Sex es un coffee table book escrito por la artista estadounidense Madonna con fotografías de Steven Meisel bajo la coordinación del director artístico Fabien Baron. Fue editado por Glenn O'Brien y publicado el 21 de octubre de 1992 por Warner Books en conjunto con Callaway Books y Maverick, la empresa de entretenimiento multimedia fundada por Madonna, de la cual Sex fue su primer lanzamiento. Se puso a la venta con un comic book más un sencillo en CD inédito llamado «Erotic» y coincidió con la publicación del quinto álbum de estudio de la intérprete, Erotica, que se lanzó un día antes. En Sex, Madonna se llama «Mistress Dita» en homenaje a la actriz alemana Dita Parlo. Tony Ward, Naomi Campbell, Isabella Rossellini, Big Daddy Kane, Vanilla Ice, Joey Stefano, Udo Kier y Tatiana von Fürstenberg hacen cameos en el libro.
Sex recibió fuertes críticas negativas por parte de los medios de comunicación, conservadores morales y grupos feministas «anti-porno», ya que incluye imágenes sexualmente explícitas y provocativas, por lo que se catalogó por muchos como hardcore. También sufrió boicot por parte de algunos simpatizantes católicos y librerías en los Estados Unidos, mientras que en Japón se prohibió su distribución. No obstante, Sex resultó un éxito comercial sin precedentes. Se colocó como número uno en la lista de los libros más vendidos del The New York Times y en cuestión de tres días, había vendido más de 1,5 millones de ejemplares en todo el mundo, por lo que automáticamente representó el lanzamiento más importante en la esfera editorial de ese año, y permanece como el coffee table book más vendido de todos los tiempos.
La obra mantuvo a Madonna en un debate sin precedentes en diversas regiones del mundo entre periodistas, académicos, fanáticos y no fanáticos durante su publicación y años cercanos e influenció de una manera enorme en la década de 1990 la cultura sexual y política porque rompió muchos tabúes y se convirtió en un producto popular en el ámbito comercial. Inclusive, de acuerdo con muchos escritores, esta publicación le valió a Madonna la introducción a la industria pornográfica. Con el paso de los años, ha recibido elogios por parte de los medios; por ejemplo, Mark Blankenship del sitio LGBT «New Now Next» sostiene que con «la publicación de Sex la literatura cambió para siempre», o Douglas Kellner, filósofo de teoría crítica quien afirma que con Sex «Madonna se convirtió en sí misma, en un artefacto de la cultura pop».
Antecedentes y desarrollo
De acuerdo con Giselle Benatar de Entertainment Weekly, existen dos versiones sobre el antecedente del libro. La primera es que Madonna tuvo la noción de Sex durante el verano de 1991, entre las grabaciones de la película A League of Their Own. La segunda es que Judith Regan, vicepresidenta y redactora jefe de Simon & Schuster, comentó que en marzo de 1991 voló a Los Ángeles para reunirse con Madonna y Freddy DeMann, su gerente comercial, armada con una propuesta para una colección similar a fotos eróticas. Judith dijo que a la intérprete le había encantado la idea y se dieron la mano en un acuerdo, pero nunca se concretó. Liz Rosenberg, portavoz de Madonna, nunca confirmó o negó la historia, pero Benatar afirmó que lo más seguro era que la cantante había hecho de Sex su próximo proyecto el otoño anterior al de 1992. Independientemente de las versiones, Warner Bros. Records y los ejecutivos y directivos de Time Warner se mostraron reacios ante Madonna por la idea de querer publicar un libro como lo es Sex. No obstante, luego aceptaron la idea de la publicación y la intérprete fue obligada a firmar un acuerdo para que no incluyera pornografía infantil, zoofilia o burla de iconografía religiosa. Aunque poco después de firmarlo Madonna fundó Maverick, una compañía de entretenimiento multimedia y el acuerdo quedó obsoleto.
Originalmente el libro iba a ser llamado «X», pero al enterarse de que se estrenaría la película Malcom «X» de Spike Lee, Madonna cambió el título por el actual. «Este es un símbolo muy bueno, y el primero que recordé», dijo. Warner comentó que Sex era muy complejo de producir, pues requería alianzas con diferentes empresas y editoriales. También indicaron que para que el libro pudiera generar alguna ganancia, tendría que vender al menos 350 000 ejemplares. Madonna contrató talentos de primera categoría para desarrollar la obra, pues incluye el apoyo de amigos famosos de la industria musical, el cine y la industria de la moda, bajo la coordinación del director artístico Fabien Baron, el fotógrafo de moda Steven Meisel, el coeditor Glenn O'Brien, el maquillista Francois Nars y el estilista Paul Cavaco. Madonna quería que Sex tuviera forma ovalada a fin de simular un enorme preservativo, pero la impresión y la fabricación era demasiado costosa. Meisel comentó: «Estoy haciendo cosas para que piensen demasiado» y agregó que el único denominador común de todo el personal es que «todos ellos han realizado un trabajo de provocación en sí mismos».
Tomadas casi en su totalidad en el formato Super-8, las sesiones fotográficas tuvieron lugar entre Nueva York y Miami: en la primera ciudad en el Hotel Chelsea y Gaiety Theatre, mientras que en Miami tomaron la mayoría de las imágenes en la casa de Madonna y en varias calles y playas. A manera de broma, Madonna salió a la calle en Miami desnuda, pero tras haberse exhibido corrió el riesgo de ser arrestada. Al igual que la fotografía anterior, muchas surgieron de manera espontánea, y de acuerdo con Baron, durante las sesiones «[Madonna] hacía algo loco y luego se nos ocurría algo aún más loco». Meisel también recordó que algunas fotografías, como una que muestra dos lesbianas post-punk, una de ellas con un cuchillo en la entrepierna de Madonna, se desestimaron por ser demasiado violentas. Algunas fotografías fueron robadas mientras el libro estaba aún en proceso de producción, pero gracias a la intervención del FBI las recuperaron de manera pronta. Se estimó que se tomaron unas 20 000 fotografías, aunque solo se incluyeron unas decenas. Finalmente, la impresión se extendió por 15 días y el proceso total de producción fue de ocho meses, justo el tiempo que duró la relación sentimental entre Vanilla Ice y Madonna.
Diseño y contenido Sellado herméticamente en tereftalato de polietileno, Sex contiene 128 páginas y está encuadernado en espiral con una cubierta de aluminio con la palabra «Sex» en el centro; además de incluir una etiqueta de advertencia. Según Tyra Braden del periódico The Morning Call, la cubierta del libro tiene la imagen de Madonna como en un cielo azul. Se utilizaron tres tipos de papel, y el diseño estuvo a cargo de Madonna y la empresa Baron & Baron Inc. (Fabien Baron y el fotógrafo Siung Fat Tjia) quienes también diseñaron la portada del quinto álbum de estudio de Madonna, Erotica.
En la introducción, la autora escribió: «Todo lo que está a punto de ver y leer es una fantasía, un sueño», además de mencionar que «este libro es acerca del sexo. El sexo no es amor. Y el amor no es sexo. Pero lo mejor de ambos mundos se logra cuando vienen juntos». A lo largo de Sex, Madonna cuenta varios poemas y relatos sexuales en forma de ensayos y se llama a sí misma «Mistress Dita», en homenaje a la actriz alemana Dita Parlo; sus amigos en las historias son Bunny, Dex, Stella, Chiclet y Stranger. De acuerdo con el biógrafo J. Randy Taraborrelli, gran parte del libro se lee como una carta a una revista pornográfica. Luego de que el FBI recuperara el contenido robado de Sex durante su desarrollo, como muestra de agradecimiento, Madonna les dejó una nota «picante» a los oficiales en los créditos.
Así como el texto, las fotografías son de contenido sexual e incluyen desnudos masculinos, sadomasoquismo, bondage, homosexualidad, anilingus y hasta insinuaciones de zoofilia y felación, junto con accesorios como cuchillos, cadenas, máscaras y látigos, pero nunca se muestran cópulas. Tony Ward, Naomi Campbell, Isabella Rossellini, Big Daddy Kane, Vanilla Ice, Joey Stefano, Udo Kier y Tatiana von Fürstenberg hacen cameos en el libro, más las únicas escenas heterosexuales son las fotos entre Madonna y Vanilla Ice. Referente solo a Madonna, se expone en la calle o en la pizzería en desnudos parciales (comúnmente en topless) y otros totales; una de las fotografías más reconocibles es el autoestop que realiza totalmente desnuda en Miami. El libro también refleja gran parte de la perspectiva que tiene Madonna hacia su propia sexualidad. Según la cantante, su vagina es el templo del aprendizaje, y exponerla es un homenaje a esta: «Huele como un bebé para mí, fresca y llena de vida». También apuntó que el «sexo anal es la forma más placentera de tener sexo, y la que más duele también». Además, habla de que «hay algo reconfortante en ser atado. Como cuando eres un bebé y tu madre te ata en el asiento del coche. Ella [sólo] quisiera que estuvieras a salvo; es un acto de amor». Confiesa que «no me gustaría tener un pene. Creo que tengo una "polla" en mi cerebro. No es necesario tener una entre mis piernas». Madonna también señaló en Sex que «mucha gente tiene miedo de decir lo que quieren. Es por eso que no consiguen lo que quieren». Más aún, comenta que «todo hombre heterosexual debería sentir la lengua de otro hombre en su boca, al menos una vez en su vida» y habla sobre sus técnicas masturbatorias y su deseo de ir al baño de pie, como lo hacen los hombres. En una de las páginas con menos gráficas, Madonna explica su filosofía de la pornografía:
Revuelo mediático y publicación