Los anglos fueron uno de los pueblos germánicos procedentes de la Europa septentrional que ocuparon algunos territorios anteriormente pertenecientes al Imperio romano de Occidente. Se establecieron en la actual Inglaterra y, junto con los sajones, darían lugar a los anglosajones, que posteriormente se convirtieron en el pueblo inglés.

Historiografía grecorromana

Tácito thumb|right|upright=0.9|La península de Anglia en el norte de Schleswig-Holstein. thumb|right|upright=0.9|Posibles ubicaciones de los anglos y los jutos antes de su migración a Gran Bretaña. La primera mención conocida de los anglos puede encontrarse en el capítulo 40 de la obra de Tácito Germania, escrita alrededor del año 98 d. C. Tácito describe a los anglos como una de las tribus suevas más remotas en comparación con los semnones y los longobardos, que vivían en el Elba y eran más conocidos por los romanos. Agrupó a los anglos con varias otras tribus de esa región, los Reudigni, Varini, Eudoses, Suardones y Nuithones. Todos ellos vivían detrás de murallas de ríos y bosques, y por lo tanto eran inaccesibles a los ataques.

No da ninguna indicación precisa de su situación geográfica, pero afirma que, junto con las otras seis tribus, adoraban a Nerthus, o Madre Tierra, cuyo santuario estaba situado en «una isla en el Océano». Los eudoses son los jutos; estos nombres se refieren probablemente a localidades de Jutlandia o de la costa báltica. La costa contiene suficientes estuarios, ensenadas, ríos, islas, pantanos y marismas como para haber sido entonces inaccesible para quienes no conocían el terreno, como los romanos, que la consideraban desconocida, inaccesible, con poca población y de escaso interés económico.

La mayoría de los estudiosos creen que los anglii vivían en las costas del mar Báltico, probablemente en la parte meridional de la península de Jutlandia. Esta opinión se basa en parte en las tradiciones del inglés antiguo y danés sobre personas y acontecimientos del siglo , y en parte porque en la religión precristiana de Escandinavia se encuentran afinidades sorprendentes con el culto a Nerthus descrito por Tácito.

Ptolomeo Las versiones conservadas de la obra de Ptolomeo, que escribió alrededor del año 150 d. C., en su atlas Geografía (2.10), los describe de forma confusa. En un pasaje, los Sueboi Angeilloi (en griego equivalente a la grafía latina Suevi Angili) viven en una franja de tierra entre el norte del Rin y el centro del Elba, pero aparentemente sin tocar ninguno de los dos ríos, con los suevos Langobardi en el Rin hacia el oeste, y los suevos Semnones en el Elba extendiéndose al este. Sin embargo, como señala el historiador Gudmund Schütte, los langobardos también aparecen como los «Laccobardi» en otra posición cerca del Elba y los sajones, que se considera más probable que sea correcta, y los anglos probablemente vivían en esa región también.Ptolomeo, Geografía, 2.10. Debido a la incertidumbre de este pasaje, se especuló mucho sobre el hogar original de los Anglii.

Una teoría es que ellos o parte de ellos habitaban o se movían entre otros pueblos costeros, tal vez confederados hasta la cuenca del Saale (en los alrededores del antiguo cantón de Engilin) en los valles del Unstrut por debajo del macizo Kyffhäuser, de cuya región muchos creen que procede la Lex Anglorum et Werinorum hoc est Thuringorum. Los nombres étnicos de Frisianos y Warinos también están atestiguados en estos distritos sajones.

Una segunda solución posible es que estos anglos de Ptolomeo no sean en absoluto los de Schleswig. Según Julius Pokorny, el Angri- de Angrivarii, el -angr de Hardanger y el Angl- de Anglii proceden de la misma raíz que significa «doblez», pero en sentidos diferentes. En otras palabras, la similitud de los nombres es estrictamente casual y no refleja ninguna unidad étnica más allá de la germánica. Gudmund Schütte, en su análisis de Ptolomeo, cree que los anglos han sido simplemente desplazados por un error derivado del uso de fuentes imperfectas por parte de Ptolomeo. Señala que los anglos se sitúan correctamente justo al noreste de los langobardos, pero que éstos han sido duplicados, de modo que aparecen una vez, correctamente, en el bajo Elba, y una segunda vez, incorrectamente, en el norte del Rin.

Historiografía medieval thumb|El manuscrito Beda de San Petersburgo, . Beda (fallecido en 735) afirmó que los anglios, antes de llegar a Gran Bretaña, habitaban en una tierra llamada Angulus, «que se encuentra entre la provincia de los jutos y la de los sajones, y que permanece despoblada hasta el día de hoy». La Historia Brittonum, del , aporta pruebas similares. El rey Alfredo el Grande y el cronista Æthelweard identificaron este lugar con Anglia, en la provincia de Schleswig (Slesvig; aunque entonces pudo ser de mayor extensión), y esta identificación concuerda con las indicaciones dadas por Beda.

En el relato del marino noruego Ohthere de Hålogaland de un viaje de dos días desde el fiordo de Oslo al Ducado de Schleswig, informaba de las tierras a estribor, y Alfred añadía la nota «en estas islas habitaban los “Engle“ antes de llegar aquí».Véase la traducción de Sweet,1883 pag 19 anotada por Loyn 1991 pag 24 Lo confirman las tradiciones inglesa y danesa relativas a dos reyes llamados Wermund y Offa de Angeln, de quienes la familia real de Mercia reclamaba la descendencia y cuyas hazañas están relacionadas con Anglia, Schleswig y Rendsburg.

La tradición danesa ha conservado constancia de dos gobernadores de Schleswig, padre e hijo, a su servicio, Frowinus (Freawine) y Wigo (Wig), de quienes la familia real de Wessex reclamaba la descendencia. Durante el , los Anglii invadieron Gran Bretaña, momento a partir del cual su nombre no vuelve a aparecer en el continente excepto en el título del código legal emitido a los Turingios: Lex Angliorum et Werinorum hoc est Thuringorum.

Los anglos son el tema de una leyenda sobre el papa Gregorio I, que casualmente vio a un grupo de niños anglos de Deira a la venta como esclavos en el mercado romano. Según la historia contada por Beda, a Gregorio le llamó la atención el aspecto inusual de los esclavos y preguntó por su origen. Cuando le dijeron que se llamaban Anglii (anglos), respondió con un juego de palabras en latín que se traduce bien al español: Bene, nam et angelicam habent faciem, et tales angelorum in caelis decet esse coheredes («Está bien, porque tienen cara de ángel, y esas personas deberían ser coherederas de los ángeles del cielo»). Supuestamente, este encuentro inspiró al papa a emprender una misión para llevar el cristianismo a sus compatriotas.

Población Según estudios arqueológicos de cementerios hechos por Catherine Hill, que excavó unas treinta mil tumbas de inhumación y cremación, sabiendo que el período abarcó unos trescientos añosHills, Catherine (1979). "The archaeology of Anglo-Saxon England in the pagan period: a review". Anglo-Saxon England. Núm. 8, pp. 297-329 (véase pp. 318-319). y comparando con la esperanza de vida promedio de la época (33-36 años para hombres y 27-33 mujeres, 30 para todos),Donat, P. & H. Ulrich (1971). "Einwohnerzahlen und Siedlungsgrosse der Merovingerzeit: Ein methodischer Beitrag zur demographischen Rekonstruktion fruhgeschichtlicher Bevolkerungen". Zeitschrift fur Archdologie. Núm. 5, Berlín, pp. 234-265. Alcock ha calculado,Ecuación demográfica por parte de Randsborg, Klavs (1980). The Viking age in Denmark: the formation of a state. Duckworth, p. 80. ISBN 9780715614662. en 50 000 a 100 000 anglosajones los que vivían en Britania a inicios del .Alcock, Leslie (1989). Arthur's Britain: history and archaeology, AD 367-634. Harmondsworth: Penguin, pp. 310-311.Cifra aceptada por Laing, Lloyd Robert & Jennifer Laing (1982). Anglo-Saxon England. Londres: Ed. Granada, p. 62. En cambio, Whittock habla de 65 000 a 130 000.Whittock, Martyn (1986). The Origins of England, 410-600. Londres: Croom Helm, pp. 126-129. ISBN 9780709936794.

Conociendo el crecimiento demográfico de la época y aceptando la estimación de Alcock, Michael Jones cree que de 10 000 a 20 000 germanos migraron a Britania.Jones, Michael E. (1998). The End of Roman Britain. Cornell University Press, pp. 26-27. ISBN 9780801485305. Este número está en marcado contraste con autores anteriores, que hablaban de 100 000,Kirsten, Ernst (1968). Raum und Bevölkerung in der Weltgeschichte: Bevölkerungs-Ploetz. Wurzburgo: A. G. Ploetz, pp. 293.McEvedy, Colin & Richard Jones (1978). Atlas of World Population History. Facts on File, pp. 67. 200 000Russell, Josiah Cox (1958). Late Ancient and Medieval Population. Filadelfia: American Philosophical Society, pp. 97. y hasta 300 000- invasores.Campbell, James (1982). "The Lost Centuries, 400-600". En The Anglo-Saxons. Londres: Phaidon, pp. 20-54 (véase pp. 27-38). Editado por J. Campbell, Eric John & Patrick Wormald. Cifra que Jones considera imposible (1998: 26, nota 62). Jones considera que estos últimos estudios no dan evidencia suficiente para respaldar sus afirmaciones.Jones, 1998: 27, nota 64. En tiempos recientes, eruditos como Charles Thomas hablan de 10 000 inmigrantesCifra citada por Taylor, Christopher (1983). Village and Farmstead: a History of Rural Settlement in England. Londres: George Philip, pp. 111. y que apenas 1000 o 2000 guerreros germanos participaron,Thomas, Charles (1981). Christianity in Roman Britain to 500 AD. University of California Press, pp. 251. ISBN 9780520043923. como describe en sus crónicas san Gildas.Gildas. De Excidio Britanniae. Véase en Gildas: The Ruin of Britain, Fragments from lost letters, The Penitential together with The Lorica of Gildas, tomo I, 1899, editado por Hugh Williams, Londres: David Nutt, p. 29. En cambio, Thompson dice que los germanos eran «muchas decenas de miles».Thompson, E. A. (1984). Saint Germanus of Auxerre and the End of Roman Britain. Boydell Press, pp. 112. ISBN 9780851154053.

Actualmente, la mayoría de los autores discuten las cifras, siempre especulativas, pero concluyen que debieron estar en algún punto entre los diez y cien millares, aunque en los últimos años estos números tienden a la baja.Jones, 1998: 27-28, nota 65. Por ejemplo, Laing y Laing estimaban en 1979 que de 50 000 a 100 000 germanos conquistaron a un millón de britano-romanos; en 1990 los mismos autores rebajaban a los invasores a sólo 10 000 o 25 000 y los locales aumentaban a cuatro millones.Laing, Lloyd Robert & Jennifer Laing (1990). Celtic Britain and Ireland, AD 200-800: The Myth of the Dark Ages. Dublín: Irish Acad. Press, pp. 69. ISBN 9780716524151. La población urbana al momento de su arribo sería de 200 000 personas.Thomas, 1981: 193

Historia thumb|left|Gran Bretaña hacia el año 600. Migración a Gran Bretaña Los anglos se habían asentado desde tiempos muy antiguos (no datados) en la zona septentrional de la actual Alemania, concretamente en la región alrededor de Angeln.

En los siglos y d.C., emigraron conjuntamente con los sajones y los jutos a las islas británicas, aprovechando la retirada del Imperio romano de esos territorios. Sin embargo, la población autóctona (los britones) ofreció una dura resistencia. Se conservan muy pocas crónicas escritas de esta oscura época, que dio lugar a la leyenda del rey Arturo. Finalmente, los invasores quedaron organizados en siete reinos, conocidos como la heptarquía anglo-sajona.

Los anglos colonizaron Northumbria (en el actual condado de Northumberland), Anglia Oriental y Mercia. Los diversos reinos vivían en estado permanente de guerra, por lo que en busca de un mayor poder, sus jefes tomaron el título de reyes (seguirían siendo elegidos). Esta situación se prolongaría hasta cerca del año 600, cuando el rey Etelfrido de Northumbria alcanzó una cierta hegemonía entre todos los reinos germánicos de la isla. Su hijo, Oswiu, amplió este poder ocupando Chester, Bangor y la isla de Carhile, cortando así las comunicaciones entre los britones de Gales y los de Strathclyde.

Adopción del cristianismo