Las protestas contra la amnistía en España, nombradas como Noviembre Nacional por un sector de la extrema derecha, fueron una serie de manifestaciones que comenzaron a finales de octubre de 2023, y se extendieron hasta junio de 2024. El motivo de las protestas fueron las negociaciones entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y Junts per Catalunya (Junts) para lograr un pacto de investidura que incluyera, entre otras cuestiones, una ley de amnistía para los políticos independentistas y funcionarios de la Generalidad de Cataluña implicados en procedimientos judiciales por su participación en el proceso soberanista de Cataluña. Sin embargo, la composición de los manifestantes y los motivos reales de las protestas son variados.
Tras el acuerdo alcanzado entre PSOE, ERC y Junts, las manifestaciones de protesta convocadas por algunos partidos de la oposición y organizaciones de extrema derecha concentraron —sumando todas las manifestaciones convocadas en distintas ciudades españolas— a cientos de miles de personas. Tras la investidura el público que acudió a las protestas se redujo de manera considerable y se radicalizó, lanzando consignas racistas. Para diciembre, los últimos manifestantes se concentraban únicamente frente a la sede del PSOE en Ferraz, aunque raramente llegaron a superar el centenar de personas.
Antecedentes
En las elecciones generales de España de julio de 2023, Alberto Núñez Feijóo, del Partido Popular, no tuvo posibilidad de formar gobierno al no tener los apoyos suficientes para llegar a una mayoría parlamentaria pese a haber sido la lista más votada. Tras el fracaso de Feijóo en su votación de investidura, el rey Felipe VI encomendó a Pedro Sánchez la tarea de formar gobierno. Después de un recuento minucioso de los votos y el reparto de escaños, quedó patente que la única posibilidad de Sánchez para poder gobernar pasaba por que el partido Junts per Catalunya (JxC) (con siete escaños en el Congreso de los Diputados) votase a su favor. Junts no le apoyó en la formación de anteriores gobiernos, habiendo votado en su contra en abril y noviembre de 2019.
Antes de empezar formalmente las negociaciones había quedado patente que las dos principales exigencias de Junts eran la amnistía de todos los participantes en el referéndum de autodeterminación de 2017 y la posibilidad de realizar una nueva convocatoria. Ante la posibilidad de que se llevase a cabo dicha amnistía, el movimiento Sociedad Civil Catalana convocó una manifestación para el día 8 de octubre.
Hasta el momento de las negociaciones la postura del PSOE había sido de oposición a la amnistía por considerarla inconstitucional. El partido cambió su discurso tras el resultado de las elecciones, y el 28 de octubre, Pedro Sánchez defendió en el Comité Federal del PSOE amnistiar a los condenados por el procés. Este cambio de posición oficial suscitó una gran oposición por parte de un sector de la población afín a partidos de derecha. Estos y algunas organizaciones convocaron manifestaciones contra esta medida y por la unidad de España a finales de octubre y a lo largo del mes de noviembre.
Movilizaciones anteriores a las negociaciones
Domingo 24 de septiembre El PP convocó la primera manifestación contra una posible amnistía a los independentistas catalanes por parte de Sánchez, antes incluso de presentarse Alberto Núñez Feijóo a su investidura. Esta convocatoria se dio en la plaza de Felipe II de Madrid la mañana del 24 de septiembre. Feijóo fue arropado en ese acto por los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy, así como por barones del PP como Almeida o Ayuso. La Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid cifró en más de 40 000 los asistentes a ese acto, mientras que el PP los cifró en 60 000. La vicepresidenta en funciones Yolanda Díaz dijo a propósito de este acto que «La propuesta de las derechas es incendiar Cataluña». mientras que el presidente de la Generalidad de Cataluña, Pere Aragonès, dijo que el mitin del Partido Popular fue «una manifestación de odio y venganza contra Cataluña». izquierda|miniaturadeimagen|Manifestantes en la concentración de Sociedad Civil Catalana (Barcelona, 8 de octubre de 2023).
Domingo 8 de octubre El 8 de octubre de 2023, ante el inicio de las tomas de contacto por parte de Pedro Sánchez para formar gobierno, Sociedad Civil Catalana convocó una manifestación en Barcelona en contra de la amnistía a los encausados por el procés. Núñez Feijoo e Isabel Díaz Ayuso asistieron a la misma, mientras que el líder del PSC-PSOE, Salvador Illa, acusó a Feijóo y a Santiago Abascal, líder de Vox, de «generar miedo» mientras aseguraba que «España no se va a romper». Sociedad Civil Catalana cifró en 300 000 la cantidad de asistentes, mientras que la Guardia Urbana de Barcelona rebajó esa cantidad hasta 50 000.
Movilizaciones tras el inicio de las negociaciones Domingo 29 de octubre El 29 de octubre la Fundación DENAES, vinculada a Vox, con la asociación PieEnPared, impulsada por Juan Carlos Girauta, convocaron una manifestación a las 12 del mediodía en la plaza de Colón de Madrid, bajo el lema «Defendamos la unidad». Según la Delegación del Gobierno, acudieron más de 100 000 personas. La manifestación fue secundada por Esperanza Aguirre, Fernando Savater, Jaime Mayor Oreja y Marcos de Quinto.
Feijóo, por su parte, participó ese día en un acto contra la amnistía en Málaga junto con el presidente de Andalucía Juanma Moreno. Dicho acto fue seguido por 20 000 personas, según el PP, y por 11 000, según la Policía Nacional. Desde la propia Málaga Celia Villalobos, exdiputada del Partido Popular, tachaba a Esperanza Aguirre de «radical».
Jueves 2 de noviembre El 2 de noviembre, el expresidente José María Aznar apareció en un acto del Partido Popular junto a Feijóo y acusó a Pedro Sánchez de ser «un peligro para la democracia constitucional española». También instó a la ciudadanía a movilizarse con la frase «El que pueda hacer, que haga. El que pueda aportar, que aporte. El que se pueda mover, que se mueva». Estas declaraciones sentaron mal en algunos ámbitos de la izquierda española y del nacionalismo catalán, que acusaron a Aznar, entre otras cosas, de tener un «espíritu golpista».
Esa misma tarde se anunciaba el acuerdo entre el PSOE y Esquerra Republicana de cara a que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, lograra los votos suficientes para sacar adelante la investidura. Los puntos más relevantes del acuerdo eran concesiones en la gestión de transportes, la condonación de un 20% (aproximadamente 15.000 millones de euros) de la deuda contraída por Cataluña con el gobierno central y, sobre todo, abrir la posibilidad promulgar una ley de amnistía para la mayoría de los condenados en el procés, incluidos importantes políticos independentistas de Cataluña.
Viernes 3 de noviembre thumb|Sede del Partido Socialista Obrero Español en el número 70 de la calle Ferraz, en una fotografía de 2012. Los días 3, 4 y 6 de noviembre se convocaron a través de redes sociales manifestaciones de protesta ante la sede central del PSOE en la calle de Ferraz, de las cuales el PP prefirió desmarcarse.
La primera de ellas reunió a varios cientos de personas cerca de la sede del PSOE a las 19:00 horas. El vicepresidente de Castilla y León Juan García-Gallardo llamó a sus seguidores a secundarla, y su partido, Vox, apoyó la manifestación a través de un post en X. Si bien la manifestación no había sido comunicada a la Delegación del Gobierno, la Policía Nacional sí estaba al tanto. Según la Delegación del Gobierno, se reunieron en Ferraz unas 1000 personas. Hubo un solo detenido, al tratar de saltarse el cordón policial, y un grupo de asistentes puso a través de un altavoz el «Cara al sol» antes de dispersarse.
Sábado 4 de noviembre El 4 de noviembre, volvió a haber una manifestación no comunicada cercana a la sede del PSOE a partir de las 19:00, cortando el tráfico en Ferraz y reuniendo de nuevo a cientos de personas (250, según la Delegación del Gobierno). En esta ocasión, la expresidenta de Madrid Esperanza Aguirre hizo acto de presencia, declarando que la amnistía a los independentistas debería ser consultada en un referéndum nacional. También se produjeron manifestaciones en la ciudad de Cartagena contra la amnistía, reuniendo varios cientos de personas.
Domingo 5 de noviembre En Valencia, el PPCV convocó un acto «en defensa de la igualdad de todos los españoles» a las 12:00 hora local en la plaza de los Fueros. Hubo protestas en Barcelona, Burgos, León, Vigo, Socuéllamos, Villarreal y Córdoba, reuniéndose unas 2000 personas ante la sede del PSOE de Córdoba.
Lunes 6 de noviembre El lunes 6, hubo concentraciones programadas en Badajoz, Barcelona, El Puerto de Santa María, Jaén, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Tarragona, Toledo, Valencia, Valladolid y Zaragoza.
En Zaragoza, se concentraron varios cientos de personas frente a la sede del PSOE, incluyendo los siete diputados autonómicos de Vox. En Granada, más de 1000 personas según la policía local se concentraron en la Fuente de las Batallas para protestar contra la amnistía, en una manifestación no comunicada. La manifestación en Jaén reunió a otras 1000 personas, según la Subdelegación del Gobierno, y llevó al secretario general del PSOE en la provincia, Francisco Reyes, a manifestar preocupación por las «manifestaciones en contra del cumplimiento de la Constitución». En Sevilla se concentró otro millar de personas, y en Barcelona unas 250.
Más de 200 juristas firmaron un manifiesto en el que se declaraban a favor de "la amnistía, la democracia y la convivencia" y en favor de la mayoría parlamentaria para que se pueda normalizar la situación política entre Cataluña y el Estado español.
En Madrid La manifestación en Madrid del lunes 6 de noviembre fue comunicada a la Delegación del Gobierno con anterioridad a su realización, y reunió, según esa fuente, a 3800 personas, entre las que se contó el líder de Vox Santiago Abascal, así como integrantes de los grupos de extrema derecha Democracia Nacional y Falange. En la manifestación hubo increpaciones a periodistas e incidentes con antidisturbios (incluyendo el uso por primera vez de gas lacrimógeno), por lo que la manifestación se saldó finalmente con tres detenidos.Contó con un mayor despliegue policial, y los manifestantes se reunieron junto al cruce con marqués de Urquijo a las 20:00. Acudieron como organizadores de la manifestación, Revuelta, el líder de Vox Santiago Abascal y el vicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo.Algunos streamers e influencers de extrema derecha, algunos de ellos vinculados igualmente a Vox, se sumaron a la convocatoria o hicieron otras paralelas de concentración frente a la sede del PSOE en la calle Ferraz o en sus aledaños.También la organización Frente Obrero convocó protestas en Ferraz, aunque desmarcándose de las organizadas por Vox.