Hind Rajab Hamada (; c. 3 de mayo de 2018-29 de enero de 2024) fue una niña palestina de cinco años del barrio gazatí de Tel al-Hawa que fue asesinada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) el 29 de enero de 2024 durante la invasión israelí de la Franja de Gaza. Las autoridades palestinas acusaron a las tropas israelíes de matar deliberadamente a Hind y a dos miembros de la Media Luna Roja Palestina, Yusuf Zeino y Ahmed al-Madhoun, enviados para rescatarla.

De acuerdo con las investigaciones preliminares realizadas por Euro-Mediterranean Human Rights Monitor y los testimonios que recopilaron, Hind Rajab, y sus familiares fueron asesinados premeditadamente por el ejército israelí, a plena luz del día.

Israel dijo que sus tropas no estaban cerca del vehículo en el que murió Hind. Sin embargo, Al-Jazeera cuestionó las afirmaciones israelíes, informando que había tres tanques israelíes en la zona en ese momento. Un hecho confirmado por una investigación posterior del Washington Post basada en imágenes de satélite y evidencia visual, que concluyeron que efectivamente había varios tanques israelíes presentes y que uno probablemente había realizado 355 disparos contra el automóvil en el que estaban Rajab y su familia, y que los tanquistas israelíes pudieron ver que en el automóvil había civiles, incluidos niños. La investigación de Forensic Architecture también concluyó que un tanque israelí probablemente también había atacado la ambulancia que llegó a rescatar a Rajab.

Su historia obtuvo una importante cobertura mediática en febrero de 2024, después de que se publicara su llamada telefónica en la que pedía ayuda con la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina, en la que le dijo al despachador: «Estoy muy asustada, por favor ven. Ven y llévame. Por favor, ¿Vendrás?».

Tras el asesinato, los medios de comunicación occidentales fueron criticados por su cobertura del incidente, entre otras cosas por no atribuir la autoría del asesinato de Rajab y por adultificarla. Los manifestantes estudiantiles estadounidenses cambiaron el nombre de los edificios ocupados en honor a Rajab, lo que atrajo más atención internacional sobre el incidente.

El 19 de agosto de 2026, las Fuerzas de Defensa de Israel reconocieron por primera vez que sus tropas habían disparado contra el coche en el que viajaba Hind Rajab y su familia y anunciaron que habían iniciado una investigación criminal sobre su muerte.

Antecedentes En noviembre de 2023, un mes después de la invasión israelí de la Franja de Gaza, gran parte de la Franja estaba prácticamente desierta y arrasada por los bombardeos israelíes. En diciembre de 2023, el sistema de salud en Gaza estaba colapsando debido a los ataques israelíes y al bloqueo de la ayuda humanitaria. El norte de Gaza se vio particularmente afectado, ya que en diciembre no había hospitales en funcionamiento en la zona debido a la falta de suministros, combustible y personal.

El 29 de diciembre de 2023 Sudáfrica denunció al Estado de Israel ante la Corte Internacional de Justicia por genocidio, y el 26 de enero de 2024, la Corte emitió una orden que exige a Israel tomar todas las medidas necesarias para prevenir cualquier acto que pudiera considerarse genocida.

Asesinato

Durante la invasión israelí de la Franja de Gaza, Israel emitió una serie de órdenes de evacuación en toda la Franja de Gaza. El 29 de enero de 2024, la familia de Rajab huía de la ciudad de Gaza cuando el coche en el que viajaban Hind, su tío, tía y sus tres primos fue atacado por un tanque del ejército israelí. Su prima, Layan Hamadeh, de 15 años, llamó a la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina (PRCS) y les dijo que sus padres y hermanos habían sido asesinados y añadió que: «Nos están disparando. El tanque está justo a mi lado. Estamos en el coche, el tanque está justo a nuestro lado». Poco después se escuchó a Hamadeh gritar mientras era asesinada bajo el sonido de disparos de ametralladora que rastrillaban el auto mientras aún estaba en la línea con los socorristas.

Cuando los operadores volvieron a llamar, Rajab respondió la llamada, diciendo que todos los demás en el auto estaban muertosy que el tanque continuaba acercándose al vehículo. Rajab permaneció en línea con el PRCS durante tres horas, diciéndole al operador: «Tengo mucho miedo, por favor, venga. Lléveme. Por favor, ¿quiere venir?» Su abuelo dijo más tarde a los periodistas que Rajab resultó herida en la espalda, la mano y el pie. Rajab, a quien se la ordenó continuar escondida en el vehículo, iba a ser rescatada por una ambulancia de la PRCS. El audio de la llamada telefónica entre la Media Luna Roja, Hamadeh y Rajab fue publicado por la Media Luna Roja el 3 de febrero.

Puesto que la zona donde se encontraba la niña estaba sitiada por el Ejército israelí, la Media Luna Roja Palestina se puso en contacto con el Ministerio de Salud de Gaza y las FDI para garantizar un paso seguro para que una ambulancia y su personal pudieran ir a salvar a Hind. «Nos dieron luz verde para mover la ambulancia» por lo que se envió una ambulancia; sin embargo, poco después de su partida, la Media Luna Roja perdió contacto con ellos. «Primero [los paramédicos] dijeron que las fuerzas israelíes les estaban apuntando con rayos láser... Y luego escuchamos el sonido de un disparo antes de perder la conexión. Fue como un disparo o una explosión, no estábamos seguros de lo que pasó». Durante doce días se desconocía cual había sido el destino de Hind y de los paramédicos que había ido a auxiliarla.

El 10 de febrero de 2024, la familia regresó al barrio después de la retirada de las FDI, momento en el que encontraron el coche con Hind y toda la familia de su tío muertos por el fuego de los tanques israelíes. También encontraron la ambulancia de la Media Luna Roja que había ido a socorrerla a unos metros de distancia, completamente destruida por un misil israelí. Según informó la Media Luna Roja en un comunicado:

Poco después de conocerse el incidente, la CNN dio al ejército israelí las coordenadas proporcionadas por la Media Luna Roja Palestina. En respuesta, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dijeron que «no estaban familiarizadas con el incidente descrito». Cuando CNN volvió a ponerse en contacto con ellos dijeron que «seguían investigándolo».

Investigación De acuerdo con las investigaciones preliminares realizadas por Euro-Mediterranean Human Rights Monitor y los testimonios que recopiló, Hind Rajab, y sus familiares fueron asesinados premeditadamente por el ejército israelí en la ciudad de Gaza, a plena luz del día. Según los testimonios recogidos por el equipo Euro-Med Monitor el coche fue atacado tras encontrarse con tanques y vehículos militares israelíes. Después de que el ejército israelí se retirara de la zona, se encontró el coche con abundantes pruebas que demostraban que numerosas balas habían sido disparadas directamente contra él. Al examinar los cuerpos de las víctimas, se descubrió que habían sido sometidos a un intenso fuego de armas automáticas y disparos de artillería.

Así mismo se descubrió, a pocos metros de distancia, la ambulancia de la Media Luna Roja, enviada para salvar a Hind, con el motor tirado en el suelo y completamente quemada. La ambulancia había sido destruida con un proyectil de tanque HEAT M830A1 de fabricación estadounidense, fragmentos de dicho proyectil se encontraron en el interior del vehículo. Cuando se le preguntó sobre el uso de municiones estadounidenses contra civiles palestinos, el portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Matthew Miller, afirmó que «no puede verificar los informes» y que «nuestra expectativa es que las utilicen respetando plenamente las leyes de la guerra».

Un portavoz de las FDI afirmó, después de una investigación preliminar, que no había tropas israelíes cerca del vehículo o dentro del campo de tiro; el portavoz también alegó que, debido a la falta de tropas, la coordinación de las ambulancias era innecesaria para rescatar a Rajab. En respuesta a estas declaraciones, Al Jazeera declaró: «Israel tiene un historial de limpiar rápidamente a sus tropas de cualquier irregularidad en casos de abuso contra los palestinos». Una investigación de la cadena catarí descubrió además que tres tanques israelíes estaban cerca del vehículo de la familia de Rajab en el momento del ataque.

Estados Unidos también ha pedido que se investigue la muerte de Rajab de manera oportuna, afirmando que estaban «devastados» por la muerte de Rajab. La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina (PRCS) dijo a The Intercept que el ejército israelí nunca los contactó con respecto al asesinato de Rajab y el ataque a sus ambulancias, refutando las declaraciones del Departamento de Estado de que PRCS y las Naciones Unidas habían rechazado los esfuerzos israelíes para investigar el incidente.

Una investigación del Washington Post de abril de 2024 refutó las declaraciones del ejército israelí, concluyendo que vehículos blindados israelíes estaban efectivamente en las cercanías del automóvil donde se encontró el cuerpo de Rajab y que el agujero de 300 mm en la ambulancia de la Media Luna Roja es consistente con un proyectil del cañón de un tanque israelí. El periódico también confirmó que los restos de la ambulancia fueron encontrados en una ruta proporcionada por COGAT, un brazo del Ministerio de Defensa israelí que coordina los pasos seguros para vehículos médicos con las FDI.

En julio de 2024, expertos independientes designados por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas afirmaron que el asesinato de Rajab podría constituir un crimen de guerra, incluyendo el crimen previsto en el Estatuto de Roma de «homicidio intencional». Además la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, concluyó que «con fundamento en motivos razonables, la 162.ª División Blindada del ejército israelí operaba en la zona y fue responsable de la muerte de la familia de siete miembros, del bombardeo de la ambulancia y de la muerte de los dos paramédicos a bordo. Estos hechos constituyen crímenes de guerra por homicidio intencional y ataque a bienes civiles».

En junio de 2024, Forensic Architecture, un grupo multidisciplinario de investigadores dirigido por el arquitecto británico israelí Eyal Weizman y basado en Goldsmiths, un centro de estudios de la Universidad de Londres, publicó su investigación, basada en evidencia visual, auditiva y de otro tipo recopilada, para reconstruir el asesinato. La investigación concluyó que un tanque israelí probablemente había disparado 335 balas contra el automóvil en el que viajaban Rajab y su familia, y desde esa distancia no es plausible que el tirador no hubiera podido ver que el coche estaba ocupado por civiles, incluidos niños. Además, la investigación reveló que la ambulancia enviada para ayudar a Rajab probablemente también fue alcanzada por un tanque israelí.

La organización Earshot, que analiza los sonidos de disparos, examinó la grabación de los disparos durante la llamada telefónica con Liane. Basándose en las diferencias de tiempo entre el sonido de la bala que impactó primero el coche a una velocidad superior a la del sonido y el sonido de la explosión del fusil que le siguió, también a la misma velocidad, los investigadores concluyeron que, en el momento del disparo, la distancia entre el coche y el tanque era de entre 13 y 23 metros.