con el decreto del emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. En 1571 la universidad es reafirmada mediante bula papal de Pío V, adquiriendo también el grado de pontificia. Durante el Virreinato la universidad tuvo bajo tutela un total de cuatro colegios mayores: el Colegio Real y Mayor de San Martín, el Colegio Real y Mayor de San Felipe y San Marcos, el Real Colegio de San Carlos —enfocado en derecho y letras, derivado de la fusión de los dos anteriores— y el Real Colegio de San Fernando —enfocado en medicina y cirugía—. En los tiempos de la emancipación la universidad adquirió un rol principal en la formación de varios líderes gestores de la independencia del Perú y las Américas. Mientras que en la era republicana, la Universidad de San Marcos fue la entidad absorbente de la educación superior ofrecida en aquel entonces también por el Colegio Mayor de la Independencia, el Colegio Mayor de San Carlos y el Colegio Guadalupe. Posteriormente, en 1946, la institución oficializó su nombre actual y denominación como universidad Nacional y Mayor. Los documentos fundacionales y el archivo histórico colonial de la universidad, el cual preserva documentos y escritos de los siglos , , y , forman parte del Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO, en reconocimiento de su significancia para la memoria colectiva mundial.

En sus de funcionamiento, la Universidad de San Marcos ha pasado y contado con varias sedes y locales, de los cuales mantiene y destacan: la «Casona de San Marcos», parte del área y de la lista de edificaciones del centro histórico de Lima que fueron reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988; el campus de la Facultad de Medicina «San Fernando», inaugurado en 1901 para la primera escuela de medicina del país; y la llamada «Ciudad Universitaria», que desde 1960 es su sede principal, por lo que allí se ubican la mayoría de facultades, la biblioteca central, el estadio universitario y el rectorado. La institución cuenta actualmente con 81 escuelas profesionales, agrupadas en 20 facultades, y estas a su vez en 5 áreas académicas, siendo la universidad peruana con la mayor diversidad de programas de pregrado y posgrado. Cuenta además con dos centros culturales, diez museos, diversas bibliotecas, una clínica y consultorios universitarios, un fondo editorial, entre otros.

La Universidad de San Marcos es actualmente la institución peruana en producción científica, tanto anualmente como en el acumulado histórico. Así también, ha llegado a posicionarse en el lugar a nivel nacional en determinadas ediciones de diversas clasificaciones académicas de universidades, siendo una de las tres únicas universidades peruanas que alguna vez alcanzaron tal ubicación, así como la única pública en conseguirlo. Cuenta con licenciamiento institucional de diez años otorgado por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria y con una acreditación institucional internacional. A la fecha, veintiún Presidentes de la República del Perú, siete candidatos peruanos a los Premios Nobel de Física, Literatura y Paz, y el único peruano ganador de un Premio Nobel han sido egresados y/o profesores de esta casa de estudios. Debido a su relevancia histórica y académica, la Universidad de San Marcos es usualmente referida como la institución educativa más importante y representativa del Perú.

Historia Reseña histórica Siglo XVI

El origen de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos es también el origen oficial de la educación superior en el Perú y América; este se remonta a los Estudios Generales llevados en los claustros del Convento del Rosario de la Orden de Santo Domingo —actual Basílica y Convento de Santo Domingo—, cerca de la plaza de Armas de Lima hacia 1548. Tenían como objetivo principal formar y educar al clero en los nuevos territorios incorporados al Imperio español. Posteriormente, el cabildo limeño enviaría a España a fray Tomás de San Martín y al capitán Jerónimo de Aliaga, quienes —en gran parte gracias a las gestiones del primero— consiguen la orden de fundación de la universidad por parte del emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico y la reina Juana I de Castilla, hija de los reyes católicos, mediante la real provisión expedida el 12 de mayo de 1551 en Valladolid; de ese modo se efectuó oficialmente la fundación de la Real Universidad de la Ciudad de los Reyes, también referida como Real Universidad de Lima. La lectura también de la real cédula, que autorizó oficialmente el funcionamiento de la «Universidad de Lima», indicó como misión: «adoctrinar a los vecinos de estas tierras en la fe cristiana y el sometimiento al Rey». Con este principio, la universidad comenzó a funcionar oficialmente el 2 de enero de 1553, en la Sala Capitular del Convento de Nuestra Señora del Rosario de la Orden de Santo Domingo, bajo la dirección de su primer rector fray Juan Bautista de la Roca; la cátedra inicial fue dictada por Andrés de Cianca y Corona Cosme Carrillo, bajo la supervisión del rector.

La orientación, en principio estrictamente monástica, así como el exclusivismo y conservación de los dominicos, y la continua disminución de miembros de otras congregaciones dio lugar a que los dominicos perdieran el predominio y generó además una reacción por parte de los profesores laicos; el reclamo de mayor apertura los llevó a solicitar a la Real Audiencia el cumplimiento de la real cédula de 1570, que disponía una libre elección del rector por parte de los docentes del claustro. El reclamo recayó en el virrey Francisco Álvarez de Toledo quien favoreció y dio fin al reclamo con la elección de Pedro Fernández de Valenzuela el 11 de mayo de 1571, el primer rector laico, y el significativo cambio en la orientación de la universidad. La oficialidad de la universidad es reafirmada por la bula papal Exponi Nobis de San Pío V del 25 de julio de 1571, luego de recibir el Pase Regio del Consejo de Indias; en ella sustraía a los tribunales eclesiásticos al declarar que «absuelve a frailes, lectores, maestros, estudiantes y a cualquiera de vosotros de todas y cualesquiera censuras, sentencias y penas eclesiásticas, por cualquier razón y causa contraídas», asimismo la universidad adquiere con esta bula su grado de pontificia, por lo que pasa a denominarse Real y Pontificia Universidad de la Ciudad de los Reyes de Lima. Producida esta primera reforma, la universidad se traslada a su segundo local, cercano a los extramuros de la iglesia de San Marcelo, donde antes había funcionado el Convento de la Orden de San Agustín. El 6 de septiembre de 1574, se elige por sorteo —entre los nombres de los cuatro evangelistas— la denominación oficial de la universidad, resultando finalmente el nombre oficial de Real y Pontificia Universidad de San Marcos y por ende al evangelista San Marcos como patrono de la institución. En 1575, la universidad cambia otra vez de establecimiento y se sitúa en la antigua Plaza del Estanque, después llamada Plaza de la Inquisición, donde actualmente se encuentra el edificio del Congreso del Perú, lugar donde continuaría su funcionamiento durante toda la época del Virreinato del Perú.

En 1576 llegó a su término el proceso —iniciado cuatro años antes— a Francisco de la Cruz, quién se había desempeñado previamente como el sexto rector de la universidad. Este había sido apresado por la Inquisición y acusado de ser alumbrado, hereje, falso profeta, promotor de conductas anómalas en un exorcismo y de ideas tildadas de aberrantes como la restitución de tierras a los indígenas. Al ser hallado culpable y no retractarse fue quemado en la hoguera durante un auto de fe el 1 de abril de 1578. En dichos años, la ya oficialmente nombrada Universidad de San Marcos, conocida entonces también como Universidad de Lima, desarrollaba sus labores en la época virreinal con las facultades de Teología y de Artes, a las que posteriormente se sumarían los cánones de Leyes y Medicina. En lo académico, mantuvo las normas que regían en España, es decir desarrollaba sus funciones con la enseñanza de Filosofía como base para cualquier otro estudio superior. El 7 de julio de 1579 la universidad estableció la «Cátedra de la Lengua General de los indios» para el estudio de la familia de lenguas andinas más extendida entre los nativos durante el Imperio incaico y el Virreinato del Perú: el quechua; su primer catedrático fue Juan de Balboa. El 27 de noviembre de 1579, los profesores solicitaron al rey Felipe II la institución de fuero que regía en la Universidad de Salamanca, figura jurídica medieval —antecedente de la actual autonomía universitaria— que facultaba al rector para que, con exclusión de los tribunales ordinarios, tuviera jurisdicción civil y criminal sobre los miembros del claustro. En 1581, y luego de la presencia absoluta de rectores laicos entre 1571 y 1581, el virrey Francisco Álvarez de Toledo autorizó que clérigos y laicos puedan ser elegidos; así ambos sectores gobernaron de manera alternada la Universidad de San Marcos, durante el periodo virreinal, hasta 1820.

Siglo XVII miniatura|200px|derecha|Óleo referente a la fundación de la Universidad de San Marcos, oficialmente la primera universidad del Perú y de América, y a su gestor fray Tomás de San Martín. Durante el , la Universidad de San Marcos consolidó su rol como principal centro de formación superior del Virreinato del Perú, manteniendo el esquema corporativo heredado del periodo fundacional y reforzando su presencia en la vida intelectual, eclesiástica y jurídica de la ciudad de Lima. A la vez, la universidad empezó a generar una temprana memoria institucional sobre sí misma, fenómeno poco común en el mundo universitario hispanoamericano de la época. Entre los testimonios más importantes de dicha autoconciencia institucional se encuentran la Historia de la Universidad de San Marcos de Lima, redactada por fray Antonio de la Calancha en la segunda mitad del siglo, y (en español: Memorial apologético en favor de la Real Academia de Lima), compuesta en 1648 por Diego de León Pinelo. Estas obras permiten conocer cómo los propios miembros del claustro representaban a San Marcos como corporación docta, real y pontificia, así como el prestigio que la institución había alcanzado ya dentro del orden virreinal.