La Sonora Palacios es una de las bandas tropicales más reconocidas de Chile. Formada en 1962 en la comuna de Quinta Normal en la ciudad de Santiago, fue la fundadora del subgénero musical cumbia chilena y ha marcado a varias generaciones del movimiento tropical en Chile.Entre los grandes éxitos de la sonora se encuentran: «Los domingos (La peineta)», «Un año más», «Agua que no has de beber (Loco loco)», «El galeón español», «Cumpleaños feliz», «Olé olé», «El caminante», «La mafafa», «Pedacito de mi vida», «Negrito cumbá», «La arañita», «Candombe para José», «A dónde irás», entre otros.
Historia
Origen Las raíces del conjunto provienen de la familia Palacios Caro, originaria de Talca, y formada por catorce hermanos quienes llegaron a establecerse en Quinta Normal en 1952. El conjunto formado por la mayoría de ellos, de nombre Hermanitos Palacios, dirigidos por su padre, se presentó en radios y teatros durante esa década.
Previo a la conformación de la sonora, Marti Palacios, el mayor de los hermanos, ingresó a estudiar violín al Conservatorio Nacional de Música. Luego, a comienzos de la década de 1960 se integró como violinista de la orquesta de la taberna Capri, en el centro de Santiago. Durante su trabajo en Radio Corporación, aprende trompeta y arrastra al oficio a su hermano Jorge Palacios, quien antes era guitarrista. Junto a dos hermanos más, Patricio y Óscar (timbalero y güirero respectivamente), comenzaron a trabajar en un grupo propio con otros músicos, presentándose en locales y boites santiaguinas como: El Pollo Dorado, La Fontana, El Mundo y la misma Capri. En esta última, fueron bautizados como La Sonora Palacios.
En 1964, se integra Patricio Zúñiga (Tommy Rey), proveniente de la orquesta Los Peniques bajo repertorios inspirados en la música cubana como chachachás, boleros y mambos y en donde había sido apodado como Tonny Rey por parte de su director Silvio Ceballos. Marti Palacios tomó de referencia a la Sonora Matancera para llevar a cabo su proyecto musical definitivo con él a la cabeza.
Explosión en cumbias El primer álbum grabado por la sonora, fue compuesto de diez cumbias y dos merequetengues. La formación para el álbum se compuso de tres trompetistas, un timbalero, un guitarrista, un bajista, un tecladista y un cantante. El título original del álbum llevaba por nombre Cumbias coléricas. La carátula, inspirada en el tema «La bombita de De Gaulle» incluido allí, consiste en un dibujo de una pequeña isla a contraluz, fondeada con una explosión de una bomba en el horizonte en referencia a los polémicos ensayos atómicos de Francia en el Pacífico Sur bajo la presidencia de Charles de Gaulle.
En ese álbum, Marti Palacios, quien fungió de arreglista y primera trompeta, imprimió el ritmo característico de las primeras cumbias chilenas, pensando en el público que acudía a los locales donde solía tocar. Marti señaló en 2005 en el programa Canción Nacional: «el chileno baila muy sencillo, entonces adapté la cumbia así, muy marcada, para que cualquier persona la pueda bailar».
Los principales sellos musicales de entonces, RCA Victor y EMI, no consideraban a la cumbia como un producto comercial. El pianista argentino Saúl San Martín ofreció al conjunto editar un sencillo con dos canciones bajo la filial chilena del sello Philips. La primera, titulada «El caminante», de autoría del grupo de cumbia argentino Los 5 del Ritmo; y «La mafafa», compuesta por el músico cubano Julio Gutiérrez. Esta última fue una sugerencia de Amparito Jiménez, quien la sonora la acompañó en dos grabaciones compuestas por ella para su repertorio.
Tras la buena recepción del álbum, el sello Philips lanza un nuevo sencillo con «La bombita de De Gaulle» como canción principal.
Otra de sus grabaciones fue el tema «Cumbia para adormecerte», del trompetista de la sonora de la época Leonardo Núñez, con la particularidad de ser la única pieza compuesta por un chileno en el álbum y probablemente, la primera cumbia chilena de la historia.
La presencia radial de sus canciones se multiplicó tras el éxito del primer álbum y las posteriores grabaciones.
La consagración de la sonora y su primera ruptura La Sonora Palacios, de manera simultánea a sus grabaciones, mantuvo una permanente agenda de actuaciones en locales nocturnos, y en 1967, realizaron una gira por Yugoslavia, Checoslovaquia y otros países europeos. Durante esos primeros tiempos recibieron varios premios, como el Laurel de Oro de ese año, por ejemplo. Los géneros musicales que abarcaban eran principalmente cumbias, aunque añadieron otros como boleros, guajira, guara-bossas, salsas, chá-chá-chás y merequetengues.
En 1972, la sonora edita una producción discográfica internacional con textos en español e inglés titulada Cumbia maravillosa, en donde reunían los principales éxitos de la primera década como sonora.
En 1975 graban su sexto álbum titulado Los fabulosos, en donde incluyeron una salsa del cantante neoyorquino de origen puertorriqueño Willie Colón («El día de mi suerte»). Willie Colón se relaciona con la sonora porque utilizó su final musical (compuesto y dirigido por Marti Palacios) en la canción «La murga», interpretada en conjunto con Héctor Lavoe.
En 1976 graban la cumbia «Candombe para José», compuesta por el argentino Roberto Ternán, que en Chile había popularizado el grupo Illapu y que también, fue versionada por el grupo de cumbia Los Viking's 5 pocos meses antes.
En 1977, realizan un extended play con cuatro cumbias de índole navideña titulado Navidad con la Sonora Palacios. Al mismo tiempo fueron lanzando sencillos con canciones bailables que ingresaban directamente a las programaciones radiales de aquella época.
En 1978, compilaron los sencillos en uno de sus álbumes más exitosos y trascendentes, llamado La Sonora Palacios, siendo el octavo volumen producido. Allí agregaron otros clásicos, como los cumbiones colombo-venezolanos como «Negrito cumbá», «Agua que no has de beber» y «La arañita», una cumbia que es «Pedacito de mi vida» y la otra cumbia «El galeón español» original del conjunto argentino Los Wawancó. En ese mismo año, la sonora participa en la primera Teletón en horario estelar, tocando para la bailetón de los guapetones, en donde presentaron cumbias, cumbiones y cuecas. Al año siguiente también participan en la Teletón, interpretando los temas: «Pedacito de mi vida» y «Agua que no has de beber».
En 1980 grabaron su primer cassette y el último bajo el sello Phillips, que para entonces estaba cerrando su filial chilena. Titulado La Sonora Palacios, incluyó solo cuatro canciones originales siendo una de ellas «Un año más» del autor Hernán Gallardo, y que habían grabado los grupos Makalunga y Los Viking's 5 previamente. La sonora desarrolló un nuevo arreglo con protagonismo de las trompetas, que en voz de Tommy Rey es la versión más célebre del tema, convertido en un clásico de la música popular chilena.
En 1982, Tommy Rey renuncia junto a otros cuatro músicos, dejando sólo a los cuatro Palacios de ese entonces: los trompetistas Marti y Jorge, el güirero Óscar, además de Marty Palacios (hijo del primero), que en 1979 sustituye a su tío Patricio Palacios en los timbales. A raíz de una crisis económica, ahondada en la nula posibilidad de presentarse en eventos masivos tras la dictadura de Augusto Pinochet, Tommy Rey inicia otra agrupación que se convirtió en los años posteriores en el principal conjunto de cumbia chilena, aunque la Sonora Palacios nunca se detuvo.
Segunda etapa En 1983 retorna a la sonora el vocalista Orlando Ramírez (quien ya estuvo de manera breve en la sonora entre 1962 y 1963), además de ser acompañado brevemente por Fabián Ayala quien fue el vocalista principal de la orquesta Rumba 8 y su antecesora, la Sonora Caravana. Al año siguiente, se editó su primer álbum bajo el sello chileno Star Sound, quien a su vez adquirió el catálogo de Phillips y continuó por una década publicándolos. Este álbum, titulado Una vez más, con temática centrada en las rupturas amorosas y sentimentales y compuesto mayormente por cumbiones, destacado temas como: «El rosario de mi madre», «En Mejillones yo tuve un amor», «Me separé de ti», «La conocí un domingo», entre otras. Por primera vez, la sonora cuenta con una dupla de cantantes al frente.
Durante mediados de la década de 1980, la sonora se ha mantenido vigente en pequeños escenarios y en presentaciones recurrentes en programas de televisión como Sábado Gigante y el Festival de la Una. Vuelven a realizar giras internacionales principalmente a los residentes chilenos de Francia, Bélgica, Suiza, Estados Unidos, Suecia y Dinamarca. Al poco tiempo el conjunto visitó a los chilenos residentes en Australia.
En 1986, ingresa a la sonora Luis Eyzaguirre, alias "Caluga", proveniente de la Sonora Palacios Junior acompañando a Ramírez vocalmente. Al año siguiente, Ramírez abandona la sonora y en su reemplazo se suma Víctor Méndez con quien graba dos álbumes bajo el sello Star Sound. En ambos álbumes, tienen la particularidad que la totalidad de los temas, fueron interpretados por el dueto en conjunto. En 1989, la sonora se presenta por primera vez en el Festival de Viña del Mar, recibiendo antorcha de plata y siendo el tercer conjunto tropical en presentarse en la historia del certamen, ya que Johnny Ventura lo hizo en 1984 y la orquesta de Pachuco y la Cubanacán en los años 1986, 1987 y 1989.
En 1991, se incorpora Manuel Rojas a la sonora para acompañar a Eyzaguirre, tras la salida de Méndez de la misma. Inmediatamente, se publica el álbum A lo campeón, como homenaje a la Copa Libertadores obtenida por Colo Colo en ese año. Allí se graba una nueva versión del himno del equipo, en ritmo de mambo, a partir del merengue que habían grabado en un sencillo de 1973 bajo la voz de Tommy Rey. Durante ese año, la sonora deja de publicar sus producciones bajo el sello Star Sound.
En 1992, realizan una grabación bajo el sello Polydor titulada De cara al éxito, en el que destaca una versión más actualizada de sus temas más conocidos bajo dos popurríes. Tras ello, Eyzaguirre abandona el grupo en conjunto con otros músicos, entre ellos Jorge y Óscar Palacios. En 1993, el sello Calipso Records abrió una nueva etapa para el conjunto, sumándose como vocalista Manuel Palacios y retornando por tercera y última vez Orlando Ramírez. Con la producción del trompetista fundador de la sonora Leo Núñez, graban la totalidad de los álbumes bajo ese sello y consolidan el formato de popurrí-medley bailable en dos álbumes de los seis grabados consolidándose Manuel Palacios como único vocalista. Para 1997, retorna Luis Eyzaguirre como segundo vocalista y en la producción grabada en 2000, pudo este último interpretar temas sin realizar duetos como ya había ocurrido en su primera etapa. Ejemplo de aquello son los temas «Cómo se siente» y «No dijiste adiós». En 1999, la sonora es invitada al Festival del Huaso de Olmué, donde interpretan su repertorio y hacen vibrar al público y jurado.
El eslogan La única