La crisis constitucional rusa de 1993, también llamado Octubre Negro de 1993, hace referencia a los hechos acaecidos en Rusia entre el 21 de septiembre y el 5 de octubre de ese año a raíz de un conflicto entre el entonces presidente ruso Borís Yeltsin y el parlamento del país. Yeltsin realizó un autogolpe, disolviendo el parlamento e instituyendo un gobierno presidencial por decreto. La crisis terminó con Yeltsin usando la fuerza militar para atacar la Casa de los Sóviets de Moscú y arrestar a los legisladores.
La crisis comenzó el 21 de septiembre de 1993, cuando el presidente Borís Yeltsin decretó la disolución del Congreso de los Diputados del Pueblo de Rusia y el Sóviet Supremo de Rusia, organismos que eran un obstáculo para su consolidación en el poder y la realización de la reforma liberal. El decreto de Yeltsin era ilegal al ir en contra de la vigente Constitución de la RSFS de Rusia de 1978. Después de la crisis, el 15 de octubre, ordenó refrendar una nueva Constitución (Constitución de la Federación de Rusia).
El Congreso rechazó el decreto presidencial y aprobó la destitución del presidente Yeltsin mediante una apelación. El vicepresidente en vigor, Vladimir Koltsov, fue nombrado presidente, tal y como mandaba la constitución. El 28 de septiembre las protestas públicas contra el gobierno de Yeltsin tomaron las calles en Moscú. En la represión de las mismas se produjeron varios muertos.
Bajo el control de Yeltsin, el ejército determinó el final de la crisis. Los diputados se encerraron en la Casa Blanca, edificio sede del Parlamento ruso, y se dispusieron a resistir el asedio de las fuerzas bajo control del depuesto presidente. Durante la semana siguiente, las protestas populares contra Yeltsin y en apoyo al Parlamento y al Sóviet Supremo fueron creciendo. Alcanzaron su punto álgido el 2 de octubre, cuando Rusia se encontraba a las puertas de una guerra civil. En ese punto, las cúpulas militares mostraron su apoyo al depuesto presidente y este ordenó el desalojo de la Casa Blanca a la fuerza. La orden de Yeltsin se materializó mediante el bombardeo, mediante carros de combate y artillería del edificio sede de la soberanía popular. La Casa Blanca sufrió graves daños y muchos de sus ocupantes murieron en el ataque.
Para el 5 de octubre, la resistencia a Yeltsin había sido destruida. El conflicto, que duró diez días, fue el más grave sucedido en Moscú desde la Revolución rusa de octubre de 1917. El propio gobierno estimó 187 muertos y 473 heridos. Otras fuentes dan una cifra de 2000 muertos.
Los gobiernos occidentales justificaron el uso de la fuerza contra el parlamento y los diputados legítimamente elegidos. El asalto contó con el aval de la administración de Bill Clinton, que entonces gobernaba Estados Unidos, y el apoyo de la prensa de los países denominados occidentales.
Origen de la crisis Intensificación de la lucha entre los poderes legislativo y ejecutivo thumb|right|Borís Yeltsin, presidente de Rusia durante la crisis. El programa de reformas económicas de Yeltsin se comenzó a ejecutar el 2 de enero de 1992 lo que propició una rápida subida de los precios de los artículos de primera necesidad, una disminución importante del gasto gubernamental en asuntos sociales que se agravó por la imposición de tasas e impuestos. Esto produjo una falta de crédito y el cierre de muchas industrias. Se abrió una gran crisis económica que provocó el alejamiento de muchos políticos del programa de reformas dando lugar al nacimiento de dos bandos enfrentados, unos a favor de la aplicación de las reformas económicas radicales de corte neoliberal y otros en su contra en el propio seno del gobierno ruso.
Durante 1992, la oposición a las reformas de Yeltsin fue en aumento basándose, sobre todo, en las condiciones lamentables en las que se encontraba la industria rusa y los deseos de más autonomía de las repúblicas y regiones que componen Rusia.
El vicepresidente de Rusia Aleksandr Rutskói calificó públicamente el programa de reformas de Yeltsin como «genocidio económico». Los presidentes de las repúblicas rusas de Tartaristán y Bashkiria, ricas en petróleo proclamaron la independencia del gobierno de Moscú.
También en el transcurso de 1992, Yeltsin se fue enfrentando con el Poder Legislativo, tanto con el Congreso de los Diputados del Pueblo de Rusia, cámara alta, como con el Soviet Supremo de Rusia por el control del gobierno y la política gubernamental. En 1992, el portavoz del Sóviet Supremo de Rusia, Ruslán Jasbulátov, se posicionó en contra de las reformas económicas, aunque decía apoyar el fin de las mismas.
El presidente fue informado sobre las reformas constitucionales que se habían realizado en 1991 y que determinaban que sus poderes especiales para la emisión de decretos expiraban antes del fin de 1992 (Yeltsin amplió los poderes especiales para la emisión de decretos más allá de los límites constitucionales para ejecutar su programa de reformas económicas). Yeltsin exigió al parlamento que realizara un cambio constitucional que le ampliará el poder emitir decretos para poner en marcha su plan de privatizaciones (solo el parlamento tenía la autoridad de modificar la constitución). Pero el Congreso de los Diputados del Pueblo de Rusia y el Sóviet Supremo se negaron a redactar una nueva constitución que garantizara, por ley, el poder de decretar del presidente del gobierno.
La séptima sesión del Congreso de Diputados del Pueblo left|thumb|150px|Aleksandr Rutskói, vicepresidente contrario a Yeltsin. Durante diciembre de 1992, el parlamento y el presidente Yeltsin protagonizaron un importante número de conflictos. El mayor de ellos fue la designación, el 9 de diciembre, de Yegor Gaidar como primer ministro. Gaidar, considerado el padre de las reformas económicas, era muy impopular. El parlamento repudió la designación y demandó rectificaciones en el programa económico y pidió al Banco Central, el cual se encontraba bajo control parlamentario, que siguiera emitiendo los créditos necesarios para que las empresas pudieran subsistir y evitar su cierre.«The Central Bank's efforts got in the way of pro-Yeltsin, Western-oriented leaders were seeking to carry out a decisive neoliberal economic transformation of Russia. They undermined the regime of fiscal austerity that the Yeltsin government was attempting to pursue.» («Los esfuerzos del Banco Central impulsaron a los líderes favorables a Yeltsin, pro occidentales, a intentar realizar una transformación económica neoliberal en Rusia. Minaron el régimen de la austeridad fiscal que el gobierno de Yeltsin procuraba perseguir.») Ver, p. ej., Remington, Thomas F. Politics in Russia. New York: Addison-Wesley Educational Publishers Inc., 2002, p. 50.
El día siguiente, el 10 de diciembre, visiblemente enfadado, Yeltsin replicaba al parlamento en un discurso llamándolo . La respuesta del parlamento fue el votar a favor de que el ejército estuviera bajo su control.
El día 12 de diciembre, Yeltsin y el portavoz parlamentario Jasbulátov llegan a un acuerdo de compromiso en que se recogen los siguientes puntos: La realización de un referéndum nacional para aprobar la nueva constitución antes de abril de 1993. Extensión hasta esa fecha de la capacidad de emisión de decretos por parte del presidente Yeltsin. Reconocimiento del derecho parlamentario para votar la designación del primer ministro. El parlamento se reafirma en su derecho de rechazar a los candidatos presidenciales para los ministerios de asuntos exteriores, defensa, interior y seguridad.
Seguidamente, el 14 de diciembre, Yeltsin nombra a Víktor Chernomyrdin primer ministro, el cual es confirmado por el parlamento.
El acuerdo del presidente Yeltsin con el Séptimo Congreso de los Diputados del Pueblo de Rusia funcionó por un tiempo. A principios de 1993, se fue incrementando la tensión entre Yeltsin y el parlamento a raíz de la convocatoria del referéndum y el mantenimiento del poder de decreto presidencial. El congreso, presidido por Ruslán Jasbulátov, redujo los poderes de decreto del presidente que había dado en 1991 y empezó a detectar que podía bloquear las acciones de gobierno e incluso derrocar al presidente. Comenzó una práctica de erosión del control presidencial sobre el gobierno a lo que Yeltsin respondió convocando el referéndum constitucional para 11 de abril.
Octava sesión del Congreso de los Diputados del Pueblo 230px|miniaturadeimagen|derecha|Composición del parlamento ruso en 1992 La Octava sesión el Congreso de los Diputados del Pueblo se abrió en 10 de marzo de 1993 con un discurso de Jasbulátov que contenía un duro ataque contra el presidente Yeltsin a quien lo acusaba de cometer actos inconstitucionales. A mediados de marzo, el parlamento celebró una sesión extraordinaria en la que se aprobó mantener la constitución y anular el referéndum y recortar los poderes presidenciales, propiciando de nuevo un cambio que alejaba a Yeltsin del poder. Yeltsin abordó, fuera del edificio del congreso, a Vladímir Shumeyko, presidente de la cámara, para decirle que el referéndum se celebraría el 25 de abril.
El parlamento fue extendiendo gradualmente su influencia sobre el gobierno. El 16 de marzo, el presidente Yeltsin designa por decreto a Víktor Gueráschenko como parte del gobierno, al presidente del Banco Central y a otros tres altos funcionarios que debían ser parte del gobierno por designación parlamentaria.
El régimen especial 230px|miniaturadeimagen|derecha|Composición del parlamento de Rusia en 1993 La respuesta del presidente Yeltsin fue dramática. El 20 de marzo, se dirigió a la nación para proponer la instauración de un «régimen especial» bajo el cual tendría poderes extraordinarios hasta la realización de un referéndum unas nuevas elecciones legislativas, una nueva constitución y la ratificación de la confianza en el presidente y vicepresidente. Yeltsin también atacó al parlamento acusando a los diputados de querer imponer de nuevo el «Orden soviético».
El vicepresidente Rutskói, oponente de Yeltsin, condenó las declaraciones de Yeltsin diciendo que lo único que quería era seguir teniendo la capacidad de gobernar por decreto. Después el Tribunal Constitucional de la Federación de Rusia determinó que la proposición de Yeltsin era anticonstitucional y este se echó atrás.
Novena sesión del Congreso de los Diputados del Pueblo El 9 de marzo, comenzaron las sesiones del Noveno Congreso de los Diputados del Pueblo, La primera sesión fue extraordinaria y en ella se trató de la adopción de medidas de emergencia para salvaguardar la constitución incluyendo la recusación del presidente Yeltsin. El presidente reconoció que se había equivocado y se salvó, por un estrecho margen de votos, de ser recusado. Faltaron 72 votos para alcanzar los 689 necesarios para la mayoría absoluta de 2/3 de la cámara.
El referéndum nacional El Congreso de los Diputados del Pueblo de Rusia intentó fijar unos nuevos términos para la celebración del referéndum popular. La propuesta parlamentaria preguntaba a los ciudadanos; Si mantenían la confianza en el presidente Yeltsin. Si aprobaban sus reformas. Si aceptaban la celebración de elecciones legislativas y presidenciales inmediatas. La resolución del parlamento decía que para ganar, Yeltsin debía de obtener más del 50 % del electorado y no el 50 % de los votos emitidos para evitar unas elecciones presidenciales inmediatas. El 25 de abril se celebró el referéndum y Yeltsin obtuvo la victoria. La mayoría de los votos emitidos le fueron favorables y apoyaban la convocatoria de elecciones. Yeltsin entendió que esos resultados le permitían mantenerse en el poder al hacer la lectura que los votantes le apoyaban a él en vez que al parlamento pero no tenía un mecanismo constitucional para implementar su victoria por lo que tuvo que utilizar la táctica de decir que él estaba legitimado por el pueblo para quedar por encima del poder legislativo, que también lo estaba.
La convención constitucional