Los bombardeos sobre Yemen comenzaron en la mañana del 12 de enero de 2024, cuando Estados Unidos y Reino Unido lanzaron una serie de ataques aéreos contra los hutíes en Yemen en respuesta a los ataques de los rebeldes hutíes a embarcaciones del comercio internacional en la zona del mar Rojo desde el 19 de octubre de 2023. El gabinete del Reino Unido se reunió y el primer ministro, el conservador Rishi Sunak, autorizó el lanzamiento de ataques de represalia. Se informó de explosiones en Saná —la capital de Yemen—, Al Hudayda y Dhamar. Un funcionario estadounidense reveló que los ataques habían terminado y que Washington se reservaba el derecho de responder estos ataques. Los objetivos incluían centros logísticos, sistemas de defensa aérea y sitios de almacenamiento de armas de los hutíes.

En los días anteriores, en Estados Unidos miembros del Congreso y del Pentágono exigieron una respuesta contundente y disuasoria a los ataques de los hutíes. El 3 de enero, Estados Unidos y otros doce países, lanzaron un ultimátum final a los hutíes para que pusieran fin a sus actividades que socavan la libertad de navegación. El primer ministro Rishi Sunak afirmó que los ataques se debían al principio de «autodefensa».

El 2 de enero de 2025, el líder de los hutíes, Abdul-Malik al-Houthi, cifró el número de ataques estadounidenses en 931 que habían matado a 106 personas y herido a otras 314, desde el comienzo de sus operaciones militares contra Israel en octubre de 2023.

En marzo de 2025, Estados Unidos lanzó una campaña a gran escala de ataques aéreos y navales contra objetivos hutíes en Yemen. El nombre en clave fue Operación Rough Rider, estos ataques suponen la mayor operación militar estadounidense en Medio Oriente durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. Los ataques comenzaron el 15 de marzo y tuvieron como objetivo sistemas de radar, defensas aéreas y sitios de lanzamiento de misiles balísticos y de drones.

Hasta el 15 de abril de 2025, los hutíes habían atacado más de 190 buques mercantes, hundiendo dos, capturando otro y matando al menos a cuatro marineros. Otros ataques contra buques que transitaban por el mar Rojo fueron interceptados por Estados Unidos y sus aliados o no lograron alcanzar sus objetivos, que también incluyeron ataques contra buques militares occidentales.

El 6 de mayo de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fin de los ataques estadounidenses contra los hutíes después de que estos acordaran cesar sus ataques contra los buques estadounidenses, tras un acuerdo negociado entre ambos países con la mediación de Omán. Sin embargo, los hutíes, advirtieron que continuarían sus ataques contra Israel mientras continúe la «agresión contra Gaza y no se retire el bloqueo» contra la Franja de Gaza.

Antecedentes El 16 de febrero de 2021, la administración de Biden eliminó al grupo Ansar Allah, la organización política y militar formal del movimiento hutí, de la lista negra de organizaciones terroristas extranjeras (FTO). debido a la preocupación de que dicha designación impidiera la entrega de ayuda humanitaria en medio del empeoramiento de la crisis política y socioeconómica de Yemen, ya que los hutíes controlaban gran parte del territorio más poblado de Yemen. En abril de 2022, las Naciones Unidas negociaron un alto el fuego entre los hutíes y el Consejo de Liderazgo Presidencial (PLC) de Yemen, reconocido internacionalmente, que, a pesar de expirar formalmente en octubre, continúa manteniéndose en diciembre de 2023.

Con el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, el Consejo Político Supremo, controlado por los hutíes, declaró su apoyo a Hamás y comenzó a lanzar ataques contra aquellos barcos comerciales que transitaran por el Mar Rojo, especialmente en Bab el-Mandeb, el estrecho que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Los hutíes inicialmente afirmaron que sus ataque sólo afectaban a barcos comerciales con destino a puertos israelíes o con algún vínculo con Israel. El asesor de seguridad nacional israelí, Tzaji Hanegbi, advirtió que «Israel está dando al mundo algo de tiempo para organizarse a fin de evitar esto, pero si no va a haber un acuerdo global, porque es un problema global, actuaremos para eliminarlo». Para lanzar ataques contra el transporte marítimo del mar Rojo, los hutíes utilizan baterías de misiles costeros, municiones merodeadoras y embarcaciones de ataque rápido armadas con cañones automáticos ligeros, ametralladoras y misiles antitanque.

El 21 de diciembre de 2023, el puerto de Eilat, único puerto de Israel al mar Rojo su único acceso marítimo fácil a Asia sin necesidad de transitar por el Canal de Suez, había experimentado una caída del 85 % en su actividad debido a los ataques de los hutíes.

Antes del ataque de los hutíes al carguero Maersk Hangzhou el 30 de diciembre de 2023, Estados Unidos había derribado un total de 24 misiles y drones hutíes y desplegado buques de guerra para proteger las rutas marítimas del mar Rojo, pero no se había comprometido directamente en combate contra los hutíes.

La gran mayoría de los grandes buques portacontenedores se están desviando alrededor del Cabo de Buena Esperanza. Incluso los buques portacontenedores que ya habían transitado hacia el sur a través de Suez pero aún no habían llegado al estrecho de Bab-el-Mandeb ahora están regresando, pagando otro peaje a través del canal de Suez para llegar al Mediterráneo. El estrecho sigue siendo muy utilizado por graneleros y petroleros que tienen diferentes acuerdos contractuales y, a menudo, provienen de países que apoyan a los palestinos de una u otra forma, por lo que perciben un riesgo mínimo por los continuos ataques hutíes. En la primera semana de enero de 2024, el número medio de cargueros activos cada día en el Mar Rojo incluía 105 graneleros y 58 petroleros, frente a los 115 graneleros y 70 petroleros de la semana anterior. Además, seis de las diez mayores compañías navieras de contenedores evitaron en gran medida el mar Rojo, y relativamente pocos buques portacontenedores transitaron por el estrecho de Bab al-Mandeb a partir del 18 de diciembre de 2023.

A partir de enero de 2024, la mayoría de los seguros marítimos requieren una garantía de no participación israelí para asegurar los buques que transitan por la ruta del mar Rojo, y algunos requieren garantías sin interés de Estados Unidos o el Reino Unido y sin escalas en puertos israelíes en los últimos 12 meses.

El 3 de enero de 2024, Estados Unidos y algunos de sus principales aliados lanzaron un ultimátum a los hutíes para que pusieran fin a sus ataques. En los días previos al ataque, miembros del Congreso de Estados Unidos y del Pentágono exigieron una respuesta fuerte y disuasoria contra los hutíes. Un día antes del ataque inicial, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una resolución condenando las actividades hutíes en el mar Rojo, en la que se abstuvieron Rusia, China, Argelia y Mozambique.

Ataques

Ataque del 12 de enero de 2024 thumb|Aviones de combate USN despegando antes de los ataques aéreos thumb|Misiles Tomahawk lanzados desde un destructor estadounidense

Los ataques comenzaron alrededor de las 2:30 a. m. hora de Yemen (23:30 UTC). Se desplegaron aviones de combate estadounidenses que portaban bombas guiadas de precisión desde bases en la región y desde el portaaviones USS Dwight D. Eisenhower. Los barcos de superficie y el submarino USS Florida lanzaron misiles de crucero BGM-109 Tomahawk. La BBC informó que cuatro aviones Eurofighter Typhoon de la Real Fuerza Aérea británica desplegados desde la base aérea RAF Akrotiri, en el sur de Chipre, participaron en el ataque. La Fuerza Aérea de Estados Unidos anunció que las fuerzas estadounidenses y británicas con el apoyo «no operativo» de Australia, Baréin, Canadá y Países Bajos habían utilizado más de cien bombas y misiles para atacar más de sesenta objetivos en dieciséis lugares.

El Ministerio de Defensa del Reino Unido anunció que había atacado dos sitios. El primer sitio, ubicado en Bani, en el noroeste de Yemen, se utilizó para lanzar drones de reconocimiento y ataque. El segundo sitio fue el aeródromo de Abbs, que, según el Ministerio de Defensa, se había utilizado para lanzar misiles de crucero y drones sobre el Mar Rojo.

Se informó de explosiones en Saná, Al Hudayda y Dhamar. Los objetivos incluían centros logísticos, sistemas de defensa aérea y sitios de almacenamiento de armas. Según un canal de noticias dirigido por los hutíes, el aeropuerto Internacional de Hodeida, el aeropuerto Internacional de Taiz, la base aérea de al-Dailami al norte de Saná, un aeropuerto cerca de Hajjah y un campamento al este de Sa'dah fueron atacados. Según el Reino Unido la capacidad de los hutíes para amenazar a la marina mercante se ha degradado.

Ataques posteriores

Enero de 2024 El 13 de enero, a las 3:45 a. m., hora de Yemen (UTC+3), Estados Unidos realizó unilateralmente un ataque adicional contra un sitio de radar, dando lugar a reportes de una explosión en Saná. El Mando Central de los Estados Unidos dijo que la «acción de seguimiento» fue llevada a cabo por el destructor USS Carney utilizando misiles Tomahawk. Según Nasreddin Amer, subsecretario de información de los hutíes, este nuevo ataque nocturno no causó daños ni víctimas.

El 14 de enero, aviones de combate estadounidense interceptaron un misil de crucero antibuque hutí lanzado desde Hodeida en dirección al destructor USS Laboon. El 16 de enero, a las 4:15 a. m. hora local, Estados Unidos llevó a cabo nuevos ataques aéreos contra Yemen, cuyo objetivo eran cuatro misiles antibuques que supuestamente los hutíes estaban preparando para atacar a barcos en la región. El 17 de enero, Estados Unidos llevó a cabo múltiples ataques contra varios objetivos que, según asegura Washington, suponían una amenaza inminente para embarcaciones en el mar Rojo.

El 18 de enero, a las 15:40 hora local, Estados Unidos llevó a cabo nuevos ataques «preventivos» contra tres misiles antibuque hutíes que se estaban preparando para atacar el transporte marítimo comercial en la región. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden reconoció que los ataques no habían impedido que los hutíes siguieran atacando el transporte marítimo, pero dijo que continuarían los esfuerzos para detenerlos.

El 19 de enero, a las 18.45 hora local, un avión F/A-18 de la Marina de los Estados Unidos. que despegaba del USS Dwight D. Eisenhower disparó contra varios misiles antibuque hutíes en Yemen que se estaban preparando para su lanzamiento. El canal de televisión yemení, Al-Masirah, informó de ataques aéreos en el barrio de al-Jabaana en Hodeida. El 20 de enero, a las 4:00 a. m. hora local, fuerzas estadounidense llevaron a cabo ataques aéreos contra un misil antibuque que se estaba preparado para atacar barcos en el Golfo de Adén.

Según fuentes yemeníes citadas por Sky News Arabia, hasta el 21 de enero, al menos 75 combatientes hutíes, incluidos seis miembros del Hezbolá libanés, tres Guardias Revolucionarios iraníes y dos militantes iraquíes respaldados por Irán, habían muerto en la campaña de bombardeos en curso.

El 22 de enero, aproximadamente a las 23:59h, hora local, Estados Unidos y el Reino Unido, con el apoyo de Australia, Baréin, Canadá y los Países Bajos, llevaron a cabo nuevos ataques aéreos y con misiles contra ocho objetivos hutíes en todo Yemen, uno de sus objetivos principales fue la destrucción de uno de los almacenes subterráneos donde los hutíes guardan algunos de sus misiles, entre los puntos atacados también se encuentran radares y sitios de drones y misiles. miniaturadeimagen|El destructor estadounidense USS Gravely