El economicismo es un criterio o doctrina que implica un sesgo o abuso en la concepción del comportamiento de una sociedad, reduciendo todos los hechos sociales a su aspecto económico (reduccionismo económico).
Una consecuencia del economicismo (aunque no solo de ello) es la desatención de los aspectos sociales, morales, culturales y políticos de problemas sociales tales como la degradación ambiental, la guerra, la salud pública, el analfabetismo, etc. Bunge, M. Filosofía política. Barcelona, Gedisa. Según Bunge la sociedad debe entenderse como un sistema constituido por cuatro subsistemas: biológico, económico, político y cultural.
El término 'economicismo' (o reduccionismo económico) también se usa, en filosofía de la ciencia por ejemplo, para calificar los modelos o teorías de la microeconomía clásica, en los que la oferta y la demanda son los únicos factores pertinentes o importantes para explicar y predecir el comportamiento económico de la sociedad, con lo cual se ignoran otros factores de índole cultural, humana, social, política, espiritual o moral.
En la investigación social inspirada por el individualismo metodológico (que por sí mismo no es siempre economicista) el economicismo consiste en una reducción unilateral del hombre a la figura del homo oeconomicus: una reducción que, en el nombre de una filosofía gruesa y de una falsa psicología, deja de lado todos los demás aspectos del ser humano (homo faber, homo loquens, homo ludens, etc.). Caruso, S. Homo oeconomicus. Paradigma, critiche revisioni. Firenze University Press, 2012.
Véase también Desmercantilización Economía social
Referencias
Categoría:Terminología económica Categoría:Filosofía de la ciencia Categoría:Terminología política